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lunes, 8 de febrero de 2016

SUPER BOWL 50: Colorado, el estado de la marihuana y de la kryptonita

Von Miller fue la kryptonita de Cam Newton
Hace unos años se legalizó en el estado de Colorado (junto al de Washington) la venta de marihuana con fines recreativos en los Estados Unidos. Desde anoche también se va a empezar a comercializar en las montañas rocosas la kryptonita. Este mineral se puede encontrar, en abundantes cantidades, en la ciudad de Denver y concretamente en su equipo de football, los Broncos. Von Miller la tiene aproximadamente en el 90% de su cuerpo, DeMarcus Ware en otro 80%, Malik Jackson en un 75% y podríamos seguir y seguir, Derek Wolfe, Danny Trevathan, T.J. Ward, Chris Harris, Darian Stewart, Aquib Talib (a éste ayer se le diluyó entre demasiada adrenalina y testosterona), etc. No hay mayor experto en encontrar la kryptonita que John Elway y sus suministros son perfectamente organizados y distribuidos por Wade Phillips.

Estos son los nombres que recordaremos de los Denver Broncos de 2015, campeones de la Super Bowl 50 y autores de una de las campañas más memorables en el plano defensivo de la era moderna en la NFL. Puede que su media de puntos (superior a los 18 por choque disputado) palidezca al lado de otras históricas unidades, pero hacerlo en una época donde las defensas tienen un handicap de un touchdown por las reglas actuales y con un ataque que no sólo no produce sino que encima perjudica con turnovers inaceptables (otros dos anoche) es digno de todos los elogios.

¿Cómo obraron los Broncos la proeza de dejar en diez puntos al ataque más explosivo de la temporada con el jugador más dominante a los mandos?

  • Número 1: pararon la carrera de Carolina. En ningún momento los Panthers pudieron desarrollar uno de sus habituales drives centrados en el juego terrestre que tantas opciones le van abriendo a lo largo del partido. Jonathan Stewart fue embotellado una y otra vez al tiempo que Cam Newton sólo producía con scrambles y no con las carreras diseñadas que son las que terminan por marear a las defensas y abrir oportunidades para sus compañeros.

  • Número 2: sacaron del partido a Greg Olsen. El tight end fue golpeado constantemente en la línea de scrimmage y recibió doble cobertura en casi todos los snaps. Olsen es el jugador con el que Newton se siente más cómodo lanzando y el único en la plantilla con manos seguras. Sin el #88 produciendo la defensa de Denver convirtió al polifacético ataque de los Panthers en un tradicional equipo pasador, justo lo que necesitaban.

  • Número 3: sin juego de carrera y sin su válvula de seguridad Superman se quedó sin su capa y sin su escudo protector. Obligado a lanzar más de la cuenta (41 intentos por los 30,3 a lo largo del año) y a sus wide receivers de menor categoría llegaron los "drops" que han sido habituales en Carolina en 2015. Los Ginn, Brown, Cotchery no estuvieron bien, pero en el partido más importante de la campaña no van a arreglar de repente sus deficiencias. Todo el mérito para la defensa de Broncos por forzar a los Panthers a jugar a lo que peor hacen.

La carrera de Carolina no fue un factor en la Super Bowl
Estos tres ingredientes, mezclados por un feroz pass-rush, convirtieron a Newton en un jugador desquiciado que pasó más tiempo corriendo hacia atrás para evitar sacks que hacia delante para ganar yardas. La actuación del MVP fue decepcionante. Pases errados por falta de precisión, indecisión y lentitud en algunos lanzamientos, falta de reconocimiento de un pass-rush que llegaba con asiduidad y lo peor de todo una actitud que no puedes tener el día más importante de tu vida. Una carrera para -1 yarda tras el descanso, cuando se había visto que los scrambles serían vitales, me dejaron muy frío. Si eres Superman y tienes unas capacidades atléticas superiores, úsalas, ya sea para salir del pocket rápidamente y correr en lugar de aguantar estático buscando hombres que no pueden desmarcarse o bien para tirarte al suelo por un fumble que puede decidir el campeonato. En la casa de los 49ers, Cam se convirtió en Kap en el peor momento posible (rueda de prensa incluida).

Dicho todo esto dejemos que Newton aprenda de esta derrota y vuelva tan fuerte como este año. Ante esta defensa el maestro Tom Brady fue sobrepasado y Aaron Rodgers se quedó en 50 yardas de pase, ¡50 yardas! ¿Quién habría ganado el partido de ayer? ¿Puede que Carson Palmer entonces, el quarterback que ahora parece no servirle a Arizona para ganarlo todo? No seamos injustos con Cam y démosle todo el crédito a unos Broncos que ayer habrían parado (como han hecho todo el año) a quien se les hubiera puesto por delante. Al contrario, recordemos los 80 puntos puestos por Carolina en el marcador ante Seattle y Arizona en estos playoffs para engrandecer más si cabe su actuación de anoche. Eso pasó, no fue producto de la imaginación de los analistas que le daban el favoritismo a los Panthers.

No quiero olvidarme en este resumen de la Super Bowl dorada de Ron Rivera, que falló completamente en la mentalización de su equipo y no tuvo ninguna respuesta a los esquemas de Phillips. Para el miércoles los Panthers ya parecían aburridos de estar aquí contestando preguntas y eso se reflejó en el partido más blando de sus hombres este año. Denver saltó al campo con más energía y así se mantuvo hasta el final. Si a eso le sumas una toma de decisiones más que discutible (sin challenges desde el inicio del segundo cuarto, no yendo por ningún cuarto down, etc.) y una falta grave de ajustes al descanso el desastre fue completo. Los Panthers no han tenido que recurrir en casi toda la campaña al "Plan B" y eso se notó anoche en cuanto vieron que no se encarrilaría el encuentro tan rápido como en los duelos anteriores.

Uno de los grandes lo deja en lo más alto
Me siento obligado finalmente a contaros que en esta Super Bowl también hubo otro enfrentamiento, el del ataque de Denver contra la defensa de Carolina, pero fue tan intrascendente que casi no tengo ganas ni de comentarlo. Como apunté en la previa la ofensiva de los Broncos no iba de repente a despertar y generar drives largos que culminaran en touchdowns en la zona roja. Hasta ocho posesiones de tres y fuera realizaron. Un solo TD producido en un drive de 4 yardas, ganadas a base de sangre, sudor y lágrimas. Por sus propios méritos llegaron nada más que un par de field goals. Las 16 oportunidades de ataque que tuvo Carolina hablan a las claras de lo mal que jugó Denver en ofensiva. Y para colmo, dos turnovers. Uno de ellos fue una intercepción imperdonable de Peyton Manning que se retirará por la puerta grande pero que hasta el final estuvo bien cerca de costarle el título a sus compañeros.

La victoria para Peyton es la 200 de su carrera, ningún jugador ha ganado más partidos en la NFL que él. Sólo seis entrenadores superan esa cifra, lo cual es casi más impresionante si lo piensas. Tras muchos años de decepciones en playoffs lo va a dejar con récord positivo en post-temporada, 14-13, curiosamente las mismas victorias que sumó su jefe ahora John Elway, otro que se retiró con el Trofeo Vince Lombardi en su mano. El destino le guardaba un gran regalo a esta leyenda en el año más difícil de su carrera, y desde aquí no puedo más que alegrarme por él. Larga vida a Peyton Manning, larga vida a los Denver Broncos de 2015 y su maravillosa defensa.

sábado, 6 de febrero de 2016

Previa SUPER BOWL 50: Carolina Panthers vs Denver Broncos


La Super Bowl alcanza sus bodas de oro. Cincuenta años de un partido que empezó poco menos que siendo una exhibición y que es ahora el encuentro más analizado y seguido a lo largo y ancho del planeta. El guión para la final de este año es muy claro, el cinco veces MVP Peyton Manning intenta cerrar su gloriosa carrera con un segundo campeonato ante el nuevo MVP de la liga, Cam Newton, el jugador llamado a sucederle como el quarterback más dominante de la competición.

A través de artículos en la web, vídeos y podcasts se ha dicho prácticamente todo de esta Super Bowl (y lo mejor de todo, en nuestro propio idioma). Así que como cada año, a las vísperas del domingo más importante del año os dejo con mis impresiones sobre lo que podremos ver mañana, además de tirarme a la piscina con el pronóstico del choque. Intentaré no extenderme mucho que ya estaréis cansados de leer análisis, pero no prometo nada.

La "Zone Read", ¿en serio es una novedad?

Estas dos palabras, "zone read", llevarán dos semanas sonando en vuestras cabezas. Es el eje de la ofensiva de Carolina, que ha permitido a un equipo con no demasiado talento terminar como el ataque nº 1 de la NFL en puntos anotados, el nº 1 en la zona roja, el nº 2 en "big plays" producidos (64 de carrera y 31 de pase) y el nº 3 en tiempo de posesión.

Von Miller será decisivo en su duelo con Cam.
Ya sabéis cómo funciona básicamente el "invento", así que no os voy a marear. El quarterback lee la defensa (normalmente al defensive end no bloqueado) para elegir cuándo y si realizar la entrega a su corredor o bien quedarse con el balón y correr él mismo. Da la casualidad que los San Francisco 49ers en 2012 llegaron a la Super Bowl con este sistema como pieza angular de su juego terrestre, lo mismo que los Seattle Seahawks las dos pasadas temporadas. ¿Veis la tónica? Cuatro años seguidos lleva la NFC metiendo en la gran final a un equipo que se prodiga en la "zone read". Sin embargo aquí estamos en enero de 2016 discutiendo si este sistema funcionará a largo plazo. Señores, lleva cuatro años funcionando en la NFL (muchos más en college) y no tiene pinta de desaparecer de la noche a la mañana.

Cómo los Broncos van a contener el ataque de carrera de Carolina es la primera gran clave de este partido. Si los Panthers juegan cómodos por tierra podemos olvidarnos del encuentro, será una gran fiesta de los chicos de Ron Rivera durante toda la segunda mitad. La gran habilidad de Carolina es que su sistema es tan variado e impredecible (formaciones clavadas suponen jugadas completamente diferentes) que en muchas ocasiones pone a sus hombres en ventaja numérica sobre la defensa. Estiran tanto el campo ("spread offense") que los rivales una vez que no aciertan hacia dónde va el flujo de la jugada acaban siendo aplastados por una avalancha de Panthers en superioridad numérica. Arizona sufrió esto en sus carnes en la final de conferencia.

Denver necesita jugar un encuentro muy disciplinado, ocupar todos los "gaps" siempre y saber el momento justo de reaccionar. Carolina juega con las defensas en el sentido literal de la palabra, las mantienen siempre en vilo y les impiden llevar la iniciativa. Los Broncos son una defensa muy agresiva y deben seguir siéndolo mañana, pero en todo momento han de tener un "plan B" para que esta agresividad no les deje en manos de los Panthers. Por "plan B" me refiero a una mayor cobertura zonal que no deje huecos en el segundo nivel, donde Carolina gana todas las batallas en el juego terrestre.

Cam Newton, el nuevo MVP.

Desde el pocket Newton es Superman también.
Superman. El arma definitiva. Un jugador de los que marcan época. En apenas un año Newton ha pasado de ser un quarterback favorito para muy pocos y criticado por la mayoría a ser comparado con leyendas del calibre de Steve Young, seis veces ganador del trofeo de mejor pasador (rating) de la temporada. Un poco de pausa viene bien para estos cambios tan bruscos de opinión. Esta noche Cam recibirá, con total merecimiento, su primer MVP de la temporada, pero antes de meterle en el Salón de la Fama dejemos transcurrir su carrera. No hay necesidad de correr tanto.

Lo que ha conseguido Carolina con su juego de pase este año es digno de elogio. Salvo Greg Olsen, un excepcional tight end receptor (pero nulo bloqueador), el cuerpo de wide receivers de los Panthers tendría problemas para encontrar sitio en las plantillas de muchos equipos. El impresionante último cuarto de Newton en Seattle marcó un antes y un después en el juego aéreo de Carolina en 2015. Desde aquel día Cam y su particular grupo de WR juega con una sintonía que a veces hasta nos hacen olvidar los nombres de sus camisetas (Ginn, Brown, Cotchery).

Ante un pass-rush tan fuerte como el de Denver espero mucho "personal 12" (un runningback, dos tight ends) y cantidad de contactos ("chips") con Von Miller y DeMarcus Ware antes de salir a recibir. La secundaria de los Broncos es de lo mejorcito en cobertura, así que mañana debe ser Olsen -cuando se empareje con linebackers en hombre a hombre desde el slot- el hombre que mueva las cadenas para Carolina por aire.

Wade Phillips fue alabado por su plan defensivo en la final de conferencia ante New England. En la Super Bowl volverá a ser clave su estrategia ante el ataque más explosivo de la competición. Phillips retornará al uso del "blitz" como le gusta, máxime teniendo en cuenta que Carolina no suele mandar casi nunca cinco receptores en ruta como los Patriots. Newton está muy cómodo lanzando desde el pocket en su "spot", otros años su precisión en el pase dejaba que desear pero en 2015 ha mejorado mucho en ese aspecto y pases fallados como el de la Final NFC han venido a cuentagotas. Cuando se le obliga a moverse un poco por el pocket, debido a la presión, es cuando sus mecánicas se resienten (su punto débil) y llegan los lanzamientos erróneos.

Denver "overload blitz" ante Carolina en 2012.
Una manera que Denver usará para ponerle las cosas difíciles a Newton serán los "overload blitzes". En esas acciones se fuerza la presión por un lado de la defensa para dejar al ataque en inferioridad numérica a la hora de bloquear. Es exactamente la misma filosofía que aplican los Panthers con su "zone read". Fijaos en la imagen como entran a presionar el defensive end del lado izquierdo en "stance" de dos puntos (Von Miller), el cornerback del slot (Chris Harris) y el middle linebacker (Wesley Woodyard). Junto a los dos defensive tackles Denver forma un rush de cinco hombres, al tiempo que el otro defensive end cae en cobertura. Miller bate con su rapidísimo primer paso al tackle derecho de Carolina, lo que obliga al RB Jonathan Stewart a bloquearle en un "mismatch" claramente favorable para la defensa. El guard derecho se encarga del blitz del middle linebacker, lo que deja a Harris con camino libre hacia Newton. El tackle izquierdo es completamente sacado de la jugada al no tener a nadie a quien bloquear. El quarterback intenta subir en el pocket pero no encuentra ruta de escape. No obstante, por si acaso, dos hombres en cobertura zonal (convenientemente movidos hacia el lado contrario al "overload blitz") tienen sus ojos puestos en el backfield por si las moscas. Sack para Denver y punt para Carolina.

El ataque de Denver, ese gran olvidado.

No nos engañemos, el partido se debe decidir en el emparejamiento ataque de Carolina vs defensa de Denver. No obstante, la labor de la ofensiva de los Broncos se antoja fundamental en el devenir del encuentro, más para lo malo que para lo bueno.

Sin juego de carrera los Broncos lo tendrán difícil.
En un mundo ideal deben hacer drives largos, utilizar su juego de carrera (128.0 yardas por partido en los últimos nueve partidos, 86.0 en los nueve primeros), y ser efectivos en tercer down para terminar rematando en la zona roja. La experiencia me dice que a la hora de la verdad no vas a conseguir lo que no has sabido hacer en toda la temporada. Denver es el tercer equipo de la liga que más drives de "3 y fuera" realiza y seguramente esto no cambie el domingo.

La gran, y casi única, clave para Denver en ataque es no cometer turnovers. Eso sí lo han sabido corregir a tiempo en los playoffs y en buena parte por ello han llegado hasta aquí. La contrapartida está en que la defensa de los Panthers es la que más "takeaways" acumula (39 en regular season + 9 en playoffs), la que más drives ha dado a sus compañeros de ataque en campo rival (31) y la que más puntos ha provocado después de un turnover (148). Si los Broncos cometen más de una pérdida de balón en la Super Bowl lo más probable no es que pierdan, sino que reciban un severo correctivo. Ahora bien, protegiendo la pelota y siendo superiores en equipos especiales van a tener una opción.

El último rodeo del sheriff.

La despedida del 5 veces MVP, Peyton Manning.
No sé quién ganará mañana, pero una cosa tengo muy clara, va a ser el último partido de Peyton Manning tras diecisiete temporadas fabulosas y ésta última para olvidar. Sus problemas físicos le impiden producir al nivel que nos tiene acostumbrados, pero su cambio de mentalidad tras el "banquillazo" ha sido lo mejor que le podía pasar a Denver. Peyton tendrá que esquivar la zona media donde Luke Kuechly, Thomas Davis y Kurt Coleman forman el triángulo más peligroso de la liga. Carolina sienta mucho a sus defensive backs en cobertura zonal (Cover 4, Cover 3, Cover 2) lo que puede ser un arma de doble filo si Manning anticipa más de la cuenta sus lanzamientos hacia el exterior. Josh Norman es un auténtico "ball-hawk" en esas situaciones, por lo que a buen seguro que se inclinará más por probar el lado de Robert McClain.

Los pases que pueden hacer más daño a la defensa de los Panthers ("Pin route", "Scissors", "999 combo", etc.) son los que ya el cinco veces MVP no está en condiciones de enviar. Peyton debe ser consciente de ello una última vez y darle una oportunidad a su equipo de ganar simplemente no forzando nada y tomando sólo lo que el rival le deje. Si eso significa utilizar a sus dos corredores (Ronnie Hillman y CJ Anderson) en carreras hacia el exterior ("outside zone") y saliendo del backfield y buscar a su receptor nº 1 DeMaryius Thomas cuando se alinee en el slot en rutas cortas pues mucho mejor que intentar conectar con Emmanuel Sanders en una ruta "corner" imposible. Paciencia es la madre de la ciencia para Denver (y sus aficionados) mañana.

PRONÓSTICO

La mayoría de los analistas se inclina por el triunfo de Carolina. No había tal consenso en una Super Bowl desde las ediciones 42 y 43 con New England y Pittsburgh en el rol de claros favoritos. Uno ganó por la mínima y el otro se vio sorprendido tras una temporada incluso más perfecta que la de los Panthers de 2015. Por lo tanto, cuidado con los favoritismos que los carga el diablo y no aseguran nada. El trabajo de mentalización de Ron Rivera se antoja tan vital como el estratégico.

Una máxima de este deporte es que los partidos duran 60 minutos. Siendo una gran verdad, en este caso particular creo que los primeros 30 merecen especial atención. Desde la fusión de las ligas en 1970 sólo un conjunto ha acumulado un mejor diferencial en 1er y 2º cuarto que el +193 de Carolina este año, los Patriots de 2007.

El primer equipo que abandone su juego de carrera por incapacidad para ponerlo en marcha o porque el marcador dicte tu selección de jugadas desde la banda pierde, me da igual que sea Carolina o  Denver. Va a ser un partido que más que nunca se decidirá en las trincheras, siendo Kawann ShortVon Miller los jugadores más importantes y valiosos en cada equipo.

Espero unos Broncos conteniendo el arreón inicial de Carolina y agobiando lo suficiente a Newton como para hacer que el partido se resuelva a la vuelta del descanso. Ahí el predecible ataque de Denver pasará factura como en la Final AFC, permitiendo que los Panthers puedan finalmente levantar el primer Trofeo Vince Lombardi de su historia.

Carolina 27, Denver 17.

lunes, 20 de octubre de 2014

2014 Semana 07: L @ DENVER 17-42

Derrota sin paliativos la sufrida en Denver ante unos Broncos mejor preparados que no tenían la más mínima intención de dejar pasar su primera oportunidad real de conseguir el récord de pases de touchdown para Peyton. San Francisco pareció exactamente lo que se esperaba, un equipo cansado después de jugar partidos consecutivos fuera de casa en una semana corta.

¿Os acordáis del palizón que nos metió Seattle al final de la temporada 2012 justo después de ganar un partido durísimo en Foxboro ante los Patriots? La misma sensación que entonces tenía para hoy. Este partido nos ha llegado en un muy mal momento de la temporada y lo hemos pagado caro con una severísima derrota. A recuperar jugadores en el bye y reiniciar la liga con fuerza. Pese al récord de 4-3 dentro de la NFC no estamos muy mal colocados. Hay que recordar que la primera mitad de liga iba a ser lo peor y con excepción del patinazo ante Chicago la hemos pasado de forma correcta.

Por quedarme con algo bueno de esta noche es el hecho de que tenemos bastante capacidad de big-play con Stevie Johnson y Brandon Lloyd, algo que a la larga deberán respetar las defensas y podrá abrir algunos huecos para la carrera. Por contra, Vernon Davis y Michael Crabtree están completamente desaparecidos. En el caso del tight end estoy seguro que las lesiones le están haciendo mella pero en el caso de Crab me resulta sorprendente la pobre temporada que está completando. Es el único de los wide receivers que no tiene muy definido su rol en el ataque, aparece poco y cuando lo hace su ratio de "drops" es muy elevado. El más significativo el de la semana 2 ante Chicago que pudo ser el touchdown del empate en los segundos finales.

De la defensa no quiero comentar demasiado porque prácticamente jugamos con la versión B. Éramos unos ilusos si pensábamos que la baja de Patrick Willis, entre otras muchas, no se iba a notar ante a un fenómeno como Peyton Manning. Enhorabuena a él por su partidazo y por supuesto el merecidísimo récord de pases de touchdown. El quarterback de Denver rozó la perfección en su juego y en típica "escuela Manning" siempre estuvo un paso por delante de nuestra defensa. Su segundo pase de touchdown, para Wes Welker, aprovecha a la perfección la sobre atención minera en los "screens" para DeMaryius Thomas. Luego, el lanzamiento del récord es otro ejemplo perfecto de lectura de defensas: Peyton lanza al único de sus cinco receptores que no tiene doble cobertura o está fuera de la jugada. Lo hace de forma rapidísima y con un envío perfecto a un sitio donde sólo su hombre puede llegar. El último de los touchdowns, una bomba para Demaryius Thomas de nuevo, es el clásico pase directo a la yugular tras una intercepción del rival en campo contrario. Con el marcador 28-10 al inicio de la segunda mitad los 49ers dejaron de creer en la victoria y empezaron a pensar en el bye.

GAME BALL -> Peyton Manning: si nos tenemos que centrar en los niners me quedaría con Colin Kaepernick, cuya primera mitad resultó muy buena. Desgraciadamente, ayer tanto los receptores (con varios drops) como la línea ofensiva (absolutamente sobrepasada por el pass-rush de Denver) no le acompañaron lo más mínimo. De esta forma le damos el balón del partido al legendario quarterback de los Broncos al que rendimos desde aquí nuestro particular homenaje. Ya he perdido la cuenta de la cantidad de actuaciones memorables que nos ha brindado. Gracias Peyton.

Los 49ers nunca estuvieron ni cerca de molestar a Peyton Manning

miércoles, 16 de julio de 2014

1999, final de siglo y a la vez de era en la NFL

Cada temporada en la NFL supone un cambio respecto a la anterior. No hay equipos ni jugadores  dominantes para siempre, del mismo modo que franquicias abocadas al desastre resurgen de sus cenizas y sorprenden a propios y extraños. Sin embargo, y con todo esto dicho, lo sucedido durante la campaña de 1999 supuso un antes y un después en la historia moderna de la liga. Una era finalizó y otra se inició de una forma tan dramática e inesperada como nunca he visto yo en mis 21 años siguiendo esta competición.

Kurt Warner, la gran historia en la NFL en 1999
Cualquier pronóstico realizado en el verano del 99 saltó por los aires una vez que las primeras hojas del otoño comenzaron a caer. Equipos y jugadores históricos dejaron paso a nuevas estrellas que lideraban conjuntos por los que nadie apostaba nada. No hay ejemplo más grande que el de Kurt Warner y los St. Louis Rams. Sólo los más "frikis" de la NFL conocían a este ex de la NFLEuropa que saltaba a la titularidad únicamente por la lesión de su compañero Trent Green en un choque de pretemporada contra los Chargers. Publicaciones como ESPN vaticinaban a los Rams como el peor equipo para la temporada de 1999, incluso peor que los Cleveland Browns, franquicia en expansión compuesta por novatos y retales de otros equipos. La realidad es que Warner encabezó un equipo que no se metía en los playoffs en diez años hacia la campaña más ganadora de su historia. Y lo hizo de forma brillante, liderando la NFL en QB rating (109.2), pases de touchdown (41) y Comp% (65.1%). EL MVP más inesperado de la historia lanzó 14 pases de TD en sus primeros cuatro partidos, y junto a Marshall Faulk, Isaac Bruce, Torry Holt y Az-Zahir Hakim formó una ofensiva letal que haría cambiar el estilo de juego en la NFL. Al contrario que la mayoría de los equipos hasta entonces, St. Louis usaba su 3er y 4º receptor casi como un titular más que podía saltar al campo en cualquier down. Las defensas, huérfanas de lo que ahora conocemos como "slot defender", se veían incapaces de lidiar con esta máquina de generar puntos y yardas.

Ningún partido de los Rams aquel año fue más significativo que el del 10 de octubre ante los San Francisco 49ers. De la mano de Joe Montana primero y Steve Young después los niners habían ejercido una tiranía sobre su rival divisional como casi nunca se había visto. Hacía nueve años o 18 encuentros consecutivos que St. Louis no le hincaba el diente a su oponente californiano. Esa tarde Young no fue de la partida, de hecho no volvería a jugar tras sufrir su última conmoción dos semanas antes en Arizona. Sin embargo el problema de los 49ers vino en defensa. Warner conectó 20/23 pases para 323 yardas y 5TD, cuatro de ellos para Bruce, los tres primeros en un dramático primer cuarto para los desbordados visitantes. Los Rams ganaron 42-20 camino de la primera Super Bowl de su historia. Al contrario, San Francisco perdería once de sus siguientes doce compromisos para finalizar su primera temporada con récord negativo desde 1982. Nadie podría haberlo previsto.

Los 49ers no fueron los únicos damnificados en la Conferencia Nacional. Los Packers de Brett Favre habían triunfado en los años anteriores, colándose en dos Super Bowls y cosechando sendas apariciones en playoffs desde 1993. Sin embargo, una lesión en el dedo pulgar de su mano derecha en pretemporada forzó a Favre a lanzar más intercepciones (23) que pases de touchdown (22) ese año, y Green Bay tuvo que ceder ante el empuje de otras franquicias como Tampa Bay. Los Buccaneers ya habían avisado de un posible cambio en el reinado de esta división dos años antes, en 1997, cuando cerraron una sequía de quince años sin meterse en playoffs. Para la campaña de 1999 certificaron la sucesión en la NFC Central (actual NFC Norte) al conquistar el título divisional, algo que no lograban desde dieciocho años antes. Tampa Bay se quedó a unas pocas jugadas de la Super Bowl, pero tras varias campañas intentándolo acabaría obteniendo su premio en 2002.

The Triplets: Irvin, Smith y Aikman.
En la división este los Cowboys habían dominado con mano de hierro durante la década de los 90. Bajo el liderazgo de "The Triplets": el quarterback Troy Aikman, el runningback Emmitt Smith y el wide receiver Michael Irvin, Dallas sumó tres campeonatos de la NFL y seis títulos divisionales. Todo empezó a cambiar para los vaqueros el mismo día de la destrucción de sus grandes rivales, los 49ers, el 10 de octubre. En una desagradable tarde en Philadelphia, Irvin era noqueado con una lesión de cuello que le costaría el final de su carrera. Los Eagles se impusieron contra pronóstico a unos Cowboys que llegaban imbatidos (3-0). Pocas semanas más tarde, contra Green Bay, Dallas no pudo contar por lesión con ninguno de los miembros de los "Triplets", Aikman y Smith también estaban lesionados. Hacía doce años que la franquicia tejana jugaba un encuentro sin al menos uno de sus tres referentes. Aunque Dallas se impuso aquel día y acabaría entrando en playoffs por los pelos con una marca de 8-8, su época de dominio y éxitos finalizó aquel día en Philly.

El terremoto de la Conferencia Nacional vivió su réplica en la Conferencia Americana. Su campeón las dos temporadas anteriores, los Denver Broncos, iniciaba la era post-John Elway. Sin embargo, la marcha de su gran líder no frenó a muchos expertos de meterlos en su grupo de favoritos. La franquicia de Colorado contaba de hecho con el MVP de la liga en Terrell Davis y una plantilla plagada de estrellas que podía ser conducida hacia el éxito casi por cualquier quarterback. Ese cualquiera iba a ser en principio Bubby Brister, un veterano de 37 años que ya ganó los cuatro partidos en los que tuvo que reemplazar a un lesionado Elway la campaña anterior. Sorprendiendo a propios y extraños, el head coach Mike Shanahan anunciaba a pocos días de abrirse la temporada que su quarterback titular sería el chico de 24 años y una experiencia total en la NFL de tres pases, Brian Griese. La jugada no le salió bien al entrenador. Con un casi novato a los mandos las defensas rivales pusieron todos sus esfuerzos en frenar a Davis, algo que lograron con un éxito sorprendente. Tras superar la barrera de las 2000 yardas en 1998, el RB estrella apenas pudo promediar 3.1 yardas por carrera hasta sufrir una devastadora lesión de rodilla en su cuarto partido, que no se celebró el fatídico 10 de octubre, pero casi, el día 3. El inicio de 0-4 enterró a una franquicia que apenas había perdido seis encuentros en los dos años anteriores juntos. Davis volvería a jugar en el futuro pero nunca al nivel que exhibió antes.

Dos grandes cuyas épocas apenas coincidieron: Manning y Marino.
Si un equipo favorito se hundía otro del que se esperaba más bien poco ocupaba su lugar. En la división este de la AFC se presentaba un apasionante duelo a cuatro bandas entre Jets-Dolphins-Bills y Patriots. Como no podía ser de otra manera ninguno de ellos ganó el grupo sino los Indianapolis Colts. Con un equipo todavía muy joven e inexperto nadie hubiera previsto que Peyton Manning guiara a los suyos hasta un récord de 13-3 que la franquicia no vivía desde la era de Johnny Unitas cuando jugaba en Baltimore. Edgerrin James suplió a la perfección a Marshall Faulk, que se había marchado a los Rams; y Marvin Harrison se erigió como un receptor letal en combinación con Manning. Un choque de generaciones entre la nueva estrella Manning y la leyenda Dan Marino, se vivió -adivínelo- el diez de octubre en el RCA Dome. En un partido estelar (25/38, 393yds, 2TD) la "vieja gloria" le enseñó una última lección al "joven aprendiz". Su pase de touchdown a 27 segundos del final levantó a los Dolphins de lo que minutos antes parecía una derrota segura. Ése fue sin duda el principio del fin para Marino, que siete días después sufriría una lesión de hombro que le hizo cerrar la temporada y su carrera de forma indigna. Miami era vapuleado en los playoffs divisionales en Jacksonville por 62-7 en el que terminó siendo el último día en el campo para Marino y en la banda para Jimmy Johnson. Salvándose de toda esta vorágine Jacksonville fue el único campeón divisional que logró repetir en 1999.

Ni Jaguars ni Colts acabarían siendo los representantes de la Conferencia Americana en la Super Bowl. Ese honor correspondería a los Tennessee Titans, un equipo con tan poca identidad que había jugado en cuatro ciudades diferentes y bajo tres nombres distintos desde 1996. Los Titans (antiguos Houston Oilers) no jugaban los playoffs desde 1993 y era normal que pasaran desapercibidos en los pronósticos del verano del 99, habían finalizado con marca de 8-8 cada una de las tres temporadas anteriores. El tándem Steve McNair - Eddie George saltó al estrellato, y junto a ellos un defensive end novato autor de numerosos récords, Jevon Kearse. All-Pro en su primer año en la liga, Kearse parecía tomar el relevo de Reggie White, que se retiró al final de la temporada anterior y que a nivel universitario se formó precisamente en Tennessee.

Steve "Air" McNair

Las de White y Elway no fueron las únicas retiradas ilustres previas a la campaña de 1999. A pocos días de que se abrieran los training camps, Barry Sanders, daba la noticia que cualquier fan de los Lions en particular y de la NFL en general nunca habría querido escuchar: el anuncio de su retirada. Detroit como equipo sumó ese año 250 yardas menos que Sanders por si solo la temporada anterior.


El cambio generacional se extendió al modelo de juego. Por primera vez desde 1991 ninguno de los cuatro equipos presentes en las finales de conferencia empleaba la "West Coast Offense". El triunfo de los Rams supuso el precedente de las ofensivas "spread" tan comunes hoy día en la NFL. Por su parte, el gran éxito de McNair con los Titans hizo cambiar del todo la mentalidad de que un quarterback corredor es incapaz de liderar una franquicia. Detrás de él llegarían otros como Donovan McNabb, Michael Vick, Daunte Culpepper y en la actualidad Robert Griffin III.

Es difícil resumir en pocos párrafos todo lo que sucedió en aquel año histórico para la NFL. Franquicias dominadoras como Cowboys, 49ers, Packers o Broncos dejaban paso a nuevas potencias en St. Louis, Tampa Bay, Indianapolis y Tennessee. Adiós a Elway, Marino, Young, Irvin y tantos otros que tantas tardes de espectáculo repartieron. Ocupaban su lugar los Manning, Harrison, James o Warner. Con el cambio de siglo surgirían más estrellas, Tom Brady, Donovan McNabb, Ray Lewis, que liderarían franquicias exitosas en New England, Philadelphia y Baltimore.

El año 1999 no fue solo pues significativo por ser el final del siglo. Bajó el telón de una época gloriosa en la liga y abrió sin previo aviso la siguiente. Desde entonces no se ha vivido otro cambio igual en la NFL.

lunes, 10 de febrero de 2014

2013 - Semana 12: DENVER BRONCOS 31 @ NEW ENGLAND PATRIOTS 34 OT

El capítulo XIV entre Manning y Brady fue memorable.
La rivalidad Manning - Brady se expandió a lo largo de quince años (2001-2015) y tuvo un total de diecisiete capítulos, doce en temporada regular y cinco en playoffs. Anteriormente en esta sección repasamos el mejor de sus duelos de la época en la que Peyton capitaneaba a los Indianapolis Colts (2009) y ahora vamos a ver el mejor de los enfrentamientos de la era naranja de Manning en los Denver Broncos, a nuestro gusto el mejor choque de la campaña de 2013.

Los Broncos completaron una fabulosa temporada en el plano ofensivo durante el año 2013. La adquisición de Wes Welker, el mejor amigo de Brady hasta entonces, y la irrupción del tigth end Julius Thomas elevaron el juego de un recuperado físicamente Peyton Manning hasta cotas numéricas que no se habían visto nunca en la historia de la NFL. El quarterback abrió la liga lanzando veinte pases de touchdown antes de su primera intercepción y marchaba camino del récord de yardas y touchdowns en una campaña. En diez partidos acumulaba 34 lanzamientos de TD y solamente había bajado de las 300 yardas una vez en la que aun así registró 295 yardas. En una noche de mucho viento y ante la siempre complicada defensa de Bill Belichick finalizaría el encuentro con sus peores números de todo el año, 150 yardas de pase y un quarterback rating de 70.4

Brady contempla desde el suelo el touchdown de Von Miller.
Aun así los Broncos se marcharían al descanso con una increíble ventaja en su favor de 24-0. ¿Cómo la lograron? Tres fumbles en las tres primeras posesiones de los Patriots fueron responsables de los primeros diecisiete puntos. Von Miller fue el gran protagonista al comienzo. Retornó el primero de los fumbles 60 yardas para touchdown y provocó el segundo con un sack marca de la casa sobre Brady. Un pase de touchdown de Manning para Jacob Tamme establecía el resultado final en el intermedio. 

New England fue incapaz de poner un solo punto en el electrónico en ocho posesiones durante los dos primeros cuartos. Como ha sido la marca característica en la era Brady su equipo no se iba a rendir fácilmente. Tras la salida de los vestuarios el equipo local se transformó. El quarterback comenzó a abusar de la defensa combinando con el imparable Rob Gronkowski y con su nuevo amigo, el pequeño receptor Julian Edelman. Las cuatro posesiones de los Patriots tras el descanso resultaron en touchdown, touchdown, touchdown, touchdown. Así tomaban el mando del partido. Edelman anotó el primer y el último de los touchdowns camino de una noche de 9 recepciones y 110 yardas. Acabaría la temporada 2013 con 105 capturas, superando las 69 que había logrado en sus cuatro primeros años en la liga. En el otro lado, Welker quedaba en el anonimato con cuatro recepciones para apenas 31 yardas.

Sin embargo, los Broncos lograron levantarse tras semejante avalancha. Gracias a un drive de diez jugadas y 80 yardas, su mejor en toda la noche, enviaban el partido al tiempo extra. Se desquitaban así de dos costosos turnovers cometidos en la segunda mitad.

Julian Edelman se convirtió en 2013 en pieza clave de New England.
Pese a ganar el sorteo Belichick decidió conceder la primera posesión de la prórroga (y con ello la opción de ganar el choque) a su rival para tener el viento en su favor. La decisión se validó cuando Denver tuvo que chutar un punt. Pero tras ese punt llegó otro de New England. Y la secuencia se repitió cuando los Patriots tuvieron que despejar vía patada el balón por segunda vez en el tiempo extra. En esta ocasión un fallo de comunicación entre el retornador, Welker, y su compañero Tony Carter, generaba un "muff" que era recuperado por Nate Ebner para New England. Con apenas dos minutos para finalizar la prórroga Stephen Gostkowski liquidaba el eterno enfrentamiento con un field goal de 31 yardas que desataba una noche más la locura en el Gillette Stadium.

Los Patriots ganaron aquella noche pero perderían dos semanas más tarde cuando Gronkowski se lesionaba de gravedad para el resto de la temporada. Los Broncos enderezaron el rumbo camino del seed 1 de la AFC y se vengarían de New England con un claro triunfo en la final de conferencia. Manning estableció los nuevos récords de yardas y touchdowns con cifras de 5477 yardas y 55 touchdowns respectivamente que a día de hoy siguen sin ser superadas. Pese a los registros de leyenda, la temporada mágica de Denver no tuvo el final deseado pues no podría resolver el puzzle de la gran defensa de Seattle Seahawks en la Super Bowl XLVIII.

Finalistas:

Week 05 - Denver Broncos vs Dallas Cowboys (duelo de pistoleros entre Peyton Manning y Tony Romo)
Week 07 - Denver Broncos vs Indianapolis Colts (el heredero Andrew Luck le gana la partida a Peyton)
Week 16 - New Orleans Saints vs Carolina Panthers (Luke Kuechly y los Panthers se imponen bajo la lluvia)

miércoles, 10 de febrero de 2010

2009 - Semana 10: NEW ENGLAND PATRIOTS 34 @ INDIANAPOLIS COLTS 35

Peyton Manning y Tom Brady, los más grandes de su generación.
Terminamos la década de los 2000´s con el que fue para mi gusto el mejor encuentro de temporada regular de estos primeros diez años de siglo. Fue un partido con alternativas, con muchas jugadas espectaculares, un final de esos que no se olvidan con una decisión de Bill Belichick todavía comentada, mucho en juego en la clasificación con los dos equipos más exitosos en liza y un duelo estelar entre los dos mejores quarterbacks de su generación, Tom Brady y Peyton Manning. La NFL no puede llegar más alto que en este Sunday Night disputado el 15 de noviembre de 2009.

Los Patriots viajaban con récord de 6-2 al Lucas Oil Stadium para medirse a los imbatidos Colts (8-0). Un triunfo de los hombres de Belichick les dejaba a tiro de sus mayores rivales, en caso contrario Indianapolis cobraría una ventaja decisiva para hacerse con la ventaja de campo para los playoffs en la Conferencia Americana.

En su segundo drive Manning comenzó a conectar con su receptor favorito, Reggie Wayne, buscando el emparejamiento favorable ante el cornerback Jonathan Wilhite. Al final de la noche la pareja acabaría combinándose 10 veces para 126 yardas y 2 touchdowns. Sin embargo, Brady también tenía a su pareja de baile preferida, Randy Moss, para destrozar la secundaria rival. Una conexión de 55 yardas entre ambos fue el preludio del touchdown del empate de New England. Poco después, al inicio del segundo cuarto, Brady enlazaba de nuevo con Moss en una impresionante anotación de 63 yardas. En mi opinión Moss ha sido el mejor wide receiver de su generación y este choque fue realmente su última día de gloria en la NFL. Terminó con 179 yardas y 2TD en nueve recepciones. Nunca más alcanzaría las cien yardas en su carrera.

Los Colts quedaron en estado de shock tras esa jugada. Un drive de tres y fuera de Indianapolis fue seguido por otro touchdown de los Patriots. Brady mantuvo la compostura en el pocket como sólo él sabe hacer, eludió a un defensor que ya tenía el sack en su cabeza, reseteó los pies y encontró al novato Julian Edelman en la end zone. Clásico Brady. Antes del descanso los locales recortaron diferencias gracias a la pareja Manning-Wayne que volvió a abusar de Wilhite. 24-14 New England arriba.

La jugada clave, Kevin Faulk en 4ª y 2.
El tercer cuarto estuvo marcado por los turnovers. Tanto Brady como Manning lanzaron sendas intercepciones y luego Laurence Maroney cometería un fumble cuando estaba a punto de cruzar la end zone de los Colts. Indianapolis no pudo aprovechar ninguno de los dos errores de su oponente. Al contrario, el fumble de Maroney se tradujo en un punt que Wes Welker retornó 69 yardas eludiendo a la mitad del equipo de cobertura de los locales. Dos jugadas después Brady volvía a encontrar a Moss en la zona de anotación para un 31-14 que a poco más de catorce minutos de la conclusión parecía insuperable.

Pero claro, enfrente no estaba ningún cualquiera. Peyton Manning ya había remontado marcadores más adversos, ninguno más que el 35-14 que levantó en Tampa Bay en un histórico Monday Night años atrás. En menos de dos minutos conectó con Pierre Garçon en un espectacular touchdown de 29 yardas. Un error de comunicación en la siguiente oportunidad que tuvieron en ataque propició una intercepción de Wilhite, que por una jugada tuvo su venganza particular. Sin embargo, New England sólo anotó un field goal tras el turnover, lo que dejó una ventana de esperanza aún abierta para los Colts.

En otro drive ejecutado a la velocidad de la luz, Manning completaba cinco pases, sacaba una interferencia defensiva con otro y ponía a los suyos tan solo seis abajo, 34-28, a 2:27 de la finalización. Entonces llegó el momento más discutido del encuentro, uno que todavía varios años después es discutido. Con 4º y 2 en su propia yarda 28 y 2:08 por jugar Belichick decidió jugarse el todo por el todo e intentar convertir en ataque en lugar de chutar el punt. Viendo como Manning estaba moviendo el balón ante su cansada defensa pensó que tenía más posibilidades de ganar el partido jugándose ese cuarto down que devolviéndole el balón a los Colts. Indianapolis necesitaba un touchdown para ganar, ni siquiera un field goal le valía, imaginaos la muestra de respeto de Belichick hacia su rival que suponía esa decisión.

Reggie Wayne anota el touchdown del triunfo.
La apuesta le habría salido bien al head coach de New England de haber atrapado Kevin Faulk el pase de Brady a la primera. Cuando el balón llegó a sus manos estaba por delante del primer down, pero al escapársele de las manos y agarrarlo al 100% después de recibir un providencial placaje de Melvin Bullitt perdió la opción de mover las cadenas para su equipo.

Con 29 yardas y dos minutos por delante Manning ejecutó a la perfección como esperaba Belichick. Con un movimiento extraordinario, Wayne se zafó de Wilhite y anotó el touchdown de la victoria a tan solo 16 segundos de la conclusión. Peyton terminó el partido con 327 yardas y 4TD-2INT. Brady hizo 375 yardas y 3TD-1INT. Estadísticas aparte, su duelo más legendario siempre será el campeonato de la AFC de la temporada 2006, pero en lo que a temporada regular se refiere ningún encuentro superó la intensidad y emoción vivida en esta noche de otoño de 2009.

Finalistas:
Week 03 - San Francisco 49ers vs Minnesota Vikings (la magia de Favre sigue viva).
Week 08 - Minnesota Vikings vs Green Bay Packers (el partido del morbo, Favre vuelve a Lambeau).
Week 15 - Green Bay Packers vs Pittsburgh Steelers (increíble final, Big Ben 503 yardas de pase).

viernes, 10 de febrero de 2006

2005 - Semana 11: INDIANAPOLIS COLTS 45 @ CINCINNATI BENGALS 37

Peyton Manning intenta lanzar con Justin Smith a sus pies.
La temporada 2005 de la NFL la recuerdo como la de la irrupción de las webs que permitían la descarga de partidos por internet. No hablamos ni de lejos de la calidad Full HD a la que fácilmente se puede acceder ahora, pero en aquel momento se agradeció mucho esta nueva posibilidad que te permitía ampliar la cantidad de encuentros que podías ver a lo largo de la campaña.

Por tercera temporada consecutiva tenemos a los Colts de Peyton Manning por esta sección. Tranquilos que al menos durante unas campañas os dejaré "descansar" del 5 veces MVP. Indianapolis fue la historia protagonista de la regular season de 2005. Con un arranque de 13-0 el equipo de Tony Dungy parecía  en camino de igualar la hazaña de los Miami Dolphins de 1972 y terminar la liga imbatido. Sus esperanzas sin embargo se esfumaron en la semana 15, en un intenso choque ante San Diego.

Dicho esto, no voy a hablaros de ese partido que no pude ver en su día sino de uno jugado cuatro jornadas antes. Los 9-0 Colts visitaban la casa de los 7-2 Cincinnati Bengals. Tras muchos años en el ostracismo los jóvenes cachorros de Marvin Lewis se estaban revelando como una de las agradables sorpresas de la temporada. El ex número 1 del draft, Carson Palmer, estaba jugando de dulce en su segunda campaña como titular. Su duelo con Manning prometía emociones fuertes.

Chad Johnson, desatado aquel día.
El enfrentamiento entre dos de las mejores ofensivas de la NFL no decepcionó, en especial en una frenética primera parte que supuso uno de los mayores espectáculos que he presenciado nunca. No soy ningún fan de los partidos con marcadores altos producidos a base de abusar de pobres defensas. No fue el caso de este compromiso. Tanto la unidad de Indianapolis (nº 2 en puntos encajados aquel año), como la de Cincinnati (44 takeaways para liderar la competición) fueron dos defensas de nivel en 2005. Pero aquella tarde de domingo no hubo forma de parar a los Manning, Edgerrin James, Reggie Wayne y Dallas Clark por un bando; o a los Palmer, Rudi Johnson, Chad Johnson y Chris Perry (jugador poco recordado pero muy espectacular, al que las lesiones no le dejaron triunfar) por el otro.

El marcador al descanso era de 35-27 en favor de los Colts, al descanso (la segunda mayor anotación de la historia tras los dos primeros cuartos). Las cinco primeras posesiones de Indianapolis finalizaron en touchdown. Cincinnati intentó no perder el ritmo con tres touchdowns y dos field goals antes del intermedio. A la vuelta de los vestuarios los Bengals registraron otro touchdown para colocarse a un solo punto, 35-34. Los visitantes respondieron con un brutal drive de 15 jugadas y 8:23 de posesión en el que James llevó el balón diez veces. Aunque Cincinnati lo siguió intentando nunca volvió a amenazar la ventaja que cobraron los Colts casi desde el inicio.

Manning (24/40, 365yds, 3TD-1INT) se tuvo que emplear a fondo para superar a Palmer (25/38, 335yds, 2TD-1INT). Chad Johnson (8 recepciones, 189yds, 1TD) estuvo inmenso en un desesperado intento por romper el invicto de Indianapolis como dos años antes hicieron los Bengals con Kansas City. Aunque ninguno de los dos equipos pudo refrendar en los playoffs todo lo bueno que hicieron durante la campaña regular, este enfrentamiento quedó como un recuerdo imborrable y para mi gusto lo mejor del año 2005.

Finalistas:
Week 09 - Indianapolis Colts vs New England Patriots (a la 8ª Peyton gana por fin en Foxboro).
Week 10 - Washington Redskins vs Tampa Bay Buccaneers (Jon Gruden se la juega a ganador).
Week 14 - Chicago Bears vs Pittsburgh Steelers (el autobús Jerome Bettis se pone las cadenas para la nieve).

jueves, 10 de febrero de 2005

2004 - Semana 16: SAN DIEGO CHARGERS 31 @ INDIANAPOLIS COLTS 34 OT


Antonio Gates fue parte de este día de récords.
La temporada 2004 de la NFL no es una de las que guarde un mejor recuerdo. La Super Bowl que la gran mayoría de analistas tenía en sus pronósticos de verano, New England Patriots vs Philadelphia Eagles, se cumplió casi de forma irremediable. La NFC fue una conferencia básicamente de un sólo equipo, salvo los Eagles no hubo otro conjunto equilibrado y con poderío real de campeón. Los playoffs no dejaron ninguno de esos momentos memorables que todos queremos. En el plano personal, mis 49ers naufragaron camino del siguiente nº 1 del draft.

Tampoco fue un año de grandes sorpresas ni cambios de guión. Quizás la mayor novedad de la campaña fue la de uno de nuestros protagonistas hoy, San Diego Chargers. Los californianos comenzaron esta temporada una racha ganadora que duró hasta 2009, gracias en buena parte a su gran tripleta ofensiva QB-RB-TE. LaDainian Tomlinson ya era un estrella consolidada en el backfield, pero el gran descubrimiento fue Antonio Gates, un ex jugador de baloncesto que adaptó sus movimientos a la NFL con brillantes resultados. En el puesto de quarterback los Chargers vivirían una formidable transición de Drew Brees a Philip Rivers.

Si los Chargers resultaron una de las sorpresas de la temporada, Indianapolis fue uno de esos equipos que la mayoría pensábamos que llegaría muy lejos. Con un ataque que lo tomó justo donde lo dejó en los playoffs de 2003, los Colts finalizaron nº 1 en puntos anotados y nº 2 en yardas conseguidas. Peyton Manning se mostró imparable, utilizando a Edgerrin James dentro y fuera del backfield y lanzando al primer trío de receptores que acabaría una campaña con 10+ touchdowns: Marvin Harrison, Reggie Wayne y Brandon Stokley. Sus casi 9.2 yardas por pase intentado sólo han sido superadas desde entonces por Aaron Rodgers en 2011, al igual que su quarterback rating de 121.1 (122.5 para Rodgers). Por encima de los números fríos, fue el año en el que los audibles y constantes cambios en la línea de Peyton se hicieron famosos. El mayor de los Manning era un quarterback y coordinador de ataque dentro del campo.

Este partido de la Semana 16 tenía ciertas implicaciones de playoffs, pues ambos conjuntos podían todavía evitar la ronda de wild cards. Sin embargo, con sus respectivas divisiones en el bolsillo, el interés del encuentro se centraba en la persecución de Peyton Manning por el récord de los 48 pases de touchdown de Dan Marino en la campaña de 1984. Ese registro del ex de los Dolphins, junto con las 5084 yardas de aquella misma temporada, parecieron durante muchos años fuera del alcance de los mortales. Sólo Kurt Warner en 1999 se había "acercado" con 41 envíos de anotación, suficientes para acompañar a Marino entre los "cuarentones", pero todavía a siete (dos partidos buenos más) del récord.

Con un partido de 6 pases de touchdown y otros tres de 5, Peyton llegaba a este choque con 47, sólo uno por detrás de "Dan The Man". Faltando dos partidos todavía por jugar era sólo cuestión de cuándo lo conseguiría superar. Los Chargers no le pondrían las cosas fáciles. Un espectacular touchdown de recepción de 74 yardas de L.T. más la decimotercera captura para TD de Gates (récord para un tight end) abrieron una brecha de 24-9 en favor de los californianos mediado el tercer período.

El pase del récord, nº 49 para Peyton Manning.
Peyton igualó a Marino con un sencillo envío de 3 yardas en "shovel pass" para James Mungro, pero San Diego volvió a responder con otro touchdown de Tomlinson (81 yardas de carrera, 95 yardas de recepción y su 12º partido consecutivo con al menos un TD de carrera, otro récord de la NFL para una campaña), 31-16 Chargers. El ya demolido RCA Dome explotó cuando Dominic Rhodes devolvió el siguiente kickoff a la end zone contraria en un retorno de 88 yardas.

Indianapolis tuvo una oportunidad final para igualar el marcador a tres minutos de la conclusión. En 4ª y 4 en su propia 26, Manning encontraba a Wayne para 19 yardas. Tres lanzamientos completados más ponían el balón en la yarda 21 a un minuto justo de terminar. Entonces llegó el pase del récord, Peyton encontró a Stokley abierto en la end zone en un momento histórico de la NFL.

El trabajo no estaba terminado. Una conversión de dos puntos fue necesaria para enviar el encuentro al tiempo extra. Los Colts ganaron el sorteo y no perdonaron, sendos pases de 23 y 35 yardas para Stokley y Wayne sirvieron en bandeja el field goal ganador de Mike Vandejargt. Aunque la campaña no finalizó de la forma deseada para Indianapolis, la temporada de Peyton Manning en 2004 se recordará como una de las mejores de todos los tiempos.

Finalistas:
Week 03 - Green Bay Packers vs Indianapolis Colts (Brett Favre vs Peyton Manning).
Week 08 - New England Patriots vs Pittsburgh Steelers (la racha de 21 partidos ganados de New England finaliza).

martes, 10 de febrero de 2004

2003 - Semana 5: INDIANAPOLIS COLTS 38 @ TAMPA BAY BUCCANEERS 35 OT


Peyton Manning y Tony Dungy celebran el triunfo.
Con este partido iniciamos una serie de tres años en los que el equipo de Indianapolis y Peyton Manning en particular coparán esta sección. 2003 fue el primer gran año para Peyton, su juego se elevó con la incorporación del novato Dallas Clark, la explosión de Reegie Wayne en su tercera campaña en la liga y la vuelta al 100% tras una terrible lesión de Edgerrin James. Las dos victorias que los Colts registran en playoffs son un clinic de cómo jugar al football desde la posición de quarterback.

Pero aquí estamos para hablar de la regular season y sin lugar a dudas este choque entre Indianapolis y Tampa fue el mejor del año. Mucho tiempo después este partido continúa siendo uno de los "Monday Nights" más recordados de todos los tiempos. Los Colts llegaban imbatidos (4-0) al hogar del actual campeón de la NFL. Los Buccaneers poseían por aquel entonces la mejor defensa de la liga, en tres encuentros de 2003 habían encajado un total de 22 puntos. Para añadir más morbo al partido era el regreso del head coach Tony Dungy a la que fue su casa durante muchas temporadas. Nadie en su sano juicio podía perderse este duelo.

Durante los primeros 55 minutos de encuentro sólo hubo un equipo sobre el campo. Los chicos de Jon Gruden hicieron valer su condición de vigente campeón dominando a la que se anunciaba como nueva fuerza emergente en la AFC. Tres touchdowns de Keenan McCardell (dos de recepción y otro en un afortunado fumble recuperado) dieron una ventaja de 28-7 a los locales al final del tercer período. Los Colts recortaron distancias a 28-14, pero cuando Ronde Barber retornó una intercepción 29 yardas para touchdown con poco más de cinco minutos para la conclusión todo el mundo en el estadio y delante de sus televisores dio el encuentro por terminado.

Los que se fueron perdieron la ocasión de ser testigos de una de las mayores remontadas en la historia de la liga. Un retorno de kickoff de 90 yardas anticipó el primero de tres touchdowns de Indianapolis en apenas 3:02 de reloj. Por medio un onside kick recuperado y dos TD que llegaron en conversiones de 4º down. Tampa Bay tuvo tiempo hasta para montar un postrero drive, pero el desesperado intento de field goal de Martín Gramática desde 62 yardas fue bloqueado.

La patada ganadora de Mike Vanderjagt.
En el tiempo extra los Bucs comenzaron atacando. Pese a ser beneficiados con una penalización en un punt que les dio un primer down inesperado no consiguieron llegar a distancia de field goal. Los Colts iniciaron su drive en la yarda 13 y ahí Peyton Manning se doctoró como uno de los grandes quarterbacks de la historia. Ocho yardas para Marvin Harrison (11 recepciones, 176yds, 2TD) en 3ª y 6;  16 yardas para Wayne en 3ª y 11; 9 yardas en 3ª y 6 para Troy Walters y 16 yardas más para Wayne en 2ª y 10. La mayoría de esos lanzamientos conectados ante el feroz pass-rush de Tampa Bay liderado por Warren Sapp

Un partido tan loco no pudo tener más que un final de locura. El field goal de Mike Vanderjagt (líder histórico de la NFL en % de FG y 12/12 en la campaña) desde 40 yardas no era bueno, pero una falta personal contra Simeon Rice (por saltar para taponar la patada y caer encima de jugadores) le dio una segunda oportunidad al kicker que desde 29 yardas no desaprovechó (aunque necesitara primero rebotar contra uno de los postes).

La victoria catapultó a los Colts a la primera de siete temporadas seguidas con al menos 12 victorias. Por contra, Tampa Bay no ha conseguido ganar un encuentro de playoffs desde entonces. El significado y legado de este choque lo convierte no sólo en el mejor de 2003, sino en uno de los mejores de la historia.

Finalistas:
Week 06 - Kansas City Chiefs vs Green Bay Packers (los Chiefs prolongan su racha).
Week 13 - New England Patriots vs Indianapolis Colts (Willie McGinest detiene a Edgerrin James).
Week 16 - Green Bay Packers vs Oakland Raiders (Brett Favre honra a su padre).

jueves, 10 de febrero de 2000

1999 - Semana 5: MIAMI DOLPHINS 34 @ INDIANAPOLIS COLTS 31

De las más de veinte temporadas que llevo siguiendo la NFL sin ningún género de dudas la más sorprendente de todas fue la de 1999. Aquel año los equipos que tradicionalmente habían dominado la liga (San Francisco, Denver, Green Bay) dejaron paso a franquicias que hacía mucho que no peleaban por el título (St. Louis, Tennessee, Indianapolis). Los equipos finalistas de la campaña anterior (Broncos y Falcons) se combinaron para un récord de 11-21. Al contrario, Rams y Colts pasaron de últimos a campeones de grupo.

La relación entre Johnson y Marino fue siempre tensa.
Precisamente el partido que comentamos a continuación tiene a uno de esos equipos como protagonista. Indianapolis era uno de los equipos más jóvenes de la competición en 1999 con un quarterback de segundo año, Peyton Manning, un runningback rookie, Edgerrin James y una media de edad del once titular en ataque de 24,8 años. En el otro lado estaban los experimentados Dolphins con el doble campeón de la Super Bowl Jimmie Johnson en la banda y el quarterback de 38 años Dan Marino como líder en el campo. El choque generacional entre quarterbacks generó muchas expectativas y a la postre el encuentro las cumplió todas.

Desde la primera jugada de scrimmage (espectacular pase de 32 yardas de Manning para Marvin Harrison) se pudo ver que estaríamos ante algo grande. Los Colts llegaron al último cuarto 17-9 por delante gracias a los errores de Miami en la zona roja que sólo sacó un par de field goals en tres oportunidades. En esos quince minutos finales llegó la locura.

Dos mitos se dan la mano.
Un pase de Marino a Tony Martin de 28 yardas fue inmediatamente contestado por un retorno de kickoff de 97 yardas de Terrence Wilkins. Los Dolphins restablecían la diferencia en dos puntos con una anotación del novato Cecil Collins pero en tan solo cuatro jugadas Manning conducía a los suyos a un nuevo touchdown, 31-22 Colts a ocho minutos de la conclusión.

A 1:50 del final Miami tomó posesión del balón en su propia yarda 36 con la imperiosa necesidad de anotar un touchdown. En 4º y 10 Marino sacó su magia y con nervios de acero lanzaba un pase de 48 yardas que caía en las manos de Oronde Gadsden. Dos downs después la conexión se repetía para el touchdown de la victoria. La banda de los Dolphins explotaba ante la última gran demostración de su líder, que acabó la noche con 393 yardas y 2TD. Sólo en el último cuarto hizo 12/16, 174yds y los dos touchdowns.

El veterano le ganó la partida al aprendiz aquella noche pero unas semanas después Peyton le devolvería la jugada en Miami en otro encuentro espectacular. Una pena que estas dos leyendas apenas pudieran coincidir un par de años, sus duelos habrían sido históricos. No obstante, el antagonista de Manning ingresaría en la división la siguiente temporada. Su nombre, Tom Brady.

Finalistas:
Week 03 - Minnesota Vikings vs Green Bay Packers (Favre venga la derrota del año anterior).
Week 08 - St. Louis Rams vs Tennessee Titans (previa de la Super Bowl).