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martes, 10 de febrero de 2015

2014 - Semana 13: NEW ENGLAND PATRIOTS 21 GREEN BAY PACKERS 26

Leyenda saluda a leyenda a la finalización del partido.
Por diferentes motivos solo ha habido hasta ahora un enfrentamiento entre Tom Brady y Aaron Rodgers, dos de los mejores quarterbacks de su generación y de toda la historia de la NFL. Este duelo se produjo en la Semana 13 de la campaña 2014 y resultó a mi juicio el partido más memorable de aquella regular season. Ambos quarterbacks llegaron al encuentro liderando a sus equipos en fantásticas rachas y acumulando registros estratosféricos por el camino. Los Packers habían ganado siete de sus últimos ocho compromisos con Rodgers sumando 25TD por apenas 2INT en ese período. Por su parte, Brady venía de lanzar 22TD por 4INT en lo que habían sido siete victorias consecutivas de New England tras un difícil primer mes de competición en el que incluso se le cuestionó a Bill Belichick la titularidad de su quarterback. Los dos equipos estaban en plena lucha por lograr la codiciada ventaja de campo en sus respectivas conferencias por lo que el partido tenía una importancia capital.

Jordy Nelson y Darrelle Revis protagonizaron un gran duelo.
La noche perteneció a la gran estrella de los Packers que dio un absoluto clinic de fundamentos de su posición ante una de las secundarias más complicadas de la competición que incluía a Darrelle Levis y Devin McCourty entre otros. En el primer cuarto Green Bay anotó en sus tres posesiones rumbo a una ventaja de 13-0. Rodgers conectaba con su homónimo, el tight end Richard Rodgers, en un espléndido lanzamiento de 32 yardas que prácticamente marchó teledirigido a las manos del receptor tras un gran "pump fake" que congeló a la defensa.

Por supuesto Brady no estaba dispuesto a contemplar el recital desde su banda sin hacer nada cuando le tocaba entrar en el campo. Apoyándose en Rob Gronkowski (7 recepciones, 98 yardas) condujo dos drives que acabaron en sendos touchdowns. El segundo fue precedido por una brutal acción de Gronk que pasó literalmente por encima del safety Ha Ha Clinton-Dix.

Con 1:05 por jugar hasta el descanso y el balón en su yarda 19 parecía que el resultado sería de 16-14 Green Bay al intermedio. Pero Rodgers tenía otros planes. Exhibiendo su movilidad conectaba un pase fuera del pocket para James Starks que resultaba en una ganancia de 28 yardas. Tres downs después, Jordy Nelson se zafaba del pegajoso marcaje de Revis y aprovechaba un perfecto pase de su quarterback para completar un espectacular touchdown de 45 yardas que psicológica y deportivamente hacía mucho daño a los Patriots. 23-14 Packers al descanso.

Durante la segunda mitad Rodgers continuó el recital. Sin embargo sus compañeros le jugaron dos malas pasadas que pudieron ser decisivas. Primero el kicker Mason Crosby erraba un sencillo field goal de 40 yardas. Más tarde, Davante Adams dejaba caer al suelo lo que llevaba escrito un pase de touchdown. Green Bay se tenía que conformar con los tres puntos en lugar de siete, lo que dejaba una ventana de esperanza para New England, solo cinco abajo (26-21) a 8:35 de la conclusión.

Gronkowski estuvo a punto de completar una recepción milagrosa.
En 4ª y 3 en su propia yarda 49 Brady conectaba con Julian Edelman para el primer down. Dos
jugadas después Gronkowski movía las cadenas en 3ª y 7. En la yarda 20 ya de los Packers Brady lanzaba un perfecto balón para su tight end que no resultó en touchdown por la providencial intervención de Clinton-Dix, que se tomaba la revancha del aplastamiento sufrido en la primera parte. Las desgracias para New England no acabaron ahí. Un sack en el siguiente down obligaba a Belichick a chutar el field goal. Para rematar la faena Stephen Gostkowski fallaba la patada.

A pesar de todo los Patriots podrían haber tenido una última oportunidad para ganar el partido. Para ello necesitaban detener a Rodgers en un 3ª y 4 a 2:28 del final. La cobertura fue buena pero también la protección al quarterback. Rodgers (24/38, 368yds, 2TD) no se puso nervioso, aguantó en el pocket el tiempo necesario y al final encontró a Randall Cobb para el primer down que sellaba la victoria. Fue un gran triunfo en un encuentro disputado y bien jugado por dos grandes equipos.

Rodgers continuó su temporada de fantasía camino de su segundo MVP. Sin embargo, una inoportuna lesión le lastró en los playoffs y la NFL se quedó sin la posible revancha en la Super Bowl entre New England y Green Bay cuando los Packers desperdiciaron una gran ventaja en los minutos finales del partido por el campeonato de la NFC. Los Patriots no volverían a perder un encuentro en el que se jugaban algo hasta 364 días después, levantando en el proceso su cuarto trofeo Vince Lombardi.

Finalistas:
Week 06 - Carolina Panthers vs Cincinnati Bengals (dramática lucha que termina en empate).
Week 08 - Washington Redskins vs Dallas Cowboys (los Skins dan la sorpresa con su tercer quarterback).
Week 13 - San Diego Chargers vs Baltimore Ravens (el coraje de Philip Rivers salva a San Diego).

jueves, 5 de febrero de 2015

Los 11 de Deion - TEMPORADA 2014

ATAQUE
* QB: Aaron Rodgers (Green Bay): Decisión muy sencilla. Rodgers ha sido con diferencia el mejor quarterback en la NFL este año. Durante un tramo de competición desde finales de septiembre hasta comienzos de diciembre su récord fue de 9-1 con un ratio TD-INT de 30-2. De no ser por una inoportuna lesión a las puertas de los playoffs es probable que los Packers hubiesen alcanzado la Super Bowl. Desde 2009 Peyton Manning y Rodgers se han ido alternando en el puesto de quarterback de mi equipo (tres presencias cada uno).

* RB: DeMarco Murray (Dallas) y Marshawn Lynch (Seattle): Tras su fulgurante comienzo de campaña con ocho encuentros consecutivos por encima de las 100yds de carrera perdió un poco de reconocimiento ante su línea ofensiva y quarterback. A mi juicio Murray fue el MVP de Dallas y el principal responsable en la sorprendente temporada de los Cowboys. No me gusta dejar fuera a Le´Veon Bell (Pittsburgh), quien estuvo formidable en 2014, pero "Beast Mode" literalmente casi lleva sobre sus hombros a los Seahawks hacia su segunda Super Bowl consecutiva. A día de hoy no hay runningback más temido en la liga.

* WR: Antonio Brown (Pittsburgh) y Jordy Nelson (Green Bay): El año pasado Brown se quedó a las puertas de aparecer aquí pero esta vez no ha habido discusión alguna para dejarlo fuera. Con 129 recepciones y 1698yds ha sido el receptor más productivo y consistente. Su "peor día" fueron 7 recepciones para 72 yardas y un touchdown contra Kansas City. Estuve muy tentado de acompañar a Brown con el novato Odell Beckham Jr. (Giants), imparable en los doce partidos que disputó; pero al final por la mínima me decanté por Nelson que fue una amenaza de big-play cada semana. Su combinación con Rodgers "tras play-action" hizo temblar a los coordinadores de defensa rivales.

* TE: Rob Gronkoswki (New England): Otra elección incuestionable. Parece mentira que hace poco más de un año se rompiese los ligamentos de una rodilla. El tight end más dominante de la NFL es una navaja suiza en las manos de Tom Brady. Muy eficiente bloqueando, un peligro constante buscando los "seams" y una pesadilla para los oponentes cuando se alinea como wide receiver.

* OT: Joe Thomas (Cleveland) y Andrew Whitworth (Cincinnati): Dos jugadores de la competitiva AFC Norte que fueron el ancla de sus respectivas ofensivas.

* OG: Marshal Yanda (Baltimore) y Zack Martin (Dallas): Yanda ha sido en mi opinión el mejor línea de la temporada brillando en su habitual demarcación de RG como finalmente de tackle derecho cuando la situación lo demandó. Le acompaña el novato Martin que fue un espectáculo todo el año saliendo en pull a bloquear.

* C: Travis Frederick (Dallas): La línea ofensiva de Dallas me pareció un escándalo esta temporada y por ese motivo me decanté por Frederick para que apareciesen aquí dos de sus componentes.
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DEFENSA
* DE: J.J. Watt (Houston) y Cameron Wake (Miami): Sin lugar a dudas Watt es hoy día el mejor defensor de la NFL y que haya restado algunos votos para el MVP a Rodgers indica a las claras el dominio que ejerce sobre toda la liga. Se alinea como tackle o como end, en una 3-4 o en una 4-3, es un muro contra la carrera, un peligro en el pass-rush (20.5 sacks), un motor que no para nunca y además es un enorme profesional con una cabeza muy bien amueblada. Al lado de todo esto Wake puede parecer un don nadie pero ni mucho menos. Es la segunda vez que aparece en mis equipos ideales de final de temporada. Uno de los pass-rushers más difíciles de contener de la competición.

* DT: Ndamukong Suh (Detroit) y Calais Campbell (Arizona): Dos de los jugadores más físicos e intimidantes hoy día y principales bastiones en las campañas de playoffs tanto de los Lions como los Cardinals.

* OLB: Justin Houston (Kansas City) Von Miller (Denver): Junto a Watt ha sido el jugador defensivo con el que más he disfrutado en 2014. Sólo dos quarterbacks de dieciséis escaparon de sus garras (22.0 sacks) pero es que de la misma forma fue igual de contundente contra la carrera. Al igual que Gronk, Miller venía de una operación de ligamentos en su rodilla que no se notó en absoluto una vez que comenzó la temporada regular.

* MLB: Dont´a Hightower (New England): Casi todos los años entra en mis equipos un jugador que a principios de liga no contaba con él para llegar hasta aquí y éste es el caso de Hightower. Una vez que se lesionó Jerod Mayo saltaron muchas dudas sobre la defensa de New England por su pérdida de liderazgo y producción, pero entre Jamie Collins y él hicieron parecer que su ausencia fuera intrascendente. Típico de los Patriots. 

* CB: Darrelle Revis (New England) y Vontae Davis (Indianapolis): Es la cuarta vez, en tres equipos diferentes, que nomino a Revis como uno de mis cornerbacks. Los 12$ millones que han pagado los Pats por él no han podido estar mejor gastados. Una lapa en cobertura y un buen placador que además no necesita ni presumir de ello ni encararse con el público rival (no sé si me seguís...) Un placer de jugador. En sus cinco primeros años en la liga Davis había mostrado maneras de gran jugador pero nunca lo había puesto todo junto una temporada completa. Este año ha confirmado las mejores previsiones con una actuación sobresaliente de principio a fin.

* S: Antoine Bethea (San Francisco) y Kam Chancellor (Seattle): los niners parece que no tienen problema para encontrar safeties que produzcan en su sistema. En apenas dos años han cambiado dos Pro Bowlers (Whitner y Goldson) por otros dos diferentes (Bethea y Eric Reid). Es casi obligatorio que un equipo ideal defensivo incluya al menos un miembro de la "Legion of Boom", extendiendo el término a la globalidad de la defensa de Seattle. Chancellor es en la secundaria lo que Watt o Suh en la línea, un intimidador de esos que necesita toda unidad defensiva.

Así cerramos otra temporada más de la NFL. Es la decimotercera consecutiva que publicamos estos equipos, primero en la extinta "Pobladores NFL" y ahora en este blog. Seguro que otros muchos jugadores son merecedores de estar aquí pero al final has de seleccionar y valorar en base a lo que has visto. Esta campaña hemos superado los 100 partidos presenciados, cantidad que considero suficiente para darle valor a estos equipos ideales que como cada año han sido pensados a conciencia y decididos hasta el día de la Super Bowl.

lunes, 2 de febrero de 2015

SUPER BOWL XLIX: El triunfo de la fe

MVP Tom Brady
24-14 abajo con un cuarto sólo por jugar y ante la mejor defensa de la NFL contra el pase cualquier equipo habría sucumbido ante la presión o se habría agobiado pensando en la cantidad de acciones consecutivas que tenían que hacer bien para remontar el partido. No estos New England Patriots. Jugada a jugada, sin pensar en lo que venía después, los hombres de Bill Belichick confiaron los unos en los otros, en la clásica filosofía del head coach del "do your job" y poco a poco fueron comiéndole terreno a su oponente.

Tom Brady disipó las dudas que pudieran quedar sobre si es el mejor quarterback de su generación con dos drives magistrales que culminaron en sendos touchdowns. New England había movido bien el balón mezclando pases rápidos a la zona central del campo en rutas cruzadas con las carreras de potencia de LeGarrette Blount durante una primera mitad en la que pese a dominar a Seattle no se fueron por delante en el marcador. Cuando los Seahawks tomaron el control del encuentro en el tercer cuarto, Brady y los Patriots sabían que no había tiempo para seguir con esa estrategia. Había que lanzar en cada down ante un equipo que triunfa en esos precisos momentos, y había que lanzar de forma metódica porque New England no cuenta con una amenaza seria en el juego profundo. Demasiadas cosas para cualquier equipo y cualquier quarterback.

Pero es obvio que Brady no es un QB del montón ni que los Patriots han llegado a seis Super Bowls y otras tres finales de conferencia en catorce años por nada. Su victoria es el triunfo de la fe y pese a ser la cuarta en la historia de la franquicia tiene un sabor casi tan especial como la primera. Tras varias decepciones y derrotas cuando ya saboreaban las mieles del triunfo New England casi había olvidado lo que era sentirse campeón de la NFL. Así lo reflejó el propietario Robert Kraft cuando recogió el trofeo, al tiempo que repetía a conciencia una frase que se convirtió en histórica al término de la Super Bowl XXXVI, la primera de los Patriots: "Todos nosotros somos patriotas. Y hoy los Patriotas son los campeones". Mucho ha cambiado en EEUU y en la NFL desde entonces, pero una cosa ha permanecido inalterable, el equipo de New England luchando por la Super Bowl en los playoffs.

El estoico Bill Belichick, tan poco dado a los elogios gratuitos, declaró manifiestamente a sus jugadores un "I love you all" en la misma ceremonia de entrega del Trofeo Lombardi. El head coach ha pasado por cantidad de vicisitudes desde su última victoria en la Super Bowl hace ya diez años: la muerte de su padre y mentor, Steve Belichick, el divorcio de su mujer, el asunto del "Spygate" y justo antes de esta final, el polémico "Deflategate". Demasiadas cosas para que la emoción no le desbordara aunque fuera sólo por unos pocos segundos.

La victoria de los Patriots, cosechada de forma tan heroica a la par que agónica, se recordará más si cabe por la magnitud del oponente. Seattle demostró una vez más porque es el equipo más duro de la NFL hoy día. No hay nada que les aplaque, ni su por momentos mal juego ni la brillantez del rival. No les importa la distancia en el marcador o en el liderato de su división (durante la liga regular llegaron a ir tres partidos por detrás de Arizona en la NFC Oeste), siempre luchan con la convicción de que encontrarán la recompensa al final.

Chris Matthews, por momentos David Tyree II
Los Seahawks volvieron a abrir el choque de forma muy dubitativa en ataque (22 yardas y cero pases completados en los tres primeros drives), pero una vez que Russell Wilson descubrió la conexión que podía explotar con el desconocido Chris Matthews, Seattle se metió en el partido de forma implacable. Una vez que huelen la sangre se convierten en auténticos depredadores y no hay nadie que les pueda detener. Cuando Brady y un bravo Julian Edelman le dieron la vuelta al marcador a falta de 2:02 para la conclusión todos sabíamos que los Seahawks estaban lejos de tirar la toalla. Muy al estilo de ellos, de una forma o de otra se plantaron en la yarda uno de su oponente. Un touchdown les daba su segunda Super Bowl consecutiva. El reloj fue corriendo y los segundos iban cayendo como si los dos equipos no se jugaran nada en el envite. Los nervios le jugaron entonces una mala pasada a Pete Carroll que permitió una jugada de pase que jamás debió producirse. Como decía Marty Schottenheimer: "cuando lanzas pueden pasar tres cosas, y dos de ellas son malas". A los Seahawks le tocó la peor. Otro actor secundario, de esos que apenas aspiran a ser figurantes, Malcolm Butler, se convertía en el héroe de Foxboro con una intercepción para la historia.

Digno final para una memorable Super Bowl entre los dos mejores equipos de la NFL en la actualidad. No todos los años se cruzan en el camino del Lombardi dos franquicias que aspiran a ser dinastías. Seattle está en el buen camino si mantienen la cabeza centrada (algo que anoche no se vio precisamente con varias demostraciones de poca deportividad o profesionalidad). New England hace tiempo que ya lo es y este triunfo no es más que la coronación de un trabajo de muchos muchos años.

Enhorabuena a los Seahawks pese al resultado final. Enhorabuena a los Patriots por tan grande victoria. Y sobre todo enhorabuena al football por el espectáculo. Nos lo merecíamos todos los aficionados después de un año con tantos palos y polémicas dentro y fuera de los terrenos de juego.
La jugada decisiva de la Super Bowl XLIX, Malcolm Butler con la intercepción.

sábado, 31 de enero de 2015

Previa SUPER BOWL XLIX: New England Patriots vs Seattle Seahawks

Mañana se disputará la edición número 49 de la Super Bowl, o como se "encabezonan" en promocionar los dirigentes de la NFL, la edición XLIX. New England Patriots y Seattle Seahawks fueron los mejores equipos en sus respectivas conferencias durante la temporada regular e hicieron valer su ventaja de campo durante los playoffs.

Ambos equipos pasaron por un mal momento durante la campaña. New England perdió dos de sus primeros cuatro compromisos, el segundo un abultado 41-14 en Kansas City que apresuró a muchos en los medios a jubilar a Tom Brady en favor del novato Jimmy Garoppolo. Por su parte Seattle atravesó una racha de 3-3 en la que su defensa por momentos pareció mortal. Desde entonces las dos escuadras han reconducido la marcha y se han mostrado casi inexpugnables.

En juego está algo más que proclamarse campeón de la temporada. Si los Patriots se imponen sería la cuarta Super Bowl para el tándem quarterback-head coach formado por Brady y Bill Belichick, igualando el récord de la pareja de Pittsburgh Terry Bradshaw-Chuck Noll. En el caso de los Seahawks un triunfo les convertiría en el primer campeón "back-to-back" desde precisamente New England hace diez años y les abriría la puerta del primer "three-peat" de la historia.

Son cientos las previas que ya se han podido leer, tanto en la prensa americana como en la española. En el segundo caso me refiero a la gran labor de muchas personas individuales que sin ningún ánimo de lucro escriben sobre su deporte favorito y lo hacen poco a poco más conocido en nuestro país. Así pues para no volver a incidir en lo mismo me saldré de las principales claves para aportar algunas reflexiones personales y finalmente dar un pronóstico que es lo que nos gusta leer al final.

REFLEXIONES SOBRE NEW ENGLAND

Marshawn Lynch
Al finalizar la pasada Super Bowl hice una reflexión en el foro de NFLHispano en la que comentaba que Seattle batió a Denver entre otras cosas por su mayor versatilidad, y lo hacía en base a un dato tan oscuro y para muchos irrelevante como era que los Seahawks tenían dos fullbacks de calidad en la plantilla (Derrick Coleman y Michael Robinson) por ninguno los Broncos. Mientras Denver dependía exclusivamente de los pases de Peyton Manning, los Seahawks podían hacerte daño tanto corriendo como lanzando. De hecho Marshawn Lynch no fue un factor en la final del año pasado y poco importó porque Seattle hizo lo que quiso con el resto de sus armas ofensivas. A veces no se trata de hacer una sola cosa a nivel de récord sino de hacer muchas y muy diferentes a buen nivel.

Este pensamiento me lleva a la Super Bowl de este año y lo relaciono directamente con los Patriots. Si hay un equipo versátil en ataque ése es New England. Lo mismo te ganan exclusivamente lanzando como corriendo con el balón y eso no ha quedado más patente que en estos mismos playoffs. Esa razón me lleva a pensar que pueden tener éxito ante la defensa de Seattle.

Voy a citar dos jugadores que pueden tener un papel clave mañana. Uno es el fullback James Develin (who?) y otro el tight end Tim Wright. Es sabido por todos que los Patriots necesitan correr para tener una opción en este partido y ahí es donde entra en juego el fullback. Sus bloqueos sobre los linebackers y especialmente Kam Chancellor en el segundo nivel pueden ser decisivos. Si vemos al nº 46 más de 20 snaps sobre el campo serán buenas noticias para New England.

En el caso de Wright puede ser un jugador fundamental atacando las "seams" y en la zona roja. Tras anotar 6TD durante la liga regular ha desaparecido en los playoffs (0 recepciones) y todos nos hemos olvidado de él dentro de la vorágine de jugadas de "tackle elegible" que han empleado los Patriots. Contra Seattle no es imposible mover el balón, el problema es finalizar los drives. New England tiene que jugar con cautela para evitar turnovers pero con la agresividad en el "play-call" que no empleó Green Bay en la final de conferencia. Wright puede atrapar sólo 2-3 pases el domingo pero serían jugadas vitales para los hombres de Belichick.

REFLEXIONES SOBRE SEATTLE

Estoy completamente seguro que Pete Carroll no recibirá más de uno o dos votos para el galardón de entrenador del año (si es que los obtiene) pero su labor esta temporada ha sido excepcional. Digo esto con la convicción de que Seattle tiene "peor equipo" que el año pasado (entendedme eso de peor) y que ha atravesado un momento interno en el vestuario más que complicado. El corte de Percy Harvin fue doblemente doloroso porque había supuesto la marcha del equipo de un jugador tan valioso como Golden Tate. Con un cuerpo de receptores de 2ª fila (por mucho que se enfaden sus componentes) y una línea de ataque que ha jugado peor este año, el ataque de Seattle es básicamente el show de dos hombres, Russell Wilson y Marshawn Lynch. Eso no quiere decir que la ofensiva de los Seahawks sea previsible o fácil de detener. Lo que hacen lo hacen muy bien y ninguna defensa está tranquila cuando se enfrenta a ellos pese a no tener "playmakers" de relumbrón.

Rob Gronkoswki y Kam Chancellor
Estoy seguro que Carroll habrá tomado notado nota de los dos partidos de los Jets contra New England este año. En esos dos choques Rob Gronkoswki fue limitado a menos de 100 yardas en total. Espero multitud de contactos con él en las primeras 5 yardas (y después) por parte de los linebackers. Cuando se alinee abierto tengo mucha curiosidad por ver si los Patriots le mandarán profundo contra Byron Maxwell en el caso de producirse ese emparejamiento (14cm de diferencia).  Geno Smith estuvo a la altura de Brady y aunque los Jets perdieron las dos veces, es obvio que la diferencia entre Nueva York y Seattle es abismal.

La semana de la Super Bowl suele suponer una locura mediática. El más mínimo asunto se explota hasta el aburrimiento. Es por esto que no deja de sorprenderme lo poco que se ha hablado del estado físico de Richard Sherman y Earl Thomas. Ambos sufrieron lesiones de consideración en la final de conferencia pero parece que es asumido por todos que estarán al 100% el domingo. Yo no estoy tan convencido.

Es una pena para los Patriots que ya no cuenten con un Randy Moss en sus filas. Es el jugador perfecto para atacar esa defensa en vertical, algo a lo que tampoco se atrevieron el año pasado los Broncos. En su lugar New England tendrá que abrir espacios a partir del juego terrestre. Los Seahawks han encajado 132 y 135 yardas de carrera en los playoffs. No es imposible correr contra ellos y eso es lo que hace esta unidad un poco menos dominante que la de 2013. Me pregunto si Seattle decidirá jugar en defensa como es habitual en ellos, esperando al rival, o bien buscará atacar metiendo blitzes desde la secundaria. Si consiguen presionar a Brady, sobrecargando un lado o bien directamente por el medio donde son algo vulnerables, los Seahawks tendrán medio partido en el bote. Michael Bennett y Cliff Avril, alineados ambos juntos como DT o en uno de los edges es algo que veremos mañana más de una ocasión.

PRONÓSTICO

Antes de comenzar los playoffs tenía bastante claro que veríamos esta Super Bowl y también estaba seguro que Seattle repetiría como campeón. Según hemos ido avanzando en los playoffs me he inclinado hacia el lado de New England y ahora que quedan pocas horas para el kickoff inicial vuelvo a ver las cosas muy equilibradas. La clave para los Patriots es rematar en ataque en las últimas 30 yardas del campo y obligar a Wilson a ganar el partido como quarterback "convencional". La clave para Seattle es forzar a Brady a estar incómodo en el pocket aunque no lleguen directamente a él y controlar el balón en ataque con su juego de carrera y pases cortos.

Mi mayor incertidumbre está en ver el estado físico de Sherman y especialmente Thomas. Si es cierto que sus lesiones fueron menores y estarán a tope me inclino por los Seahawks. Pero como creo que esto no va a ser así voy a darle el beneficio de la duda a Belichick y Brady para aprovecharse. Odio apostar contra el campeón defensor en este caso pero vaticino un triunfo de los Patriots en un partido de anotación no muy alta, 20-17.

lunes, 29 de diciembre de 2014

2014 Semana 17: W vs ARIZONA CARDINALS 20-17

La era Jim Harbaugh finalizó con una victoria muy emotiva en el que pudo ser además el último partido de Frank Gore y Justin Smith con el uniforme de los niners. Los jugadores demostraron ir a muerte con el entrenador que estaba a punto de marcharse al actuar con la pasión que esperas de un conjunto que aspira a los playoffs y no de uno que en realidad hacía dos semanas que estaba eliminado.

Arizona se jugaba el finalizar la liga regular como campeón de división e incluso con la ventaja de campo para todos los playoffs pero se vio lastrado por el errático juego de su quarterback titular y por una defensa que contra la carrera lleva dos semanas sufriendo mucho. Ryan Lindley completó varios pases ante nuestra diezmada defensa (sólo dos titulares quedaban de la pasada final NFC) pero especialmente tras el descanso fue incapaz de generar un drive productivo. Los Cardinals no anotaron un solo punto en la segunda mitad.

El ataque volvió a jugar como veníamos pidiendo desde primeros de año. El foco de la ofensiva fueron las carreras de Gore mezcladas con los peligrosos scrambles de Colin Kaepernick. Kap encajó un sack de 15 yardas de esos que matan posesiones pero en líneas generales mostró la elusividad en el pocket que esperas de él y que tan pocas veces ha sacado este año. Cuando se queda estático en el pocket y el balón está en sus manos más de dos o tres segundos, malo. Si dispara rápido o rompe la defensa con una carrera o un pase en movimiento, bueno. La cansada defensiva de los Cardinals no pudo contener a Gore en el último cuarto. Es la táctica que usaron con efectividad los Seahawks hace siete días y que seguramente también empleen los Panthers con Cam Newton en su próximo duelo de wild cards.

Craig Dahl selló la victoria 49 de Harbaugh a los mandos de los niners con una postrera intercepción, la primera que logra en dos años con el equipo. En lugar de quedarse con el balón se lo entregó al head coach, que momentos después era bañado en Gatorade, una clara muestra de que el divorcio de Harbaugh es con la directiva y no con los jugadores. Una lástima terminar así un capítulo brillante en la historia de la franquicia.

GAME BALL -> Michael Wilhoite: a falta de Willis, Bowman y Borland, el linebacker se erigió en el líder de una defensa que una vez más se encargó de rematar una victoria. Buen trabajo contra la carrera como es habitual en él culminado además por decisivas acciones en cobertura, algo que no es precisamente su punto fuerte.

Adiós, entrenador Harbaugh.

domingo, 21 de diciembre de 2014

2014 Semana 16: L vs SAN DIEGO CHARGERS 35-38 OT

Dolorosa derrota la sufrida anoche en partido adelantado al sábado tras desperdiciar una ventaja de 21 puntos al descanso que era todavía de 14 a poco más de cinco minutos para la conclusión. Los Chargers se jugaban el pase a los playoffs y disputaron los snaps decisivos con mucha más determinación y concentración que unos niners que ya sólo pueden pensar en la "off-season".

Por una vez claramente la defensa fue la mayor responsable del mal resultado pero no por errores propios en el campo o de esquemas sino por una cuestión meramente física y personal. San Francisco se está quedando sin cuerpos para montar un once a este lado del balón. En el último touchdown de San Diego que manda el partido a la prórroga sólo tres titulares quedaban sobre el campo: Justin Smith, Chris Culliver y Antonie Bethea. Durante el transcurso del choque habían salido lesionados Perrish Cox, Aldon Smith y Eric Reid, bajas que se sumaban a la de Ray McDonald, cortado esta semana tras su último incidente personal. No hace falta recordar los hombres que ya estaban ausentes desde jornadas anteriores, por lo que en el tramo crucial anoche, cuando los Chargers marchaban para la anotación del empate, en el césped del Levi´s actuaban habituales de la pretemporada como Nick Moody, Leon McFadden, Corey Lemonier y Marcus Cromartie. Imposible contra un equipo que no se rinde nunca bajo los mandos de su quarterback, Phillip Rivers.

Jugando claramente mermado por lesiones en las costillas y la espalda, más que evidentes tras verle fallar algunos lanzamientos impropios en él, Rivers se agarró a la épica (y a la más que mermada defensa local) para conectar cuatro pases de touchdown que dejaron en el olvido sus tres anteriores intercepciones. Todo ello sin su wide receiver nº 1, sus dos principales corredores y tomando los snaps del cuarto center al que han debido recurrir los Chargers este año.

El encuentro del ataque fue casi perfecto durante la primera mitad y más que decepcionante durante la segunda. Sólo un fumble de Bruce Miller cuando se disponía a cruzar la end zone evitó que San Francisco anotara cuatro touchdowns en sendas posesiones antes del descanso. La vuelta de Anthony Davis añadió la potencia perdida durante su ausencia a una línea de ataque que dominó por completo a la defensiva de San Diego. Frank Gore no mostró el más mínimo efecto de la conmoción cerebral sufrida hace sólo seis días en Seattle y ya en su segunda carrera anotaba un espectacular touchdown de 52 yardas (foto) quitándose con un "stiff-arm" de manual a uno de los mejores safety de la liga, Eric Weddle. Un poco de Colin Kaepernick corriendo y lanzando era más que suficiente para irse a los vestuarios 28-7 arriba.

A la vuelta todo cambió. San Diego empezó a controlar nuestra carrera y desde el pocket Kaepernick se fue sintiendo cada vez menos a gusto. Una jugada después de completar su mejor pase de la noche (un misil tierra-tierra para Vernon Davis que éste convirtió en un impresionante TD de 62 yardas pero que fue anulado por doble penalización) llegó su peor acción. Presionado por dos jugadores y muy cerca de su end zone trató de lanzar un pase imposible cuando ya estaba casi camino del suelo, lo que se tradujo en un fumble que los Chargers recuperaron para touchdown. Cuando todo parecía que se desmoronaba volvió a salir el "Kap bueno" anotando un memorable TD de 90 yardas que restableció una ventaja de 14 puntos que por desgracia la defensa no pudo conservar al final.

GAME BALL -> Frank Gore: cuando ya nadie lo esperaba llegó su mejor actuación de la campaña, 158 yardas de carrera que le dejan a tan solo 38 de las 1000 en liga. Aunque cerca de la marca no lo tendrá fácil en la última jornada de temporada regular. Ante los Cardinals Gore ha registrado 24 yardas en 19 carreras sumando sus dos últimos enfrentamientos.


Dos datos finales del partido de anoche:

1) Las 355 yardas de carrera son un récord de la franquicia. Gore lideró con 158 pero gracias a su gran carrera Kaepernick también registró 151.

2) Por segunda jornada consecutiva Vernon Davis se quedó a cero recepciones. Tras verle anotar en una impresionante acción llena de potencia uno no puede más que preguntarse qué ha pasado con este jugador esta temporada.

lunes, 15 de diciembre de 2014

2014 Semana 15: L @ SEATTLE SEAHAWKS 7-17

Tercera derrota consecutiva que matemáticamente elimina a los 49ers de la lucha por los playoffs por primera vez en la era Jim Harbaugh. Al contrario que en las dos anteriores derrotas esta vez San Francisco ofreció una mejor imagen, peleó el partido hasta el final y sucumbió principalmente porque el ataque está en ruinas. Los niners han anotado menos de 20 puntos en cinco partidos seguidos, y concretamente en la racha perdedora actual un total de 23 puntos (ni 8 por encuentro).

En lo que ha sido una tónica de toda la campaña la primera mitad fue mejor que la segunda, fundamentalmente cuando hablamos de la ofensiva. Frank Gore, Carlos Hyde e incluso Colin Kaepernick encontraron huecos entre la dura defensa de Seattle que permitieron mover el balón con relativa soltura en tres drives. La dinámica cambió tras el descanso. Los problemas de pass-pro del trío interior (LG-C-RG) se hicieron evidentes una vez más y a esto se sumaron las lesiones tanto de Gore (conmoción) como de Hyde (tobillo). Entre una cosa y otra todo se juntó para que el ataque en la segunda parte ni amenazara con anotar.

La defensa por su parte recuperó su mejor nivel. Marshawn Lynch nos hizo daño como es habitual pero también como solemos conseguir sacamos la peor versión de Russell Wilson. Con excepción de una jugada se controló al quarterback de Seattle en sus intentos de scramble, y cuando consigues eso el juego aéreo de los Seahawks es casi inexistente.

La jugada que resultó la puntilla definitiva en la temporada 2014 de San Francisco no la puso el mejor de los quarterbacks, runningbacks, receptores o defensas rivales. Ni siquiera fue un error propio de nuestro quarterback o de otro compañero. La protagonizó un árbitro que empezó a dirigir encuentros de la NFL cuando Joe Montana estaba todavía en San Francisco, Brett Favre no había iniciado su increíble racha de encuentros consecutivos como titular y aún se mantenían en activo leyendas como Anthony Muñoz, Lawrence Taylor, Ronnie Lott o Mike Singletary. Hablo de Ed Hochuli, capaz de señalarnos una falta personal por golpear el pecho (¡¡EL PECHO!!) de Wilson en lo que fue un placaje de manual y que él ni siquiera pudo ver al estar mal colocado. Si ya hay que ser muy "caradura" para pitar algo que no has visto todavía has de serlo más para decir en el post-partido que la falta estuvo bien señalizada. Por fortuna sus superiores le han desmentido de forma rotunda pero yo no "estaré tranquilo" hasta que este señor decida dejar paso a nuevos colegiados que no crean estar por encima del bien y del mal. A miles de kilómetros y con todo el cariño te lo digo: "¡¡A TU CASA, HOCHULI, A TU CASA!!".

GAME BALL -> Joe Staley: no os dejéis engañar por los cinco sacks recibidos, ninguno fue culpa de nuestro left tackle que además hizo mucho daño en el juego terrestre. Una lástima que por el centro de la línea seamos un coladero. Ya son 49 los sacks encajados por Kaepernick este año, 36 de ellos en los últimos ocho encuentros.


lunes, 8 de diciembre de 2014

2014 Semana 14: L @ OAKLAND RAIDERS 14-23

Y colorín colorado este cuento se ha acabado. Penosa la imagen de anoche perdiendo ante unos Raiders que venían de ser vapuleados en St. Louis sólo siete días antes. El ataque en su línea, un buen drive al principio que acabó en touchdown de Bruce Miller y poco más. Nos empeñamos en convertir a Colin Kaepernick en Aaron Rodgers y no nos queremos enterar que la línea de ataque es incapaz de proteger más de dos segundos. Es triste pero ahora mismo nos iría mejor corriendo con Frank Gore y Carlos Hyde en la gran mayoría de las jugadas, al menos vía terrestre se está bloqueando mejor. Por otro lado la defensa creo que se le está empezando a hacer larga una temporada arrastrando sus propias lesiones y además los problemas de la ofensiva. Los Raiders atacaron muy bien la debilidad de nuestros linebackers interiores (Chris Borland y Michael Wilhote) en cobertura y de vez en cuando al novato Deonte Johnson o Leon McFadden, que entraron más en juego tras la lesión de Chris Culliver (cuidado que se marchó doliéndose de su rodilla operada).

GAME BALL -> Bruce Ellington: Lo único positivo de hoy fue el buen hacer del novato en equipos especiales.

Si algo ha caracterizado a los equipos de Jim Harbaugh en su etapa en San Francisco ha sido la superioridad física sobre los rivales. Ya no más. Ayer los Raiders nos batieron con contundencia en las trincheras. Casi no pudimos presionar a Derek Carr y al contrario éramos incapaces de proteger mínimamente a nuestro quarterback. Este equipo está física y mentalmente muy fatigado y los próximos rivales (Seattle, San Diego y Arizona) están en la pomada de los playoffs. No es ninguna locura pensar que podemos cerrar la campaña últimos de división con un récord de 7-9. Si los Seahawks nos quieren dar una buena estocada tienen una oportunidad de oro el próximo domingo.

Que se recupere NaVorro Bowman, que se recupere Patrick Willis, elevemos a Jim Tomsula al puesto de head coach y fichemos un coordinador ofensivo con un mínimo de criterio. Es una pena que la "era Harbaugh" finalice así cuando ciertamente parecía el hombre que nos traería el sexto Trofeo Vince Lombardi. No entiendo lo que ha fallado ni sé quien es el culpable pero si ha pasado esto teniendo un equipo ganador me da muy mala espina de cara al futuro de la franquicia.

viernes, 28 de noviembre de 2014

2014 Semana 13: L vs SEATTLE SEAHAWKS 3-19

Derrota sin paliativos la sufrida ante los actuales campeones Seattle Seahawks. San Francisco fue un pollo sin cabeza, un pavo sin alas ni patas si queremos hacer el símil norteamericano en manos de un conjunto que sabía perfectamente lo que quería hacer. En cambio, los niners plantearon un encuentro olvidándose de sus mejores armas y encima atacando los puntos fuertes del rival. Exactamente lo contrario de lo que se debe hacer.

Los seguidores niner pueden estar muy aliviados de que el resultado final se recordará como una dolorosa derrota pero derrota al fin y al cabo. El marcador podría haber sido perfectamente 38-0 si la defensa no hubiera opuesto suficiente resistencia en la zona roja.

El propietario del equipo, Jed York, calificó la actuación como "inaceptable" en un tweet a los pocos minutos de la conclusión. Como mandamás de la franquicia está sujeto a decir lo que le plazca, pero uno no puede más que pensar que ha debido tener el móvil en modo avión durante toda la temporada hasta anoche. Y es que este equipo, o para ser justos, este ataque, lleva siendo inaceptable desde que empezaron los primeros entrenamientos allá por el mes de julio.

¿Recordáis los malos partidos de pretemporada? Entonces podíamos escudarnos en que esos choques ciertamente no sirven más que para probar esquemas y que la acción real llegaría en septiembre. Pero han pasado casi cuatro meses desde entonces y la ofensiva sigue en modo "off". Es más, cada jornada que avanzamos en la campaña se la ve peor que en la anterior.

Hemos llegado a un punto en las últimas jornadas en que ver un partido de San Francisco es un auténtico dolor. Hay equipos que juegan mal porque no tienen los "playmakers" que hagan funcionar la ofensiva; otros con dificultades por la lesión de alguna pieza clave; en algunas ocasiones la adaptación a un nuevo esquema conlleva un lógico período de adaptación. Ninguno de esos casos se aplica a nuestro ataque. Desde que volvimos del "bye" hemos anotado, 10, 27, 16, 17 y 3 puntos pese a que la defensa en más de una ocasión ha brindado oportunidades a la ofensiva para clavarle la puntilla al rival.

Inaceptable fue la actuación ante St. Louis, el día de los ocho sacks encajados e incapaces de entrar en la end zone para ganar el choque en los segundos finales. Inaceptable fue la actuación en Nueva York, donde hicieron falta 5 intercepciones sobre el quarterback rival para escapar con el triunfo. Inaceptable fue la actuación frente a Washington, un equipo con problemas muy profundos y sin nada que aspirar este año al que sólo superamos con un touchdown en los instantes finales. Pero una cosa es ganar o perder ante esos rivales y otra muy diferente hacerlo ante tu gran enemigo, el equipo al que dedicas horas, días y meses de tu tiempo para batir para que luego llegue a tu propio estadio y te derrote sin ser capaz de devolver un solo golpe.

Y es que una cosa es perder y otra hacerlo exponiendo todas tus debilidades. Ayer la culpa de la derrota se cargará en los hombros de Colin Kaepernick, horrible en todos los aspectos, pero la verdad es que ha habido otros encuentros en que ha jugado muy bien y aun así el ataque ha rendido muy por debajo de lo esperado. El problema es mucho más complejo y hay que buscar responsables en el head coach, Jim Harbaugh, y el coordinador ofensivo, Greg Roman.

Estoy cansado de escuchar o leer en declaraciones que el ataque para mejorar sólo tiene que "ejecutar mejor". ¿Ejecutar mejor qué? No sé si se refieren con eso a que Frank Gore o Carlos Hyde deban romper múltiples placajes en la misma línea de scrimmage cuando reciben una carrera. No sé si con eso se refieren a que los receptores consigan primeros downs en rutas cruzadas aisladas en lugar de apoyadas por un pick como hace cualquier equipo hoy día. No sé si se refieren a que el quarterback complete pases a receptores que simplemente corren hacia delante y esperan un balón colgado o tight ends que corren rutas cortas del primer down sólo por no romper la sincronización del ataque. Excusas, excusas, excusas.

Ves un encuentro de los 49ers en ataque y tienes la sensación que saltan al campo sin confiar en la jugada que llaman desde la banda. Sólo hay que mirar al otro lado anoche, a Seattle, para observar la diferencia. Los Seahawks tienen graves problemas con su juego de pase. Russell Wilson no puede conectar un pase "downfield" con sus receptores. De hecho ayer no recuerdo ni uno solo. La diferencia es que ellos desde la banda buscan acciones que permitan sacar máximo provecho de las cualidades de sus jugadores, es decir las carreras de Marshawn Lynch y la habilidad para moverse y salir del pocket de Wilson. Cuando éste escapa de la presión como tantas veces y tan bien realiza siempre tiene un hombre preparado para recibir el balón y avanzarlo muchas yardas contra una defensa descolocada.

¿Qué hacemos nosotros? Nos olvidamos del juego potente de carrera que desde luego no pasa por su mejor momento pero es lo mejor que tenemos ahora mismo. Nosotros nos contentamos con abrir el campo con hasta 5 receptores, sin importarnos que ello implique que salte al terreno de juego Kassim Osgood, un enorme jugador de equipos especiales pero marginal wide receiver. Ponemos a nuestro quarterback en shotgun y sabiendo que le vendrá presión nunca le dejamos con una válvula de seguridad para al menos completar un pase corto en lugar de encajar sacks que matan drives.

En enero nada funcionó mejor que buscar scrambles dirigidos para Kaepernick y nada funcionó peor que lanzar a la cobertura de Richard Sherman. Anoche en ningún momento se preparó algo para que nuestro QB corriese. Todo lo contrario, el game plan parecía que estaba preparado para humillar a Sherman y el resultado fue el esperado. El mejor quarterback de la liga, Aaron Rodgers, prefirió no comprobar las habilidades del cornerback de Seattle, pero nuestros entrenadores creen que pueden tener éxito haciéndolo con Kaepernick. Absurdo en toda regla.

Podría seguir escribiendo párrafos sobre porqué no empezamos a utilizar el play-action hasta después del descanso, un arma que nos viene de perlas por las habilidades de nuestros jugadores pero que por algún motivo ha desaparecido del plan de juego. O qué pasa con un tight end All-Pro como Vernon Davis que comandaba doble cobertura de los rivales y este año parece un "third-stringer". O porqué una jugada tan sencilla pero con tantas variantes y tan provechosa y beneficiosa para los QB como el "screen" es cosa del pasado. Así que voy a parar porque seguramente tenemos mejores cosas que hacer que lamentarnos por este gran proyecto fallido llamado "San Francisco 49ers 2014" y del que son responsables muchas personas pero ninguna más que Harbaugh y Roman.


GAME BALL -> ---: nadie fue merecedor anoche de darle un balón del partido. Simplemente me limitaré a decir que no coronen a los Seahawks todavía, o por lo menos no lo hagan por lo de ayer. El ataque de San Francisco lleva dando pena toda la temporada y más especialmente las últimas semanas como para darles tanto crédito por dejarnos en tres puntos. Su próximo viaje a Philadelphia será un test mucho más válido. San Francisco por su parte cruzará el puente para medirse a Oakland en diez días. Quien sabe, lo mismo cuando estos dos equipos se enfrenten de nuevo el 14 de diciembre sus récords vuelvan a ser idénticos. ¿Pero alguien puede pensar de verdad que estos niners vencerían en Seattle?

miércoles, 26 de noviembre de 2014

2014 Semana 12: W vs WASHINGTON REDSKINS 17-13

Un touchdown en el primer drive y otro en el último. Eso es todo lo que necesitó San Francisco para apuntarse su tercera victoria consecutiva y séptima de la temporada. Entre medias un encuentro dominado por las defensas tanto por su buen hacer como también por la ineptitud de los ataques.

Si el domingo anterior fueron los errores de Eli Manning los que permitieron salir de Nueva York con el triunfo, esta vez fue la apatía de un Robert Griffin III que está jugando sin el más mínimo atisbo de confianza en sus posibilidades. La presión del front four formado por Aldon Smith, Ray McDonald, Justin Smith y la combinación de Ahmad Brooks y Aaron Lynch, provocó cinco sacks sobre el quarterback de Washington al tiempo que inundaba el pocket en otras muchas ocasiones.

Otro cantar fue el desempeño de una ofensiva que salió lanzada con un touchdown muy rápido pero que luego entre fumbles y malas posiciones de campo volvió a bloquearse como tantas otras veces esta temporada. Si los Philadelphia Eagles son el paradigma del juego veloz en ataque, San Francisco es el polo opuesto por lentitud y pesadez en sus acciones. Por momentos daba la sensación que los jugadores marchaban cansados al trote a la línea de scrimmage. Cuando había que ganar 6 yardas se conseguían 5, si faltaban 5 llegaban 4 y si tan solo una yarda era necesaria tampoco se sumaba el primer down. Muy significativo fue un QB sneak de Colin Kaepernick que no solo no generó el primer down sino que casi perdió una yarda completa. ¡En un QB sneak! Incluso en el último drive ganador parecía que íbamos por delante en el marcador por la parsimonia de los jugadores. Daba la sensación que jugábamos el "four minute offense" (ataque para liquidar un encuentro que vas ganando) en lugar del "two minute offense" (ataque diseñado para anotar de forma rápida cuando vas por detrás). Absolutamente desesperante.

La línea ofensiva apenas pudo mover a sus oponentes en las acciones de carrera, algo que se hizo especialmente evidente en las jugadas off-tackle. Ni siquiera nuestra carta más segura, la de seguir a Joe Staley y Bruce Miller por el lado izquierdo, dio el resultado esperado. Si a esto sumamos la desaparición en combate de Vernon Davis y la epidemia de "drops" que sufre Michael Crabtree tenemos un ataque inconsistente como pocos.

GAME BALL -> Anquan Boldin: no todo fueron malas noticias. Nos queda un Anquan Boldin que fue sin duda el MVP con sus recepciones cruciales para abrir el marcador y sobre todo para cerrarlo. Al igual que la temporada pasada, Boldin está siendo el jugador más regular de San Francisco en ataque y el único de los "skill players" con el que se puede contar semana sí y otra también.

Anquan Boldin fue clave en los dos touchdowns de San Francisco

No hay mucho tiempo para centrarse en analizar los problemas de la ofensiva. El jueves tenemos un partido que estaba marcado en rojo desde que salió el calendario hace meses. Recibimos a los Seahawks en un choque que dadas las circunstancias es mucho más que una revancha. Si los niners quieren llegar a playoffs todo pasa por ganar al menos uno de sus dos compromisos con Seattle. Los actuales campeones vienen de un encuentro durísimo con Arizona que seguro habrá dejado huella pese al triunfo cosechado. No hace falta ser un genio para predecir un partido dominado por las defensas, de baja anotación y que casi con total seguridad se decidirá tras el último "two minute warning". Al fin y al cabo así han sido los cinco primeros encuentros de historia del Levi´s Stadium.

lunes, 17 de noviembre de 2014

2014 Semana 11: W @ NEW YORK GIANTS 16-10

Segunda victoria consecutiva fuera de casa para los 49ers obtenida al igual que la semana pasada gracias a una enorme actuación de la defensa. Hasta en cinco ocasiones interceptó a un desacertado Eli Manning además de lograr otro turnover en downs con un gran stand en 4ª y pulgadas. Con esos ingredientes lo normal es irse a casa con un triunfo contundente pero nada más lejos de la realidad. El ataque desperdició una y otra vez las oportunidades que le brindó la defensa, sólo anotando un touchdown y con un doloroso 0/4 en la zona roja.

La vuelta de Aldon Smith no pudo ser más positiva. Con su aportación el pass-rush fue constante en su presión sobre Eli. Aaron Lynch se comió al tackle derecho suplente de los Giants y Ray McDonald cuajó  su mejor encuentro de la temporada. La secundaria se benefició con dos intercepciones. Las otras tres llegaron de la mano de Michael Wilhoite y Chris Borland. El novato volvió a estar inmenso una vez más. Lo decimos todas las semanas, con este rendimiento de la defensa cualquier cosa es posible.

Lo que estamos esperando todos es el despertar del ataque. No hay nadie al que responsabilizar en concreto. Kaepernick estuvo bien, Gore corrió lo necesario, Crabtree realizó algunas de las mejores jugadas del año para él. Pero al final del día falta mucha ejecución en los momentos decisivos y eso estropea todo lo demás. Quien está desaparecido por completo es Vernon Davis, lo cual es especialmente preocupante teniendo en cuenta lo mal que estamos en la zona roja. Mientras sigamos ganando "no pasa nada" pero o se pone las pilas esta unidad o no conseguiremos entrar en los playoffs de esta forma.

GAME BALL -> Toda la defensa: la línea generó presión durante toda la tarde, los linebackers estuvieron alrededor del balón en todas las jugadas y la secundaria como viene haciendo todo el año le amargó la tarde al quarterback rival. Sería injusto individualizar en un solo jugador así que la mención es para todos ellos y por supuesto el equipo de entrenadores que encabeza Vic Fangio.


En siete días recibimos a unos Redskins con toda clase de problemas. Hora de no cometer más resbalones tontos en casa, sobre todo teniendo que jugar con Seattle sólo cuatro días después en Acción de Gracias. Partido a partido debe seguir siendo la consigna.

jueves, 13 de noviembre de 2014

2014 Semana 10: W @ NEW ORLEANS 27-24 OT

Cómo le gusta a este equipo hacernos sufrir. Victoria importantísima que podría haber sido mucho más sencilla de no ser por la plaga de drops que hemos tenido. La defensa ha estado formidable. Primero encarrilló pronto el choque con la intercepción de Antoine Bethea, luego nos mantuvo en el partido y encima al final tuvo que ser la que sacara la jugada decisiva. El karma nos devuelve una con el sack-fumble de Ahmad Brooks. El ataque empezó muy bien pero poco a poco se fue descarrilando y entre una cosa y otra volvió a dejarnos "con el culo al aire". Un día son los sacks encajados, otro las penalizaciones, otro el play-call, hoy los drops. Siempre le pasa algo a esta unidad, salvo el día de Kansas City no le recuerdo un choque completo este año. No obstante, cuando todo parecía perdido, en 4º y 10 perdiendo por tres puntos a poco más de un minuto de la conclusión, Colin Kaepernick se sacó un increíble pase de la manga (de esos que sólo puede hacer él y algún otro QB más) para Michael Crabtree que de momento salva la temporada.

GAME BALL -> Ahmad Brooks: no fue el mejor jugador del encuentro ni tan siquiera de la defensa, pero sin su jugada final sobre Drew Brees es probable que no hubiésemos salido de Nueva Orleans con la victoria. Un año después de su absurdo sack-fumble anulado se hace "justicia" con una acción defensiva para el recuerdo. Saints y 49ers se han medido una vez en todas las temporadas desde 2010 y siempre han producido choques muy competitivos, igualados y bonitos para el espectador.

Analizando el encuentro en primer lugar hay que resaltar la defensa. Con el nivel que está ofreciendo podríamos aspirar a todo. Sin la presencia de nuestros tres mejores jugadores (Bowman, Willis y Aldon Smith) le jugamos de tú a tú a un ataque potente como el de los Saints en su propio estadio. Los novatos Chris Borland y Aaron Lynch están rindiendo por encima de las posibilidades más optimistas. La secundaria es cierto que flaqueó algo en la cobertura profunda pero en todo lo demás volvió a estar muy correcta. Donde hemos venido sufriendo más es en el pass-rush, pero con la vuelta de Aldon seguro que mejora notablemente.

El ataque es harina de otra costal. Si la defensa está siendo un modelo de consistencia el ataque es el ejemplo claro de irregularidad. Ahora bien, creo que por primera vez en la temporada vimos un atisbo de esperanza de lo que todos visionábamos a principios de temporada. La linea sólida, el play-call como queremos, la carrera funcionando y el pase haciendo daño con envíos muy verticales. El problema del domingo fueron los drops que podemos considerar algo puntual (sólo Anquan Boldin se apuntó cinco, inaudito). De no ser por los balones que dejamos a caer al suelo habríamos destrozado la defensa de New Orleans. Aunque Kaepernick sólo pudo conectar 14/32 lanzamientos lo cierto es que jugó uno de los mejores encuentros de la campaña. Si conseguimos mantener el juego de la primera mitad, sé que es un gran si, mucho cuidado.

Dicho todo esto una victoria es una victoria y más en el Superdome. Vuelve Aldon Smith por fin y aunque no juegue ataque su presencia se ha echado en falta y puede generar puntos para el equipo a través de su presión al QB. No esperaba decirlo pero... estamos vivos. Por ahora. Próxima parada Nueva York ante los Giants.

Ahmad Brooks con el sack-fumble y Chris Borland con la recuperación decisiva.

2014 Semana 9: L vs ST. LOUIS 10-13

Los 18 placajes de Chris Borland de lo poco que recordar hoy.
Muy pocas ganas de comentar el que sin duda ha sido el partido más decepcionante en la era Jim Harbaugh. Con un ataque "empantanado" hasta límites insospechados los 49ers fueron incapaces de derrotar en casa a un equipo mediocre, liderado por un quarterback rookie, que llegaba al choque con bastantes bajas y que tampoco realizó hoy un gran encuentro precisamente. Más bien todo lo contrario.

Con un récord de 4-4 a mitad de temporada San Francisco se queda a tres partidos del liderato divisional y dando la sensación de que falta la ambición necesaria para cosechar los éxitos de los últimos años.

Pese a encajar ocho sacks en una patética demostración ofensiva los niners montaron un último drive eficiente que parecía que le daría la vuelta al marcador en los segundos  finales. Pero con 1ª y goal desde la yarda 2 San Francisco encontró la manera de perder el encuentro. Un mal pase de Colin Kaepernick impidió que Michael Crabtree lograse anotar, en segundo down le sucedió un incompleto y en tercera y goal desde la 1 llegó un fatídico fumble de Kap cuando estaba a punto de cruzar la end zone en un quarterback sneak. Los Rams recuperaron el balón y sumaron su primer triunfo en la bahía desde 2007.

GAME BALL -> Chris Borland: la mejor noticia de la jornada fue el rendimiento del novato Borland, inmenso en su segunda titularidad en sustitución de Patrick Willis. El pequeño linebacker cometió un error en cobertura que propició el único touchdown de St. Louis pero por lo demás fue una máquina de placar que siempre estuvo alrededor del balón. En general la defensa hizo todo lo que estuvo en su mano para lograr la victoria, pero el desempeño del ataque fue tan pobre que resultó insuficiente.

lunes, 20 de octubre de 2014

2014 Semana 07: L @ DENVER 17-42

Derrota sin paliativos la sufrida en Denver ante unos Broncos mejor preparados que no tenían la más mínima intención de dejar pasar su primera oportunidad real de conseguir el récord de pases de touchdown para Peyton. San Francisco pareció exactamente lo que se esperaba, un equipo cansado después de jugar partidos consecutivos fuera de casa en una semana corta.

¿Os acordáis del palizón que nos metió Seattle al final de la temporada 2012 justo después de ganar un partido durísimo en Foxboro ante los Patriots? La misma sensación que entonces tenía para hoy. Este partido nos ha llegado en un muy mal momento de la temporada y lo hemos pagado caro con una severísima derrota. A recuperar jugadores en el bye y reiniciar la liga con fuerza. Pese al récord de 4-3 dentro de la NFC no estamos muy mal colocados. Hay que recordar que la primera mitad de liga iba a ser lo peor y con excepción del patinazo ante Chicago la hemos pasado de forma correcta.

Por quedarme con algo bueno de esta noche es el hecho de que tenemos bastante capacidad de big-play con Stevie Johnson y Brandon Lloyd, algo que a la larga deberán respetar las defensas y podrá abrir algunos huecos para la carrera. Por contra, Vernon Davis y Michael Crabtree están completamente desaparecidos. En el caso del tight end estoy seguro que las lesiones le están haciendo mella pero en el caso de Crab me resulta sorprendente la pobre temporada que está completando. Es el único de los wide receivers que no tiene muy definido su rol en el ataque, aparece poco y cuando lo hace su ratio de "drops" es muy elevado. El más significativo el de la semana 2 ante Chicago que pudo ser el touchdown del empate en los segundos finales.

De la defensa no quiero comentar demasiado porque prácticamente jugamos con la versión B. Éramos unos ilusos si pensábamos que la baja de Patrick Willis, entre otras muchas, no se iba a notar ante a un fenómeno como Peyton Manning. Enhorabuena a él por su partidazo y por supuesto el merecidísimo récord de pases de touchdown. El quarterback de Denver rozó la perfección en su juego y en típica "escuela Manning" siempre estuvo un paso por delante de nuestra defensa. Su segundo pase de touchdown, para Wes Welker, aprovecha a la perfección la sobre atención minera en los "screens" para DeMaryius Thomas. Luego, el lanzamiento del récord es otro ejemplo perfecto de lectura de defensas: Peyton lanza al único de sus cinco receptores que no tiene doble cobertura o está fuera de la jugada. Lo hace de forma rapidísima y con un envío perfecto a un sitio donde sólo su hombre puede llegar. El último de los touchdowns, una bomba para Demaryius Thomas de nuevo, es el clásico pase directo a la yugular tras una intercepción del rival en campo contrario. Con el marcador 28-10 al inicio de la segunda mitad los 49ers dejaron de creer en la victoria y empezaron a pensar en el bye.

GAME BALL -> Peyton Manning: si nos tenemos que centrar en los niners me quedaría con Colin Kaepernick, cuya primera mitad resultó muy buena. Desgraciadamente, ayer tanto los receptores (con varios drops) como la línea ofensiva (absolutamente sobrepasada por el pass-rush de Denver) no le acompañaron lo más mínimo. De esta forma le damos el balón del partido al legendario quarterback de los Broncos al que rendimos desde aquí nuestro particular homenaje. Ya he perdido la cuenta de la cantidad de actuaciones memorables que nos ha brindado. Gracias Peyton.

Los 49ers nunca estuvieron ni cerca de molestar a Peyton Manning

miércoles, 15 de octubre de 2014

2014 Semana 6: W @ ST. LOUIS 31-17

El touchdown de Brandon Lloyd cambió el partido
Partido bastante extraño. De inicio tardamos un montón en bajarnos del autobús: placajes fallados en defensa, errores de concentración, penalizaciones, ataque más que atascado, fumble -en campo abierto- imperdonable de Vance McDonald. En fin una empanada completa que se tradujo en una desventaja de 14-3 al filo del descanso. Luego, al final del partido nos volvimos a montar en el autobús demasiado pronto, nos olvidamos de rematar el encuentro y lo que debería haber sido una ventaja de tres anotaciones se convirtió en un último drive de los Rams con la posibilidad de llevar el partido a la prórroga.

Lo que pasó entre esos dos momentos fue espectacular. Una defensa que de nuevo ajustó tras el descanso y estuvo infranqueable, con todos los jugadores haciendo exactamente su trabajo, ni más ni menos. El planteamiento de Vic Fangio de nuevo de 10, buenísima variedad de blitzes interiores que marearon a Austin Davis. La secundaria da igual el que salte al campo que no se nota el más mínimo bajón. Por otro lado, el ataque aprovechó a la perfección las "bondades" de los jóvenes defensive backs de los Rams. Fenomenal actuación de Colin Kaepernick al que le quitas su primer y último pase y estuvo casi perfecto. Boldin tan "zarpas" como siempre no perdonando ni una y Crab-Stevie-Lloyd aprovechando las oportunidades que dispusieron. A quien podemos darle el título de "empanao" hoy es a Vernon Davis.

GAME BALL -> Colin Kaepernick: en total control del ataque, asumió las riendas del equipo toda vez que los Rams concentraron la mayor parte de sus esfuerzos en detener a Frank Gore.

Otros apuntes del choque de anoche:

  • Me encantó el highlight del duelo entre Joe Staley y Robert Quinn. Una vez más nuestro tackle izquierdo demostró su calidad e importancia en el equipo. Enorme jugador.
  • No me gustó nada, pero nada nada nada el "cachondeíto" tras el touchdown de Crabtree. Demasiadas risas y demasiada relajación para un partido que se ganaba sólo por 10 con todo un cuarto por jugar. El touchdown fue muy bonito pero tendría que ser considerada "una más en la oficina" (al fin y al cabo contra un novato) en lugar de la jugada ganadora de la Super Bowl. Poco después tras una carrera de Kap que nos puso casi en la goal line se repitió la secuencia y a partir de ahí literalmente el ataque desapareció.
  • "Los jugadores defensivos tienen que aprender a ajustar su juego a la nueva aplicación de las normas". En serio, ¿cuántas veces hemos escuchado esta paparrucha por parte de expertos ex colegiados o ejecutivos de la liga? Los que tienen que aprender a ajustar son los árbitros que tienen nulo criterio. Cómo puedes pitar interferencia ofensiva a Cook y después cuando un corner se cuelga y derriba a Crabtree de forma flagrante te tragas el pañuelo y no pitas nada. Es una broma la verdad.

En fin tercera victoria consecutiva y partido a la vista en Denver que tiene toda la pinta que puede ser un paréntesis en la temporada. Llegamos con lo justo, con un día menos de preparación (dos si contamos los viajes, mira que hacernos jugar fuera otra vez después de un MNF) y somos la víctima propiciatoria para que Peyton Manning bata el récord de pases de touchdown. Todo en contra pero por eso mismo a jugar con soltura y sin nada que perder, dentro de lo que cabe al ser encuentro interconferencia es el que menos cuenta en la clasificación. El bye lo tenemos justo después y para la vuelta debemos empezar a recuperar piezas, no a seguir perdiéndolas.

lunes, 6 de octubre de 2014

2014 Semana 5: W vs KANSAS CITY 22-17

Por primera vez en 2014 los 49ers han recordado al equipo de 2011, 2012 y 2013. O lo que es lo mismo, al equipo de Jim Harbaugh, el entrenador más en el punto de mira de la prensa desde ni me acuerdo. Sensacional trabajo de la defensa después de un inicio más que dubitativo. Cada drive que pasaba Alex Smith se iba quedando con menos opciones en el juego de pase: Travis Kelce apenas 2 recepciones para 15 yardas, Jamaal Charles tan solo una para 4, Dwayne Bowe 3 para 42... Con ese panorama el error se mascaba y primero fue un mal lanzamiento que cortó un drive clave y finalmente la intercepción que cerró el choque. Tras los bajones de segunda parte ante Chicago y Arizona la defensa de Vic Fangio, Jim Tomsula, Ed Donatell y compañía está obrando un pequeño milagro. Una semana menos para que vuelvan NaVorro y Aldon.

Eso sí, hoy al César lo que es del César. La buena labor de la D# estuvo ligada al desempeño de un ataque que mantuvo el balón durante más de 36 minutos y amasó 171 yardas de carrera. El "smashmouth football" hizo su primera aparición en el Levi´s con una línea ofensiva completando su mejor actuación de la temporada. El dúo Staley-Iupati más Bruce Miller brilló abriendo huecos para un otra vez enorme Frank Gore. Pese a los tres sacks encajados la protección fue muchísimo mejor e incluso Martin pasó hasta cierto punto desapercibido. Eso no es moco de pavo teniendo enfrente a dos monstruos como Houston y Hali. Kaepernick estuvo correcto, sin tener que asumir demasiado protagonismo como queremos. Habrá que trabajar en la efectividad en la zona roja (1TD-3FG) pero la base parece ahora mucho más firme, tan solo una penalización por salida falsa y otra por formación ilegal (declinada). Y un apunte más: los fichajes de Lloyd y Johnson para el cuerpo de receptores sinceramente no me decían nada en verano pero de momento están siendo decisivos en la recuperación del equipo.

En equipos especiales impresionante Phil Dawson con sus cinco field goals anotados, dos de ellos superiores a 50 yardas (más otro que convirtió y se anuló por penalización de Kansas City). Los Chiefs llegaron a posiciones de campo similares pero chutaron punts por su menor confianza en el kicker. A la postre esta diferencia decidió el encuentro. 

GAME BALL -> Frank Gore: compartido un poco con su compañero de backfield Miller y con una asistencia por parte de la línea de ataque. 

Es bueno que tras este partido tan físico tengamos un día extra para recuperar. El próximo Monday Night jugaremos en St. Louis con el objetivo de sumar la 3ª victoria consecutiva y primera divisional. 


Frank Gore aprovechó a la perfección el buen trabajo de los "gordos"