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miércoles, 4 de octubre de 2017

EL SECRETO DE MCDERMOTT



En 2011, Sean McDermott fue contratado por los Carolina Panthers para que dirigiera a su unidad defensiva. Al cabo de un año, la defensa de los de Rivera, ya estaba rankeada entre las diez primeras de toda la NFL, y esto siguió así hasta 2015, año en el que su obra defensiva llegó a su culmen, dando una exhibición en los playoffs que llevarían a los Panthers hasta la Superbowl.

Al finalizar 2016, los Bills de Buffalo lo elegían para su enésima reconstrucción, después de que el experimento Ryan terminase como el rosario de la Aurora. Esta reconstrucción ha ido encaminada a convertir al equipo en un hueso duro de roer. Deshacerse de Gilleslie, Gilmore, Darby o, sobretodo, Sammy Watkins, hizo levantar la sospecha de que el propio McDermott estaba tirando la temporada a la basura. Nada más lejos de la realidad. Ahora mismo, los Bills encabezan su división y lo hacen por méritos propios. Con un ataque versátil y eficiente, pero con una defensa que está permitiendo dar ese pasito adelante para que el equipo pueda sacar victorias.
En estos cuatro partidos que llevamos, los Bills han concedido cuatro touchdowns de 43 drives que han jugado en defensa, una autentica barbaridad.

Vamos a ver, un poquito más cerca, el secreto del éxito de estos nuevos Bills

LAS TRINCHERAS

La base del éxito, en un equipo de football, se basa en tener un juego de carrera consistente, un buen quarterback, o uno solvente y que no cometa errores, y unas trincheras que sepan sufrir y que sustenten todo lo demás. En este artículo, nos centraremos en la parte defensiva, por lo que habrá que fijarse en las trincheras de un solo lado del campo. 

Rex Ryan quiso implantar su defensa base 3-4 en un conjunto donde sus piezas se desenvuelven mejor con cuatro hombres en la línea. La defensa que McDermott mostró en Carolina era una 4-3 base con muchas situaciones zonales. Estos Bills son un clon de aquellos Panthers. La mano del head coach, en el aspecto defensivo, es más que evidente.

La línea defensiva, por nombres, provoca mucho respeto a los rivales. Tanto el exterior, como el interior, está compuesto por jugadores de muchísima calidad. Por encima de todos, destaca Jerry Hughes. El defensive end está en su plenitud y lleva cuatro partidos siendo una pesadilla para los tackles ofensivos rivales. Saliendo desde 7-tech es peligrosísimo por su speed rush, pero McDermott también lo sitúa muy abierto, en 9-tech, para que aproveche esa velocidad y juega algún inside move, aprovechándose del temor que infunde a los tackles en el exterior. La pareja que forma con Sylvester Williams en el lado derecho es demoledora. Vemos stunts entre ellos, amenaza de blitz por el gap A para aislarlos en dos por dos contra left tackle y left guard, etc. 


Aquí, con Hughes en wide-9 y atacando el exterior, vemos como el quarterback tiene que moverse de su spot en el pocket para evitar la presión. A su vez, Williams juega un bull-rush frente al guard colapsando el pocket y sin dar una salida al pasador, quien acaba con sus huesos en el suelo.


Otra situación, esta vez del pasado domingo. Aquí vemos el excelente get-off, la explosividad y cómo es capaz de doblar la esquina por parte de Jerry Hughes. Bate al tackle totalmente por velocidad en su pass-rush move favorito: el speed rush.

Pero, el lado izquierdo, no baja el nivel. Marcell Dareus ha tenido roces en el inicio de este año con su coach staff y ha comprobado que su nuevo entrenador en jefe no se casa con nadie, y más viendo el nivel que están mostrando Adolphus Washington y Jerel Worthy. Ambos jugadores son muy sobrios en el juego de carrera, siendo una parte importante de esas 3'9 yardas concedidas de promedio cuando el rival va por tierra. No es una cifra excepcional, ya que se ha visto incrementada por alguna big play que han concedido, pero, en general, se están mostrando muy contundentes a la hora de defender este tipo de acciones. 

Y, al otro lado de Hughes, dos edge rushers que alternan snaps, hablo de Shaq Lawson y de Eddie Yarbrough. Éste último fue una de las sorpresas agradables de la pre-temporada y está dejando las misma sensaciones en los partidos oficiales. Si Dareus mejora su actitud, y se involucra como el resto, estaremos ante de una de las cinco mejores líneas defensivas de toda la NFL. No tengo ninguna duda.

LORENZO ALEXANDER

Todos conocemos a Thomas Davis y el rendimiento que está dando estos últimos años a pesar de ser un jugador ya veterano. Lorenzo Alexander es el hombre que ocupa el papel que hacía Thomas en los Panthers de McDermott. A pesar de sus 34 años, Alexander ha dejado tres auténticos partidazos en estas tres últimas semanas. Está volando, literalmente, por la zona media en el juego de carrera. Lee a la perfección lo que sucede en el backfield, se mueve con el balón y ataca el gap asignado con una dureza extraordinaria. Es cierto que le vemos sufrir un poco cuando tiene que caer en cobertura de pase, pero lo puede solucionar por conocimiento de juego y anticipación. 

Lo vemos jugar en la línea para rushear en el juego de pase, amenazar el gap A y controlando muy bien su gap en el juego de carrera. En el siguiente vídeo, tenemos distintas acciones que nos demuestran toda su versatilidad.


En este vídeo, tenemos tres situaciones distintas del linebacker en el único partido que han perdido los de Buffalo. Las dos primeras acciones son dos stop contra el juego terrestre. En ambos, Alexander lee la entrega de balón y se mueve buscando el gap para atacar al corredor. En la tercera, lo encontramos jugando en la línea y jugando un muy buen spin move para cazar al quarterback.

Ramon Humber se lesionó en el partido del pasado domingo frente a los Falcons y puede ser una baja importante para ellos. Junto a Preston Brown, formaba una pareja de linebackers muy interesante en el medio de la zona defensiva. Se repartían tareas y en cobertura de pase caían muy bien a sus zonas hook cuando les tocaba caer en las coberturas de dos safeties que tan bien juegan los equipos de McDermott. Veremos si Tanner Vallejo, rookie, da ese pasito adelante que creo puede dar por lo que vio de él en mi evaluación pre-draft.

LA DEFENSA DEL JUEGO AÉREO

Cuando tu front-7 domina a la línea ofensiva rival y mantiene una constante presión al quarterback, el trabajo de la secundaria es mucho más fácil. Si, además, en esa secundaria tienes talento, los resultados llegan enseguida.

Los Bills están rankeados como el cuarto mejor equipo en yardas por intento de pase. Los ataques rivales promedian 5'2 yardas cada vez que lanzan el balón buscando a algún receptor. Sin duda, su defensa zonal funciona, como funcionaba en los Panthers.

Sus dos cornerbacks titulares del 2016 ya no están. Gilmore y Darby eran una pareja sólida en una defensa que sufrió bastante el curso pasado. Con la llegada del nuevo entrenador, y la salida en Agencia Libre de Gilmore, la primera ronda del draft fue para uno de los cornerbacks talentosos que salían de LSU. Tre'Davious White era su elección y su hombre de futuro en la posición. Con el trade de Darby a los Eagles, los Bills llenaban ese hueco vacío con otro trade, el de EJ Gaines, un cornerback que se adaptaba perfectamente a defensas zonales. Después de estos cuatro partidos, todo hace indicar que el cambio ha sido a mejor. Gaines domina muy bien su zona flat o 1/3 profunda en las situaciones de Cover-2 o Cover-4. Por su parte, White...¡¡White está jugando de verdadero escándalo!!

El rookie se adapta a cualquier esquema y a cualquier receptor. No es un jugador muy alto, ni muy fuerte, pero esas carencias las solventa por su grandísima técnica individual. Su footwork es una maravilla, sus caderas le permiten poder moverse con los cortes del receptor y mantenerse pegado a él y, además, es muy inteligente jugando. En el vídeo de abajo tenéis tres acciones de un mismo drive en el partido que enfrentó a los Bills con unos Broncos que están dando sensación de equipo aspirante a todo. Podéis ver todo eso que os comenté antes. Footwork, caderas muy ágiles, velocidad y explosividad, así como grandes lecturas de los cortes y de las rutas del receptor, ya sea jugando abierto o desde el slot. Este drive acaba con un tackle de White, en una pivot route de Sanders, para forzar el cuarto down y el consiguiente punt.


McDermott juega mucho en zona, pero está dejando a su equipo en press coverage o fire zones en muchos terceros downs. Sobretodo, su defensa pasa a ser Cover-2 Man, donde los cuatro hombres de la línea presionan, cinco defensores son asignados en individual con los receptores y la zona profunda es ocupada por sus dos safeties.

Mycah Hyde dejó los Packers porque no terminó de convencer a un staff técnico que no parece desarrollar el talento que se escoge en el draft. Hyde alternaba actuaciones catastróficas con momentos oportunos que provocaban turnovers en el adversario. Aquí, en los Bills, lo vemos jugando más veces profundo de lo que lo hacía en Wisconsin. Incluso es usado muchas veces como single high safety. Es su compañero, Poyer, quien baja a la caja o viaja a la zonas hook/flat en las variantes de Cover-3.

Poyer aparece por muchas zonas del campo. Ya os nombré la zona hook, pero vuela a las flat, juega como profundo acompañando a Hyde o puede entrar al blitz en esos esquemas de fire zones. El chico está rindiendo a un nivel muy bueno, como el resto de esa secundaria.

Los Bills no me han sorprendido. Evidentemente, no esperaba el record actual que poseen. Sabía que iban a ser competitivos y que no se iban a dejar llevar, como mucha gente pensaba. Los que hemos seguido a McDermott, en su periplo con los Panthers, sabíamos de su talento como entrenador y de su capacidad para dirigir grupos, cosa que está demostrando con creces en casa de los Pegula.

Para acabar, os dejo la defensa que hicieron en 4th&1 en su victoria en Atlanta. Una particularidad: son tan buenos, que consiguieron parar a este ataque con solo diez hombres en el campo. Un despiste desde la banda, provoca que jueguen con uno menos, pero el buen hacer de Hyde (leyendo los ojos del quarterback y reaccionando a la slant desde el backside) y de White (pegado al receptor para que no se completase el envío) evitan que los Falcons mantengan el drive vivo. Impresionante.


Han ganado a dos equipos que, como ellos, también tienen tres victorias en su casillero y dos equipos que han jugado las dos últimas Superbowls.  Los Patriots siguen siendo los máximos favoritos para terminar en el primer puesto de la AFC Este, pero mientras arreglan sus problemas defensivos, tienen por delante a un equipo que sabe a lo que juega, que ejecuta muy bien las órdenes desde la banda y que domina, de momento, esas facetas del juego que hacen que un equipo de football sea muy difícil de batir: trincheras y defensa. Mucha defensa.

Rubén Ibeas
@rubenibg

lunes, 14 de agosto de 2017

EL IMPACTO DE SAMMY WATKINS EN LOS RAMS

Durante la tarde del viernes los Buffalo Bills sorprendieron a propios y extraños realizando dos traspasos muy importantes horas después de haber jugado su primer partido de pretemporada. Por un lado enviaron a su receptor número 1, Sammy Watkins, más una sexta ronda del próxima draft, a Los Angeles Rams a cambio del cornerback E.J. Gaines y una segunda ronda. Minutos después se anunciaba también el intercambio con Philadelphia Eagles por el que llegaba a Buffalo el wide receiver Jordan Matthews y una tercera ronda (siempre del draft 2018) a cambio del cornerback Ronald Darby.

Con estos movimientos los Bills acumulan dos primeras rondas, dos segundas y dos terceras de cara al próximo draft de la NFL. Sin embargo, hoy vamos a centrarnos en estudiar el impacto de la llegada de un jugador en su día tan prometedor como Watkins a los Rams.

Por hacerse con los servicios del receptor de Clemson en el draft 2014 Buffalo tuvo que pagar a Cleveland con dos primeras rondas y una cuarta. Estaba llamado a convertirse en uno de los grandes wide receivers de la competición. Sin embargo, tres factores han jugado en su contra para que tras tres temporadas los Bills hayan decidido prescindir de él:
  1. Las lesiones, crónicas casi en el pie, que en los dos últimos años le han hecho perderse un total de once partidos.
  2. El esquema de juego del equipo, más orientado a la carrera. En 2015 Buffalo fue el 2º equipo que más corrió con la pelota y el 31º en lanzarla. En 2016 los Bills repitieron 2º puesto vía terrestre y nadie lanzó menos la pelota que ellos.
  3. Tyrod Taylor: el quarterback no ha sabido explotar todas las virtudes de su compañero por su incapacidad para lanzar con anticipación.

Hay tres "skills" claros en el juego de Watkins que van a venirle de perlas a Los Angeles Rams. El conjunto californiano fue con diferencia el peor ataque de la NFL el año pasado. Tras la marcha de Kenny Britt en la "offseason" adolecían de un verdadero número 1 en el exterior. El ex de Buffalo lo es y lo ha demostrado cuando ha estado sano.

Su primer paso en la línea de scrimmage es magnífico. Eso le permite batir coberturas individuales con regularidad, especialmente cuando son "press". En el vídeo de la entrada vemos cómo deja en evidencia a Jalen Ramsey, uno de los jugadores más prometedores en el puesto de cornerback y que tan buena campaña de rookie tuvo el año pasado.

En segundo lugar, Watkins puede volar. Su 4.43s en la combine no es falso. Los defensores tienen que andar con mucho cuidado para no ser quemados y la ayuda del safety ha de ser tenida en cuenta. Eso es un plus con el que los Rams no contaban hasta ahora y que además de a Jared Goff beneficiará a Todd Gurley en el juego terrestre.

Además de ese primer paso explosivo y su velocidad endiablada, Watkins tiene unas fantásticas manos que le hacen localizar el balón como si fuera un "center fielder" de la MLB. En pases profundos o lanzamientos "back shoulder" le va a hacer la vida mucho más fácil a Goff.

De un plumazo Sean McVay ha encontrado en su plantilla una mezcla de sus dos primeros espadas en Washington, la velocidad de DeSean Jackson unida a las manos de Pierre Garçon. Por supuesto, para que esta mezcla funcione los Rams necesitan que Watkins se mantenga sano. En ese caso habrá sido un movimiento magnífico para la franquicia californiana.

lunes, 24 de octubre de 2016

2016 Semana 6: L @ BUFFALO BILLS 16-45

Os voy a contar la última vez que Chip Kelly perdió cinco partidos consecutivos como head coach. Fue exactamente, fue... fue... nunca. Así es, en cuatro años en Oregon y tres en Philadelphia lo máximo que llegó a perder fue tres encuentros seguidos, mucho menos cinco. En su etapa universitaria el récord de Kelly fue de 46-7. El entrenador jefe de los 49ers está pisando unas aguas desconocidas, unas aguas tan altas que podrían llegar a ahogarle mucho antes de lo deseado. Pero esta historia no va sobre Kelly, trata sobre el futuro de una franquicia que deja más signos de preocupación cada semana que pasa y cada derrota que acumula.

¿Qué podemos decir de una defensa que se suponía que sería el referente del equipo en el tiempo que se reconstruía la ofensiva? Con mucho material valioso invertido en el draft la expectativa era de una unidad que sin ser dominante fuera capaz de ponerle las cosas muy complicadas a su oponente. Tras seis partidos la defensa de San Francisco es penúltima en puntos concedidos, la nº 27 en yardas encajadas y la peor de la NFL contra la carrera. La diferencia con la siguiente peor "Run D" es abismal, más de 27 yardas de promedio (Miami). Las bajas de NaVorro Bowman e Ian Williams pesan mucho pero ni de lejos pueden justificar este descalabro. El domingo contra Buffalo se alcanzó la fosa más profunda, una que llegó hasta las 312 yardas vía terrestre. No podemos hablar de placajes fallados, la mayoría de las grandes jugadas de los Bills vinieron en acciones donde los corredores tenían auténticas avenidas para correr.

No somos capaces de deshacernos de los bloqueos, no mantenemos la asignación de "gaps" y para colmo fallamos placajes. En la secundaria tenemos tumbas por defensores. Eric Reid y Antoine Bethea son una sombra de lo que fueron. El puesto de Jim O´Neill como coordinador debe estar a mi juicio más que cuestionado. Una cosa es entender que ha habido lesionados y otra ver como cada semana el ridículo que se realiza supera al anterior.

Como decía las perspectivas de futuro son pesimistas. Para el próximo draft todos contamos con quarterback y un wide receiver para ser elegidos dentro de las tres primeras rondas. Viendo el nivel tan lamentable de la defensa la labor de remodelación del ataque puede que se ralentice. A día de hoy este equipo sigue la estela del decepcionante grupo de Jim Tomsula, no está construyendo cimiento alguno para el futuro.

domingo, 10 de febrero de 2008

2007 - Semana 5: DALLAS COWBOYS 25 @ BUFFALO BILLS 24


La temporada 2007 de la NFL será siempre recordada por el casi impecable año de los New England Patriots, que estuvieron a unas pocas jugadas de completar la primera campaña perfecta de 19-0 en la historia de la liga. Espoleados por el affaire del "Spygate", los hombres de Bill Belichick y Tom Brady disputaron y vencieron algunos de los mejores encuentros de aquella regular season. Son principalmente recordados el agónico triunfo en Baltimore para mantener el invicto y el choque final ante los Giants donde se establecieron cantidad de récords. Los dos partidos reciben mi mención honorífica, pero no alcanzan el estatus de "juego del año".

El encuentro que más me emocionó personalmente de aquella liga llegó mucho antes, concretamente en la semana 5. Hacía trece años que el Monday Night Football no se desplazaba a Buffalo. Los Bills habían anticipado mucho el partido ante el equipo que les derrotara en sus dos últimas presencias en la Super Bowl. Aunque ninguno de aquellos protagonistas seguía en activo, se respiraba un ambiente retro con Jim Kelly animando en la banda y Thurman Thomas recibiendo en el descanso un homenaje por su entrada al Salón de la Fama.

Los Cowboys eran entrenados por Wade Phillips, tristemente todavía a día de hoy el último head coach que ha metido a los Bills en los playoffs. Su arranque de 4-0 con un ataque estelar encabezado por Tony Romo había disparado todas las expectativas de que el "Equipo de América" estaba de vuelta. En el otro lado, Buffalo llegaba con un récord de 1-3, una defensa plagada de lesionados que se situaba en el último lugar de los rankings en ese momento y un quarterback rookie al mando de la ofensiva, Trent Edwards. Era el clásico enfrentamiento de David contra Goliath.

La intensidad del partido fue muy alta desde el kickoff inicial. Contra todo pronóstico, la acorralada defensiva de Bills interceptaba una, dos, tres y hasta cuatro veces a Romo en la primera mitad. Dos de ellas fueron retornadas para touchdown. La primera fue obra de George Wilson, wide receiver reconvertido a free safety en su primera titularidad en la NFL. La segunda la protagonizó el defensive end Chris Kelsay, quien lograba una acción soñada para un defensive end: pase bloqueado, interceptado y retornado para TD. El problema para Buffalo es que pese a los cuatro turnovers del oponente el resultado solo le era favorable 17-10 al descanso.

La tónica de big-plays para los locales se mantuvo a la vuelta de los vestuarios cuando Terrence McGee, un gran retornador que ha caído un poco en el olvido, devolvía un kickoff 103 yardas para touchdown justo después de un field goal de Dallas. Era el quinto retorno de TD de su carrera.

Los últimos diez minutos serían de auténtico infarto. Un fumble de Romo fue seguido por una intercepción de Edwards cuando Buffalo se disponía a ponerle la puntilla a su rival. DeMarcus Ware, excepcional toda la noche aplicando presión al novato, caía en cobertura por una de las pocas veces en todo el partido. Su salto para desviar el balón permitía a Terence Newman interceptar y retornar 70 yardas hasta la 17 de Bills. Sin embargo, la locura se desataba en el Ralph Wilson Stadium apenas dos jugadas después cuando caía la quinta intercepción sobre Romo. Era su sexto turnover en total.

Ocho abajo, 24-16, con menos de cuatro minutos para el final, los Cowboys tendrían su última oportunidad para empatar. Aprovechando la conservadora defensa "prevent" de Buffalo, Romo movió a sus compañeros 80 yardas en 12 jugadas. De los ocho pases conectados el más largo produjo tan solo 12 yardas. No obstante, el lanzamiento más importante, el de la conversión de dos para Terrell Owens en la esquina de la end zone, resultaba incompleto.

¿Game Over? Todavía no. Dallas recuperaba el onside kick con 18 segundos por disputar. Dos pases cortos más, de nuevo ante la pasividad de la defensa rival, colocaban el balón en situación para que el kicker rookie Nick Folk ganara el loco partido con un field goal de 53 yardas. El intento era bueno para jolgorio de la banda tejana, pero un momento, no era válido. Dick Jauron había pedido tiempo muerto décimas antes del snap. Esta práctica fue iniciada aquel año por Mike Shanahan tres semanas antes y no sería abolida por la NFL hasta varias temporadas después. No importó esa noche, Folk convirtió de nuevo y esta vez sí que pudieron celebrar los Cowboys. Nadie más que Jerry Jones en su palco.

En la entrevista postpartido Michele Tafoya cuestionaba a Romo sobre sus cuatro intercepciones en la primera parte. "¿En serio fueron cuatro? Yo hubiera dicho que habían sido siete". Unas declaraciones propicias de alguien cuyo ídolo de juventud fue Brett Favre.


Finalistas:
Week 06 - Minnesota Vikings vs Chicago Bears (el show de Adrian Peterson y Devin Hester).
Week 13 - New England Patriots vs Baltimore Ravens (los Pats mantienen el invicto).
Week 17 - New England Patriots vs New York Giants (noche de récords).

lunes, 10 de febrero de 2003

2002 - Semana 2: BUFFALO BILLS 45 @ MINNESOTA VIKINGS 39 OT

Drew Bledsoe
Después de tres temporadas con un campeón impredecible, el año 2002 produjo una campaña más lógica y los equipos que avanzaron hasta la Super Bowl (Oakland Raiders y Tampa Bay Buccaneers) no escapaban de la quiniela inicial de favoritos. Eso no quiere decir que fuera una temporada aburrida, todo lo contrario, fue una de las más entretenidas y con mejores partidos de las que recuerdo. El domingo de wild cards fue probablemente el más memorable de la historia de la liga. Sin embargo, como aquí nos ceñimos a la regular season viajamos a Minnesota para un loco encuentro de primeros de curso entre Bills y Vikings.

Buffalo había protagonizado numerosas portadas por el traspaso realizado con New England para adquirir a Drew Bledsoe. El impacto del quarterback en los Bills fue tremendo a lo largo de esa temporada, hasta el punto que muchos se preguntaron si los Patriots realizaron lo correcto quedándose con el joven Tom Brady en lugar del contrastado veterano con el contrato de 100$ millones. Esa historia ya sabemos como acabó, pero la de este partido sí merece recordarla.

Rememorar lo que pasó en este, por momentos, interminable partido, nos llevaría mucho tiempo. Hubo touchdowns en ataque, en defensa y en equipos especiales. Nueve veces cambió el liderato en el marcador, cuatro de ellas en el último cuarto. El kicker de Minnesota, Doug Brien, erró dos extra points de los de toda la vida que nunca se fallaban, lo que permitió a Buffalo forzar la prórroga con un field goal de 54 yardas con el reloj a cero que entró tras rebotar contra el poste inferior. Una absoluta locura.

En esa campaña Mike Tice se estrenó como head coach en Minnesota, y una de sus directrices más discutidas fue el conocido como "Randy Ratio", por el que el 40% de las jugadas de pase debían ir en la dirección de Randy Moss. La estrategia no le sirvió a los Vikings para ganar nada aquel año y se desechó para 2003, pero en este día estaba en pleno funcionamiento. De los 45 pases de Daunte Culpepper, 21 llevaron el destino del receptor estrella. Moss atrapó 11 para 111 yardas y un touchdown en lo que fue la tónica de aquella campaña. Randy acabaría con 106 recepciones de 185 pases lanzados hacia él, pero la media de 12.7 yardas por recepción fue con diferencia la peor marca de su ilustre carrera. Para cumplir con el "Randy Ratio", Minnesota forzó cantidad de pases hacia él y muchos fueron envíos sencillos en la línea de scrimmage que rara vez produjeron algo. En 2002 el "minifootball" y las "pick plays" no estaban implantados como en la actualidad y ese tipo de acciones pocas veces pagaba dividendos más que acumular castigo físico en los receptores.

El verdadero protagonista del día en lo que a wide receivers se refiere fue Peerless Price. El jugador de cuarto año fue el principal objetivo de Bledsoe (35/49, 463yds, 3TD) con 13 capturas para 185 yardas y dos touchdowns. El segundo de ellos, una recepción y carrera de 48 yardas, selló el triunfo para los visitantes a poco de menos de cinco minutos para el final de la prórroga. Tan solo unos minutos antes, Mike Hollis había fallado un field goal ganador desde 45 yardas. Así fue este intenso choque, un toma y daca constante que pudo caer por cualquiera de los dos lados y que tuvo innumerables giros de guión.

Finalistas:
Week 01 - Kansas City Chiefs vs Cleveland Browns (Helmetgate).
Week 09 - San Francisco 49ers vs Oakland Raiders (la batalla de la bahía se va a la prórroga, Rice vs Owens).
Week 10 - Atlanta Falcons vs Pittsburgh Steelers (increíble partido con empate final).