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lunes, 20 de febrero de 2017

El ataque de Kyle Shanahan

El nuevo head coach de los San Francisco 49ers llega con la vitola de ser una de las mentes más brillantes en el plano ofensivo. En el siguiente vídeo analizo sus jugadas favoritas, empezando por las acciones de carrera (zonales y de power) para a continuación abordar las de pase (play-action, vs zona, vs man, screens) y rematar con algunas jugadas especiales.

Por supuesto, esto es solo una muestra muy pequeña y general del sistema de ataque de Shanahan. Además de lo que podemos ver en el vídeo también ejecuta otra serie de conceptos comunes a lo largo y ancho de la liga. Lo que ha elevado su status en Atlanta ha sido su capacidad para fusionar la carrera y el pase de manera que las defensas rivales nunca puedan intuir pre-snap lo que se les viene encima. Eso implica multitud de formaciones con un personal que por lo general suele mantenerse bastante centrado en el uso del 21 (2 runningbacks y 1 TE), 12 (1RB, 2TE) y 11 (1RB, 1TE). Esa virtud de jugar al pase con personal "pesado" ha provocado multitud de emparejamientos favorables para los Falcons durante su camino a la Super Bowl.

La otra gran habilidad de Shanahan ha sido el adaptar su esquema a los jugadores disponibles. Eso es algo que ya hizo en Washington cuando entrenó a Robert Griffin III y que también ha desarrollado en Atlanta. Con dos corredores tan versátiles como Devonta Freeman Tevin Coleman ha exprimido sus dotes para el juego terrestre zonal y para salir a recibir fuera del backfield. Julio Jones es un enorme wide receiver, de los que trasciende el sistema ofensivo que juegue su equipo, no cabe duda. Eso no quita que bajo la tutela de Shanahan ha realizado sus dos mejores campañas como profesional, recibiendo muchos pases que le han permitido ganar cantidad de yardas tras la recepción. Mohamed Sanu, Taylor Gabriel y el extenso cuerpo de tight ends del equipo no gozan de gran reconocimiento en la NFL, pero este año han producido como estrellas dentro del sistema.

Shanahan mezcla conceptos tradicionales que utilizaba su padre hace muchos años con otros que proceden del college football, como por ejemplo las RPO, "run & pass options". Todo en ruta para sacar el máximo provecho de la plantilla. Cuando me preguntan qué jugador es mejor cada vez me es más difícil responder. Una gran parte depende de cómo sean empleadas sus habilidades desde la banda y cómo le hagan encajar en el esquema para ponerle en situaciones óptimas para rendir. Un ejemplo muy claro de esto son los New England Patriots.

Por supuesto, sólo con un gran "playbook" no se llega a una Super Bowl. Shanahan va a necesitar en San Francisco de mejores cartas para jugar, tanto en la posición de receptor primario como especialmente en la de quarterback, donde no hay ningún jugador que se acerque a lo que ofrece Matt Ryan. Mientras vemos los primeros movimientos de los niners en la agencia libre, los aficionados de San Francisco -y de la NFL en general- podemos aprovechar para conocer un poco más su ataque. Dentro vídeo:


lunes, 6 de febrero de 2017

SUPER BOWL LI: Una experiencia cercana a la muerte

Don Tom Brady
Restaban ocho minutos y medio para el final del tercer cuarto de la Super Bowl LI. Los Falcons tienen 1ª y goal en la yarda 6 de New England. En una brillante jugada de estrategia, Kyle Shanahan logra emparejar a Tevin Coleman fuera del backfield con un linebacker que no puede más que ver impotente como el corredor anota sin ser tocado para otro touchdown de Atlanta, el cuarto de la noche. Los Falcons ganan 28-3 y se van a consagrar como el nuevo rey de la NFL. Una defensa joven y veloz está supeditando a su oponente a una inefectiva marcha de jugadas intrascendentes mientras que el ataque está pasando por encima de su rival tras un inicio dubitativo.


En ese tiempo muerto los Patriots están viendo pasar por delante suya sus cuatro victorias anteriores en la Super Bowl, su temporada regular perfecta de 2007, las dos finales perdidas ante el archienemigo New York Giants, el "Deflategate", la lesión de Rob Gronkowski y todos los males que podamos imaginarnos. Literalmente están contemplando lo que ha sido una dinastía que parece abocada a morir esta noche. Muerte clínica. New England es Harry Potter tras recibir la maldición asesina de Lord Voldemort. Tom Brady ya casi vislumbraba el camino hacia la luz, ese túnel en cuyo final todos nos imaginamos a Roger Goodell dándole el abrazo que certifique su defunción de la NFL.

Pero no, lo de anoche fue para los Patriots algo más que una remontada histórica, algo más que la consagración de un grupo que nunca dejó de creer en sí mismo, algo más que la enésima confirmación de que hoy por hoy nadie juega a esto del fútbol americano mejor que ellos. Lo de anoche fue para los Patriots una experiencia cercana a la muerte. Cuando se vuelve de ese tránsito se dice que uno se hace más fuerte, pierde el miedo a morir y vive con una mejor armonía. Eso es lo que sucedió con New England tras el tiempo muerto posterior al touchdown de Coleman.

Julio Jones dejó esta recepción para el recuerdo, pero al final sólo sirvió para aumentar la agonía de Atlanta.
 A partir de ese momento los Patriots tuvieron cinco veces el balón en su posesión, anotaron cuatro touchdowns y un field goal, generando un total de 338 yardas. Dos de los touchdowns fueron coronados por una impecable conversión de dos puntos, cada una más diferente de la otra. Por supuesto, los Falcons pusieron de su parte para ayudar a que se produjera el milagro, sus últimos cuatro drives resultaron en punt (tras recibir un onside kick), fumble (dejando a New England a 25 yardas de la end zone), punt (pese a tener 1ª y 10 en la 22 de su rival) y punt. Cuando lideras un torneo de golf por seis golpes a falta de una jornada cualquiera te puede robar la cartera viniendo desde atrás. Cuando pierdes una ventaja de seis golpes con tres hoyos por jugar es obvio que en primer lugar has sido tú quien ha perdido el torneo. Eso es lo que pasó con Atlanta anoche, un mazazo del que le costará mucho levantarse psicológicamente.

El épico triunfo de los Patriots, el quinto de este siglo, tuvo muchos protagonistas, pero fundamentalmente destacaron:

James White, al que califiqué como su factor X en mi previa, sobresalió con 14 recepciones (Super Bowl récord) para 110 yardas y un touchdown más 29 yardas y dos touchdowns de carrera. Por si fuera poco anotó una vital conversión de dos para terminar el choque con 20 puntos en su haber (otro récord en una final). Su fenomenal partido tuvo el cierre perfecto con el decisivo touchdown en la prórroga.

- El línea defensivo Trey Flowers fue una constante en el backfield de los Falcons. Lideró a su equipo con seis placajes y cuatro en solitario, golpeó a Ryan cinco veces y le cazó para 2.5 sacks. El último de ellos fue una de las acciones más decisivas del choque, al sacar a Atlanta de field goal range en los minutos finales.

- Don Tom Brady completó 16/21 pases para 196 yardas en el último cuarto y 5/5 para 50 yardas en el tiempo extra. Total: 21/26, 246 yardas, 1TD-0INT. En ese espacio de tiempo los Falcons del MVP Ryan anotaron cero puntos. El mejor quarterback de su generación nos dejó otra actuación para el recuerdo. Completó todos los lanzamientos que necesitó su equipo a la hora de la verdad y además tuvo la pizca de suerte de los campeones con un envío que pudo ser perfectamente interceptado pero que casi por arte de magia acabó en las manos de Julian Edelman.

Por encima de todos estos hombres "El emperador", aka Bill Belichick. Cuando sus hombres estaban en muerte clínica mantuvo la compostura y jugó todas las cartas posibles para que su equipo tuviera una opción al final. Eso implicó jugarse un 4º y 3 en su propio terreno de juego a 21 minutos del final pero NO un 4º y Goal en el último cuarto con 28-9 abajo cuando parecía que la única opción de New England pasaba por anotar tres touchdowns. Sus hombres volvieron a estar mejor preparados y sobre todo dirigidos a la hora de la verdad. Las dos conversiones de dos son testimonio de ello así como la jugada final del tiempo regular, que resultó intrascendente pero que demostró que hasta para esa situación Belichick había previsto una solución para sus muchachos. El emperador es una leyenda viva de este deporte.

No quiero rematar esta crónica sin alabar el desempeño de una defensa de Atlanta que durante más de tres cuartos puso en jaque a uno de los mejores ataques de la competición. Inmenso Grady Jarrett en la línea defensiva junto a Vic Beasley y el sempiterno Dwight Freeney. Magnífico el plan de juego de Dan Quinn, que le hizo la vida imposible a Brady y a sus receptores con una defensa asfixiante mucho más al hombre de lo esperado y con Keanu Neal en un rol más libre de "robber" que le hizo coartar muchos pases de Brady al segundo nivel. El problema de esa táctica es que no contaba con que su ofensiva no fuese a estar más que 23 minutos sobre el campo en toda la Super Bowl. En los drives finales los chicos de Quinn estaban destrozados de perseguir toda la noche a sus oponentes y fueron víctimas propiciatorias de la maestría de Don Tom Brady. 101 snaps es algo fuera de toda lógica, por muchas piernas frescas que cuentan en sus filas.

Hace dos años los Patriots lograron el triunfo de la fe, recuperando diez puntos en el último cuarto ante la mejor defensa de la liga entonces. Ahora han conseguido el no va más, regresar de la muerte (25 puntos abajo mediado el tercer cuarto) para lograr la victoria en la primera prórroga en la historia de la Super Bowl. ¿Qué podemos entonces esperar ya de este equipo? Solo ellos podrán contestar a esa pregunta. Su destino y el de la NFL continúan pasando por Foxboro.

James White anota el touchdown de la victoria en la prórroga.

viernes, 3 de febrero de 2017

Previa SUPER BOWL LI: New England Patriots vs Atlanta Falcons

Otro año más tenemos delante de nosotros una nueva edición de la Super Bowl, la número LI (51) en este caso. Estamos de vuelta con los números romanos tras el paréntesis de las bodas de oro y estamos de vuelta con los Patriots como protagonistas del gran evento. Es su séptima clasificación en la era Brady-Belichick y la novena absoluta como franquicia, récord de la NFL. Su oponente el domingo será un casi novato en estas lides, los Atlanta Falcons. Plantilla muy joven en el plano defensivo pero con un head coach que sabe lo que es ganar la Super Bowl como coordinador defensivo de Seattle, Dan Quinn.

Tenemos dos grandes ataques con múltiples posibilidades para hacer avanzar la pelota por el campo y dos defensivas que si bien no tienen el mismo reconocimiento han aportado su granito de arena (y más) para que la presencia del equipo en el partido definitivo sea posible. Ya hemos podido leer cantidad de análisis y previas de gran calidad así que desde mi rincón lo que voy a hacer es daros como siempre algunos puntos de atención que seguiré de forma particular y mi pronóstico. Luego vosotros sentiros libres de fijaros en lo que queráis como buenos aficionados que sois. La novedad este año es que os presento mi previa en formato multimedia. Espero que os guste. Allá vamos...


Antes de ofrecer mi pronóstico comentaros lo que me tiene más intrigado de esta gran final y sobre lo que llevo pensando más tiempo estas dos semanas:

¿Quiénes van a bailar y a qué ritmo?

Me explico, Patriots y Falcons son dos conjuntos que brillan por la variedad de personal que utilizan en sus respectivos "playbooks". En el extraordinario drive de 99 yardas antes del descanso contra Seattle en playoffs, Atlanta utilizó siete personales diferentes en nueve jugadas. Matt Ryan completó siete pases para 99 yardas. New England hizo del personal 10 (1RB, 4WR) la base de su "game plan" ofensivo en la final de conferencia ante Pittsburgh, un set que apenas habían llevado a cabo diez veces en toda la temporada.

Me pregunto si Josh McDaniels buscará atacar más la joven y rápida defensa de Falcons por potencia, con las carreras de LeGarrette Blount siguiendo al fullback James Develin, o bien estirando más el campo con personal 11 (1RB, 3WR) para generar "mismatches" y poner en aprietos a los cornerbacks de Atlanta cuando estén en individual y a los linebackers cuando queden en cobertura contra James White, Dion Lewis o alguno de los rápidos receptores de los Patriots.

En el otro lado, Kyle Shanahan puede hacer lo mismo con sus hombres. ¿Veremos mucho personal 21 (2RB, 1TE) con Patrick DiMarco ayudando a establecer la carrera? New England suele defender con tres safeties en el campo ("big nickel") en lugar de un frente con siete hombres grandes (DL y LB). Atlanta además es capaz de pasar a partir de ese personal, lo que pone en grandes aprietos a la defensa rival. Una de las posibilidades que he barajado es que Bill Belichick apueste por defender con cuatro cornerbacks y dos safeties para cubrirse más ante Devonta Freeman Tevin Coleman fuera del backfield. Pero claro, eso les pondría en una clara desventaja para defender la carrera. Por otro lado, Shanahan podría tirar también del personal 11 para lograr aislar a Julio Jones 1x1 y comprometer las doble coberturas que habrá preparado Matt Patricia.

El asunto del personal me parece fascinante y lo mismo me pasa con el ritmo del juego. En la final de conferencia Atlanta empleó "no-huddle" seis veces para evitar las sustituciones de Green Bay. Por su parte, los Patriots son expertos en acelerar su ofensiva, algo contra lo que no pudieron lidiar los Steelers. Aquí hay una gran disyuntiva, darle velocidad al ataque para generar emparejamientos favorables o bien ralentizar el partido para reducir al máximo las posesiones. Es obvio que en este choque las defensas parecen en desventaja y cualquier ayuda que les brinden sus compañeros de ataque sería bienvenida. Como digo, esta Super Bowl se presenta apasionante por lo impredecible que resulta.

PRONÓSTICO

Con estas premisas ahora voy a atreverme a dar un ganador, bien Marco, bien. Al contrario que el año pasado que tenía un guión en mi cabeza bastante claro, ahora me imagino cualquiera de los escenarios. Podría ganar Atlanta dominando con su ofensiva y podría ganar New England "sorprendiéndonos" una vez más con una impecable labor en defensa. Veo ambas situaciones, aunque la que de verdad espero es la que nos conduzca a un encuentro igualado en el último período.

Me parece que ambos staff técnicos van a trabajar con la idea de que el partido no se vaya a la treintena de puntos. En ese aspecto, confío un poco más en que Belichick ingenie las jugadas necesarias para reducir el impacto del imparable ataque de Atlanta, concretamente en la zona roja. Al contrario de la opinión mayoritaria creo que la victoria de los Falcons dependerá más de lo que haga su defensa, alcanzar a Tom Brady es su clave número 1.

New England 27, Atlanta 24.

lunes, 19 de diciembre de 2016

2016 Semana 15: L @ ATLANTA FALCONS 13-41

Los 49ers están pidiendo a gritos que se termine la temporada 2016. Una semana después de dejar escapar un probable triunfo contra los igualmente lastimosos Jets, San Francisco visitó la casa de uno de los equipos más en forma de la liga, los Atlanta Falcons, y se llevó un severo correctivo.

La ofensiva que capitanea Matt Ryan aplastó a una diezmada defensa minera rumbo a 41 puntos y 550 yardas totales, 302 de pase y 248 de carrera. Casi una de cada dos jugadas de Atlanta (29 de 66) se convirtió en un primer down. Siete de diez posesiones acabaron en anotación, la mitad en touchdown. Devonta Freeman se desquitó de su mala actuación en San Francisco hace un año con una demostración de agilidad que le llevó a sumar 139 yardas y 3TD en 20 carreras. Los inmensos espacios que le abrió su línea ofensiva permitieron a Freeman hacer de las suyas en campo abierto, dejando en evidencia una y otra vez a los defensores de los niners. Y en la banda, vestido de calle, Julio Jones, el mejor receptor del equipo, si no de la liga.


El penúltimo ridículo de la defensa que dirige (no puedo decir que entrene) Jim O´Neil fue quizás el más bochornoso de todos. Fallos de cobertura, mala técnica en los placajes, jugadores que están claramente a otra cosa (el sobrepeso de Aaron Lynch es inaceptable), etc. Os voy a poner tres ejemplos de lo que vimos el domingo pero hubo muchísimos más. Simple y llanamente da pena ver la defensa de San Francisco este año. Las lesiones no pueden ser una excusa, desde el segundo encuentro ya hemos sufrido este despropósito. Que el señor O´Neil vaya a terminar la temporada en el equipo me parece una muestra clara de que en esta franquicia a día de hoy no hay mando alguno.




El ataque comenzó el partido con un tres y fuera, un fumble y otro tres y fuera. Para cuando consiguió su primer primer down ya perdíamos 21-0. No merece la pena escribir mucho más ni tampoco quiero haceros perder el tiempo leyendo crónicas de este equipo tan lamentable. Dos más y esta pesadilla de año se habrá terminado.

lunes, 9 de noviembre de 2015

2015 Semana 9: W vs ATLANTA FALCONS 17-16


Los 49ers recuperaron sensaciones en una sorprendente victoria sobre los Atlanta Falcons. La titularidad de Blaine Gabbert acaparó todos los titulares y aunque jugó bien, fue la defensa la gran responsable del triunfo. Pese a contar con la baja de tres titulares en la secundaria, Antoine Bethea, Tramaine Brock y Kennett Acker, se limitó al explosivo ataque de Atlanta a un único touchdown y 302 yardas totales, su peor registro del año por 76 yardas.

Eric Mangini recuperó el esquema de blitzes que tan buen resultado dio ante Minnesota en la jornada inaugural y el resultado fue un pass-rush que constantemente puso en complicaciones a Matt Ryan. Si a eso unimos un buen trabajo de los chicos de la línea bloqueando pases, la labor de los reemplazos en la secundaria fue mucho más sencilla. Ahí vimos a un Jimmie Ward que cada semana que pasa se le ve más asentado en esta liga y un Jaquiski Tartt mucho más sólido que en su primera titularidad. Sin embargo, la gran historia de la defensa vino a la hora de detener a Devonta Freeman. El líder de yardas de carrera de toda la NFL se quedó en únicamente 12 yardas en 12 intentos. De este esfuerzo colectivo fue parte hasta el cornerback -repescado por todas las bajas- Marcus Cromartie, excelente en algunas acciones contra la carrera por el exterior, que es donde más le gusta ir a Freeman.

Por supuesto hay que hablar de la ofensiva. Gabbert jugó bien, mostrando "poise" en el pocket y moviéndose bien fuera del mismo. Sus números pudieron ser incluso mejores de no ser por varios "drops" de los receptores, particularmente sangrante uno de Jerome Simpson que se convirtió en una intercepción. Igual de sorprendente que el buen hacer del quarterback fue la efectividad de un backfield liderado por tres hombres que hace diez días no estaban en la plantilla. Entre ellos y un poco de Gabbert se sumaron unas valiosas 133 yardas vía terrestre.

No sólo se produjo el cacareado cambio de Colin Kaepernick. Jordan Devey por fin empieza a desaparecer de la alineación, aunque todavía fue titular. Andrew Tiller registró más snaps e incluso en una serie se formó con Erik Pears de RG y el novato Trent Brown de RT. En defensa, Gerald Hodges empieza a quitarle jugadas a Michael Wilhoite. Unos pocos cambios que sin duda eran necesarios por parte de un staff técnico que hasta ahora ha pecado de inmovilidad.

Con una semana de descanso a continuación esperemos que surjan más mejoras, aunque el primer rival tras el "bye" no es precisamente el que mejor se nos da, Seattle en su propia casa. Prueba de fuego para comprobar si lo de hoy ha sido flor de un día o no.

GAME BALL -> NaVorro Bowman: el capitán llevaba varias semanas sin realizar una de sus habituales grandes jugadas, la lesión parecía que le estaba convirtiendo en un jugador "normal". No sabemos si será por un día, pero hoy sí que tuvo una actuación como las de sus mejores tardes antes de la grave lesión. Su sack sobre Ryan en un perfecto blitz nos levantó de los asientos. Ojalá que continúe.