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domingo, 10 de febrero de 2019

2018 - Semana 11: KANSAS CITY CHIEFS 51 LOS ANGELES RAMS 54

Pat Mahomes y Jared Goff se congratulan a la conclusión del partido.
El duelo entre Kansas City Chiefs y Los Angeles Rams podría haberse jugado esta temporada hasta en dos ocasiones en campo neutral. La Super Bowl LIII en Atlanta habría estado protagonizada por estas franquicias si los Chiefs no se topan con la genialidad de Tom Brady en la prórroga de la final de la Conferencia Americana. Por supuesto, el partido que centra nuestra atención como el mejor de la campaña 2018 debió haberse celebrado en el Estadio Azteca de Ciudad de México. Ése era el plan hasta que la NFL decidió en la misma semana del encuentro que el estado del césped no era el aconsejable y movió el choque al estadio del equipo local por defecto, el Memorial Coliseum de Los Angeles.

En cualquier caso, e independientemente de la sede del partido, no hay duda que los acontecimientos que sucedieron en la noche del lunes 19 de noviembre de 2018 deben ser relatados. Pocas, muy pocas veces, se puede ver un duelo en el que ambos contendientes juegan su primer drive como si fuera el último. Nada de establecerse en el terreno de juego, nada de tanteos, nada de reservar, nada de especular. Chiefs y Rams, ambos con formidables récords de 9-1 entrando en la Semana 11 de competición, disputaron el partido más loco del año, uno en el que se produjeron cantidad de aciertos y también cantidad de errores. Todo o nada. Durante casi cuatro horas de juego las "big-plays" se sucedieron y el suspense por conocer el ganador y también por saber hasta dónde llegaría el marcador se mantuvieron hasta el final.

Fue el segundo partido de mayor anotación de la historia, el primero en el que ambos equipos superaron los 50 puntos, lo que quebró el perfecto balance de 216-0 que acumulaban en la historia de la liga los anotadores de 50 ó más en un encuentro. Cada equipo anotó siete touchdowns y también hubo un total de siete turnovers. Diez pases de touchdown y ocho sacks. Dos extra points fallados. Kansas City se recuperó en dos oportunidades de una desventaja de dos anotaciones. Hasta en cuatro ocasiones cambió el mando en el marcador en el cuarto período. Prácticamente cualquier cosa que se te ocurra nombrar sucedió en este partido. Por increíble que parezca hasta dos "goal-line stands" se produjeron en el Monday Night más anotador de la historia.

Relatar paso a paso lo que se vio en aquella noche nos llevaría demasiados párrafos así que intentaremos sintetizar al máximo. Los Angeles abrió fuego con el primero de muchos drives con snaps veloces a los 20+ segundos de posesión. Sean McVay no quería perder nada de tiempo en atacar la defensa de Chiefs. Tras un tres y fuera inicial de Kansas City, los Rams repitieron la estrategia y obtuvieron el mismo resultado. Trece a cero abajo Andy Reid se dio rápidamente cuenta que no ganaría este partido ralentizando el ritmo. A partir de ese punto su plan de juego se volcó descaradamente al pase con la intención de devolverle la presión a su rival. Tres lanzamientos de anotación de Patrick Mahomes hacían que el electrónico del Coliseum reflejase un empate a 23 al descanso.

Donald registró 2.0 sacks de sus 20.5 sacks en la campaña.
La estrategia de Reid tenía su riesgo pues chocaba contra la mayor fortaleza de su oponente, Aaron Donald. Pudiendo entrar al rush casi en cada down, el jugador defensivo del año hizo de las suyas con 2.0 sacks y dos fumbles forzados que sus compañeros tradujeron en sendos touchdowns. Mahomes acabaría lanzando seis pases de touchdown de entre sus 46 envíos, pero con tal presión por anotar prácticamente en cada drive también se dejó tres intercepciones por el camino.

Fue un encuentro disputado tan al límite que hubo opciones para que las defensas pescaran en río revuelto. Un sack-fumble de Justin Houston fue recuperado y retornado para touchdown por Allen Bailey. Era la tercera vez que las defensas anotaban de forma directa en el choque, dejando otros dos touchdowns más servidos en bandeja por un turnover. Éste último colocaba a los Chiefs por delante 44-40 en el cuarto período cuando tan solo 57 segundos antes se encontraban diez abajo y a 73 yardas de la end zone de su rival. Eso fue por supuesto antes de que el veloz Tyreek Hill anotara su segundo touchdown camino de una noche increíble de 10 recepciones y 215 yardas.

Pero la noche acabaría finalmente perteneciendo a los Rams. Jared Goff lanzaba el último de sus cuatro pases de touchdown en un perfecto envío de 40 yardas para Gerald Everett cuando restaban menos de dos minutos para la conclusión. Goff acabaría con 413 yardas en 49 lanzamientos. Al contrario que Mahomes no incurrió en intercepciones pero sí en dos costosos fumbles. Una vez más la mentalidad del todo o nada con la que ambas franquicias saltaron al césped desde el minuto uno.

Por increíble que parezca, bueno en este partido no es tan increíble, los Chiefs tuvieron dos oportunidades en esos 100 segundos finales para ganar o enviar a la prórroga el choque. Las intercepciones dos y tres de la defensa de Los Angeles truncaron esa posibilidad. Así acabo un partido para la historia por muchos motivos en el que no pasaron dos minutos sin que algo digno de mención sucediera. Un partido de esos que pasan una vez en mucho tiempo.

No hubo stop contra Tyreek Hill esa noche.

Top 10 Partidos del año:
  1. Week 11 - Kansas City Chiefs vs Los Angeles Rams
  2. Week 06 - Kansas City Chiefs vs New England Patriots
  3. Week 09 - Los Angeles Rams vs New Orleans Saints
  4. Week 01 - Chicago Bears vs Green Bay Packers
  5. Week 16 - Pittsburgh Steelers vs New Orleans Saints
  6. Week 15 - Los Angeles Chargers vs Kansas City Chiefs
  7. Week 07 - New Orleans Saints vs Baltimore Ravens
  8. Week 16 - Kansas City Chiefs vs Seattle Seahawks
  9. Week 14 - Philadelphia Eagles vs Dallas Cowboys
  10. Week 08 - Green Bay Packers vs Los Angeles Rams

sábado, 10 de febrero de 2018

2017 - Semana 7: KANSAS CITY CHIEFS 30 OAKLAND RAIDERS 31

Amari Cooper guardó lo mejor de su temporada para este encuentro.
La rivalidad entre Kansas City Chiefs y Oakland Raiders existe desde la década de los sesenta, cuando los dos conjuntos se disputaban la supremacía por la American Football League. Tres de las cuatro primeras Super Bowls tuvieron a una de estas franquicias representando a la AFL. Con el paso de los años numerosos duelos históricos han salpicado esta serie, una de las más coloridas de toda la competición. Este duelo de la campaña 2017 fue para mi gusto el mejor del año en la NFL.

Los Chiefs llegaban al choque del jueves por la noche con un gran récord de 5-1, la única derrota ante los Pittsburgh Steelers cuatro días antes. En cambio, Oakland estaba sumida en una racha negativa que se prolongaba por cuatro partidos. Una quinta derrota consecutiva, además contra su rival divisional, supondría casi un adiós virtual a la división tan solo a mediados de octubre.

Los Raiders anotaron 71 puntos en dos victorias para abrir la temporada pero desde entonces habían acumulado 53 en cuatro compromisos. Derek Carr se perdió partido y medio por lesión. Amari Cooper, la gran pieza ofensiva del equipo, había registrado 9 recepciones para 51 yardas en total en ese inesperado mes de inoperancia de Oakland en ataque.

En cambio, Kansas City contaba con la mejor ofensiva de la competición. Alex Smith vivía la mejor campaña de su vida lanzando a Tyreek Hill y Travis Kelce. El corredor novato Kareem Hunt había supuesto la pieza que faltaba en el engranaje de Andy Reid.

Durante cuatro intensos cuartos Raiders y Chiefs disputaron un partido de bombarderos. Las defensas estuvieron a completa merced de los ataques, que estuvieron muy inspirados y encima tuvieron la suerte a su favor en algunos momentos. De 19 posesiones 11 terminaron en anotación y no se registró un solo turnover. Tanto Carr (417 yardas y 3TD) como Smith (342 yardas y 3TD) tuvieron poca piedad de las secundarias rivales.
Hill quema a la defensa de Oakland en una recepción de 64 yardas.

Cooper salió de su prolongado bache con una memorable actuación. Atrapó 11 pases para 210 yardas y 2 touchdowns. En el otro lado, Hill también hizo de las suyas con 125 yardas y 1TD en seis recepciones. Los dos equipos intercambiaron anotaciones hasta llegar a un 30-24 para Kansas City con los Raiders en posesión del balón en su propia yarda 15 a 2:25 de la conclusión. Lo que pasaría en el drive final del partido quedará en los anales de la historia de la NFL.

Oakland escapó de diferentes situaciones imposibles en su última posesión. En 2ª y 20 Carr encontraba a Cooper en el centro de la defensa de Kansas City para una ganancia de 39 yardas. Un poco más tarde, en 4ª y 11, Carr mantenía vivo a su equipo con otro pase completado, esta vez de 13 yardas para Jared Cook. El tight end anotaba aparentemente el touchdown de la victoria a siete segundos del cierre con una grandísima captura de 29 yardas. Sin embargo, tras revisar el vídeo los árbitros colocaron el balón en la yarda uno. Parecía que los Raiders tendrían una jugada final para ganar el partido, pero en realidad quedaba mucho por jugar todavía.

En 1ª y Goal desde la 1 Carr conectaba con Michael Crabtree para touchdown, pero la acción era anulada por interferencia ofensiva del wide receiver en su disputa con Marcus Peters. Con cero segundos de reloj Cook perdía de entre sus manos el touchdown del triunfo. El público local ya empezaba a asimilar la derrota cuando los árbitros decretaron un holding defensivo que continuó la batalla. Ya sin tiempo en el reloj al snap Carr volvía a lanzar incompleto, pero de nuevo Kansas City incurría en un holding defensivo que imposibilitaba que se terminara el encuentro. El balón se fue moviendo en medio de esta loca secuencia de penalizaciones de la yarda 1 a la 10 hasta la 5 y finalmente a la 2. Desde ahí se jugaría el down final. Carr tomaba el snap desde el shotgun, se movía en un pequeño roll-out hacia su izquierda y encontraba en la esquina cercana de la end zone a Crabtree para el touchdown que desataba la locura en el estadio. El drama no había finalizado, restaba convertir el extra point. Giorgio Tavecchio convertía de manera muy ajustada y así los Raiders escapaban con una victoria que ni ellos mismos llegaron a contar en algunos momentos.

El touchdown de Crabtree cerró el partido interminable.
La alegría de Oakland duró poco. Diez días después eran duramente derrotados en Buffalo camino de una triste temporada de 6-10. Por su parte, Kansas City se tomaría la revancha sobre su rival divisional en la Semana 14, pero tras un prometedor arranque de 5-0 caer en wild cards contra los Tennessee Titans supuso una fuerte decepción. No obstante, todos los aficionados neutrales recordaremos este memorable drive final que puso la guinda a un loco partido entre estos dos enconados rivales.

Finalistas:
Week 03 - Los Angeles Rams vs San Francisco 49ers (primer duelo Sean McVay vs Kyle Shanahan).
Week 05 - Green Bay Packers vs Dallas Cowboys (la magia de Aaron Rodgers).
Week 15 - New England Patriots vs Pittsburgh Steelers (Gronkowski rescata a los Patriots).

lunes, 19 de junio de 2017

ADIÓS, MACLIN, ¿SON AHORA PEORES LOS KANSAS CITY CHIEFS?

"Tengo mucha confianza en que los jóvenes den un paso adelante y hagan un buen trabajo para nosotros. Tenemos suficiente talento para cualquier cosa que necesitemos hacer. No estoy preocupado". Estas declaraciones son de Andy Reid justo después de conocerse el corte del que había sido su wide receiver estrella en los dos últimos años. En 2015, Jeremy Maclin llegó a la franquicia con la intención de ser ese receptor que le diese un salto de calidad a un ataque muy predecible y que presentaba unas carencias notorias en el juego de pase. Los Chiefs le firmaron un contrato de cinco años a razón de 55 millones de dólares, de los cuales 22'5 eran garantizados. Es decir, Kansas City le dio dinero a Maclin como si fuese un receptor top de la liga tras su gran 2014 en los Eagles.

En su primer año, Maclin consigió 87 recepciones para 1088 yardas y 8 touchdowns. Una buena temporada, aunque sin llegar a la excelencia que consiguió bajo las órdenes de Chip Kelly el curso anterior. Aún así, fue el mejor receptor del equipo y le dio un objetivo muy fiable a Alex Smith. Además, su lesión en la wildcard ante los Texans, le imposibilitó jugar contra los Patriots en el Divisional, algo que mermó claramente al ataque de los de Andy Reid.

En 2016, se esperaba que Maclin siguiese subiendo sus prestaciones, pero los problemas físicos y la aparición de Tyreek Hill limitó sus recepciones, y sus estadísticas bajaron notablemente. En esta temporada, en 12 partidos de liga regular, sumó 44 recepciones para 536 yardas y solo 2 touchdowns. Evidentemente, cualquier equipo espera mucho más de su receptor mejor pagado, pero esto tampoco es para cortarlo viendo lo que les quedaba en el roster, ¿no? ¿O sí lo es?.

Vamos a analizar como pueden suplir la pérdida de Maclin y si les puede afectar, o no, en un esquema muy instaurado en el equipo, más allá de otro problema que se les venía encima en las oficinas de la franquicia, ya que los 10 millones que se ahorran los Chiefs con el corte, los necesitaban para terminar de firmar a sus jugadores elegidos en las tres primeras rondas del draft de 2017.

EL WIDE RECEIVER 1

Jeremy Maclin era el indiscutible wide receiver número uno en esa ofensiva, por lo que su sustituto tendría que salir entre Chris Conley, Tyreek Hill o Albert Wilson. Pues bien, yo no lo creo. Tengo un receptor clarísimo para ser el "go to guy" de este ataque. Travis Kelce es el hombre al que se agarra Andy Reid para ser el eje de la ofensiva. Sin duda, el tight end es el jugador más desequilibrante que poseen ahora mismo.


Kelce es un mismatch terrible para la defensa rival. En el vídeo anterior, podemos ver como se deshace del linebacker en esa defensa individual. El corte es muy rápido y se aprovecha del espacio creado por el wide receiver para ganar yardas after catch. Es el playmaker que tienen los Chiefs, junto con Hill, para atacar por aire. El tight end puede salir desde cualquier spot en ataque. Pegado a la línea ofensiva, dentro de los números o pegado a la línea de banda como receptor exterior. Su físico, y velocidad en cada corte, le permite ganar separación ya sea contra linebackers o contra defensive backs. Es una pesadilla constante para las defensas. El año pasado, fue el jugador que más balones recibió de todo el ataque (85 recepciones para 1125 yardas y 4 touchdowns), pero más allá de sus estadísticas, Kelce genera el espacio para sus compañeros, ya que atrae a dos y hasta tres defensores. Si se mantiene sano, el tight end volverá a ser la piedra angular por donde gire todo ese sistema ofensivo. A continuación, podemos ver su velocidad, su excelente route-running y sus fantásticas manos frente a un cornerback. Si la defensa está en hombre a hombre, Kelce es un peligro constante.


LA EXPLOSIÓN DE TYREEK HILL

Maclin era el hombre que más y mejor podía jugar en profundo. Su localización del balón, sus manos y su route running  le hacían muy peligroso campo abajo. Sin embargo, los Chiefs, y Alex Smith, no son muy dados al riesgo de ver volar el balón mucho tiempo por el aire. La inconsistencia de Smith en los lanzamientos profundos es algo que ha perjudicado el juego de Maclin. En el siguiente vídeo, podemos ver la excelencia de Maclin en el juego profundo.


La aparición estelar del ex de West Alabama fue la nota más positiva dentro de una ofensiva que volvió a parecer muy limitada en 2016. Su versatilidad fue utilizada a las mil maravillas por su entrenador, el cual le colocaba en diferentes spots dándole una amenaza constante en cualquier tipo de juego, ya fuese terrestre o aéreo. Fue situado el 52% de sus snaps jugados en el exterior, el 39% en el slot y el 8% saliendo desde el backfield. Su velocidad es excepcional, eléctrica y dominante. Le vimos salir desde el backfield (incluso jugando wildcats), retornar punts/kicks o moverse por todo el campo para buscar rutas medias o profundas, y es aquí donde voy a insistir.

Ahora, ante la baja de Maclin, Kansas City tiene a Tyreek Hill para estirar la defensa verticalmente y dejar el medio limpio de defensores para aprovechar a Kelce, u otro compañero, en rutas underneath. El pequeño receptor es muy difícil de defender. Si le juegas en hombre a hombre, presionando con el jam, es muy probable que sus rápidos pies consigan el release para ganar separación y si, por el contrario, le das espacio en off-man, su vertical release te come (literalmente) ese colchón antes de que el cornerback tenga tiempo para reaccionar y seguir su ruta. Andy Reid ha encontrado a su DeSean Jackson y lo quiere usar de la misma manera.


En mi opinión, Tyreek Hill no puede ser WR1. Toda esa versatilidad de la que os hablaba antes puede ir detrimento suyo. Me explico. Hill, además de ser un arma del ataque, también participa de los equipos especiales como retornador, siendo, ahora mismo, uno de los más peligrosos de toda la NFL. Esto, en un jugador que físicamente es pequeño, y algo frágil, puede terminar siendo un problema. Demasiados golpes, demasiado tiempo en el campo y demasiado riesgo para que Reid se quede sin un arma tan valiosa y que supone tanto para él. Un WR1 debe jugar todos los snaps posibles cuando su equipo tiene el balón, pero sobrecargar de acción a Hill puede ser contraproducente. El año pasado, aún siendo uno de sus mejores jugadores, Andy Reid ya cuidó de él dándole más descanso del que los Chiefs demandaban. De los 991 snaps que jugaron los de Kansas City, Hill participó en 401, un 40% del total. Sin duda, en 2017 tendrá más snaps, pero no los que un WR1 debe tener. Kelce y Hill son los dos playmakers necesarios para que la West Coast Offense de Reid no sea tan predecible. Ellos son los que crean mismatch y los que pueden dar el salto de calidad dentro del cuerpo de receptores. Son los encargados de hacer que el juego aéreo sea peligroso.

¿Y EL RESTO DE WIDE RECEIVERS?

La WCO de Reid permite a sus jugadores estar abiertos en el esquema de rutas que crea el entrenador. Este esquema busca la debilidad de las coberturas defensivas sin necesidad de un gran uno por uno de sus wide receivers. Todas esas bunch formations para buscar rutas en tráfico, las screens o mezcla de conceptos para rutas cortas y rápidas, permite funcionar bien a los wide receivers como receptores de posesión. Evidentemente, sin las variantes que te dan los playmakers, este esquema se queda algo cojo.

El relevo natural de Maclin, en este tipo de juego, tiene que ser Chris Conley. El ex de Georgia, elegido en tercera ronda de 2015, ha ido tomando más snaps a lo largo de estos dos años, hasta terminar en 2016 con 44 recepciones para 530 yardas, aunque sin ningún touchdown en su cuenta (el único touchdown, que posee en la liga, lo consiguió en su año rookie).

Conley juega muy bien las comeback cuando es defendido en off-man. Ese corte, localización de balón y, sobretodo, su giro para conseguir alguna yarda de más después de la recepción, le hacen ser un buen objetivo para el quarterback en el primer o segundo down.


Conley tiene buena velocidad, así que será el encargado, junto con Hill, de ir en profundo. Fue habitual, en 2016, verle jugar fade routes por fuera de los números buscando los lanzamientos largos. Tiene que mejorar su release en press, y debe refinar un poco más sus speed cuts o cortes para buscar doubles moves. Tengo claro que Andy Reid tiene mucha confianza en él y en la progresión que está teniendo desde que llegó al equipo, aunque, el curso pasado fuese buscado por Alex Smith solamente un 12'9% de las rutas que corrió. Además, debe mejorar el porcentaje de drops que tuvo, ya que un 4'5% no es nada bueno.

El resto de wide receivers que tienen opciones al roster final saldrá de la terna entre Albert Wilson, De'Anthony Thomas, Demarcus Robinson, Seantavius Jones y el rookie Jehu Chesson. Wilson es un buen slot receiver. Es buen route runner en zonas underneath para ganar separación y darle un objetivo claro a su quarterback. A su vez, se está hablando muy bien de Demarcus Robinson en esta off-season. El staff técnico está encantado con el jugador de segundo año a pesar de jugar solo seis snaps con el equipo ofensivo en 2016. Jugó todos los partidos del curso pasado, pero lo hizo en equipos especiales como gunner y, ahora mismo, es el máximo favorito para ocupar el spot que dejó libre Jeremy Maclin en el roster. El caso de Thomas es distinto. Su velocidad lo hace peligroso en trick plays o en diferentes situaciones como pueden ser las screens, pero su protagonismo está cayendo a medida que pasa el tiempo.

Por último, y aunque no sea wide receiver, quiero nombrar a un jugador que me crea cierto interés, el tight end Demetrius Harris. Me he fijado, en los partidos que he analizado, como los Chiefs fueron introduciendo a este chico a medida que avanzaba el año. Reid movía a Kelce por todo el campo mientras que usaba a Harris in-line para bloquear, jugando con 12 personnel muchas veces. Harris fue entrando en el juego de pase poquito a poco, y demostró una progresión muy interesante en su route running. Si Reid consigue implementar el juego de pase con formaciones de dos tight ends, el ataque tendrá más facilidad para mover las cadenas. Ojo con él.


LOS CORREDORES Y SU IMPORTANCIA

No soy el más listo de la clase si os digo que no se puede atacar por aire sin tener un juego decente por tierra. A menos que tengas a Aaron Rodgers comandando el ataque, eso no se puede hacer. Y los Chiefs de 2016 no tuvieron un juego terrestre bien establecido.

Spencer Ware es su running back titular, pero las lesiones no nos han dejado ver todo el potencial que tiene. A mí me gusta mucho este chico y creo que la pareja que puede formar con Kareem Hunt le va a dar otra dimensión a la carrera de los Chiefs. Evidentemente, la línea ofensiva tiene que acompañar a sus corredores. No es que fuera mala o jugase mal, pero hubo situaciones en las que se le vieron las costuras.

Pudimos ver como faltaba físico y potencia en su juego. Esto se notaba más cuando la ofensiva se encontraba en jugadas de corto yardaje. El push en el punto de ataque no era el adecuado, y era factible ver como las líneas defensivas rivales dominaban las trincheras. En 2016 hubo mucho highlight desde el backfield y eso escondía la poca consistencia que tuvo el juego terrestre. Su rendimiento debe ser mucho mayor en 2017 si quieren que su juego por aire sea más próspero.

Además de esto, y ante la baja de Maclin, también será importante el juego de pase por parte de los running backs. Ware ya demostró que puede adaptarse a casi cualquier ruta saliendo desde el backfield, y que también puede moverse en motion para buscar el mismatch contra los linebackers.


Kareem Hunt tiene las características adecuadas para brillar en este ataque. Esa línea ofensiva puede verse favorecida del footwork y explosividad que caracterizan al rookie. Pero, además, tiene buenas manos para recibir lanzamientos. En su universidad, Toledo, le hemos podido ver jugando checkdowns y salidas a la flat desde el backfield, Las RB screens que tanto, y tan bien, juegan los Chiefs, se adaptan muy bien a las virtudes de Hunt. En campo abierto es peligrosísimo dado su velocidad y "elusividad". Sin duda alguna, el rendimiento de estos dos corredores es vital para paliar la baja de Maclin y para darle consistencia al ataque. Andy Reid debe recuperar el juego por tierra para poder desarrollar el juego por aire.

Si me preguntáis si los Chiefs son mejores sin Maclin que con él, mi respuesta es que no. Si me preguntáis si son peores, podría contestaros que tampoco. Maclin estaba claramente infrautilizado en un sistema que no le venía bien. Estos Chiefs tienen un sello muy especial, que les caracteriza sobre el resto de equipos. Son un bloque compacto y saben muy bien a lo que juegan, confían en eso y mueren con sus ideas. Jeremy Maclin ha demostrado ser un excelente receptor, pero se queda algo corto como WR1 en un equipo que no arriesga en las situaciones que mejor le pueden venir a él o en un sistema donde no es extremadamente necesario ese tipo de wide receiver. Esto, por otra parte, es contradictorio con la elección de Patrick Mahomes. El ex quarterback de Texas Tech fue elegido para darle otra cara a la ofensiva y ser más agresivos en el juego profundo, así que la pérdida de Maclin no se entiende mucho en este sentido. Sin embargo, las estrellas de los Chiefs están bastante definidas en los nombres de Kelce o de Hill y, junto a ese grupo de receptores sobrios, forman una ofensiva aseada y muy versátil si esas piezas se mantienen sanas.

En definitiva, me queda la sensación de que los Chiefs decidieron desprenderse de su mejor wide receiver, pero no de su esencia. Así han conseguido ser un equipo respetado y, en cierta medida temible, y eso es lo que les hará volver a estar entre los candidatos a jugar en la post temporada.

Rubén Ibeas @rubenibg

lunes, 6 de octubre de 2014

2014 Semana 5: W vs KANSAS CITY 22-17

Por primera vez en 2014 los 49ers han recordado al equipo de 2011, 2012 y 2013. O lo que es lo mismo, al equipo de Jim Harbaugh, el entrenador más en el punto de mira de la prensa desde ni me acuerdo. Sensacional trabajo de la defensa después de un inicio más que dubitativo. Cada drive que pasaba Alex Smith se iba quedando con menos opciones en el juego de pase: Travis Kelce apenas 2 recepciones para 15 yardas, Jamaal Charles tan solo una para 4, Dwayne Bowe 3 para 42... Con ese panorama el error se mascaba y primero fue un mal lanzamiento que cortó un drive clave y finalmente la intercepción que cerró el choque. Tras los bajones de segunda parte ante Chicago y Arizona la defensa de Vic Fangio, Jim Tomsula, Ed Donatell y compañía está obrando un pequeño milagro. Una semana menos para que vuelvan NaVorro y Aldon.

Eso sí, hoy al César lo que es del César. La buena labor de la D# estuvo ligada al desempeño de un ataque que mantuvo el balón durante más de 36 minutos y amasó 171 yardas de carrera. El "smashmouth football" hizo su primera aparición en el Levi´s con una línea ofensiva completando su mejor actuación de la temporada. El dúo Staley-Iupati más Bruce Miller brilló abriendo huecos para un otra vez enorme Frank Gore. Pese a los tres sacks encajados la protección fue muchísimo mejor e incluso Martin pasó hasta cierto punto desapercibido. Eso no es moco de pavo teniendo enfrente a dos monstruos como Houston y Hali. Kaepernick estuvo correcto, sin tener que asumir demasiado protagonismo como queremos. Habrá que trabajar en la efectividad en la zona roja (1TD-3FG) pero la base parece ahora mucho más firme, tan solo una penalización por salida falsa y otra por formación ilegal (declinada). Y un apunte más: los fichajes de Lloyd y Johnson para el cuerpo de receptores sinceramente no me decían nada en verano pero de momento están siendo decisivos en la recuperación del equipo.

En equipos especiales impresionante Phil Dawson con sus cinco field goals anotados, dos de ellos superiores a 50 yardas (más otro que convirtió y se anuló por penalización de Kansas City). Los Chiefs llegaron a posiciones de campo similares pero chutaron punts por su menor confianza en el kicker. A la postre esta diferencia decidió el encuentro. 

GAME BALL -> Frank Gore: compartido un poco con su compañero de backfield Miller y con una asistencia por parte de la línea de ataque. 

Es bueno que tras este partido tan físico tengamos un día extra para recuperar. El próximo Monday Night jugaremos en St. Louis con el objetivo de sumar la 3ª victoria consecutiva y primera divisional. 


Frank Gore aprovechó a la perfección el buen trabajo de los "gordos" 

viernes, 10 de febrero de 1995

1994 - Semana 7: KANSAS CITY CHIEFS 31 DENVER BRONCOS 28

Joe Montana escribió en esta fecha su última página de gloria.
La temporada de 1994 fue la del 75 aniversario de la NFL. Una liga que nació en un concesionario de automóviles allá por 1920, en Canton, Ohio, fruto del acuerdo de unos pocos "locos", había crecido hasta convertirse en la competición más seguida del país. Numerosos homenajes se realizaron a lo largo de la campaña: el logo del 75 cumpleaños adornó los estadios y las camisetas de los jugadores, equipaciones que habían caído en el olvido fueron recuperadas y como conmemoración final un equipo ideal histórico fue anunciado. Cinco jugadores en activo por aquel entonces entraron en sus filas: Jerry Rice, Reggie White, Rod Woodson, Ronnie Lott y nuestro protagonista de hoy, Joe Montana.

Montana era una leyenda viva a sus 38 años de edad. En su segunda campaña en Kansas City él intuía que no seguiría jugando al football en 1995 y que ésta sería su última oportunidad para conquistar un quinto campeonato. Si el quarterback de los Chiefs era un futuro miembro del Salón de la Fama con total seguridad, en el otro lado el líder de los Denver Broncos, John Elway, también iba encaminado en su decimosegunda temporada en la liga a llegar algún día al Olimpo de la NFL. Situado en el horario más importante del momento, el "Monday Night", la expectación era que se viviría un partido de infarto decidido en los segundos finales.

Ninguno de los dos equipos llegó a la cita en su mejor momento. Denver abrió la campaña con cuatro derrotas, alguna de ellas muy rocambolesca, mientras que Kansas City venía de perder sus dos últimos compromisos tras un inicio de 3-0 que había ilusionado enormemente a su afición. Estas dificultades quedaron reflejadas en un primer cuarto sin anotaciones en el que ningún equipo fue capaz de arrancar.

Una intercepción sobre Montana fue la jugada que abrió las hostilidades. A partir de ahí Chiefs y Broncos soltaron las ataduras y fueron intercambiándose touchdowns, pasando por un 7-7, 14-14 y 21-21 con el que entramos en el cuarto período. Casi en cada posesión sendos quarterbacks conducían arriba y abajo a sus compañeros en un duelo que tal se vivía se palpaba que pasaría a la historia.

Un field goal de Kansas City a menos de ocho minutos del final rompió la dinámica de touchdowns y puso toda la presión sobre Elway y los Broncos. El quarterback era todo un especialista en remontadas de cuarto cuarto y tener enfrente a Montana, otro maestro del "clutch time", era un incentivo extra para querer quedar por encima. En un encuentro que tuvo de todo quizás la secuencia más increíble se produjo cuando dos futuros miembros del Salón de la Fama, Shannon Sharpe y Marcus Allen, perdían fumbles en jugadas consecutivas.

John Elway era todo pasión en el terreno de juego.
El intercambio de turnovers le dio una carta extra a Elway que no desaprovecharía. Con campo corto para trabajar llevó a su equipo a las puertas de la línea de anotación. La locura se desataba en el Mile High Stadium cuando encontraba a Cedric Tillman en la parte profunda de la end zone, pero la jugada era anulada por haber pisado fuera del terreno de juego antes de atrapar la pelota. Elway protestó la jugada con vehemencia pero sin fruto alguno, sin embargo pudo soltar toda su ira en el siguiente down cuando entraba en la end zone él mismo en una carrera de cuatro yardas. Los Broncos se pusieron por delante en una jugada en la que solo alinearon diez hombres en el campo. Por fortuna para ellos sí tenían siete en la línea de scrimmage y por eso el touchdown se consideró válido tras otra discusión arbitral.

Por supuesto 1:29 y tres tiempos muertos eran una eternidad con Montana en el otro lado. El quarterback no había ganado en tres tentativas en Mile High. Su entrenador, Marty Schottenheimer, tenía en Denver su particular casa del terror, 0-6 como head coach en temporada regular y 0-1 en playoffs. Pero esta vez contaba con "Joe Cool", el jugador más metódico y frío que había visto la liga en los momentos más calientes. Montana siempre vio el football como una partida de ajedrez, cada movimiento conducía al siguiente hasta llegar al destino final. Ese destino final se encontraba ahora a 75 yardas de distancia.

Joe Cool celebra la victoria.
Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, Montana fue moviendo a los suyos: ocho yardas para Allen, ocho yardas para Derrick Walker, dos y once yardas para Kimble Anders, doce de nuevo para Walker, y entonces la daga, diecinueve yardas hacia la seam para el novato Tracy Greene. 1ª y Goal en la 5, trece segundos para la conclusión y último tiempo muerto utilizado. Montana estaba haciendo historia en la temporada más histórica de la NFL hasta la fecha. Su lanzamiento final no pudo ser más perfecto, colocado en el único punto posible para que su compañero, Willie Davis, pudiera atrapar el balón y con un gran gesto corporal colarse en la end zone de los Broncos. 31-28 para Kansas City. 9 jugadas en 1:21 de posesión, nueve segundos por snap, la gestión del reloj llevada a la más absoluta perfección.

La NFL ya tenía su partido estrella para celebrar el 75 aniversario de la competición. Montana no concluiría su carrera con un quinto anillo, irónicamente el destino hizo que fuese su equipo de toda la vida, San Francisco 49ers, el que alzara el Trofeo Vince Lombardi. Pocas semanas después Montana anunciaría su retirada y de esta forma el testigo en su franquicia y en la liga quedó tomado.

Finalistas:
Week 01 - New England Patriots vs Miami Dolphins (Bledsoe vs Marino)
Week 01 - Los Angeles Raiders vs San Francisco 49ers (Jerry Rice entra en la historia).
Week 02 - San Francisco 49ers vs Kansas City Chiefs (Joe Montana contra sus ex).
Week 13 - Miami Dolphins vs New York Jets (Marino´s Fake Spike).