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lunes, 21 de agosto de 2017

CHRISTIAN McCAFFREY Y TARIK COHEN VAN A CAMBIAR SUS ATAQUES

Todos sabíamos el pasado mes de abril que la clase de runningbacks para el Draft 2017 era excelente. Una posición que en los últimos años se ha devaluado vio como dos de sus representantes salían en los ocho primeros picks, algo que no había sucedido en mucho tiempo. Uno de esos dos hombres fue Christian McCaffrey. De él os voy a hablar hoy porque efectivamente está cumpliendo en esta pretemporada con lo que se esperaba.

Pero también quiero aprovechar que va de corredores la cosa para estudiar el juego de un chico que no analicé en su día pero que me ha impresionado en los dos primeros partidos de Chicago. Se trata del cuarta ronda Tarik Cohen.

Los partidos de pretemporada hay que cogerlos siempre con pinzas puesto que los equipos rara vez están al completo de titulares y los esquemas empleados suelen ser bastante ligeros. No obstante, también nos sirven para ver qué jugadores novatos están realizando una buena adaptación a la liga y cuáles no. McCaffrey está entre los primeros.

Los Panthers no se están volviendo locos con él. Le están utilizando con cuentagotas. Saben por los entrenos de su potencial y que parece estar más que preparado. Su compañero Luke Kuechly, probablemente el mejor middle linebacker de la NFL, ha quedado en evidencia más de una vez en sus duelos. Tampoco Carolina va a usar a su runningback rookie como nº 1 indiscutible en el backfield una vez iniciada la temporada. El trabajo será compartido con el veterano Jonathan Stewart, otro hombre que necesita de alguien que le complemente porque las temporadas se le suelen hacer largas.

¿Qué aporta McCaffrey al ataque de Carolina? Pues de todo, porque como comentamos en nuestra previa del draft no es un runningback limitado a carreras exteriores o a salir fuera del backfield a recibir. El ex de Stanford puede perfectamente ejecutar acciones de potencia como las dos que os muestro a continuación.

Fijaos en esta "One Back Power" como McCaffrey ataca el hueco con velocidad y consigue fácilmente un primer down. Su fantástica aceleración le permite escapar del intento de placaje del linebacker número 52 para ganar varias yardas extra. Jugada que parece reservada en principio para hombres más grandes y pesados pero que es ejecutada a la perfección por él.


En esta "Counter OF" le vemos dejar desarrollar un poco más la jugada, golpear el hueco generado tras el bloqueo del fullback y luego vuelve a enseñarnos su aceleración para llegar hasta la end zone. Christian McCaffrey en estado puro. Su excelente visión es uno de los puntos fuertes en su juego. Esta cualidad encaja de maravilla en un ataque que mueve tanto sus piezas, ya sean los líneas ofensivos, los receptores o el propio quarterback.


Por supuesto no podíamos dejar sin mencionar sus fantásticas dotes como receptor fuera del backfield. Esa dimensión que adolecía la ofensiva de los Panthers va a venirle de lujo a Cam Newton para complementar y equilibrar su poderoso juego de pase profundo.


McCaffrey es un "big-play" a punto de suceder en cualquier momento pero también como vemos es capaz de convertir las acciones más "rutinarias" pero fundamentales para alargar los drives. Los Panthers tienen ahora dos corredores que se pueden complementar a la perfección y que van a quitarle presión y "trabajo" a Newton. Exactamente lo que quería Ron Rivera.

El otro novato que os quería enseñar es Tarik Cohen. Salido de la desconocida North Carolina A&T, Cohen está mostrando cosas en esta pretemporada que me hacen pensar que será una pieza importante en el nuevo ataque de los Bears del que ya os habló Rubén hace unas semanas. De hecho, su selección en cuarta ronda indica que en Chicago le tenían en alta estima pues la mayoría de previsiones de los "draftniks" en EEUU le colocaban en 5ª-6ª ronda.

Cohen era apodado en college como el "joystick" y comparado en su juego con Darren Sproles. Con lo que vamos a ver a continuación lo entendemos perfectamente. Mirad en esta "Outside zone" con qué velocidad llega al perímetro de la defensa y después cómo corta hacia dentro y con un gran movimiento elude el placaje de Tyrann Mathieu, uno de los mejores defensive backs en la NFL.


Jugada ahora similar, una "Stretch Run" en la que observamos además de su evidente velocidad su extraordinaria visión y anticipación para escoger el hueco correcto y cortar en el momento adecuado. Su transición del corte a la carrera es casi inexistente, lo que le otorga una peligrosidad palpable en este tipo de jugadas. Además, me encanta cómo finaliza la carrera, evitando el placaje de dos defensores y luego rompiendo el intento de Antoine Bethea, otro veterano safety que ha visto de todo en sus doce años como profesional.


Por supuesto los Bears no se van a limitar a utilizar a Cohen en estas acciones exteriores. Sería darle una gran ventaja pre-snap a sus oponentes. También le han usado en carreras interiores donde ha mostrado que no se achanta ni es reacio al contacto. Por supuesto los Bears cuentan con Jordan Howard como runningback titular y no tendrán que sobrecargarle en ese aspecto, con su talla de 1.68 m y 77 kg (5'6", 170lbs) no aguantaría los rigores de la NFL.

Cuando esté más integrado en el ataque estoy seguro que veremos a Cohen atrapando pases fuera del backfield y siendo un componente esencial en la ofensiva de estos renovados Bears. Uno de los ataques más lentos de la competición va a cobrar vida con este chico, que además aportará en equipos especiales como retornador de punts. En Chicago hay ilusiones renovadas y no todas están depositadas en Mitchell Trubisky.

viernes, 11 de agosto de 2017

¿WATSON o TRUBISKY?


Ya se han jugado los primeros partidos de esta pre-temporada y algunos de los nombres que os dimos ya empiezan a hacerse notar. Otros menos conocidos, en cambio, y como pasa siempre por estas fechas, se están haciendo un nombre y llaman a la puerta de las oportunidades, aunque la mayoría solo puede aspirar a ser parte del practice squad.

Sin duda, dos de los nombres más esperados en esta época del año eran los de los quarterbacks elegidos en primera ronda Deshaun Watson y Mitchell Trubisky y, en NFL En Estado Puro, queremos mostraros de lo que fueron capaces ambos en sus respectivos partidos.

DESHAUN WATSON

El enfrentamiento que abrió el fuego de la pre-temporada (sin contar con el Hall of Fame Game) fue el Texans-Panthers de la madrugada del miércoles al jueves, donde pudimos ver al quarterback rookie jugar sus primeros snaps como profesional. Sin embargo, Bill O´Brien decidió que Tom Savage fuese su QB1, algo que no creo que vaya a pasar muchas veces más en esta temporada sin lesión de por medio. Watson saltó al campo después de dos drives y se hizo notar desde el primer momento.

Watson es un chico con mucho carácter y con una capacidad de liderazgo innata, así que no me resultó extraño ver como se hizo con las riendas nada más colocarse el casco. Dejemos a un lado el rival (la defensa suplente de los Panthers) para analizar lo que el rookie ofreció. Sin duda, lo que más me llamó la atención fue su capacidad para leer el blitz que se venía. Más allá de ponerse nervioso, leyó bien la defensa pre-snap y, en dos ocasiones, mandó a su running back cambiar de posición para poder bloquear al jugador que blitzeaba. Así mismo, y sabiendo cual era la ventaja, Watson fue capaz de soltar rápido el balón para encontrar al receptor abierto, unas veces dirigiendo el lanzamiento hacia el lado desde donde venía la presión (hot routes), y otras buscando el lado contrario. Lo vemos en el vídeo de abajo.


Aquí vemos como Watson tiene claro, antes del snap, desde donde viene el blitz, así que solo tiene que buscar al hombre abierto que está jugando una ruta rápida y corta para poder ganar el primer down. En este tipo de lanzamientos, en los que la lectura es clara y el receptor no está demasiado lejos, es donde menos problemas para lanzar tiene el joven quarterback.

Otra de las situaciones sencillas para él son los boot action o roll-outs. Ahí, por la velocidad de sus piernas y porque pasa bien en movimiento, se hace peligroso. Con una línea ofensiva dudosa, como es la de los Texans, que tu QB sea capaz de moverse rápido en el pocket o que, incluso, pueda salir de él, hace menos peligroso el pass-rush rival. Esta característica de Watson es fundamental para pensar en él como el QB titular de estos Texans.

Frente a los Panthers, pudimos ver, varias veces, situaciones de boot action en la que Watson salía del pocket y conseguía encontrar a un receptor abierto. Otra vez, si el pase no superaba las diez yardas, era completado por el jugador que tenía que recibir el lanzamiento. Un ejemplo de esto es la situación de abajo, donde Watson juega el roll-out y encuentra a su WR en una ruta cross.


Aunque su juego no estuvo mal, no todo fue de color de rosa. Es evidente que apenas ha tenido repeticiones en partidos y que necesita mucho más tiempo para empezar a verse resultados, pero yo vi, en muchas fases, al Watson que había visto en Clemson. Y eso no es bueno. Es cierto que puede tener un poquito más entrenado, y mejorado, el poise. Se vio a un QB que quería progresar de una lectura a otra mientras se quedaba unos segundos en el pocket, pero aun tiene cierta tendencia a bajar la cabeza y buscar correr con el balón.


En este vídeo, vemos como Watson tiene un lanzamiento sencillo a una ruta quick out, pero no es capaz de soltar el balón, se lo queda y termina corriendo.

Esto es algo complicado de hacer si no estás acostumbrado y Watson no es algo que necesitase en Clemson. Si no tenía una primera lectura clara, podía usar su explosividad y velocidad para ganar las yardas necesarias por tierra. En los profesionales, se le va a pedir más que eso, porque aquí sí hay gente que puede frenarte cuando sales del pocket. Aun así, y después de ver su actuación por segunda vez, sí le vimos querer progresar en sus lecturas, incluso conseguir soltar el balón en la ventaja que se creaba en algún concepto de rutas.

Eso sí, lo que más llamaba la atención cuando era universitario (para mal), sigue estando muy presente. Su precisión, más allá de esas primeras diez yardas, continua siendo bastante mala. En su primer partido con la camiseta de los Texans vimos alguna que otra "pedrada" en lanzamientos que tampoco eran muy complicados. Uno de ellos es este pase a una seam, que corre el tight end, y que vemos a continuación.


En resumen, los aficionados de los Texans deben estar ilusionados, pero con prudencia. Se vio a un quarterback con empaque y que puede asumir la presión de ser la cabeza visible del ataque, pero es un chico que está verde en muchas facetas del juego y que necesita mejorar para llegar a ser ese jugador que les dé un salto de calidad y les haga luchar por objetivos más altos. La paciencia con él debe ser clave para su progresión.

MITCHELL TRUBISKY

Al día siguiente del debut de Watson, le tocó el turno al número dos del pasado draft. Las expectativas con Trubisky llevan siendo altas desde hace tiempo y el chico no se arrugó cuando tuvo que saltar al campo. Al revés, el ex de North Carolina mostró un juego muy aseado, dejando unas grandes sensaciones una vez acabado el encuentro. Por favor, que nadie lo entienda mal, estamos en pre-temporada y los rivales no suelen ser los titulares, pero es evidente que el rookie ha progresado en su juego.

Una de las grandes incógnitas de Trubisky era verlo debajo del center, algo que no había hecho en su universidad. Como ya os dijimos en esta web, su mejor fit para estas situaciones serían los boot action o roll-outs, ya que es muy bueno pasando en movimiento una vez que sale del pocket. Pues esto es lo que vimos anoche. Varias veces fueron las que Trubisky, saliendo debajo del center, jugó un roll-out para buscar la ruta cruzada del receptor alineado al lado contrario. Un ejemplo es el vídeo que os dejo a continuación.


Su salida del pocket con la mirada campo abajo es muy buena. Hace creíble el play action y gana el espacio suficiente para pasar. Además, vemos que el ball placement es una absoluta maravilla, poniendo el balón lejos del defensor y en las manos del receptor, demostrando así su magnífica técnica en estos lanzamientos.
Tendrá que seguir progresando en las situaciones under the center y sumar opciones a su arsenal, porque si solo juega estos movimientos, será sencillo para la defensa adivinar lo que les viene.

Otro de los puntos fuertes de Trubisky, en su corto periplo universitario como quarterback, eran los pases entre los hasmarks. Aquí brillaba por su potencia y precisión. Esto es algo que también pudimos ver en su primer partido como profesional. Saliendo desde shotgun, y con lecturas sencillas y rápidas, Trubisky sacó a relucir estas virtudes. Las slants, los hitchs o los checkdowns no son un problema para él. En el vídeo de abajo, vemos un concepto slant-flat en el que la lectura del flat defender le da la opción de pase. Si el defensor se va con el running back, el pase es a la slant, y si se queda en la zona curl, el pase tendrá que ir a la flat.


El mayor problema que tenía Trubisky cuando salió del college era su footwork. Muchas eran las voces que hablaban de una progresión buena en este sentido durante la off-season y es verdad que se vio un Trubisky mejorado en este aspecto, pero, como es lógico, con fallos aun. En el vídeo de abajo, tenemos una situación de mal procedimiento con sus pies. En vez de acabar el dropback con el hitch step para buscar su primera lectura y avanzar a la segunda, Trubisky se mueve lateralmente y no "resetea" los pies para lanzar. El pase es "bateado" por la línea cuando tenía tiempo de hacer una mejor ejecución.


A mí me gustó mucho lo que vi de él. Vi un quarterback que sabe a lo que juega y que pueda lanzar con mucha precisión, siempre y cuando mantenga el buen hacer de sus mecánicas. Sus salidas del pocket en sprint action (así llegó su primer touchdown), o en roll-outs, son una delicia para el espectador. Además, estuvo sobrio y paciente en el pocket, buscando, casi siempre, al mejor receptor para entregar el pase. 

Tiene que seguir mejorando, pero, en mi opinión, debe hacerlo en el campo. La franquicia no debe meterle prisa con los resultados, pero no sé qué puede aprender sentado en la banca y viendo a Mike Glennon jugar. Los Bears deben ser listos y saber llevar al rookie, pero tiene que hacerlo con el balón en las manos, no con la toalla.

Bueno y, lo más importante, a vosotros, ¿quién os ha gustado más? ¿Watson o Trubisky

lunes, 26 de junio de 2017

EL PLAN DE LOS NUEVOS BEARS

No voy a mentir, yo también pensé que los Chicago Bears se habían vuelto locos en su primera ronda del pasado draft. ¿Subir un puesto y pagar tanto por Mitchell Trubisky? ¿Por qué? Sin embargo, más de un mes después, y analizando lo que llevamos de off-season, hay cosas que me empiezan a cuadrar y os las voy a intentar explicar. Quizás me he vuelto tan loco como ellos, pero estoy convencido de que tienen un plan. Un plan que tiene en Trubisky a su punta de lanza.

Cuando Adam Gase hizo las maletas y se fue a las soleadas playas de Miami, los Bears se quedaron huérfanos en la parte ofensiva y optaron por darle poder al que había sido el entrenador de quarterbacks en 2015, Dowell Loggains. El ataque de los Bears, el año pasado, no llamó la atención en demasía o, por lo menos, no lo hizo de manera positiva salvo por algunos nombres propios como pudieron ser Cameron Meredith, Jordan Howard o Cody Whitehair. El plan de los Bears, y de Loggains, empieza con uno de estos tres jugadores. Pero vamos a empezar por el principio.

LOS TITANS DE 2012

Loggains es un entrenador muy joven, aunque con experiencia en este cargo dentro de la NFL. En 2012, y también después de haber sido el entrenador de QBs, fue contratado para el puesto de coordinador ofensivo de los Tennessee Titans, siendo el sustituto de un Chris Palmer que llevó al equipo, en 2011, a ser uno de los peores en ataque de toda la liga. Loggains solo estuvo un año en el puesto, pero dejó muy clara la filosofía que le gusta implantar en sus equipos. De aquellos Titans me gustaría destacar dos situaciones: la formación full house en el backfield y el juego de pases cortos a zonas medias.


Es extraño ver, hoy en día, tantas situaciones con el backfield tan lleno como se podían ver en esos Titans. Ellos, llenando el backfield, podían jugar todo tipos de carreras, desde zonales hasta de power run. Estas full house formation permitían al fullback, y al tight end situado en el backfield, alcanzar el segundo nivel con cierta facilidad para bloquear a los inside linebackers. Tenían diversas variantes, pero era habitual usar a uno para el lead block y otro para sellar al cutback defender, o para jugar kick-out, quitando presión a la línea ofensiva, la cual podía permitirse el lujo de centrarse en la línea defensiva y hacer dobles bloqueos para abrir sus gaps. En el vídeo de arriba vemos como los dos tight ends salen desde el backfield, uno bloqueando al cutback defender y el otro para el run support exterior. El running back, en este caso, juega el bend (cutback) para atravesar la línea de scrimmage. Aparte, con tres hombres en el backfield, podían generar más bloqueos en la protección de pase o usarlo como amenaza aérea saliendo en ruta. Los personnel grouping favoritos de Loggains son los Ace (12 personnel), Tank (22 personnel), Pony (21 personnel) e incluso Heavy (13 personnel).

Los Titans de Loggains tenían en Craig Stevens a un TE/FB al que usaban mucho en los bloqueos para el juego de carrera y a un jovencísimo Jared Cook jugando en zonas medias o como amenaza en la red zone. Cook era un factor importante para ganar primeros downs cortos mediante el juego aéreo, o aprovechándose de la atención que generaba el juego de carrera para jugar el play action. Además, tenían a otro tight end, Taylor Thompson, para usarlo como bloqueador en sus distintas formaciones heavy. Las lecturas del quarterback no eran complicadas ya que se basaban en leer a específicos defensores para elegir si buscar a un receptor o a otro, nada de progresiones largas. Juego sencillo para el pasador. Lanzar en profundo solo lo veíamos cuando el marcador obligaba a arriesgar. ya que intentaban cuidar el balón y minimizar errores. En el siguiente vídeo, tenemos una de estas situaciones, y una vez más con formación de dos tight ends. Ese equipo tenía un esquema de juego muy definido, aunque la falta de calidad, y las lesiones, no le permitió dar mucho más de sí. 


Al acabar la temporada 2012, Loggains salió de la franquicia y, en 2014, firmó como entrenador de quarterbacks en los Cleveland Browns, junto con una de las mentes más privilegiadas que existe en el mundo del football ofensivo actual: Kyle Shanahan. Y se nota la influencia del actual HC de los niners sobre un Loggains que tomó el mando de las operaciones del ataque de los Bears en 2016 y que empezó a dejar muestras de esto mismo en su primer año como OC de los de Chicago.

LOS BEARS DE DOWELL LOGGAINS

Dowell Loggains demostró una riqueza de recursos en el juego de carrera bastante amplio. El equipo pasaba de jugar con fomaciones en I (la mayoría en off-set) a jugar desde shotgun o en pistol formation. Principalmente, se vieron muchas stretchs/outside zones, split zones o toss plays. Y la heavy-run offense con la full house formation de 2012 pasó a ser heavy-run offense con los tight ends in-line o con situaciones similares a la antigua flexbone.

Los Bears encontraron en Jordan Howard a un runningback que se adapta perfectamente al juego que quiere plantear Loggains. Es un excelente corredor jugando en zone schemes. Tiene un footwork muy rápido en los cutbacks, posee buena visión y la suficiente paciencia para ver abrirse el gap. Además, no tiene problemas para correr entre los tackles en power run y bajar el centro de gravedad para aguantar, y romper, el tackle. Howard puede jugar muy físico cuando la situación lo requiere. Si a Jordan Howard le sumamos Jeremy Langford, Kadeem Carey y el rookie Tarik Cohen (atención al uso en trick plays de este rapidísimo atacante), nos queda un cuerpo de corredores repleto de variantes. Es decir, Loggains va a hacer lo que más le gusta en una ofensiva: correr, correr y correr. Su filosofía es proteger el balón lo máximo posible y esto lo va a intentar conseguir con su run-heavy offense. Quemar el reloj será su objetivo prioritario para 2017.


Pero, además, los Bears cuentan con un fullback, Freddie Stevenson (elegido en el último draft) y tres tight ends que van a hacer el roster final (Zach Miller, Dion Sims y su segunda ronda de este año Adam Shaheen). No sé vosotros, pero yo veo una clara inclinación, en esta plantilla, a lo que os he contado sobre aquellos Titans de 2012. La llegada de Sims y la elección de Shaheen me llevan a este punto. La seguridad en el juego de pase, que le gusta a Loggains, comienza en sus tight ends. Además, se espera que Kevin White supere sus problemas físicos y pueda empezar a aportar regularmente. Con Miller, Shaheen, Sims y White, el quarterback va a tener receptores de posesión en casi cualquier snap, lo que le permite seguir teniendo personal 12 o 22 (dos RBs y dos TEs), que es la columna vertebral para una run-heavy offense. Mezclar rutas en dos niveles como los conceptos slant-flat, Hi-Lo crossers, sucker route, drive, snag, spacing o smash, y buscar las comebacks en el exterior, van a ser las principales armas que emplee Loggains para mover las cadenas por aire.


Si os habéis fijado en los vídeos de aquellos Titans de 2012, el quarterback iniciaba el snap debajo del center. Con Loggains al mando, y dentro de su esquema ofensivo, el quarterback se va a situar en ese spot muchas veces a lo largo de un partido. Si volvemos en el tiempo (a 2013) y vemos la temporada de Mike Glennon como quarterback titular de los Tampa Bay Buccaneers, podemos observar cómo estas situaciones no van a ser extrañas para él. En esa temporada, era habitual verle salir debajo del center para hacer el hand-off o para jugar play action, así que el nuevo quarterback de los Chicago Bears estará familiarizado en formaciones pro. Es decir, tenemos un quarterback que sabe manejarse en un sistema así, y jugadores lo suficientemente válidos como para adecuarse a lo que tu coordinador te va a pedir, así que hay un plan. Los Bears han llevado un plan desde que acabó el año pasado. Las dudas vienen cuando intentamos colocar al Mitchell Trubisky que vimos en college en todo este sistema tan distinto al que él jugó, ¿verdad?

COMO ENCAJA TRUBISKY EN ESTE PLAN

“Pero Trubisky no ha jugado nunca en un sistema así. ¡Nunca ha salido debajo del center ni ha jugado ese tipo de dropbacks!”, me diréis alguno. Totalmente cierto, amigos, pero hay solución. O, al menos, creo que puede haberla.

Como os decía antes, el plan de los Bears para este año es darle el mínimo protagonismo a su quarterback. Todo el ataque lo van a basar en el juego terrestre y en los espacios que puedan crear a partir de esto. Su línea ofensiva es mucho mejor de lo que podáis pensar. El interior de esa unidad, de hecho, es excelente. Sitton, Whitehair y Long forman un grupo muy sólido y no me sorprendería ver crecer aún más su rendimiento si las lesiones les respetan. Es decir, tenemos una línea ofensiva que va a jugar bien y un juego de carrera capaz de llevar el peso del equipo. Con esto, los Bears pueden empezar a pensar en darle snaps a su nuevo quarterback.

Si el problema son las salidas debajo del center para alguien que nunca las ha jugado, os puedo emplazar a lo que vimos el año pasado con Dak Prescott. En Dallas fueron capaces de implementar las situaciones de RPO para que su QB rookie tuviese una transición algo menos traumática. Mezclaban situaciones saliendo debajo del center y situaciones jugando desde shotgun para que su quarterback rookie se sintiera más cómodo, dando todo el peso del ataque a su línea ofensiva y a Zeke Elliott, su runningback titular. Con esto, Prescott fue minimizando errores, ganando confianza en su juego y llegó a un nivel el cual nos sorprendió a todos. 


Con Trubisky, los Bears tienen que hacer algo muy parecido. Él tiene muy buena precisión en los lanzamientos entre los hashmarks tras RPOs, y eso es algo que deben explotar en esa ofensiva. Además, el nuevo quarterback de Chicago, tiene la virtud de salir bien del pocket para jugar sprint-action, por lo que los roll-outs serían una buena opción dentro de esas formaciones pro-style, así que una posibilidad para salir debajo del center serían estos roll-outs buscando el flood concept o el swap boot. Los dropbacks jugando play action, evidentemente, los tiene que aprender casi desde cero, pero las noticias que nos llegan desde la Ciudad del Viento son inmejorables al respecto. Es más, antes y después de la Combine, ya se hablaba de una progresión visible en su footwork. Aun así, el año pasado, después de la lesión de Jay Cutler, vimos a Matt Barkley jugar desde shotgun muchas veces también, algo que Trubisky domina mejor y que demuestra la capacidad de adaptación que tiene Loggains para cualquier contingencia que se le presente.

Si quieren seguir siendo una run-heavy offense sin tener que salir desde debajo del center, el coordinador ofensivo tiene diferentes maneras de poder hacerlo. Jugando desde shotgun con personal 12 (con los tight ends in-line o con los tight ends en posiciones wing) o mandando la pistol formation (incluída la diamond formation para llenar el backfield), convirtiendo el play action en un mesh point entre el RB y Trubisky, con lecturas sencillas en las RPOs y con la posibilidad de que Trubisky use sus piernas para ganar yardas por tierra quedándose él el balón, una amenaza que con Glennon no tendrían. Evidentemente, Trubisky tiene que ir mejorando su footwork, su reconocimiento de las defensas pre/post-snap y su toma de decisiones dependiendo de lo que se le presenta en el campo, así como crear química con sus compañeros. Lo que está claro es que le han querido rodear lo mejor posible para que no recaiga sobre él el peso de la ofensiva. Todo lo que sea ver más de 25/30 pases por partido en cualquiera de estos dos quarterbacks, será un problema para los Bears.


El resumen de todo esto es que los Bears no se han  vuelto tan locos como parecía en un principio. O así lo veo yo. Ellos han trazado una hoja de ruta desde que acabó la temporada pasada y su objetivo ha sido formar un bloque muy sólido en ataque para mantenerlo en el campo todo el tiempo posible. No van a tener prisa, pero han dado a entender que Trubisky es su hombre de futuro para esta franquicia, por lo que están intentando ponerle en la mejor situación posible, sin presiones de ningún tipo. 

Veremos mucho juego terrestre en estos nuevos Bears, crearán formaciones pesadas buscando los mismatchs con sus tight ends e intentaran aprovechar los huecos que dejen los rivales al cerrarse con hombres rápidos como Cruz, Meredith, Wheaton o Thompson.

Siguen siendo, en mi opinión, el equipo más débil de esa división, pero tengo la sensación de que va a haber un crecimiento progresivo a lo largo de esta temporada. Progresión que vendrá por ese plan que pocos parecen ver, o creer, y que tiene un nombre por encima de todos: Mitchell Trubisky.

lunes, 5 de diciembre de 2016

2016 Semana 13: L @ CHICAGO BEARS 6-26

Los 49ers están consiguiendo algo realmente difícil este año, quitarme las ganas de escribir sobre ellos. La última debacle en Chicago ha sido tan espectacular que apenas he sacado tiempo para redactar esta pequeña nota.

Os voy a decir algo que seguramente ya sabréis, San Francisco es un equipo malo, muy malo. Los que me conocen saben que no utilizo estos calificativos a la ligera. Normalmente intento encontrar explicaciones a los resultados negativos y en la medida de lo posible trato de empatizar con los jugadores y entrenadores. En el caso de estos 49ers de 2016 no hay paños calientes, somos una auténtica banda. Por supuesto que hay cosas positivas que señalar, faltaría más en plantillas superiores a los 50 jugadores. Pero en líneas generales no se ha realizado un partido completo desde la victoria inaugural sobre Los Angeles. Para ser justos, la derrota ante los Bears sí fue un encuentro redondo del ataque y la defensa, pero por las razones equivocadas.

Más de una vez este año hemos comenzado el partido bien (Dallas, Tampa Bay, Miami) para luego ir en mayor o menor medida explotando. Hoy fue un ejemplo más, 6-0 controlando el juego en ambas facetas y desequilibrando en equipos especiales a dos minutos del descanso. De ahí al pitido final parcial de 26-0 en contra con una defensa incapaz de parar una jugada de pase (terribles Tramaine Brock y Jimmie Ward) y con una ofensiva que a la mínima que tuvo que empezar a lanzar se vio completamente atropellada y sin respuestas. La línea ofensiva tuvo muchas dificultades para contener el pass-rush de Chicago y mención aparte para un Colin Kaepernick (1/5, 4yds, 5 sacks encajados) completamente incapaz de lanzar un pase en las malas condiciones reinantes. El propio Chip Kelly reconoció en rueda de prensa que si intentó tan pocos lanzamientos fue porque no veía muchas probabilidades de éxito.

El head coach entrenó al equipo apenas dos días después de la muerte de su padre, algo que solo se supo a posteriori. El emocionado abrazo que le dio John Fox a la conclusión del choque se entiende ahora más. Mi primera impresión fue la de un pésame deportivo y no personal por la malísima actuación del equipo para levantarle algo el ánimo.

Por destacar algo bueno hablar de la buena labor en equipos especiales de Shaun Draughn (punt bloqueado y fumble forzado en retorno de kickoff) y los dos field goals convertidos sin fallo de Phil Dawson. Ellos evitaron lo que podría haber sido fácilmente un "shutout".

Nos restan cuatro domingos de "tortura" antes de empaquetar otra lamentable temporada. El futuro de muchos de los que ahora son protagonistas (en el campo, en la banda y en los despachos) está en juego.

lunes, 7 de diciembre de 2015

2015 Semana 13: W @ CHICAGO BEARS 26-20 OT



Los 49ers consiguieron su primera victoria como visitante en más de un año de forma dramática, con un pase de 71 yardas en la prórroga de Blaine Gabbert para Torrey Smith. El quarterback reservó sus mejores jugadas para el "clutch time" (los momentos decisivos), su carrera de 44 yardas empató el choque a 20 en los últimos dos minutos y su conexión con Smith puso la puntilla. Entre medias, un sorprendente error de Robbie Gould en un field goal de 36 yardas posibilitó que el partido se fuese al tiempo extra.

La defensa fue la mejor unidad en Chicago, con una actuación basada en el "bend but don´t break" (romperse pero no doblarse). Los Bears consiguieron más yardas, primeros downs y tiempo de posesión, pero no pudieron capitalizar varias posiciones de campo muy favorables. Destacó más la labor de la secundaria sobre el front 7, que en más de una ocasión tuvo dificultades para frenar al tándem Matt Forte - Jeremy Langford. La jugada clave del día fue la intercepción retornada para touchdown por Jimme Ward en el primer cuarto. Esa acción mantuvo al equipo en el partido en el tramo en el que peor estaba jugando. Es la primera intercepción en la carrera del jugador de 2º año y una dulce revancha sobre Jay Cutler que lo destrozó en un Sunday Night la temporada pasada. Para él va nuestro GAME BALL semanal.

En equipos especiales toca destacar la labor de Bradley Pinion, cuyas patadas cambiaron en más de una ocasión la posición de campo. Por twitter le he dado bastante caña al chaval, más por la decisión de traerlo al equipo con Andy Lee en plantilla y gastar una 5ª ronda del draft, que por ninguna animadversión personal contra él. Hasta ahora su rendimiento ha sido más bien pobre pero con más partidos así puede revertir la situación para 2016.

Nos quedan cuatro partidos para cerrar esta triste campaña pero por primera vez estamos viendo signos de mejoría y esperanza para el futuro. La defensa empieza a enlazar encuentros positivos, algo que veníamos esperando. El ataque ha mejorado de la noche al día con el cambio de quarterback y -también hay que decirlo- del guard derecho. Esperemos que pronto Daniel Kilgore supla al incompetente Marcus Martin en el puesto de center y la unidad suba un poquito más. Quien sabe, si Anthony Davis regresa en condiciones el año que viene (algo que está por ver viendo la cabeza del muchacho) podríamos volver a tener una línea ofensiva de garantías.

En cuanto a Gabbert, tiene toda la pinta que comenzará 2016 como nuestro quarterback titular. Cerramos la campaña contra Cleveland, Cincinnati, Detroit y St. Louis, rivales ante los que podría seguir poniendo buenos números sobre la mesa. Su rendimiento en este cuarto final de temporada influirá en la ronda del draft que gastemos en un quarterback, pero ahora mismo no haría falta ser demasiado agresivo si el objetivo deseado no se pone a tiro.

Sobre el staff técnico sigo pensando que hace falta alguien de más enjundia en el plano ofensivo. La mejoría de Gabbert se diluye entre el desastre de Colin Kaepernick, por lo que en ese aspecto estamos casi peor que empezamos el año. El plan de juego no ha brillado por la complejidad precisamente y la rigidez para cambiar jugadores está siendo exagerada.

Pese a esta buena racha no debemos engañarnos, este equipo sigue necesitando un gran draft y algún que otro refuerzo de agencia libre para añadir "playmakers" a ambos lados del balón. Pero al menos el desastre de hace poco se ha convertido en una pequeña grieta por donde se ve algo de luz. Quien nos iba a decir que Gabbert sería el que nos sacara un poco del pozo.

lunes, 15 de septiembre de 2014

2014 Semana 2: L vs CHICAGO 20-28

Crabtree pasará a la historia al anotar el primer TD en el Levi´s
Por razones del destino presencié el encuentro esta tarde conociendo el amargo resultado final pero nada más. Con el transcurrir de los minutos y el dominio por nuestra parte reflejado por un 17-0 que pudo ser fácilmente mucho mayor durante la primera mitad me fui diciendo: ¿en qué punto del partido la hemos cagado? Porque es que no había otra manera que cagarla para dejar escapar un encuentro así. Los Bears eran la Cruz Roja con sus dos receptores estrella jugando virtualmente a la pata coja y una defensa que iba perdiendo jugadores según lanzaban los árbitros pañuelos, o sea, a porrillo.

Las razones del descarrilamiento básicamente las resumo en tres:

  • Un game plan centrado en Colin Kaepernick que se olvidó de la carrera ante una de las peores defensas de la liga en ese aspecto del juego. El año pasado se le protegió bien a nuestro QB en el sentido que no tuvo que "galopar" en exceso hasta los playoffs. Si lo de anoche se convierte en la tónica con seguridad Blaine Gabbert acabará jugando antes de lo que pensamos. Demasiados pases, demasiados scrambles, demasiada exposición al tackleo rival.
  • La defensa controló a Matt Forte (17 toques de balón, 36 yardas) y pese a tener sus dos WR cojos nos cascan 4TD seguidos. Cierto, los dos últimos en malas posiciones de campo, pero aún así muy mal anoche Vic Fangio con una defensa demasiado conservadora cuando se empezó a ver que no iba a bastar con aguantar y pasar los minutos como en Dallas sino que esta vez haría falta un "big-play". ¿Dónde estaba ese full blitz en la goal-line como el que provocó el jugadón de Bowman el año pasado? Dejamos solo a Jimmie Ward contra Brandon Marshall en esa posición de campo y tenemos lo que buscamos, encajar touchdowns con suma facilidad.
  • Un despropósito total en el aspecto de los turnovers y sobre todo de las penalizaciones. 16 penalizaciones más otras muchas que simplemente fueron declinadas es inaceptable. Llevamos dos jornadas tocándonos el equipo arbitral "más listo de la clase" pero aún así esto es algo que hay que corregir de inmediato.

Derrota pues que escuece pero como consuelo de tontos deciros que prefiero perder un partido en el que gano 145 yardas más que mi rival (361-216) que al contrario, como por ejemplo nos sucedió el año pasado en Seattle también en la Semana 2. Dicho esto, Chicago era anoche un equipo con todo en su contra y cómo les dejamos salir vivos del Levi´s (en su estreno oficial para más inri) es algo que todavía no me explico. Recuerdo el encuentro de hace dos años en Foxboro que nos remontaron de mala manera pero aquellos Patriots estaban al 100%. La versión de los Bears que nos derrotó anoche dista mucho de su mayor potencial. Eso es preocupante.

GAME BALL -> Patrick Willis: no todo fueron malas noticias. La defensa contra la carrera estuvo brillante encabezada por un Willis que dejó su sello en cada placaje realizado.