Mostrando entradas con la etiqueta 2016. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2016. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de febrero de 2017

2016 - Semana 10: SEATTLE SEAHAWKS 31 NEW ENGLAND PATRIOTS 24

Esta vez la defensa de Seattle no permitió que Tom Brady desplegara su magia de última hora.
La Super Bowl XLIX entre Seattle Seahawks y New England Patriots resultó ser una de las más emocionantes de la historia. Tom Brady condujo dos drives para touchdown en el cuarto período para recuperar una desventaja de diez puntos. Sin embargo, en los instantes finales sólo podía ser un espectador más en la banda al tiempo que Russell Wilson conducía a los suyos hasta la yarda uno en los últimos segundos. Con el reloj consumiéndose se produjo una de las decisiones más controvertidas en la historia de la liga. Seattle llamaba una jugada de pase en lugar de darle el balón al máximo anotador de touchdowns de la temporada, Marshawn Lynch. Un desconocido por entonces Malcolm Butler interceptaba el lanzamiento de Wilson, asegurando el triunfo para New England y enviando a los Seahawks a una offseason de incesantes cuestiones sobre el desenlace.

El "play-call" continuaba resonando entre la plantilla, el staff técnico y los aficionados de Seattle cuando año y medio después viajaban a Foxboro para volver a medirse a los Patriots. Los dos conjuntos llegaban como claros contendientes en sus conferencias, por lo que no se descartaba una posible revancha en la Super Bowl. El récord de 5-2-1 de los Seahawks sólo marchaba por detrás de Dallas (7-1) en la NFC. New England (7-1) solo había perdido un partido en el que tuvo que jugar con su tercer quarterback. Desde la vuelta de Brady de su suspensión de cuatro encuentros marchaban perfectos en victorias (4-0) como en el ratio TD:INT (12-0). 

Los Patriots disfrutaron de una semana de descanso en la previa al choque al tiempo que Seattle venía de ganar a Buffalo el lunes por la noche en la otra punta del país en un partido en el que su defensa estuvo más de 40 minutos sobre el césped. Pese a esta desventaja física tan grande la "Legion of Boom" dejaría en este Sunday Night Football un último gran recuerdo en su legado.

El encuentro no tuvo casi momento alguno de respiro. Los locales se adelantaron con un gran drive inicial que culminaba LeGarrette Blount con el primero de sus tres touchdowns en la noche. Sin embargo, los Seahawks respondieron logrando la primera intercepción sobre Brady en la temporada y anotando en cuatro de sus cinco posesiones antes del descanso. La última fue especialmente dolorosa para New England, una defensa extrañamente conservadora en ellos fue claramente batida por Wilson, quien puntualizó el drive con un lanzamiento marca de la casa para Doug Baldwin.

Doug Baldwin anota al filo del descanso un espectacular touchdown.
Durante la segunda mitad los cambios de liderato en el marcador se fueron sucediendo sin stop. Los Patriots abrieron con una fantástica posesión de 91 yardas que les puso por delante 21-19. Seattle respondió con el tercer field goal de Steven Hauschka, 22-21 arriba para los visitantes. Sendos field goals a la apertura del cuarto período continuaron el vaivén en el electrónico.

Los Seahawks "rompieron el saque" de su rival cuando un duro placaje de Kam Chancellor sobre Julian Edelman forzaba un fumble que recuperaba Richard Sherman. Ocho jugadas después Wilson encontraba a Baldwin por tercera vez en la end zone. A 4:30 de la conclusión Pete Carroll volvió a tomar una sorprendente decisión. En lugar de chutar el extra point que colocara una ventaja de ocho puntos en favor de su equipo optó por la conversión de dos que obligaría a New England a realizar dos anotaciones en tan corto espacio de tiempo. La estrategia no se convirtió en el terreno de juego, el pase de Wilson fue incompleto y por tanto el trabajo se le facilitó un poco a Brady, que no tendría que preocuparse por la jugada de dos puntos para forzar la prórroga.

Como era de esperar el cuádruple ganador de la Super Bowl agotaría todas sus cartas antes de dar la mano por perdida. Cinco pases, cinco completos (el último una jugada de libro con Rob Gronkowski) y el balón en la yarda dos de su oponente con los segundos del minuto final corriendo inexorablemente. Irónicamente, la situación de la Super Bowl XLIX se repetía pero con los bandos contrarios. Al contrario que Seattle los Patriots sí intentarían entrar en la end zone por tierra. En primera y goal ganaron una yarda. En segunda y goal no avanzaron ni un palmo. En tercera y goal perdían una yarda tras un mal snap. Vuelta a la situación de partida de la serie, cuarta y goal desde la yarda dos. Ahora sí vendría el pase. Brady buscaba a su hombre más seguro, Gronk, en un fade a la esquina de la end zone. Chancellor se pegó al tight end como una lapa y en una gran batalla evitó la recepción. Los árbitros dejaron jugar y el triunfo fue de esta forma para los Seahawks, que en una pequeña dosis aliviaban los malos recuerdos del pasado. Hacía casi nueve años que Brady no completaba un partido en Foxboro sin conectar al menos un pase de touchdown.
Gronk y Chancellor, dos de los jugadores más físicos en sus posiciones, batallan por el balón del partido.
New England no perdería un partido más en la regular season o en los playoffs. Su rival en la Super Bowl no sería Seattle. Los Seahawks sufrieron tres semanas más tarde un mazazo en forma de grave lesión de Earl Thomas que descolocaría seriamente su enorme defensa. Por primera vez en cinco años no terminaría como la número 1 de la NFL en puntos recibidos. La "Legion of Boom" nunca volvería a ser la misma pero en esta noche en Foxboro reivindicó por última vez su lugar en la historia de la liga.

Finalistas:
Week 06 - Atlanta Falcons vs Seattle Seahawks (el blitz de Seattle frena a Matt Ryan).
Week 12 - Kansas City Chiefs vs Denver Broncos (la explosividad de Tyreek Hill salva a los Chiefs).
Week 16 - Baltimore Ravens vs Pittsburgh Steelers (Antonio Brown gana el título divisional en el último segundo).

jueves, 9 de febrero de 2017

Los 11 de Deion - TEMPORADA 2016

ATAQUE
* QB: Tom Brady (New England): no han faltado candidatos este año para la posición más importante del juego. El novato Dak Prescott sorprendió a propios y extraños en Dallas. Derek Carr fue probablemente el jugador más valioso de la liga, con él los Raiders lucharon por ser el mejor conjunto de la AFC y sin él parecieron indignos de meterse en los playoffs. De mitad de temporada en adelante nadie jugó a un nivel más alto ni intimidó tanto como Aaron Rodgers. Pasando todas las cribas Brady y Matt Ryan se mantuvieron en la pelea hasta el último partido, cualquiera de los dos habría sido un digno representante. Sus temporadas han sido ambas fantásticas. Al final, la increíble remontada liderada por el quarterback de los Patriots superó en el metro final de la carrera al MVP de la campaña. Es la tercera presencia de Brady en mis equipos (2003 y 2007).

* RB: David Johnson (Arizona) y Le´Veon Bell (Pittsburgh): junto con cornerback éste ha sido el puesto donde la competición ha sido más feroz. Los que se han quedado justo fuera podrían haber sido titulares en mis conjuntos cualquier otro año. Hablo de LeSean McCoy (Buffalo) y Ezekiel Elliott (Dallas). Volviendo a los representantes del equipo, Johnson fue un motor incombustible que bordeó la barrera de las 1000 yardas de recepción junto a las más de 1200 de carrera y lideró la NFL con 20TD. Bell fue sencillamente el ataque de los Steelers durante el tramo decisivo de la liga, un jugador cuyo estilo tiene a los rivales y aficionados con la boca abierta.

* WR: Julio Jones (Atlanta) y Antonio Brown (Pittsburgh): incluir a Jones por segunda temporada consecutiva fue una decisión francamente sencilla, no me parece que nadie se haya acercado a su nivel de juego en 2016. Por contra, resolver su acompañante fue una de las decisiones más difíciles. La temporada de Brown, siendo magnífica en sí, me resultó algo "decepcionante" en comparación con lo que habíamos visto los años anteriores. Por su parte, el infravalorado T.Y. Hilton (Indianapolis) me pareció que hizo méritos suficientes para superarle. Al final, el hecho de que Hilton realizara gran parte de su producción contra competencia inferior desequilibró la balanza, así como el dato de que 10 de los 14 touchdowns de Brown fueron de 22+ yardas, nada de pases "sencillos" cerca de la goal line. Ante constantes dobles coberturas, eso en mi libro sólo lo hace un receptor dominante. Odell Beckham Jr. y Jordy Nelson también recibieron consideración.

* TE: Travis Kelce (Kansas City): una vez que se lesionó Rob Gronkowski esta posición quedó completamente en el aire. Muchos candidatos entraron en juego pero al final tampoco hubo discusión, Travis Kelce de los Kansas City Chiefs fue con diferencia el mejor tight end de la NFL. El esquema del equipo giró a su alrededor, su impacto fue creciendo a medida que avanzó la campaña y su trabajo fue encomiable tanto en bloqueo como en recepción.

* OT: David Bakhtiari (Green Bay) y Marcus Cannon (New England): el tackle izquierdo de los Packers ha sido para mí el jugador más dominante en su posición, especialmente en protección de pase, que es el área en el que ha tenido que emplearse más. Fuera de los dos partidos contra Atlanta ha sido un muro prácticamente infranqueable para los rivales. Desde 2010 sólo había colocado un tackle derecho en mis equipos ideales. Normalmente los que juegan ahí lo hacen por ser inferiores a sus compañeros del otro lado y eso es algo que en líneas generales se nota con creces a lo largo de la liga. El caso de Cannon no entra en esa "norma" y su desempeño ha sido muy superior al del tackle izquierdo de los Patriots. Con excepción de un complicado estreno en Arizona su labor ha resultado plenamente satisfactoria y muy merecedora de estar aquí por encima de consagrados tackles izquierdos como Tyron Smith (Dallas) y Joe Thomas (Cleveland).

* OG: Kelechi Osemele (Oakland) y Zack Martin (Dallas): aquí no os puedo contar mucho, estos dos señores fueron lo mejor en sus respectivas posiciones (como siempre, según mi opinión) y nadie siquiera se acercó a ellos. Dos estilos diferentes, Osemele una bestia parda, Martin un trabajador incansable realizando multitud de "pulls". Ambos fueron piezas clave de dos de las mejores líneas ofensivas de la NFL.

* C: Alex Mack (Atlanta): repetimos center de la NFC Sur, tomando Alex Mack el testigo de Ryan Kalil. Su fichaje dio estabilidad y seguridad a una línea ofensiva que echaba de menos la presencia de un veterano líder en el medio. El único rival de Mack por este puesto fue Travis Frederick, inmenso también para Dallas.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
DEFENSA
* DE: Khalil Mack (Oakland) y Leonard Williams (NY Jets): durante un tramo de encuentros el dominio de Mack fue abismal, una fuerza de la naturaleza que sembró el caos en los rivales. Repite pues presencia en mi equipo ideal y seguramente le veamos más veces por aquí. El otro puesto de defensive end me creó bastantes quebraderos de cabeza. Jadeveon Clowney (Houston) tuvo momentos de gran dominio pero en otros choques pasó más desapercibido. Joey Bosa (San Diego) probablemente habría entrado de no empezar a jugar en la semana 5. Es cierto que hizo mucho cuando por fin ingresó en el equipo, pero no suficiente para compensar. El otro hombre por el que pude decantarme fue Olivier Vernon, de los NY Giants. Al final de todo llegué a la conclusión de que la salida más justa era incluir a Williams, de la otra franquicia de la gran manzana. Es cierto que en muchos snaps se alinea como tackle, pero también lo hace en otras tantas ocasiones como end y su campaña me pareció superior a la de sus adversarios.

* DT: Aaron Donald (Los Angeles) y Damon Harrison (NY Giants): ha habido muy buenas actuaciones de defensores interiores este año pero a la hora de la verdad tampoco fue una decisión demasiado complicada el incluir a Donald y Harrison. El defensive tackle de los Rams fue una pesadilla para los ataques rivales todo el año y habría luchado por ser el MVP de defensa de la liga a poco que su equipo hubiese acompañado algo. Harrison fue el bastión sobre el que se asentó la poderosa defensa contra la carrera de los Giants, siendo además un adecuado estilete en determinados paquetes de presión. Ndamukong Suh (Miami) y Geno Atkins (Cincinnati) se quedaron fuera.

* OLB: Von Miller (Denver) Sean Lee (Dallas): si me preguntáis a mí Miller fue el mejor jugador de defensa en la NFL en 2016. Lo hizo todo y muy bien: pass-rush, establecer su "edge" para frenar el juego de carrera rival e incluso caer en cobertura ocasionalmente. En definitiva, un compendio a escala de lo que hizo en la Super Bowl. Es cierto que en sus últimos cuatro encuentros no llegaron sacks pero la sombra de Miller fue muy alargada en todos y cada uno de los compromisos de Denver. Le acompaña Sean Lee, el jugador más importante en la mejorada defensa de Dallas. Me gustan mucho los linebackers versátiles de su corte y con unos instintos que le hacen anticiparse a la mayoría de las jugadas del oponente. La temporada de Lee fue a mi juicio sobresaliente. Nadie más entró en esta pelea.

* MLB: Bobby Wagner (Seattle): al igual que pasó con Gronkowski aquí tenemos una posición que se quedó huérfana de su mejor representante con la lesión de Luke Kuechly. No obstante, la campaña del inside linebacker de los Seahawks ha sido formidable. Lideró la NFL en placajes con gran diferencia y se convirtió este año en un hombre muy peligroso en el pass-rush de una defensa más agresiva de lo que venía siendo habitual.

* CB: Chris Harris Jr. (Denver) y Xavier Rhodes (Minnesota): podría haber hecho tres parejas diferentes de cornerbacks y quedarme igual de satisfecho, tal ha sido el nivel de esta posición en 2016. Me encanta la versatilidad de Chris Harris Jr., uno de los más grandes competidores de la liga. Es capaz de jugar en el exterior, en el slot, "press", con "cushion", apoyar contra la carrera... La defensa contra el pase de los Broncos ha sido brutal. Rhodes ha sido un cornerback más tradicional pero su efectividad ha sido absoluta, varios de los mejores receptores de la NFL pasaron por su zona de influencia completamente desapercibidos. Janoris Jenkins (NY Giants), Aquib Talib (Denver), Jalen Ramsey (Jacksonville), Marcus Peters (Kansas City) y Casey Hayward (San Diego) fueron considerados.

* S: Landon Collins (NY Giants) y Eric Berry (Kansas City): la temporada del strong safety de los Giants me ha producido una agradable sorpresa, no tenía previsto este salto de calidad que ha visto su juego. Su presencia en la caja para apoyar contra la carrera era de sobra conocida, pero no contaba con su participación estelar este año en el esquema de blitzes de Steve Spagnuolo, así como su mejorada labor en cobertura, dejando incluso varias jugadas para el recuerdo merced a sus "ball skills". La presencia de Berry hace justicia al hecho de que por una razón u otra nunca lo hubiese podido incluir aquí, pero en realidad su puesto iba a ser ocupado por Earl Thomas. Su temporada estaba siendo formidable hasta la lesión y ha sido con diferencia el mejor defensive back de la NFL este año, pero no podía poner sus brillantes 11 partidos por encima de los también brillantes 17 de Berry. Eric Weddle (Baltimore) y Devin McCourty (New England) también fueron estudiados.

Ha sido el de 2016 un conjunto muy paritario, en el que ninguna franquicia ha superado los dos representantes, claro contraste al año pasado cuando los Carolina Panthers colaron hasta seis hombres aquí (récord). Por otro lado, son estos onces un compendio de nuevos jugadores, un total de 15 de los 22 seleccionados realizan su estreno. Sangre nueva que es siempre muy bien recibida.

Esta temporada tenía un objetivo en mente que era alcanzar los 200 partidos vistos de los 267 que componen la temporada regular más playoffs. Al final conseguimos llegar a los 203, superando la plusmarca personal del año pasado de 185. Además, siguiendo la estela de la referencia periodística de este país a nivel de análisis NFL, Don Rubén Ibeas, he aumentado considerablemente la cantidad de horas de película de entrenadores, la mejor forma para entender y aprender el juego. Por estos motivos considero que "Los 11 de Deion de 2016" son el equipo más grande que he sacado nunca. Espero que el de la próxima campaña, la decimosexta edición de estos premios, lo pueda superar. Nos veremos entonces. Feliz Offseason chicos.

lunes, 6 de febrero de 2017

SUPER BOWL LI: Una experiencia cercana a la muerte

Don Tom Brady
Restaban ocho minutos y medio para el final del tercer cuarto de la Super Bowl LI. Los Falcons tienen 1ª y goal en la yarda 6 de New England. En una brillante jugada de estrategia, Kyle Shanahan logra emparejar a Tevin Coleman fuera del backfield con un linebacker que no puede más que ver impotente como el corredor anota sin ser tocado para otro touchdown de Atlanta, el cuarto de la noche. Los Falcons ganan 28-3 y se van a consagrar como el nuevo rey de la NFL. Una defensa joven y veloz está supeditando a su oponente a una inefectiva marcha de jugadas intrascendentes mientras que el ataque está pasando por encima de su rival tras un inicio dubitativo.


En ese tiempo muerto los Patriots están viendo pasar por delante suya sus cuatro victorias anteriores en la Super Bowl, su temporada regular perfecta de 2007, las dos finales perdidas ante el archienemigo New York Giants, el "Deflategate", la lesión de Rob Gronkowski y todos los males que podamos imaginarnos. Literalmente están contemplando lo que ha sido una dinastía que parece abocada a morir esta noche. Muerte clínica. New England es Harry Potter tras recibir la maldición asesina de Lord Voldemort. Tom Brady ya casi vislumbraba el camino hacia la luz, ese túnel en cuyo final todos nos imaginamos a Roger Goodell dándole el abrazo que certifique su defunción de la NFL.

Pero no, lo de anoche fue para los Patriots algo más que una remontada histórica, algo más que la consagración de un grupo que nunca dejó de creer en sí mismo, algo más que la enésima confirmación de que hoy por hoy nadie juega a esto del fútbol americano mejor que ellos. Lo de anoche fue para los Patriots una experiencia cercana a la muerte. Cuando se vuelve de ese tránsito se dice que uno se hace más fuerte, pierde el miedo a morir y vive con una mejor armonía. Eso es lo que sucedió con New England tras el tiempo muerto posterior al touchdown de Coleman.

Julio Jones dejó esta recepción para el recuerdo, pero al final sólo sirvió para aumentar la agonía de Atlanta.
 A partir de ese momento los Patriots tuvieron cinco veces el balón en su posesión, anotaron cuatro touchdowns y un field goal, generando un total de 338 yardas. Dos de los touchdowns fueron coronados por una impecable conversión de dos puntos, cada una más diferente de la otra. Por supuesto, los Falcons pusieron de su parte para ayudar a que se produjera el milagro, sus últimos cuatro drives resultaron en punt (tras recibir un onside kick), fumble (dejando a New England a 25 yardas de la end zone), punt (pese a tener 1ª y 10 en la 22 de su rival) y punt. Cuando lideras un torneo de golf por seis golpes a falta de una jornada cualquiera te puede robar la cartera viniendo desde atrás. Cuando pierdes una ventaja de seis golpes con tres hoyos por jugar es obvio que en primer lugar has sido tú quien ha perdido el torneo. Eso es lo que pasó con Atlanta anoche, un mazazo del que le costará mucho levantarse psicológicamente.

El épico triunfo de los Patriots, el quinto de este siglo, tuvo muchos protagonistas, pero fundamentalmente destacaron:

James White, al que califiqué como su factor X en mi previa, sobresalió con 14 recepciones (Super Bowl récord) para 110 yardas y un touchdown más 29 yardas y dos touchdowns de carrera. Por si fuera poco anotó una vital conversión de dos para terminar el choque con 20 puntos en su haber (otro récord en una final). Su fenomenal partido tuvo el cierre perfecto con el decisivo touchdown en la prórroga.

- El línea defensivo Trey Flowers fue una constante en el backfield de los Falcons. Lideró a su equipo con seis placajes y cuatro en solitario, golpeó a Ryan cinco veces y le cazó para 2.5 sacks. El último de ellos fue una de las acciones más decisivas del choque, al sacar a Atlanta de field goal range en los minutos finales.

- Don Tom Brady completó 16/21 pases para 196 yardas en el último cuarto y 5/5 para 50 yardas en el tiempo extra. Total: 21/26, 246 yardas, 1TD-0INT. En ese espacio de tiempo los Falcons del MVP Ryan anotaron cero puntos. El mejor quarterback de su generación nos dejó otra actuación para el recuerdo. Completó todos los lanzamientos que necesitó su equipo a la hora de la verdad y además tuvo la pizca de suerte de los campeones con un envío que pudo ser perfectamente interceptado pero que casi por arte de magia acabó en las manos de Julian Edelman.

Por encima de todos estos hombres "El emperador", aka Bill Belichick. Cuando sus hombres estaban en muerte clínica mantuvo la compostura y jugó todas las cartas posibles para que su equipo tuviera una opción al final. Eso implicó jugarse un 4º y 3 en su propio terreno de juego a 21 minutos del final pero NO un 4º y Goal en el último cuarto con 28-9 abajo cuando parecía que la única opción de New England pasaba por anotar tres touchdowns. Sus hombres volvieron a estar mejor preparados y sobre todo dirigidos a la hora de la verdad. Las dos conversiones de dos son testimonio de ello así como la jugada final del tiempo regular, que resultó intrascendente pero que demostró que hasta para esa situación Belichick había previsto una solución para sus muchachos. El emperador es una leyenda viva de este deporte.

No quiero rematar esta crónica sin alabar el desempeño de una defensa de Atlanta que durante más de tres cuartos puso en jaque a uno de los mejores ataques de la competición. Inmenso Grady Jarrett en la línea defensiva junto a Vic Beasley y el sempiterno Dwight Freeney. Magnífico el plan de juego de Dan Quinn, que le hizo la vida imposible a Brady y a sus receptores con una defensa asfixiante mucho más al hombre de lo esperado y con Keanu Neal en un rol más libre de "robber" que le hizo coartar muchos pases de Brady al segundo nivel. El problema de esa táctica es que no contaba con que su ofensiva no fuese a estar más que 23 minutos sobre el campo en toda la Super Bowl. En los drives finales los chicos de Quinn estaban destrozados de perseguir toda la noche a sus oponentes y fueron víctimas propiciatorias de la maestría de Don Tom Brady. 101 snaps es algo fuera de toda lógica, por muchas piernas frescas que cuentan en sus filas.

Hace dos años los Patriots lograron el triunfo de la fe, recuperando diez puntos en el último cuarto ante la mejor defensa de la liga entonces. Ahora han conseguido el no va más, regresar de la muerte (25 puntos abajo mediado el tercer cuarto) para lograr la victoria en la primera prórroga en la historia de la Super Bowl. ¿Qué podemos entonces esperar ya de este equipo? Solo ellos podrán contestar a esa pregunta. Su destino y el de la NFL continúan pasando por Foxboro.

James White anota el touchdown de la victoria en la prórroga.

viernes, 3 de febrero de 2017

Previa SUPER BOWL LI: New England Patriots vs Atlanta Falcons

Otro año más tenemos delante de nosotros una nueva edición de la Super Bowl, la número LI (51) en este caso. Estamos de vuelta con los números romanos tras el paréntesis de las bodas de oro y estamos de vuelta con los Patriots como protagonistas del gran evento. Es su séptima clasificación en la era Brady-Belichick y la novena absoluta como franquicia, récord de la NFL. Su oponente el domingo será un casi novato en estas lides, los Atlanta Falcons. Plantilla muy joven en el plano defensivo pero con un head coach que sabe lo que es ganar la Super Bowl como coordinador defensivo de Seattle, Dan Quinn.

Tenemos dos grandes ataques con múltiples posibilidades para hacer avanzar la pelota por el campo y dos defensivas que si bien no tienen el mismo reconocimiento han aportado su granito de arena (y más) para que la presencia del equipo en el partido definitivo sea posible. Ya hemos podido leer cantidad de análisis y previas de gran calidad así que desde mi rincón lo que voy a hacer es daros como siempre algunos puntos de atención que seguiré de forma particular y mi pronóstico. Luego vosotros sentiros libres de fijaros en lo que queráis como buenos aficionados que sois. La novedad este año es que os presento mi previa en formato multimedia. Espero que os guste. Allá vamos...


Antes de ofrecer mi pronóstico comentaros lo que me tiene más intrigado de esta gran final y sobre lo que llevo pensando más tiempo estas dos semanas:

¿Quiénes van a bailar y a qué ritmo?

Me explico, Patriots y Falcons son dos conjuntos que brillan por la variedad de personal que utilizan en sus respectivos "playbooks". En el extraordinario drive de 99 yardas antes del descanso contra Seattle en playoffs, Atlanta utilizó siete personales diferentes en nueve jugadas. Matt Ryan completó siete pases para 99 yardas. New England hizo del personal 10 (1RB, 4WR) la base de su "game plan" ofensivo en la final de conferencia ante Pittsburgh, un set que apenas habían llevado a cabo diez veces en toda la temporada.

Me pregunto si Josh McDaniels buscará atacar más la joven y rápida defensa de Falcons por potencia, con las carreras de LeGarrette Blount siguiendo al fullback James Develin, o bien estirando más el campo con personal 11 (1RB, 3WR) para generar "mismatches" y poner en aprietos a los cornerbacks de Atlanta cuando estén en individual y a los linebackers cuando queden en cobertura contra James White, Dion Lewis o alguno de los rápidos receptores de los Patriots.

En el otro lado, Kyle Shanahan puede hacer lo mismo con sus hombres. ¿Veremos mucho personal 21 (2RB, 1TE) con Patrick DiMarco ayudando a establecer la carrera? New England suele defender con tres safeties en el campo ("big nickel") en lugar de un frente con siete hombres grandes (DL y LB). Atlanta además es capaz de pasar a partir de ese personal, lo que pone en grandes aprietos a la defensa rival. Una de las posibilidades que he barajado es que Bill Belichick apueste por defender con cuatro cornerbacks y dos safeties para cubrirse más ante Devonta Freeman Tevin Coleman fuera del backfield. Pero claro, eso les pondría en una clara desventaja para defender la carrera. Por otro lado, Shanahan podría tirar también del personal 11 para lograr aislar a Julio Jones 1x1 y comprometer las doble coberturas que habrá preparado Matt Patricia.

El asunto del personal me parece fascinante y lo mismo me pasa con el ritmo del juego. En la final de conferencia Atlanta empleó "no-huddle" seis veces para evitar las sustituciones de Green Bay. Por su parte, los Patriots son expertos en acelerar su ofensiva, algo contra lo que no pudieron lidiar los Steelers. Aquí hay una gran disyuntiva, darle velocidad al ataque para generar emparejamientos favorables o bien ralentizar el partido para reducir al máximo las posesiones. Es obvio que en este choque las defensas parecen en desventaja y cualquier ayuda que les brinden sus compañeros de ataque sería bienvenida. Como digo, esta Super Bowl se presenta apasionante por lo impredecible que resulta.

PRONÓSTICO

Con estas premisas ahora voy a atreverme a dar un ganador, bien Marco, bien. Al contrario que el año pasado que tenía un guión en mi cabeza bastante claro, ahora me imagino cualquiera de los escenarios. Podría ganar Atlanta dominando con su ofensiva y podría ganar New England "sorprendiéndonos" una vez más con una impecable labor en defensa. Veo ambas situaciones, aunque la que de verdad espero es la que nos conduzca a un encuentro igualado en el último período.

Me parece que ambos staff técnicos van a trabajar con la idea de que el partido no se vaya a la treintena de puntos. En ese aspecto, confío un poco más en que Belichick ingenie las jugadas necesarias para reducir el impacto del imparable ataque de Atlanta, concretamente en la zona roja. Al contrario de la opinión mayoritaria creo que la victoria de los Falcons dependerá más de lo que haga su defensa, alcanzar a Tom Brady es su clave número 1.

New England 27, Atlanta 24.

lunes, 2 de enero de 2017

2016 Semana 17: L vs SEATTLE SEAHAWKS 23-25

Se acabó la temporada 2016 para los San Francisco 49ers. Lo hizo con un partido que fue un microcosmos de la campaña: inicio destacable en el que se cobró una buena ventaja, turnover del ataque en un momento crítico, implosión inmediata de la defensa y parada cardíaca de la ofensiva que dejó de producir hasta que fue demasiado tarde. Lo vimos contra Dallas, contra Tampa Bay y contra los New York Jets anteriormente como ejemplos más destacados. No hay que comentar mucho más. Con un récord de 2-14 igualamos el peor registro en la historia de la franquicia, producido anteriormente en los años 1978, 1979 (curiosamente la primera temporada de Bill Walsh) y 2004.

Antes del partido se certificó el despido del general manager Trent Baalke. La descomposición de la plantilla más completa de la NFL en apenas tres años impedía plantearse siquiera su continuidad. Desde 2012 no se eligió un solo quarterback antes de la sexta ronda y desde 2013 un solo receptor antes de la cuarta ronda. Los 49ers navegaron durante la liga con tres quarterbacks veteranos del draft de 2011 cuyo techo está más que sabido y un cuerpo de wide receivers formado mayoritariamente por jugadores que ni siquiera hicieron el training camp con el equipo. Sumemos a esto el hecho de que el mayor punto débil del equipo, la falta de pass-rush, fue completamente ignorado tanto en la agencia libre como en el draft, el despropósito en la planificación y construcción del equipo ha sido mayúsculo.

La siguiente cabeza que rodó fue la del head coach, Chip Kelly, a los pocos minutos de la conclusión del choque ante Seattle. Aunque a lo largo del año se han visto cosas prometedoras en ataque para la poca materia prima que había y el grupo se mantuvo unido en condiciones adversas, se hacía muy difícil apostar por su continuidad teniendo en cuenta tres factores:

1 - El nuevo general manager es probable que no quiera relacionarse con alguien tan particular como Chip.
2 - Con Kelly al mando encontrar un coordinador defensivo de garantías que sustituyese a Jim O´Neill se habría antojado complicado. De hecho, creo que el mantenerlo en el cargo hasta final de año jugó en contra de Kelly.
3 - Se ha demostrado que por mucho sistema al final Kelly necesita grandes jugadores en las posiciones de QB y WR como el resto de los mortales (en realidad más, a tenor de que sus defensas siempre van a flojear) y a corto plazo parece difícil que eso se vaya a remediar.

Así que finalmente San Francisco despide a su entrenador jefe por tercer año consecutivo y segundo tras ficharlo apenas doce meses antes. Jed York tiene que dar de una vez por todas con la tecla adecuada si de verdad quiere hacer retornar a la franquicia al lugar que ha ocupado históricamente.

domingo, 25 de diciembre de 2016

2016 Semana 16: W @ LOS ANGELES RAMS 22-21

Definitivamente los 49ers le tienen tomada la medida a Los Angeles Rams. Segundo enfrentamiento del año ante ellos y segunda victoria para San Francisco. Ante el resto de la NFL los niners están 0-13. Curiosamente, la última vez que los 49ers terminaron una campaña 2-14, en 2004, sus dos triunfos fueron ante el mismo rival, en aquella ocasión los Arizona Cardinals.

Al contrario de lo que ha venido pasando durante toda la liga, esta vez fueron los niners los que remontaron la ventaja inicial de su oponente. Los Rams ganaban 21-7 a poco más de diez minutos del final, renta que parecía más que suficiente puesto que nuestro único touchdown había venido gracias en gran medida a la defensa (posesión de 17 yardas tras INT). Entonces, Colin Kaepernick dirigió dos extraordinarios drives de 13 jugadas, 75 yardas y 9 jugadas, 73 yardas que finalizaron en sendos touchdowns. No faltaron las acciones dramáticas en ambas posesiones. En la primera se convirtió un 4º y 8 con un pase de 10 yardas a Rod Streater. En la segunda, tras anotar el propio Streater, Kaepernick puso a San Francisco por delante con una fantástica conversión de dos puntos en una jugada a todo o nada a 31 segundos de la conclusión.

Tras varios años con graves problemas para anotar en la zona roja los 49ers marchan 4º en esta importante categoría estadística con un 65,85% de conversión de touchdown. Dos factores han jugado en esta buena marcha. Por un lado el juego de carrera ha sido un punto fuerte. A falta de una jornada San Francisco tiene el 4º mejor ataque terrestre de la NFL en yardas y 5º en media por intento. Por otro lado, el "play-calling" de Chip Kelly ha sido brillante cada vez que hemos llegado a la "red zone", con una variedad de jugadas que han ido pillando a contrapié a los rivales.

La jugada decisiva en el triunfo ante Los Angeles es un ejemplo de lo que os hablo. Tenemos en principio una acción destinada claramente a trabajar el lado izquierdo con tres receptores abiertos a ese lado, pero en realidad la formación es un engaño pre-snap. San Francisco lo que va a realizar es una RPO ("run pass option") en la que Kap amaga primero el handoff al runningback para luego salir en un roll-out diseñado hacia la derecha. Antes del snap tenemos "jet motion" del receptor más exterior que genera más acción todavía en el backfield y obliga a la defensa a ajustar. El tight end corre una ruta contraria hacia el movimiento de los receptores exteriores para crear una "pick play" (un referente en el esquema de Kelly). Fijaos como tras toda esta coreografía Kaepernick tiene tres jugadores a los que poder lanzar el balón y una cuarta opción que es su propia carrera hasta la end zone. En función de lo que haga la defensa jugará la carta del pase o la carrera. Al final decide bien por esta última posibilidad y anota. Los Angeles defendió lo mejor posible pero al final no tuvo respuesta ante una jugada con tantas variantes.


La defensa tuvo un buen día con cuatro sacks y dos intercepciones, una retornada hasta la zona roja de los Rams (Tramaine Brock) y  otra que selló la victoria en los segundos finales (Rashard Robinson). Uno de los sacks llevó la firma de un DeForest Buckner que está siendo una de las mejores noticias de la campaña para los niners. La vuelta de Gerald Hodges tras su suspensión de la semana anterior supuso una inyección muy necesaria para contener las carreras de Todd Gurley.

Lo peor del choque fue la lesión de Carlos Hyde en su rodilla izquierda tras atrapar un pase fuera del backfield. Aunque no se espera que sea grave ni ponga en riesgo su participación para los primeros entrenos de 2017 es un mal síntoma el hecho de que cada uno de sus tres años en la NFL los haya finalizado en la lista de lesionados.

lunes, 19 de diciembre de 2016

2016 Semana 15: L @ ATLANTA FALCONS 13-41

Los 49ers están pidiendo a gritos que se termine la temporada 2016. Una semana después de dejar escapar un probable triunfo contra los igualmente lastimosos Jets, San Francisco visitó la casa de uno de los equipos más en forma de la liga, los Atlanta Falcons, y se llevó un severo correctivo.

La ofensiva que capitanea Matt Ryan aplastó a una diezmada defensa minera rumbo a 41 puntos y 550 yardas totales, 302 de pase y 248 de carrera. Casi una de cada dos jugadas de Atlanta (29 de 66) se convirtió en un primer down. Siete de diez posesiones acabaron en anotación, la mitad en touchdown. Devonta Freeman se desquitó de su mala actuación en San Francisco hace un año con una demostración de agilidad que le llevó a sumar 139 yardas y 3TD en 20 carreras. Los inmensos espacios que le abrió su línea ofensiva permitieron a Freeman hacer de las suyas en campo abierto, dejando en evidencia una y otra vez a los defensores de los niners. Y en la banda, vestido de calle, Julio Jones, el mejor receptor del equipo, si no de la liga.


El penúltimo ridículo de la defensa que dirige (no puedo decir que entrene) Jim O´Neil fue quizás el más bochornoso de todos. Fallos de cobertura, mala técnica en los placajes, jugadores que están claramente a otra cosa (el sobrepeso de Aaron Lynch es inaceptable), etc. Os voy a poner tres ejemplos de lo que vimos el domingo pero hubo muchísimos más. Simple y llanamente da pena ver la defensa de San Francisco este año. Las lesiones no pueden ser una excusa, desde el segundo encuentro ya hemos sufrido este despropósito. Que el señor O´Neil vaya a terminar la temporada en el equipo me parece una muestra clara de que en esta franquicia a día de hoy no hay mando alguno.




El ataque comenzó el partido con un tres y fuera, un fumble y otro tres y fuera. Para cuando consiguió su primer primer down ya perdíamos 21-0. No merece la pena escribir mucho más ni tampoco quiero haceros perder el tiempo leyendo crónicas de este equipo tan lamentable. Dos más y esta pesadilla de año se habrá terminado.

lunes, 12 de diciembre de 2016

2016 Semana 14: L vs NEW YORK JETS 17-23 OT

Lo que pudimos presenciar anoche en el Levi´s Stadium resulta complicado de entender. Los 49ers hicieron el más difícil todavía para perder un partido que tenían más que ganado, en su propio estadio y ante un rival como los Jets que tienen tantas ganas o más que San Francisco de que termine esta horrible temporada.

Jimmie Ward interceptaba a Bryce Petty en la segunda jugada ofensiva del encuentro. En el primer snap de los niners Colin Kaepernick pasaba a Carlos Hyde, que anotaba el primer touchdown. 7-0 para los locales. Tras un tres y fuera de los Jets, San Francisco anotaba por segunda vez en un rápido drive de cuatro jugadas. Hyde era el auténtico protagonista de la acción, su carrera de 47 yardas preparaba el camino para su compañero Shaun Draughn. Tan solo 3:15 de partido y los niners 14-0 arriba, inmejorable comienzo. El runningback de tercer año finalizó con 193 yardas vía terrestre en apenas 17 intentos, su mejor actuación en la NFL. Por ello le adjudicamos nuestro particular GAME BALL que prácticamente habíamos guardado en el baúl de los recuerdos por mor de la racha perdedora del equipo.

Mientras la defensa controlaba sin problemas al ataque de Nueva York, Hyde seguía haciendo de las suyas y ganando yardas por doquier. El problema es que empezamos a atascarnos en las últimas yardas y hubo que chutar tres field goals consecutivos. Phil Dawson, de las pocas cosas seguras que teníamos en plantilla hasta ayer, falló dos de los tres. Eso dejó a los Jets con opciones de remontar en el segundo tiempo.

Pese a que la defensa ponía presión sobre Betty (dos de los seis sacks se los apuntó el novato DeForest Buckner, que ofreció una prometedora imagen), su compañero Bilal Powell empezaba a aprovechar la debilidad de nuestra defensa terrestre. Powell se convirtió en el décimo hombre en ganar más de 100 yardas por el suelo contra los niners. Poco a poco los Jets fueron acercándose en el marcador, llegando a empatar a 2:35 de la conclusión. ¿Qué hizo la ofensiva de Chip Kelly entre tanto? Cinco drives tras el descanso, cinco punts, 32 yardas totales, cero puntos. Apagón absoluto.

En la prórroga San Francisco comenzó atacando. En 4ª y 2 desde la 37 de los Jets Kelly apostó por buscar el primer down. Hyde era parado en la misma línea de scrimmage. Unas pocas jugadas después, Powell cerraba el partido y mandaba a sus casas a los pocos espectadores que quedaban en las gradas con un touchdown de 19 yardas clásico de lo que ya hemos visto tantas veces este año: fallos en las tres líneas de la defensa y un corredor que produce mucho más de lo que debiera haber hecho.

Doce derrotas consecutivas, doce. Ver para creer. Todos pensamos que la temporada pasada fue una pesadilla y que no volveríamos a ver a nuestro equipo tan mal en mucho tiempo. Qué equivocados estábamos. La versión 2016 de San Francisco 49ers está haciendo buena a la versión 2015.

lunes, 5 de diciembre de 2016

2016 Semana 13: L @ CHICAGO BEARS 6-26

Los 49ers están consiguiendo algo realmente difícil este año, quitarme las ganas de escribir sobre ellos. La última debacle en Chicago ha sido tan espectacular que apenas he sacado tiempo para redactar esta pequeña nota.

Os voy a decir algo que seguramente ya sabréis, San Francisco es un equipo malo, muy malo. Los que me conocen saben que no utilizo estos calificativos a la ligera. Normalmente intento encontrar explicaciones a los resultados negativos y en la medida de lo posible trato de empatizar con los jugadores y entrenadores. En el caso de estos 49ers de 2016 no hay paños calientes, somos una auténtica banda. Por supuesto que hay cosas positivas que señalar, faltaría más en plantillas superiores a los 50 jugadores. Pero en líneas generales no se ha realizado un partido completo desde la victoria inaugural sobre Los Angeles. Para ser justos, la derrota ante los Bears sí fue un encuentro redondo del ataque y la defensa, pero por las razones equivocadas.

Más de una vez este año hemos comenzado el partido bien (Dallas, Tampa Bay, Miami) para luego ir en mayor o menor medida explotando. Hoy fue un ejemplo más, 6-0 controlando el juego en ambas facetas y desequilibrando en equipos especiales a dos minutos del descanso. De ahí al pitido final parcial de 26-0 en contra con una defensa incapaz de parar una jugada de pase (terribles Tramaine Brock y Jimmie Ward) y con una ofensiva que a la mínima que tuvo que empezar a lanzar se vio completamente atropellada y sin respuestas. La línea ofensiva tuvo muchas dificultades para contener el pass-rush de Chicago y mención aparte para un Colin Kaepernick (1/5, 4yds, 5 sacks encajados) completamente incapaz de lanzar un pase en las malas condiciones reinantes. El propio Chip Kelly reconoció en rueda de prensa que si intentó tan pocos lanzamientos fue porque no veía muchas probabilidades de éxito.

El head coach entrenó al equipo apenas dos días después de la muerte de su padre, algo que solo se supo a posteriori. El emocionado abrazo que le dio John Fox a la conclusión del choque se entiende ahora más. Mi primera impresión fue la de un pésame deportivo y no personal por la malísima actuación del equipo para levantarle algo el ánimo.

Por destacar algo bueno hablar de la buena labor en equipos especiales de Shaun Draughn (punt bloqueado y fumble forzado en retorno de kickoff) y los dos field goals convertidos sin fallo de Phil Dawson. Ellos evitaron lo que podría haber sido fácilmente un "shutout".

Nos restan cuatro domingos de "tortura" antes de empaquetar otra lamentable temporada. El futuro de muchos de los que ahora son protagonistas (en el campo, en la banda y en los despachos) está en juego.

lunes, 28 de noviembre de 2016

2016 Semana 12: L @ MIAMI DOLPHINS 24-31

Los 49ers de 2016 ya tendrán para siempre reservado su hueco en la historia negra de la franquicia. La décima derrota consecutiva, récord de San Francisco, llegó en Miami en un partido que se luchó hasta el final pero que de nuevo se saldó con balance negativo.

Colin Kaepernick jugó su mejor partido de la temporada y probablemente desde su etapa con Jim Harbaugh. Lanzó para 296 yardas y 3TD-1INT, a los que acompañó 113 yardas de carrera. En un último y desesperado drive convirtió un 4º y 11 y un 3ª y 8 para mantener vivas las esperanzas del equipo. Finalmente, su intento de touchdown de carrera con el reloj ya marcando 0:00 desde la yarda 6 se quedó a dos del touchdown y Miami pudo escapar con el triunfo. Durante las últimas cuatro jornadas los números de Kaepernick son extraordinarios. Así, algo que parecía impensable hasta ahora, la continuidad del quarterback en la bahía, parece ahora cuanto menos algo que no puede descartarse.

El ataque como unidad registró 475 yardas, la segunda vez en cuatro encuentros que se rozan las 500 yardas. Es de alabar tal desempeño con un talento nada especial a este lado del balón. El problema del domingo volvió a ser la defensa. Cierto que contra la carrera se frenaron las acometidas de Jay Ajayi (18 intentos, 45yds), pero la cobertura ante el pase fue horrenda. Tramaine Brock, Jimmie Ward y Antoine Bethea cometieron fallos inaceptables. Las anotaciones de Kenny Stills (con un pésimo ángulo de Bethea) y de Leonte Carroo (con una inexistente marca y placaje de Ward) resultaron duras de ver. La ausencia de Eric Reid (otro que tampoco estaba luciendo mucho este año) se notó de lo lindo en una unidad que no puede aceptar una baja más.

Nos quedan cinco partidos más de sufrimiento. Veremos hasta donde llega la racha negativa del equipo, yo personalmente no descarto que acabemos 1-15 viendo la poca consistencia que hay. En todos los choques al menos una de las facetas del juego (pase, carrera, defensa del pase, defensa de la carrera) no se presenta a jugar. Así es imposible ganar en la NFL.

lunes, 21 de noviembre de 2016

2016 Semana 11: L vs NEW ENGLAND PATRIOTS 17-30

Los 49ers lucharon durante tres cuartos contra un rival que está en otra liga pero acabaron sucumbiendo ante los New England Patriots. Fue un partido muy especial para Tom Brady, quien por primera vez jugaba en casa del equipo al que idolatró en su infancia. El dos veces MVP siempre soñó con hacer las mismas cosas que su ídolo de juventud, Joe Montana. De hecho, con apenas tres años de edad, estuvo presente en las gradas del Candlestick Park presenciando la primera victoria de Montana y los 49ers en el campeonato de la Conferencia Nacional de 1981. Sin embargo, en el fin de semana del draft de 2000, los niners, al igual que el resto de equipos salvo New England en última instancia, no quiso tomar una opción por Brady eligiendo otros dos quarterbacks diferentes que tendrían una carrera sin pena ni gloria por la NFL, Giovanni Carmazzi y Tim Rattay.

Brady siempre se ha mostrado dolido por la falta de interés en él mostrada en su día por la franquicia californiana, que en aquella época era dirigida desde los despachos por Bill Walsh. Su actuación el domingo, sin ser estelar, fue más que suficiente ante unos 49ers muy alejados de sus años de gloria. En malas condiciones climáticas y sin el concurso de Ron Gronkowski, Brady lanzó cuatro pases de touchdown sin fallo alguno.

El choque fue un ejemplo más de lo que venimos viendo a lo largo de la temporada. Este equipo tiene una irregularidad, a ambos lados del balón, alarmante. De repente te enlaza dos buenos drives en ataque o hace dos stops en defensa como te deja de mover el balón o es arrasado por la ofensiva rival. Tras encajar sendos touchdowns en las dos primeras posesiones de New England la defensa tuvo respuesta en cinco drives consecutivos. Pero mientras la D hacía su trabajo el ataque se embarcaba en una racha de seis drives en los que generó un total de 62 yardas con seis punts. Cuatro de las posesiones fueron un 3 y fuera. Imposible ganar un partido de NFL así, ya sea ante los todopoderosos Patriots o ante quien sea.

lunes, 14 de noviembre de 2016

2016 Semana 10: L @ ARIZONA CARDINALS 20-23


Los 49ers estuvieron cerca de romper su racha de derrotas pero terminaron sucumbiendo por octavo partido consecutivo. Un encuentro perdido más y se igualará el récord negativo de la franquicia.

El equipo mejoró en muchos aspectos pero en ninguno más que en el plano defensivo. Utilizando "frentes reducidos" (tres jugadores de línea alineados frente al center y los dos guards) se controló el juego de carrera de David Johnson, que terminó con 55 yardas en 19 intentos y un total de 101 yardas de scrimmage, su peor marca de la temporada. Además se produjeron cuatro turnovers, tres de ellos en una segunda parte en la que se dominó por completó a la ofensiva de Bruce Arians. Eric Reid consiguió su primera intercepción en año y medio. No todo fueran buenas noticias, tanto Larry Fitzgerald como Michael Floyd nos hicieron mucho daño en una secundaria que concedió demasiadas jugadas.

El ataque estuvo irregular como toda la campaña. Carlos Hyde se mostró muy impaciente en sus carreras y finalizó con poco más de una yarda de promedio (13 jugadas, 14 yardas). Cinco de los once drives resultaron en un 3 y fuera, un mal endémico del equipo de Chip Kelly. Un postrero touchdown de Colin Kaepernick empató el partido a 20. El quarterback combinó sus habituales frustrantes jugadas desde el pocket con otras buenas acciones fuera del mismo.

Con 1:55 por jugar Kelly no quiso arriesgar por la conversión de dos puntos y decidió apostar por una defensa que lo estaba haciendo bien. Sin embargo, necesitando imperiosamente anotar Carson Palmer y sus receptores sacaron un buen drive final para hacerse con la victoria.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

2016 Semana 9: L vs NEW ORLEANS SAINTS 23-41

Tras encajar 41 puntos y conceder 571 yardas el pasado domingo ante los Saints la defensa de San Francisco completó un capítulo más de lo que está siendo una horrible temporada. La unidad que a principios de liga se suponía que sostendría al equipo y que de hecho abrió la campaña con un “shutout”, es a día de hoy la última en la mayoría de las estadísticas defensivas, fundamentalmente yardas y puntos recibidos.

            Una vez que se lesionó NaVorro Bowman el equipo perdió a su gran líder y única pieza de las que marcan diferencias. Sin embargo, no es la defensa de San Francisco una que adolezca talento. Varios jugadores han sido elegidos en rondas altas de los pasados drafts y a ojos de muchos observadores posee suficiente materia prima para rendir a un nivel mucho más que aceptable.

            Las miradas se dirigen entonces hacia el staff técnico, que a este lado del balón es encabezado por Jim O´Neil. Los aficionados de Cleveland Browns, cuya defensa estuvo dirigida por él la dos últimas campañas, podrían pasarse horas hablando mal de su estancia allí. En enero, una vez que los 49ers formalizaron el fichaje de Chip Kelly como head coach, no encontraron una dificultad mayor que la búsqueda y captura del nuevo coordinador defensivo. Más de un candidato se borró de la ecuación ante la certeza de que su unidad sería probablemente la más “castigada” de la liga debido al rápido ritmo de juego que imprime Kelly a sus ofensivas. En tres años en los Eagles sus defensas no pasaron del puesto nº 28 en yardas concedidas. Mal negocio ése para alguien que aspire luego a ser entrenador jefe. Mike Vrabel fue el principal candidato en decir que no pese a que en su caso hubiese supuesto un ascenso en el escalafón. Prefirió quedarse como linebackers coach en Houston.

            Al final los niners se tuvieron que conformar con O´Neil y tras ocho encuentros no podría estar más discutido. Por el momento Kelly ha atajado todos los rumores sobre un posible despido, algo que encaja con su confianza en Billy Davis durante su etapa en Philadelphia.

            Antes de pasar a comentar varios de los males que presenta esta unidad merece resaltar que hasta ahora el pobre rendimiento de la defensa no puede ser excusado en modo alguno al desgaste en los partidos. En los choques de Seattle, Buffalo o New Orleans el equipo ya había sufrido un severo correctivo antes siquiera de alcanzar el descanso. Cierto que el tempo del ataque (así como su incapacidad para evitar los drives de 3 y fuera) no ayuda en absoluto, pero el desastre de esta defensa empieza consigo misma.

            En el juego de carrera es donde peor están rindiendo los 49ers. Hay tres claves para una buena defensa terrestre: desengancharse de los bloqueos, mantener la asignación de gaps y ser efectivo en los placajes. A día de hoy ninguna de las tres facetas está funcionando. Veamos un ejemplo muy claro de esto del pasado domingo ante New Orleans. Por la colocación de los jugadores de línea directamente sobre sus oponentes anticipamos una defensa Two-Gap. Cada uno es responsable de dos gaps (huecos) y debe al momento del snap diagnosticar el esquema de bloqueos rival y determinar cuál de sus gaps es más vulnerable. Esta acción en concreto fue reconocida públicamente por Kelly como un error de control de gaps. En esta defensa los jugadores de San Francisco debían atacar hacia el lado derecho del ataque de los Saints (izquierdo de la defensa). Fijaos como Quinton Dial #92 equivoca su asignación y básicamente choca con su compañero DeForest Buckner #99. El resultado es desastroso pues el gap que deja libre Dial es aprovechado a la perfección por Mark Ingram para un touchdown de 75 yardas.

VÍDEO Mark Ingram 75 yard touchdown run

            Siguiente jugada. Retrocedemos a la semana 3 en Seattle. Estamos en el primer minuto del partido y aquí tenemos una muestra de las dificultades de los 49ers para desengancharse de los bloqueos. El sistema de bloqueos de los Seahawks va a establecer el punto de ataque en el lado izquierdo (lado derecho de la defensa). Observad como el novato Buckner es movido con una facilidad insultante por el tackle izquierdo. El nose es incapaz de ocupar a guard izquierdo y/o center y ambos pasan al segundo nivel para encargarse de los linebackers. Touchdown de 41 yardas.

VÍDEO Christine Michael 41 yard touchdown run

            En esa carrera no hay un solo defensor de San Francisco con los hombros cuadrados hacia la línea de scrimmage ni con un buen “leverage” (ángulo de ataque), en especial Buckner que prácticamente se queda de pie. Ésa era uno de las principales preocupaciones con un chico de 2.01m, al igual que su compañero Arik Armstead., al salir de college, ver cómo iba a ser capaz de contorsionar ese enorme cuerpo para atacar con consistencia la carrera rival. El razonamiento con estas elecciones es que sus brazos más largos les dan ventaja para desengancharse de los bloqueos, pero de momento se está viendo más lo primero que lo segundo.

            Si los problemas de San Francisco se centraran exclusivamente en la carrera tendrían mucho ganado, pero nada más lejos de la realidad. Fallos en cobertura está habiendo cantidad. Os voy a mostrar, dos pero os puedo asegurar que ha habido muchos más. Ante los Saints absolutamente nadie queda en el marcaje del fullback Josh Hill camino de una recepción de 32 yardas.

VÍDEO Josh Hill 32 yard catch

            El siguiente error es aún más calamitoso puesto que no hablamos de una asignación perdida sino de un fallo técnico imperdonable. Los 49ers defienden en Cover-4. Los jugadores del tercer nivel (secundaria) son responsables de un 1/4 del campo mientras que los del segundo nivel caen a las flats y al medio. En el lado derecho los Buccaneers solo envían un receptor elegible, Russell Shepard, que queda cubierto por tres defensores rivales. Inexplicablemente Eric Reid olvida su zona y reacciona al primer movimiento del receptor dejando vulnerable el post con que el finalmente anota Tampa Bay.

VÍDEO Russell Shepard 19 yard touchdown catch


            Reid es un safety de primera fila, al igual que su compañero Antoine Bethea, y los dos están cometiendo errores de novato durante esta temporada. De nuevo volvemos a la temática del principio, mal coaching. A mitad de año las perspectivas de mejora son muy escasas. En contra de su voluntad Kelly tendrá que afrontar el despido de O´Neil a final de campaña si no cambia esta dinámica de forma dramática. El problema será encontrar entonces alguien que quiera ser parte de la franquicia en ese puesto.