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martes, 24 de octubre de 2017

EL NUEVO MONSTRUO DE DOS CABEZAS


Todos recordamos como, en 2016, los Atlanta Falcons maravillaron al mundo con sus dos running backs. Devonta Freeman y Telvin Coleman le daban muchísimo dinamismo a un ataque que era demoledor. Los veíamos acarreando el balón, pero también saliendo del backfield para recibir los pases de Matt Ryan. Así, dominaron a casi toda la liga y solo unos imperiales Patriots y un majestuoso Tom Brady pudieron evitar que se llevaran el anillo.

Las cosas parece que han cambiado en la ciudad de la Coca-Cola. Ahora, no estamos viendo ese poderío ofensivo que eclipsó al resto de contendientes en la NFC, ni ese monstruo de dos cabezas que atemorizaba a la liga. El monstruo, en 2017, lo tiene un rival divisional. Un rival que ha ido pasando por debajo del radar hasta enganchar cuatro victorias consecutivas y auparlos a lo alto de la división en esta séptima semana. Ese monstruo se llama ahora New Orleans Saints y las dos cabezas responden al nombre de Mark Ingram y Alvin Kamara.

Vamos a ver al monstruo en acción.

MARK INGRAM

Versatilidad. Esa es la palabra que define a este ataque desde que Sean Payton llegase en 2006. Jugadores como Bush, Pierre Thomas, Darren Sproles o Chris Ivory siempre han formado un backfield en donde las rotaciones han sido constantes.

La off-season de los Saints empezó muy fuerte. La contratación de Adrian Peterson llenó los medios locales, nacionales e internacionales con la noticia del dúo Brees-Peterson. Muchos pensábamos que un running back así era lo que le hacía falta a ese juego aéreo que tanto y tan bien había funcionado siempre en New Orleans.

Sin embargo, Peterson nunca pudo entrar en un esquema que requería otro tipo de corredor. Los Saints son un equipo que usa mucho más las situaciones zonales que las power run. Peterson es un corredor de poder, un jugador que necesita de muchas I Formations y en las que el fullback esté presente. Sean Payton tenía otra idea para este ataque y el bueno de Peterson tuvo que hacer las maletas y buscarse otro lugar en la liga.

Pero los Saints, en menor medida, también corren las power run y, en su mayoría de veces, es Mark Ingram el encargado de jugarlas. Aunque esto no quiere decir que no lo haga bien corriendo en zona. De hecho, son más las situaciones que juega zone run, ya que es lo que demanda su head coach desde la banda. Ingram es muy potente y capaz de ir muy duro contra el defensor para evitar el tackle. Cuando traspasa la línea de scrimmage es un corredor muy complicado de derribar y con una gran long speed.


Hasta el momento, el ex de Alabama lleva 389 yardas de carrera, promediando 4'4 yardas por acarreo y tres touchdowns. Además, Ingram es muy buen bloqueador en pass-protection, algo que le hace ser muy importante en un equipo que necesita, a veces, de máxima protección para que Brees pueda encontrar esas big plays a Thomas, Coleman o Ginn.


ALVIN KAMARA

La elección de Kamara fue algo sorprendente. A mí, personalmente, me gustaba mucho lo que había visto de él en la universidad de Tennessee. Era un corredor muy rápido, que evita los tackles con asombrosa facilidad y que poseía unas magníficas manos para recibir el balón por aire. Con estas virtudes, Kamara pegaba mucho con el juego ofensivo de Payton, pero ya había dos runing backs en la plantilla llamados a manejar mucho balón. Sin embargo, el talento siempre se abre camino y Sean Payton vio que con este chico las opciones de ese ataque se multiplicaban por dos. Adrian Peterson emprendía el camino hacia Arizona y Kamara se volvía básico en los esquemas de los New Orleans Saints.

Muchos lo catalogan como un runing back receptor, pero es un excelente corredor con el balón en las manos. Se desenvuelve mejor en situaciones zonales, pero es capaz de generar yardas en power run si la situación lo requiere. Tiene una lectura de gaps y de la defensa excepcional. Posee paciencia para que el gap se abra y una explosividad fuera de lo común. Jump cuts, cutbacks, smooth footwork...este chico viene con el pack completo.


Sus estadísticas por tierra, en lo que llevamos de curso, son una muy buenas para un rookie que no se llame Kareem Hunt o Leonard Fournette. Su 6'3 yardas por acarreo es una barbaridad y totaliza 215 yardas en 34 intentos de acarreo. Además, el rookie suma un touchdown de carrera.

EL JUEGO DE PASE

Pero aquí llegamos al meollo del asunto. Ingram y Kamara son dos jugadores con un estilo de juego algo diferente, pero los dos son muy peligrosos para la defensa porque ambos pueden correr con el balón en las manos o salir a recibir el pase. Esto provoca mucha confusión en los rivales. Esa amenaza real en ambos tipos de juego, les hacen ser un equipo muy peligroso en las manos de un pasador élite como es Drew Bress.

Evidentemente, Kamara es mejor jugador en el juego de pase. A él lo podemos ver alineado por todo el campo. Es capaz de jugar desde el backfield, desde el slot o comenzar totalmente abierto. Posee unas fantásticas manos para recibir cualquier tipo de pase. A Ingram, en cambio, es raro verle alineado fuera del backfield, pero, saliendo desde ahí, es muy peligroso. RB screens, checkdowns o rutas flat son sus favoritas y donde más le busca Brees, sobretodo tras play action.


Tras el wide receiver Michael Thomas, Alvin Kamara es el jugador que más veces ha sido buscado por aire del roster de los Saints. Tiene 29 recepciones para 209 yardas y un touchdown. ¿Saben quién es el tercero que más balones recibe? Sí, Mark Ingram. Ingram ha recibido 24 pases para 166 yardas.

En 2013, los Detroit Lions fueron el primer equipo en tener a dos running backs con más de 500 yardas por tierra y más de 500 por aire. Reggie Bush acabó aquel curso con 1006 yardas de carrera y con 506 de pase, mientras que Joique Bell, su compañero en ese equipo, finalizó con 650 yardas de carrera y 547 de recepción.

El año pasado, el monstruo de dos cabezas de los Falcons no fue capaz de generar más de 500 yardas en ambas partes del juego cada uno, pero el nuevo monstruo lleva camino de hacerlo con creces.

Mark Ingram y Alvin Kamara están dando una dimensión distinta a lo que habíamos visto estos últimos años por New Orleans. Los Saints siguen anotando una cantidad ingente de puntos, pero sin poner en peligro la salud de Brees ni su puntería. Ahora van por tierra, y por aire, con sus dos running backs. No los vieron venir y ya les han pasado por la izquierda. Esa división tiene otro invitado más a la fiesta, mucho cuidado con estos Saints.

Mucho cuidado con este nuevo monstruo de dos cabezas.

Rubén Ibeas
@rubenibg

miércoles, 9 de noviembre de 2016

2016 Semana 9: L vs NEW ORLEANS SAINTS 23-41

Tras encajar 41 puntos y conceder 571 yardas el pasado domingo ante los Saints la defensa de San Francisco completó un capítulo más de lo que está siendo una horrible temporada. La unidad que a principios de liga se suponía que sostendría al equipo y que de hecho abrió la campaña con un “shutout”, es a día de hoy la última en la mayoría de las estadísticas defensivas, fundamentalmente yardas y puntos recibidos.

            Una vez que se lesionó NaVorro Bowman el equipo perdió a su gran líder y única pieza de las que marcan diferencias. Sin embargo, no es la defensa de San Francisco una que adolezca talento. Varios jugadores han sido elegidos en rondas altas de los pasados drafts y a ojos de muchos observadores posee suficiente materia prima para rendir a un nivel mucho más que aceptable.

            Las miradas se dirigen entonces hacia el staff técnico, que a este lado del balón es encabezado por Jim O´Neil. Los aficionados de Cleveland Browns, cuya defensa estuvo dirigida por él la dos últimas campañas, podrían pasarse horas hablando mal de su estancia allí. En enero, una vez que los 49ers formalizaron el fichaje de Chip Kelly como head coach, no encontraron una dificultad mayor que la búsqueda y captura del nuevo coordinador defensivo. Más de un candidato se borró de la ecuación ante la certeza de que su unidad sería probablemente la más “castigada” de la liga debido al rápido ritmo de juego que imprime Kelly a sus ofensivas. En tres años en los Eagles sus defensas no pasaron del puesto nº 28 en yardas concedidas. Mal negocio ése para alguien que aspire luego a ser entrenador jefe. Mike Vrabel fue el principal candidato en decir que no pese a que en su caso hubiese supuesto un ascenso en el escalafón. Prefirió quedarse como linebackers coach en Houston.

            Al final los niners se tuvieron que conformar con O´Neil y tras ocho encuentros no podría estar más discutido. Por el momento Kelly ha atajado todos los rumores sobre un posible despido, algo que encaja con su confianza en Billy Davis durante su etapa en Philadelphia.

            Antes de pasar a comentar varios de los males que presenta esta unidad merece resaltar que hasta ahora el pobre rendimiento de la defensa no puede ser excusado en modo alguno al desgaste en los partidos. En los choques de Seattle, Buffalo o New Orleans el equipo ya había sufrido un severo correctivo antes siquiera de alcanzar el descanso. Cierto que el tempo del ataque (así como su incapacidad para evitar los drives de 3 y fuera) no ayuda en absoluto, pero el desastre de esta defensa empieza consigo misma.

            En el juego de carrera es donde peor están rindiendo los 49ers. Hay tres claves para una buena defensa terrestre: desengancharse de los bloqueos, mantener la asignación de gaps y ser efectivo en los placajes. A día de hoy ninguna de las tres facetas está funcionando. Veamos un ejemplo muy claro de esto del pasado domingo ante New Orleans. Por la colocación de los jugadores de línea directamente sobre sus oponentes anticipamos una defensa Two-Gap. Cada uno es responsable de dos gaps (huecos) y debe al momento del snap diagnosticar el esquema de bloqueos rival y determinar cuál de sus gaps es más vulnerable. Esta acción en concreto fue reconocida públicamente por Kelly como un error de control de gaps. En esta defensa los jugadores de San Francisco debían atacar hacia el lado derecho del ataque de los Saints (izquierdo de la defensa). Fijaos como Quinton Dial #92 equivoca su asignación y básicamente choca con su compañero DeForest Buckner #99. El resultado es desastroso pues el gap que deja libre Dial es aprovechado a la perfección por Mark Ingram para un touchdown de 75 yardas.

VÍDEO Mark Ingram 75 yard touchdown run

            Siguiente jugada. Retrocedemos a la semana 3 en Seattle. Estamos en el primer minuto del partido y aquí tenemos una muestra de las dificultades de los 49ers para desengancharse de los bloqueos. El sistema de bloqueos de los Seahawks va a establecer el punto de ataque en el lado izquierdo (lado derecho de la defensa). Observad como el novato Buckner es movido con una facilidad insultante por el tackle izquierdo. El nose es incapaz de ocupar a guard izquierdo y/o center y ambos pasan al segundo nivel para encargarse de los linebackers. Touchdown de 41 yardas.

VÍDEO Christine Michael 41 yard touchdown run

            En esa carrera no hay un solo defensor de San Francisco con los hombros cuadrados hacia la línea de scrimmage ni con un buen “leverage” (ángulo de ataque), en especial Buckner que prácticamente se queda de pie. Ésa era uno de las principales preocupaciones con un chico de 2.01m, al igual que su compañero Arik Armstead., al salir de college, ver cómo iba a ser capaz de contorsionar ese enorme cuerpo para atacar con consistencia la carrera rival. El razonamiento con estas elecciones es que sus brazos más largos les dan ventaja para desengancharse de los bloqueos, pero de momento se está viendo más lo primero que lo segundo.

            Si los problemas de San Francisco se centraran exclusivamente en la carrera tendrían mucho ganado, pero nada más lejos de la realidad. Fallos en cobertura está habiendo cantidad. Os voy a mostrar, dos pero os puedo asegurar que ha habido muchos más. Ante los Saints absolutamente nadie queda en el marcaje del fullback Josh Hill camino de una recepción de 32 yardas.

VÍDEO Josh Hill 32 yard catch

            El siguiente error es aún más calamitoso puesto que no hablamos de una asignación perdida sino de un fallo técnico imperdonable. Los 49ers defienden en Cover-4. Los jugadores del tercer nivel (secundaria) son responsables de un 1/4 del campo mientras que los del segundo nivel caen a las flats y al medio. En el lado derecho los Buccaneers solo envían un receptor elegible, Russell Shepard, que queda cubierto por tres defensores rivales. Inexplicablemente Eric Reid olvida su zona y reacciona al primer movimiento del receptor dejando vulnerable el post con que el finalmente anota Tampa Bay.

VÍDEO Russell Shepard 19 yard touchdown catch


            Reid es un safety de primera fila, al igual que su compañero Antoine Bethea, y los dos están cometiendo errores de novato durante esta temporada. De nuevo volvemos a la temática del principio, mal coaching. A mitad de año las perspectivas de mejora son muy escasas. En contra de su voluntad Kelly tendrá que afrontar el despido de O´Neil a final de campaña si no cambia esta dinámica de forma dramática. El problema será encontrar entonces alguien que quiera ser parte de la franquicia en ese puesto.

jueves, 13 de noviembre de 2014

2014 Semana 10: W @ NEW ORLEANS 27-24 OT

Cómo le gusta a este equipo hacernos sufrir. Victoria importantísima que podría haber sido mucho más sencilla de no ser por la plaga de drops que hemos tenido. La defensa ha estado formidable. Primero encarrilló pronto el choque con la intercepción de Antoine Bethea, luego nos mantuvo en el partido y encima al final tuvo que ser la que sacara la jugada decisiva. El karma nos devuelve una con el sack-fumble de Ahmad Brooks. El ataque empezó muy bien pero poco a poco se fue descarrilando y entre una cosa y otra volvió a dejarnos "con el culo al aire". Un día son los sacks encajados, otro las penalizaciones, otro el play-call, hoy los drops. Siempre le pasa algo a esta unidad, salvo el día de Kansas City no le recuerdo un choque completo este año. No obstante, cuando todo parecía perdido, en 4º y 10 perdiendo por tres puntos a poco más de un minuto de la conclusión, Colin Kaepernick se sacó un increíble pase de la manga (de esos que sólo puede hacer él y algún otro QB más) para Michael Crabtree que de momento salva la temporada.

GAME BALL -> Ahmad Brooks: no fue el mejor jugador del encuentro ni tan siquiera de la defensa, pero sin su jugada final sobre Drew Brees es probable que no hubiésemos salido de Nueva Orleans con la victoria. Un año después de su absurdo sack-fumble anulado se hace "justicia" con una acción defensiva para el recuerdo. Saints y 49ers se han medido una vez en todas las temporadas desde 2010 y siempre han producido choques muy competitivos, igualados y bonitos para el espectador.

Analizando el encuentro en primer lugar hay que resaltar la defensa. Con el nivel que está ofreciendo podríamos aspirar a todo. Sin la presencia de nuestros tres mejores jugadores (Bowman, Willis y Aldon Smith) le jugamos de tú a tú a un ataque potente como el de los Saints en su propio estadio. Los novatos Chris Borland y Aaron Lynch están rindiendo por encima de las posibilidades más optimistas. La secundaria es cierto que flaqueó algo en la cobertura profunda pero en todo lo demás volvió a estar muy correcta. Donde hemos venido sufriendo más es en el pass-rush, pero con la vuelta de Aldon seguro que mejora notablemente.

El ataque es harina de otra costal. Si la defensa está siendo un modelo de consistencia el ataque es el ejemplo claro de irregularidad. Ahora bien, creo que por primera vez en la temporada vimos un atisbo de esperanza de lo que todos visionábamos a principios de temporada. La linea sólida, el play-call como queremos, la carrera funcionando y el pase haciendo daño con envíos muy verticales. El problema del domingo fueron los drops que podemos considerar algo puntual (sólo Anquan Boldin se apuntó cinco, inaudito). De no ser por los balones que dejamos a caer al suelo habríamos destrozado la defensa de New Orleans. Aunque Kaepernick sólo pudo conectar 14/32 lanzamientos lo cierto es que jugó uno de los mejores encuentros de la campaña. Si conseguimos mantener el juego de la primera mitad, sé que es un gran si, mucho cuidado.

Dicho todo esto una victoria es una victoria y más en el Superdome. Vuelve Aldon Smith por fin y aunque no juegue ataque su presencia se ha echado en falta y puede generar puntos para el equipo a través de su presión al QB. No esperaba decirlo pero... estamos vivos. Por ahora. Próxima parada Nueva York ante los Giants.

Ahmad Brooks con el sack-fumble y Chris Borland con la recuperación decisiva.

domingo, 10 de febrero de 2002

2001 - Semana 7: NEW ORLEANS SAINTS 34 @ ST. LOUIS RAMS 31

Trung Canidate protagonizó dos de los ocho turnovers.
Esta temporada cerró un trienio de años que cambió por completo la fisonomía de la liga entrando en el siglo XXI. Fueron tres campañas marcadas por sucesivas sorpresas, equipos que surgían de la nada y otros que eran máximos favoritos pero que a la hora de la verdad se quedaban en nada. Tres Super Bowls seguidas ganadas por un quarterback (Kurt Warner, Trent Dilfer y Tom Brady) que al comenzar la regular season era suplente en su equipo. Todo fue completamente inesperado.

El año 2001 fue por supuesto el del 11 de septiembre. La NFL suspendió la semana 2 de competición en un hecho sin precedentes en la historia de la liga. Los partidos acabaron conformando la última jornada de temporada regular, lo que terminó empujando la Super Bowl al primer domingo de febrero. Esta decisión conllevó en su día numerosos problemas logísticos pero acabaría por convertirse en tradición. Desde 2003 todas las finales se han jugado en esa fecha.

El partido que comento a continuación es el único de toda la lista (1994-2018) que no tengo en mi posesión así que siempre voy a hablar de recuerdos un tanto lejanos. No obstante, el no haber rememorado este choque desde hace casi catorce años no quiere decir que lo haya olvidado. Saints y Rams establecieron una bonita rivalidad durante las campañas de 2000 y 2001 que se vio truncada cuando la reestructuración de la NFL los cambió de división.

St. Louis arrancó por tercer año consecutivo con un perfecto balance de 6-0 y continuaba aterrando a los rivales con una ofensiva a la que nadie encontraba respuesta. New Orleans era precisamente el último equipo que les había derrotado, en los wild cards de unos meses atrás.

La patada ganadora de John Carney.
Durante la primera mitad los Rams cumplieron con lo esperado y algo más, anotando en dos jugadas de engaño: un pase de touchdown tras "reverse" del wide receiver Az-Zahir Hakim a su compañero Isaac Bruce y un touchdown de carrera del tight end Ernie Conwell. Con un 24-6 al descanso en favor de los locales pocos habrían vaticinado lo que vendría después.

Nueva Orleans anotó 25 puntos sin respuesta en un loco tercer cuarto en el que St. Louis incurrió en cuatro turnovers. Al final del día los chicos de Mike Martz cometerían hasta ocho pérdidas de balón. Los Rams igualaron a 31 a siete minutos y medio de la conclusión pero a la postre los Saints se llevarían la victoria con un field goal en el último segundo. Era la primera derrota de Warner como local y suponía que por tercer año seguido St. Louis no pudiera avanzar a 7-0.

Aunque los Rams terminaron la liga regular con el mejor récord (14-2) de la competición y eran favoritos prohibitivos para la Super Bowl, su tendencia a acumular turnovers les acabó por destrozar en el peor momento. St. Louis fue con diferencia el equipo que más puntos y yardas de ataque sumó en 2001, pero también lideró la clasificación de turnovers con 44, acabando la regular season sólo con un ratio de -10 gracias al buen hacer de la defensa de Lovie Smith. Ante los Patriots, en la Super Bowl XXXVI, tres turnovers más fueron decisivos en la inesperada derrota ante las huestes de Bill Belichick y un jovencísimo Tom Brady.

Finalistas:
Week 07 - San Francisco 49ers vs Chicago Bears (Mike Brown 1ª Parte).
Week 08 - Cleveland Browns vs Chicago Bears (Mike Brown 2ª Parte).
Week 09 - Baltimore Ravens vs Tennessee Titans (McNair, Dyson y los Titans vuelven a quedarse a 1 yarda).