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martes, 17 de octubre de 2017

¿A QUIÉN QUIERES MÁS, A PAPÁ O A MAMÁ?


Dime, ¿quién es mejor, Tom Brady o Aaron Rodgers? Esta dicotomía, que tantas pasiones levanta y que genera la que en los últimos tiempos se ha convertido en la discusión más encarnizada en torno a la parroquia de seguidores de la NFL, ha ido tan lejos que ha alcanzado la frontera del conmigo o contra mí, del fundamentalismo, de la peligrosa posesión de la verdad absoluta y negación de cualquier opinión contraria siendo capaz de negar los argumentos más plausibles y válidos si estos desmontan o ponen en duda mi teoría. Es lo que tiene la convivencia de dos dioses de este deporte, capaces de hacernos epatar convirtiendo milagro en costumbre y fabricando una legión de fervientes creyentes con una visión de túnel que en mi opinión desgraciadamente ha simplificado la discusión a dos argumentos tan reduccionistas y excluyentes como "Brady sólo gana por Belichick" y "Rodgers no ha ganado tanto como Brady". A quien necesite seguir en sus trece y refugiado en alguna de sendas trincheras, le aconsejo que deje de leer en este instante; siento decirle que este artículo no le va a interesar. Digo más, probablemente le va a enfadar. Y como esta opinión que pretendo expresar no va a satisfacer a fundamentalistas de ningún bando, ¿para qué llevarse un berrinche? Es mejor evitarlo, así que avisados quedáis.

Tom Brady
Siento mucho decir que entre Rodgers o Brady elijo a Rodgers y Brady. Que mientras muchos pierden su tiempo tratando de desmontar la excelencia del otro, yo procuro disfrutar de ambos. No porque me esfuerce en hacerlo, sino porque simplemente me pasa. Sinceramente, estoy muy cansado de aquellos que quieren arruinar el legado de Tom Brady apoyados en que "tiene a Belichick y un equipo mejor que los demás". Oiga, pues mire, algo habrá tenido que ver Brady en prácticamente dos décadas de excelencia y dominio de una liga que hasta entonces nadie había conseguido dominar de esa manera. Las cinco Super Bowls ganadas, las siete jugadas y las presencias en finales de Conferencia por muy genio que sea Bill Belichick -que lo es- no habrían sido posibles sin Tom Brady a los mandos de la nave; simplemente es así. Y cuando escucho a sus detractores a veces me da la sensación de que Brady para ellos es Trent Dilfer en los Ravens campeones. La sensación de que a Brady le han llevado en volandas, cuando es él precisamente el que ha liderado y sostenido. Ni que de un mero game manager estuviéramos hablando, por favor. Ni que ahora fuéramos a obviar que el bueno de Tommy ha trabajado como un mulo para crecer como jugador a pesar de sus evidentes carencias físicas y que su influjo en los éxitos patriotas fuera algo anecdótico. Este argumento en descargo de Rodgers parece que provoca que a Brady le hayan regalado lo que ha conseguido, cuando eso no es así en absoluto; él ha provocado que pase. Llevado a otro terreno, no creo que sea culpa de Tim Duncan haber caído en las manos de Gregg Popovich, sin el cual, seguramente, no habría logrado los éxitos que tiene y cuando se le considera el mejor ala-pívot de la historia de la NBA, algo que para mí es sin ningún género de duda, nadie aparece para decir "oiga usted, es que Karl Malone tenía una capacidad anotadora muy superior y si a Duncan le pones en otro equipo con otro entrenador y un papel en el que tuviera que asumir un rol más anotador no tendría lo que ha logrado, su condición tiene mucho que ver con un entrenador y un sistema grupal que le han favorecido". Pues evidentemente le han favorecido, como a Brady el de Belichick y los Pats, pero nadie pone en duda la condición de Duncan por esa circunstancia.

Lo cierto es que en todo esto existe un componente muy importante de odio hacia los Patriots. Entiendo que si no te gustan el tema es muy jodido. Los cabrones siempre ganan, arrasan, interceptan en la end zone con la final perdida, protagonizan la mayor remontada de la historia de la Super Bowl, tienen una flor en el culo, quien les desee lo peor la tiene que llevar muy adentro, porque siempre se salen con la suya y ya van cinco Super Bowls. Y además, Tom Brady es guapo y está casado con Gisele Bündchen; es como si estuviera diseñado para ser odiable. Pero si lo que te interesa es el deporte en sí, si te gusta el juego y estas cosas te dan bastante igual como es mi caso, te quedas con que juegan muy bien al fútbol americano y disfrutas viéndoles jugar. Pero lo peor en todo esto es que precisamente con los Patriots y este factor odio es con lo que más se ensucia y se pervierte la habitualmente agradable discusión NFL con la infecta y aburrida milonga del otro fútbol, el soccer, y sus discursos de barra de bar. Creando bandos, cayendo en discursos mediocres y recurriendo a acusaciones triviales. Prueben a alabar a Brady o a los Patriots en alguna retransmisión y verán la cantidad de etiquetas que les colocan, pregúntele al bueno de Andrea Zanoni las barbaridades que tiene que escuchar y leer cada vez que osa decir algo bueno de los de Boston.

Librándonos de esa morralla que nada aporta a un debate que puede disfrutarse de principio a fin si lo que hacemos es hablar del juego y más con dos monstruos como Aaron Rodgers y Tom Brady y yendo ahora al otro lado; sí, Aaron Rodgers no tiene tantos anillos como TB12, sólo tiene uno. Pero además tiene una magia, unas capacidades, un talento que quizás no hayamos visto jamás en la NFL. Sí, jamás. Este tipo convierte el agua en vino y multiplica panes y peces si de fútbol americano hablamos. No nos hace falta contar títulos con los dedos para apreciarlo. Pero a los que le afean su falta de resultados, yo les receto verle en acción y simplemente disfrutar de un jugador que es la epítome de lo mejor que tiene este deporte. Es inteligente, intuitivo, carismático, móvil, capaz de improvisar y se vuelve letal cuando peor parece que se ponen las cosas. Y luego está el carácter ganador... bueno en el carácter ganador creo que tanto Rodgers como Brady son todo lo que se puede pedir.

Aaron Rodgers
Para los que quieren elegir entre uno de los dos estamos en una época que realmente lo pone difícil porque mientras el 12 de los Packers está en un momento cumbre de su carrera, obrando algunas de las hazañas más impresionantes que nos puedan venir a la cabeza, el 12 de los Patriots no hace más que seguir ganando y con los 40 ya cumplidos te obliga a considerar si está en el mejor momento de su carrera; hay que poner en valor su capacidad de mantener en el tiempo tanta excelencia. Hace unos días, después del enésimo drive ganador de Rodgers, Rubén Ibeas e Iñako Díaz Guerra mantenían un debate sobre quién es mejor de los dos, a diferencia de lo que yo suelo estar acostumbrado a leer, con respeto el uno por el otro y con argumentos de peso. Entre ellos destacaba Iñako una realidad: que TB en casi dos décadas sólo ha tenido 3 WR Pro Bowlers, que uno de ellos fue Troy Brown y otro Randy Moss que duró apenas un año por Boston. Bueno, siendo así y sin obviar el detalle de que también ha tenido y tiene a Rob Gronkowski, que puede ser el mejor TE que haya jugado a este deporte... sí, pienso que Brady no ha tenido a un Donald Driver o sobre todo a un Jordy Nelson, pero honestamente opino que tanto Aaron Rodgers como Tom Brady tienen la virtud de hacer mejores a sus receptores. Pienso que es algo muy evidente, que su excelencia facilita la vida a los que buscan los balones que ellos mandan.

Voy un poco más allá y abro el abanico no limitándome a los receptores. Desde 2008, año en que Rodgers alcanzó la titularidad, son 19 los probowlers con los que ha jugado Rodgers: Clay Matthews, Charles Woodson, John Kuhn, Nick Collins, Josh Sitton, Greg Jennings, Chad Clifton, TJ Lang, Jeff Saturday, Scott Wells, Haha Clinton Dix, Sam Shields, Julius Peppers, Tramon Williams, Jordy Nelson, Eddie Lacy, David Bakhtiari, BJ Raji y Randall Cobb.  Por el otro lado, 18 compañeros de Brady han alcanzado el partido de las estrellas en ese lapso de tiempo: Matt Slater, Logan Mankins, Wes Welker, Vince Wilfork, Rob Gronkowski, Stephen Gostkowski, Matt Light, Jerod Mayo, Brandon Meryweather, Devin McCourty, Darrelle Revis, Jamie Collins, Brian Waters, Andre Carter, Aqib Talib, Malcom Butler, Donta Hightower y Chander Jones.

Aunque a priori parezca no haber muchas diferencias, New England ha tenido muchos más múltiples probowlers pero sobre todo en papeles más decisivos. Podemos convenir que en general, sobre todo en los últimos años, el supporting cast del que ha disfrutado Tom Brady es mejor y más completo que el de Rodgers. En gran medida generado, no adquirido y es aquí donde la mano de Belichick se nota sobremanera, pues ha creado muchas maravillas de la nada, mientras Mike McCarthy no tiene esa capacidad. Pero es de justicia decir que entre los que han sido los objetivos de los balones que lanzan TB y AR -salvando el año de Moss- no ha habido Julios Jones, Megatrones ni Antonios Browns. Con una excepción: Brady ha tenido a Gronk y Gronk sí es un jugador de otro mundo. 

Esa discusión entre Rubén e Iñako empezó después del drive ganador de Green Bay en Dallas, otro suicidio de Jason Garrett en forma de un minuto en el crono para disfrute de Rodgers, bueno para que nos haga disfrutar con él. Lo cierto es que viendo después 'El drive de la semana' que nos regaló Marco Álvarez y que sacó las vergüenzas a la defensa de Dallas, vamos a decir que los constantes errores de la zaga de los Boys pusieron de su parte, pero si un especialista hay en encontrar esas rendijas ese es Aaron Rodgers. Bueno, uno... Tom Brady sumó el drive ganador número 50 de su carrera alguna fecha antes ante Houston, que no es ninguna broma.

No sé si también os pasa, pero a mí cada vez que veo alguna de estas exhibiciones de cualquiera de los dos se me pasa por la cabeza "este tío es el mejor, es un mito, es una leyenda" y me pega un subidón muy grande porque me maravilla poder ser testigo de ello. Pero lo que seguro no me pasa es que en ese momento de catarsis me ponga a pesar "¡Pero cómo pueden decir que Brady/Rodgers es mejor que él!, qué va”. Sucede que los dos son algo extraordinario, que es probable que Aaron Rodgers sea el mejor jugador del planeta en este momento, más físico, con más talento, mayor capacidad de improvisación y capacidad de hacer magia; quizás sí –lástima de clavícula rota que nos va a privar de esto durante un tiempo-. Y es probable que Brady haya sumado a su ya de por sí inmenso talento y carácter, esa mezcla de suerte y ayuda que también es muy necesaria para convertirte en el mejor de todos los tiempos. Yo lo veo así, pero si me dais argumentos para defender a alguno de ellos en el otro sentido es muy probable que vuestros argumentos me parezcan válidos. Pero no contéis conmigo para denostar al otro porque os guste uno más, porque a mí me vuelven loco los dos y si tengo que elegir entre papá y mamá no voy a saber por quién decantarme. No contéis conmigo para menospreciar a ninguno de ellos, estaré ocupado disfrutando de los que quizá son los dos QBs que más me han hecho disfrutar de este deporte. Y me siento afortunado de poder ver a ambos cada fin de semana. Os invito a hacer lo mismo.

Iker Sagasti
@sagastiker

lunes, 31 de julio de 2017

PERFILES: AARON RODGERS

Resumir en apenas diez minutos las extraordinarias habilidades de Aaron Rodgers es una misión prácticamente imposible. Bajo los mandos del dos veces MVP los Green Bay Packers se han clasificado para los playoffs en cada una de las últimas ocho temporadas. Su mezcla de precisión, brazo, lectura del juego y capacidad para improvisar le convierten en uno de los jugadores más decisivos de la liga. A sus 33 años el quarterback sigue en lo más alto de su juego y dispuesto a conquistar su segundo campeonato.

lunes, 29 de agosto de 2016

2016 Pretemporada Semana 3: L vs GREEN BAY 10-21

Los 49ers completaron su peor partido de la pretemporada, cayendo por 21-10 ante los Green Bay Packers en su tercer compromiso veraniego. He visto el encuentro de forma enlatada por falta de tiempo pero no necesito mucho más para deciros que fue una actuación de lo más inconsistente (citando de forma textual a Chip Kelly) y desalentadora, especialmente en lo que al ataque se refiere.

Destacar en primer lugar el cambio en la alineación titular de la OL: Stanley-Beadles-Kilgore-Davis-Brown. Debutó Anthony Davis con el equipo 1 pero no Joshua Garnett como se había visto en los entrenos semanales. Kelly achacó a estos retoques el mal resultado de la ofensiva frente a la D# de los Packers. No se pudo correr como en anteriores semanas y ninguno de los quarterbacks enseñó nada. Digo "los" porque por fin se produjo el esperado regreso de Colin Kaepernick. Tras tanto tiempo sin snaps oficiales le vi de lo más oxidado, no confiando nada en lo que veían sus ojos y saliendo a correr a la mínima que olía problemas. Tanto Kap como Blaine Gabbert se repartieron series con los titulares durante la primera mitad, lo que indica a las claras que Kelly no tiene decidido quién será el que abra la regular season.

Muy frustrante la enésima lesión de Bruce Ellington. En la NFL actual la figura del hombre del slot es básica y simplemente no puedes contar con alguien que siempre está tocado físicamente. De inmediato los niners mandaron a Brandon Thomas a Detroit a cambio de Jeremy Kerley. El ex receptor de los Jets podrá enamorar más o menos pero al menos ha sido un regular en las alineaciones de su equipo y tiene capacidad para doblar como retornador de punts.

La defensa estuvo casi cuarenta minutos sobre el campo. Los Packers se jugaron hasta seis veces el cuarto down y convirtieron cinco de ellos, la mayoría en situaciones que en un encuentro de verdad habrían desembocado en punt o field goal. Destacar la labor de Ray-Ray Armstrong que no me extrañaría que acabara dando la sorpresa y siendo el titular junto a NaVorro Bowman. Le falta empaque para trabajar en la caja pero es mucho mejor que Michael Wilhoite y Gerald Hodges en cobertura. En relación a éste último estoy decepcionado con él. Esperaba que su salida de Minnesota se hubiese debido a la feroz competencia que tenía allí, pero parece ser que además de eso el jugador tampoco merece demasiado la pena.

El otro hombre a subrayar es Tank Carradine. Le doy a él mi particular GAME BALL por su buena pretemporada en general más que por este partido en concreto. No apostaba un duro por él en su conversión a OLB pero poco a poco se le va viendo mejor en el puesto. No sé si será el que ocupe el lugar de Aaron Lynch en el tiempo de su suspensión pero sí que contará con más snaps de los esperados en principio.

Nos queda el último de los encuentros de mentira, el jueves en San Diego. Tengo curiosidad por ver si jugarán algo los titulares, básicamente para comprobar si el duelo tendrá alguna repercusión en la lucha por la plaza de quarterback titular o si Kelly usará los entrenamientos restantes para tomar la decisión.

lunes, 5 de octubre de 2015

2015 Semana 4: L vs GREEN BAY PACKERS 3-17


Los 49ers sumaron su tercera derrota consecutiva ante los Green Bay Packers. La defensa mantuvo el tipo dignamente y estuvo a la altura una vez más en su enfrentamiento contra Aaron Rodgers. Sin embargo, todos sus esfuerzos resultaron ser en vano por culpa de un ataque que por segunda semana consecutiva ofreció una imagen indigna.

El juego de carrera fue "infrautilizado", y el de pase "sobreutilizado", justo lo contrario de lo que había proclamado Jim Tomsula los días previos al partido. "No somos un equipo de dropback" había afirmado el head coach, pero eso es exactamente lo que vimos el domingo. Y un equipo malo además en ese aspecto. Muy malo.

Detrás de una línea ofensiva muy deficiente en la protección del pase, Colin Kaepernick fue perdiendo poco a poco una confianza que ya de por sí estaba muy baja. Lastrado por las cuatro intercepciones de la jornada anterior, Kaepernick jugó ultraconservador, no queriendo arriesgar lo más mínimo, no fueran a repetirse los errores de Arizona. Para el último cuarto no era más que una marioneta cuyos hilos manejaba Dom Capers, coordinador defensivo de Green Bay. Pases a los receptores que o bien se marchaban tres yardas altos o bien se quedaban tres yardas cortos; sacks que podían evitarse lanzando al receptor "hot" que se producían por ser incapaz de mantener la mirada en el campo abierto; y un lastimoso pase final a un receptor que estaba en el suelo. Todo esto ante la impasible mirada de un coordinador ofensivo y un head coach que nada hicieron por revertir la situación. Ni un solo cambio de personal, ni una arenga, ni una modificación del plan de juego. Todo esto mientras la defensa se batía el cobre ante uno de los equipos ofensivos más peligrosos de la NFL.

¿Hacia dónde va este equipo? Tras una prometedora victoria inaugural todo lo que funcionó aquella noche se ha olvidado y parece que no esta próximo de volver a repetirse. Sin la más mínima amenaza del juego aéreo las defensas rivales no tienen miedo alguno a alinear a sus once hombres en un rango de 15 yardas desde la línea de scrimmage en la mayoría de las jugadas. Kaepernick ha de empezar a jugar mejor ya y los entrenadores de ataque confeccionar un plan que no exponga al máximo las carencias del personal con el que se cuenta: pases más rápidos (los olvidados slants), jugadas de screen (¿para qué se fichó a Reggie Bush?), mover el pocket hacia el lado izquierdo más repetidamente (Joe Staley no deja de ser un All-Pro en su puesto) y lanzar pases profundos a Torrey Smith aunque sólo sea para sacar interferencias defensivas.

Esto son sólo algunas sugerencias que un mero aficionado puede hacer desde su casa. Se haga esto o no lo único que espero es que a partir del domingo se produzcan cambios y no volvamos a tener que presenciar el espectáculo de "inmovilidad" que ofreció el domingo el conjunto de Jim Tomsula.

GAME BALL -> Aaron Lynch: el linebacker registró dos sacks sobre Rodgers y fue uno de los muchos hombres que en defensa se ganaron el pan.

martes, 10 de febrero de 2015

2014 - Semana 13: NEW ENGLAND PATRIOTS 21 GREEN BAY PACKERS 26

Leyenda saluda a leyenda a la finalización del partido.
Por diferentes motivos solo ha habido hasta ahora un enfrentamiento entre Tom Brady y Aaron Rodgers, dos de los mejores quarterbacks de su generación y de toda la historia de la NFL. Este duelo se produjo en la Semana 13 de la campaña 2014 y resultó a mi juicio el partido más memorable de aquella regular season. Ambos quarterbacks llegaron al encuentro liderando a sus equipos en fantásticas rachas y acumulando registros estratosféricos por el camino. Los Packers habían ganado siete de sus últimos ocho compromisos con Rodgers sumando 25TD por apenas 2INT en ese período. Por su parte, Brady venía de lanzar 22TD por 4INT en lo que habían sido siete victorias consecutivas de New England tras un difícil primer mes de competición en el que incluso se le cuestionó a Bill Belichick la titularidad de su quarterback. Los dos equipos estaban en plena lucha por lograr la codiciada ventaja de campo en sus respectivas conferencias por lo que el partido tenía una importancia capital.

Jordy Nelson y Darrelle Revis protagonizaron un gran duelo.
La noche perteneció a la gran estrella de los Packers que dio un absoluto clinic de fundamentos de su posición ante una de las secundarias más complicadas de la competición que incluía a Darrelle Levis y Devin McCourty entre otros. En el primer cuarto Green Bay anotó en sus tres posesiones rumbo a una ventaja de 13-0. Rodgers conectaba con su homónimo, el tight end Richard Rodgers, en un espléndido lanzamiento de 32 yardas que prácticamente marchó teledirigido a las manos del receptor tras un gran "pump fake" que congeló a la defensa.

Por supuesto Brady no estaba dispuesto a contemplar el recital desde su banda sin hacer nada cuando le tocaba entrar en el campo. Apoyándose en Rob Gronkowski (7 recepciones, 98 yardas) condujo dos drives que acabaron en sendos touchdowns. El segundo fue precedido por una brutal acción de Gronk que pasó literalmente por encima del safety Ha Ha Clinton-Dix.

Con 1:05 por jugar hasta el descanso y el balón en su yarda 19 parecía que el resultado sería de 16-14 Green Bay al intermedio. Pero Rodgers tenía otros planes. Exhibiendo su movilidad conectaba un pase fuera del pocket para James Starks que resultaba en una ganancia de 28 yardas. Tres downs después, Jordy Nelson se zafaba del pegajoso marcaje de Revis y aprovechaba un perfecto pase de su quarterback para completar un espectacular touchdown de 45 yardas que psicológica y deportivamente hacía mucho daño a los Patriots. 23-14 Packers al descanso.

Durante la segunda mitad Rodgers continuó el recital. Sin embargo sus compañeros le jugaron dos malas pasadas que pudieron ser decisivas. Primero el kicker Mason Crosby erraba un sencillo field goal de 40 yardas. Más tarde, Davante Adams dejaba caer al suelo lo que llevaba escrito un pase de touchdown. Green Bay se tenía que conformar con los tres puntos en lugar de siete, lo que dejaba una ventana de esperanza para New England, solo cinco abajo (26-21) a 8:35 de la conclusión.

Gronkowski estuvo a punto de completar una recepción milagrosa.
En 4ª y 3 en su propia yarda 49 Brady conectaba con Julian Edelman para el primer down. Dos
jugadas después Gronkowski movía las cadenas en 3ª y 7. En la yarda 20 ya de los Packers Brady lanzaba un perfecto balón para su tight end que no resultó en touchdown por la providencial intervención de Clinton-Dix, que se tomaba la revancha del aplastamiento sufrido en la primera parte. Las desgracias para New England no acabaron ahí. Un sack en el siguiente down obligaba a Belichick a chutar el field goal. Para rematar la faena Stephen Gostkowski fallaba la patada.

A pesar de todo los Patriots podrían haber tenido una última oportunidad para ganar el partido. Para ello necesitaban detener a Rodgers en un 3ª y 4 a 2:28 del final. La cobertura fue buena pero también la protección al quarterback. Rodgers (24/38, 368yds, 2TD) no se puso nervioso, aguantó en el pocket el tiempo necesario y al final encontró a Randall Cobb para el primer down que sellaba la victoria. Fue un gran triunfo en un encuentro disputado y bien jugado por dos grandes equipos.

Rodgers continuó su temporada de fantasía camino de su segundo MVP. Sin embargo, una inoportuna lesión le lastró en los playoffs y la NFL se quedó sin la posible revancha en la Super Bowl entre New England y Green Bay cuando los Packers desperdiciaron una gran ventaja en los minutos finales del partido por el campeonato de la NFC. Los Patriots no volverían a perder un encuentro en el que se jugaban algo hasta 364 días después, levantando en el proceso su cuarto trofeo Vince Lombardi.

Finalistas:
Week 06 - Carolina Panthers vs Cincinnati Bengals (dramática lucha que termina en empate).
Week 08 - Washington Redskins vs Dallas Cowboys (los Skins dan la sorpresa con su tercer quarterback).
Week 13 - San Diego Chargers vs Baltimore Ravens (el coraje de Philip Rivers salva a San Diego).

miércoles, 10 de febrero de 1999

1998 - Semana 5: MINNESOTA VIKINGS 37 @ GREEN BAY PACKERS 24

Randall Cunningham
A partir de octubre de esta temporada conseguí acceso a los partidos que ofrecía Canal+ vía satélite a través de Sportmania. Eso me permitió ver tres encuentros completos a la semana en lugar de uno y por tanto pude seguir la competición de manera más plena.

El partido que paso a recordar no fue ni de lejos uno de los más reñidos del año. Al contrario, los Vikings pasaron por encima de Green Bay de principio a fin. Sin embargo, lo que se pudo ver aquella noche en Lambeau Field trascendió el resultado final por la huella tan profunda que dejó en todos los que pudimos ver el espectáculo que montaron un veterano quarterback al que ya se le daba por acabado para la liga y un receptor novato que iba camino de comerse la NFL.

Nadie había sido capaz de ganar en la casa de los Packers desde septiembre de 1995, una increíble racha de 25 partidos seguidos de temporada regular más otros cuatro de playoffs. Era y sigue siéndolo hasta ahora la segunda mejor marca de la historia de la liga. Green Bay era el campeón de la NFC de las dos campañas anteriores y llegaba a este choque (al igual que su rival) con un perfecto récord de 4-0. Tenía en Brett Favre al triple ganador del MVP de la competición. Por todos esos motivos el impacto de la enorme victoria de Minnesota fue tan grande.

Los Vikings no tardaron mucho en dar el primer susto. En su tercera jugada de ataque Randall Cunningham conectaba con Randy Moss en un touchdown de 75 yardas. Todos se quedaron con la boca abierta ante la inmensa velocidad del rookie, incluido el respetado coordinador defensivo Fritz Shurmur. Sin embargo, la acción fue anulada por un holding en la línea de ataque.

En el segundo cuarto comenzó la avalancha. Cunningham se limitaba a colgar balones a sus enormes wide receivers y la secundaria de Green Bay parecía un grupo de niños incapaces de defenderse. Jake Reed anotaba desde 56 yardas, luego Moss hacía lo propio desde 52 y al descanso Minnesota ya ganaba 24-10.

Randy Moss en brazos del fallecido Korey Stringer.
A la vuelta de los vestuarios las cosas no mejoraron para los Packers. Mientras Favre (13/23, 114yds, 3INT) vivía una de las peores noches de su carrera, Cunningham parecía rejuvenecido y cambiado a los mandos del ataque de los Vikings tras pasar un año retirado una vez que se consumó su divorcio de Philadelphia. Cuando Moss anotó su segundo touchdown en otra bomba y puso el marcador en un increíble 37-10 se podría haber escuchado la voz de Vince Lombardi desde el cielo, el estadio quedó enmudecido.

Cunningham terminó con 442 yardas (récord histórico ante Green Bay) y 4 pases de touchdown en una portentosa actuación. Moss atrapó 5 pases para 190 yardas (incluidas recepciones de 52, 41, 46 y 44 yardas más otra anulada de 75 y al menos otras dos en las que por centímetros no se completó un claro "big-play"). El ataque de Minnesota en 1998 sería una máquina imparable durante todo el año y sólo un inesperado error del kicker Gary Anderson (perfecto toda la campaña) evitó su presencia en la Super Bowl.

Finalistas:
Week 09 - Minnesota Vikings vs Tampa Bay Buccaneers (Warrick Dunn y Mike Alstott le quitan el invicto a Minnesota).
Week 12 - Miami Dolphins vs New England Patriots (duelo de pistoleros entre Dan Marino y Drew Bledsoe).
Week 13 - Buffalo Bills vs New England Patriots (final con tremenda polémica).