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miércoles, 10 de febrero de 2016

Los 11 de Deion - TEMPORADA 2015

ATAQUE
* QB: Cam Newton (Carolina): competición de tres hombres hasta casi el final de temporada entre Newton, Tom Brady y Carson Palmer. El quarterback de los Panthers se mostró imparable de mitad de campaña en adelante al tiempo que el de New England se resintió cuando las lesiones empezaron a asolar a sus compañeros. Aunque el resultado final de la Super Bowl no fue el esperado el año de Cam ha sido claramente el mejor en esta posición en 2015. No me impresionan tanto sus estratosféricos números (en una temporada en la que ha resultado "sencillo" hacerlos para los QB) como su impacto en el juego de un equipo que sin demasiado talento ha sido el más anotador de la NFL.

* RB: Adrian Peterson (Minnesota) y Todd Gurley (St. Louis): no ha sido un año muy brillante para esta posición, que año tras año va perdiendo prestigio y valor en los equipos. Encontrar un back de tres downs cada vez se hace más difícil al punto de que la "especie" de runningback tradicional casi parece en extinción. Peterson ha vuelto a la grande tras un año en blanco, mostrando más elusividad de la que recordaba por contra de una menor potencia en carreras interiores. Digamos que a los 30 años A.P. ha cambiado un poco su estilo para prolongar su excelsa carrera. Junto a él uno que ha debutado en la NFL y tiene muchos años buenos por delante, Todd Gurley. El runningback de los Rams tiene doble mérito porque volvía de una grave lesión y porque jugó en un ataque sin ninguna amenaza aérea. Mención honorífica aquí para Devonta Freeman, runningback de los Atlanta Falcons.

* WR: Antonio Brown (Pittsburgh) y Julio Jones (Atlanta): por tercera temporada consecutiva Brown ha continuado poniendo números de otro planeta sobre la mesa. De no ser por los problemas físicos de Ben Roethlisberger, que obligaron a los Steelers a jugar sin quarterback (ejem. con Michael Vick) durante cuatro semanas, podría haber batido las marcas históricas de recepciones y yardas aéreas en un año, siendo por qué no el primero en llegar a las 2000. Julio Jones no ha sido menos que Brown, dominando a los cornerbacks rivales como si fuesen niños. Empezó la campaña avergonzando a Byron Maxwell y su gran contrato y la terminó superando al mejor cornerback este año en mi opinión, Josh Norman. Estando sano no hay receptor más dominante en la actualidad. Mención honorífica aquí para Larry Fitzgerald, convertido a slot receiver pero con mentalidad de tight end.

* TE: Rob Gronkoswki (New England): creo que no hace ninguna falta razonar esta selección, la tercera de Gronk en mis equipos ideales, así que pasaré directamente a las menciones honoríficas: Greg Olsen, Tyler Eifert y Jordan Reed. Sin duda que 2015 ha sido un año formidable para esta posición, que cada temporada que pasa va ganando más relevancia.

* OT: Joe Thomas (Cleveland) y Trent Williams (Washington): en Cleveland tienen a LeBron, pero también a un crack del calibre de Thomas que por desgracia está dando sus mejores años en un conjunto sin rumbo. El mejor tackle izquierdo en protección de pase que he visto nunca. Para el segundo OT he tenido más dudas. Normalmente intento meter un tackle derecho pero por falta de candidatos convincentes casi siempre acabo metiendo otro izquierdo. Esto vuelve a pasar ahora y me quedo con Williams de los Washington Redskins por su buen hacer en todas las facetas de esta difícil posición: protección de pase, bloqueos para la carrera y capacidad para salir al 2º nivel en "pull".

* OG: Marshal Yanda (Baltimore) y David DeCastro (Pittsburgh): Yanda continúa siendo uno de los jugadores más divertidos de ver a los que nunca verás portar el balón. Sí, soy muy raro y de vez en cuando me fijo en los gordos de la línea de ataque y disfruto con ellos. De esta forma aprecié un poco más este año a DeCastro. La línea ofensiva de los Steelers era una delicia cada semana y al fijarme descubrí su gran juego dentro de lo que ha sido una unidad muy productiva.

* C: Ryan Kalil (Carolina): no es fácil ser el center de un equipo de NFL, pero en Carolina lo es si cabe un poco más por la variedad enorme de su playbook en lo que al juego de carrera se refiere. Kalil es un fino estilista (dentro de la finura que rodea a estos chicos), que más de una vez ha allanado considerablemente el camino a la end zone para su quarterback.
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DEFENSA
* DE: J.J. Watt (Houston) y Khalil Mack (Oakland): qué decir de Watt a estas alturas. Es la cuarta temporada consecutiva que se pasa por aquí. En 2015 ha terminado por asentarse en la posición de defensive end y le hemos visto menos por el centro de la línea, pero de cualquier manera su impacto en el juego sigue siendo brutal. Otro que ha estado formidable es el jugador de segundo año de los Raiders, Khalil Mack, que bien pudo haber sido compañero de equipo de Watt. Sus 15.0 sacks lucen mucho (cinco de ellos en una mágica tarde en Denver), pero casi más me ha impresionado su desempeño cerrando el "edge" en el juego terrestre.

* DT: Aaron Donald (St. Louis) y Kawann Short (Carolina): no sé si alguna vez he seleccionado una pareja de defensive tackles más productiva que la de Donald y Short este año. El primero debió ser el jugador defensivo de la temporada en mi opinión. El segundo fue pieza clave en el campeonato de la NFC de los Panthers. Dos bestias en el pass-rush que también han sido muy eficientes contra la carrera. Es una pena que la gran campaña de Geno Atkins se quede en mención honorífica porque también fue extraordinaria.

* OLB: Von Miller (Denver) Thomas Davis (Carolina): dos de mis jugadores favoritos en las últimas temporadas. Para Miller es su tercera presencia aquí en cuatro años y casi sólo por lo que hizo en final de conferencia y Super Bowl ya debería haber entrado. El caso de Davis es el de un jugador que siempre rozaba aparecer en mi equipo ideal pero que terminaba por ceder ante otros. Esta vez me he querido sacar esta espinita que tenía clavada con él aunque haya tenido que sacrificar a Derrick Johnson, otro que lo merecía mucho. Su pundonor para disputar la Super Bowl con el brazo recién operado ha sido la guinda. Grande Thomas Davis.

* MLB: Luke Kuechly (Carolina): el capitán de la defensa de los Panthers se sobrepuso a una grave conmoción cerebral a comienzos de liga para completar una fabulosa campaña. Una bala para penetrar en los backfield rivales, ya sea para placar a corredores o lograr sacks, de los mejores a la hora de zafarse de un bloqueo e insuperable en su faceta en cobertura. Su defensa a un postrero pase de Russell Wilson sobre Doug Baldwin en los playoffs divisionales es una de las jugadas de la temporada.

* CB: Josh Norman (Carolina) y Patrick Peterson (Arizona): dos debutantes en mis conjuntos ideales que han brillado con luz propia esta campaña. Norman forma parte de una unidad que juega más en zona, mientras que Peterson ha tenido más responsabilidades hombre a hombre. Sistemas aparte los dos han sido los mejores a mi juicio en esta posición. Aquib Talib llegó con opciones de robar un puesto de titular aquí hasta la misma Super Bowl, pero su mala cabeza el domingo le terminó por dejar como mención honorífica.

* S: Tyrann Mathieu (Arizona) y Reggie Nelson (Cincinnati): una lástima que la magnífica campaña de Mathieu quedase cortada por una seria lesión, hasta ese momento estaba en disputa por el galardón de jugador defensivo del año. "Honey Badger" es el hombre más polivalente en la NFL a día de hoy, capaz de jugar en cinco diferentes posiciones sin que baje su rendimiento. Ojalá que vuelva en 2016 en su mejor forma. Nelson fue un auténtico "ball-hawk" (ocho intercepciones) para una defensa de Cincinnati que a la sombra del ataque terminó siendo la segunda que menos puntos encajó en toda la NFL. Mención honorífica para el gran Charles Woodson, al que se le terminó haciendo un poco larga su última temporada en activo pero que hasta la mitad de la misma fue el mejor safety de la liga.

A modo de conclusión remarcar que en el caso de Adrian Peterson ha igualado con su quinta nominación para mis equipos ideales a Peyton Manning y Ed Reed como los jugadores más premiados en los catorce años de historia que suman ya estos "11 de Deion". Otro récord han sido los seis hombres que han entrado de Carolina Panthers, nunca antes había metido tantos de un mismo equipo (2003 Baltimore Ravens y 2007 New England Patriots con cinco). La última plusmarca ha sido personal, 185 encuentros presenciados por televisión entre regular season y playoffs (no llegan a 40 los "enlatados"). El próximo año intentaremos ir a por los 200, aunque no será fácil.

Ha sido una campaña muy entretenida en mi opinión, con bastantes partidos para el recuerdo. Quizás me faltó ese choque memorable de post-temporada, el Cardinals-Packers tuvo un final apoteósico pero globalmente no me terminó de enamorar. Aún así el sabor de boca es muy bueno y las ganas de que comience la siguiente temporada están ahí. Sólo habrá que esperar ocho largos meses...

2015 - Semana 12: NEW ENGLAND PATRIOTS 24 DENVER BRONCOS 30 OT

CJ Anderson corre bajo la nieve hacia el touchdown ganador en el tiempo extra.
Si os parece que los New England Patriots están apareciendo mucho por esta sección vais bien encaminados. Por cuarto año consecutivo son actores principales del mejor partido a nuestro juicio de la temporada regular. Y esperad porque la racha no finalizará aquí. El conjunto de Bill Belichick no había perdido un encuentro en el que se jugara algo desde aquella derrota en Lambeau Field que resumimos aquí anteriormente. El 2015 estaba siendo inmejorable para los de Foxboro, con tres triunfos en invierno camino de la Super Bowl XLIX y un perfecto arranque de regular season en otoño de 10-0. Todo esto pese a la amenaza de suspensión sobre Tom Brady por el asunto del "Deflategate" y una paulatina serie de lesiones que estaba dejando al quarterback sin varios de sus mejores amigos, Dion Lewis, Nate Solder, Julian Edelman y Danny Amendola.

Contar con tantas bajas en el plano ofensivo nunca es bueno, pero si tu rival es la defensa de Denver Broncos de 2015 la receta está abocada al desastre. La unidad, comandada por Wade Phillips desde la banda y por Von Miller sobre el césped, sembró el pánico sobre sus rivales a lo largo de toda la campaña. Tras varios años a la sombra del ataque de Peyton Manning, la defensiva asumió todo el peso de la franquicia para continuar ganando pese al mal estado físico de su quarterback. Manning de hecho estuvo ausente en este choque por una fascitis plantar y fue Brock Osweiler el que dirigió la ofensiva en el que era en aquel momento tan solo su segundo partido como titular en la NFL. El récord de los Broncos de 8-2 se podía considerar casi milagroso, hasta entonces habían cometido más turnovers (19) que touchdowns (18) en ataque.

Con estos dos grandes récords en liza, bajo las cámaras del Sunday Night Football y con la nieve constante cayendo sobre Denver parecía que el éxito estaba asegurado para este partido pese a la falta del eterno duelo Brady vs Manning. Y así fue.

Gronk fue un quebradero de cabeza para Denver.
La noche empezó muy fuerte. En el primer drive de los Patriots Rob Gronkowski recibía un corto pase y lo convertía en un espectacular touchdown humillando a los dos safeties de Denver, Darian Stewart y TJ Ward, que estaban realizando una doble cobertura sobre el tight end. Tras este fuego artificial las defensas tomaron el mando. New England avanzaría un máximo de 38 yardas en uno de sus siguientes ocho drives ante la asfixiante presión de los Broncos. En el otro lado Osweiler tenía muchas dificultades para mover a sus compañeros. Seis de las primeras diez posesiones finalizaron en tres y fuera y otra en intercepción. Al terminar el tercer cuarto el resultado era favorable a los visitantes por un corto 14-7.

La locura se desató a partir de la jugada inicial del último período. Brady aprovechaba un emparejamiento favorable para encontrar a su cuarto runningback, Brandon Bolden, completamente desmarcado para un touchdown de 63 yardas. Cuando los Broncos tuvieron que despejar el balón vía punt tras otro drive de tres jugadas parecía que la imbatibilidad de New England iba a continuar. Sin embargo, en ese momento las lesiones en el cuerpo de receptores golpearían duro a los Patriots. Chris Harper, únicamente en el campo por las ausencias citadas al inicio, no controlaba el balón en el punt y Denver recuperaba posesión en ataque. Cuatro jugadas y 36 yardas después estaban en la end zone para recortar las diferencias de nuevo a una anotación. Al día siguiente Harper era cortado y relegado al practice squad.

Las desgracias no suelen venir solas dice el refrán y esto puede aplicarse perfectamente aquí para los chicos de Belichick. Dos penalizaciones anularon sendas conversiones de tercer down en drives consecutivos. Entre medias los Broncos anotaban un field goal para acercarse algo más, 21-17. Poco después, intentando consumir el reloj para cerrar el partido, Gronkowski era sacado del terreno de juego en el coche médico tras sufrir un duro golpe en la rodilla. Otra arma menos para Brady. Denver lograba recuperar el balón a 2:31 de la conclusión en un intento final por ganar el choque.

En la primera jugada Osweiler conectaba con Demaryius Thomas para una ganancia de 36 yardas. Fue la única conexión entre ambos en toda la noche en trece intentos. A continuación Emmanuel Sanders atrapaba otro largo envío de Osweiler para 39 yardas. El joven quarterback culminaba el fantástico drive con otro gran pase, esta vez para Andre Caldwell, que adelantaba a los locales por primera vez en el partido.

Ante la mejor defensa de la liga, sin casi tiempo en el reloj ni compañeros a los que lanzar Brady fue capaz de conectar tres pases para poner a Stephen Gostkowski en disposición de mandar el choque a la prórroga. El kicker convertía un difícil field goal de 47 yardas bajo la ventisca y la emoción se prolongaba pues al tiempo extra.

Los Patriots abrieron en ataque pero Miller les cerraba las puertas de bruces con un fantástico sack que propiciaba el punt. En su tercera jugada en ofensiva, CJ Anderson recibía el balón en un pitch y superaba a media defensa de New England camino de un espectacular touchdown de 48 yardas que cerraba un duelo memorable. Anderson ganó 107 de sus 153 yardas totales tras el descanso. Osweiler aguantó el embite de medirse a Brady y salía reforzado en sus aspiraciones de mantener el puesto de quarterback titular una vez que Peyton estuviese recuperado.
Osweiler mantendría la titularidad hasta el final de la regular season.
Por fortuna para New England, Gronkoswki sólo se perdería un partido tras lo que parecía una lesión mucho más seria. Los Patriots avanzaron un año más hasta la final de conferencia. Allí les volverían a recibir los Broncos en Mile High. La diferencia es que esta vez sí era Manning el quarterback titular. Dos pases de touchdown suyos en el primer tiempo y el impresionante desempeño una vez más de la defensa de Denver obraron la proeza de batir dos veces en el mismo año al conjunto de Belichick. Los Broncos ganarían la Super Bowl para culminar un año increíble pero sorprendentemente defenderían el campeonato en 2016 sin ninguno de sus dos quarterbacks. Manning optaría por la retirada mientras que Osweiler se marchaba a Houston en agencia libre.

Finalistas:
Week 06 - Carolina Panthers vs Seattle Seahawks (Cam Newton y Carolina se doctoran).
Week 10 - New England Patriots vs New York Giants (el último clásico entre Belichick y Coughlin).
Week 10 - Arizona Cardinals vs Seattle Seahawks (los Cardinals toman el mando de la NFC Oeste).

lunes, 8 de febrero de 2016

SUPER BOWL 50: Colorado, el estado de la marihuana y de la kryptonita

Von Miller fue la kryptonita de Cam Newton
Hace unos años se legalizó en el estado de Colorado (junto al de Washington) la venta de marihuana con fines recreativos en los Estados Unidos. Desde anoche también se va a empezar a comercializar en las montañas rocosas la kryptonita. Este mineral se puede encontrar, en abundantes cantidades, en la ciudad de Denver y concretamente en su equipo de football, los Broncos. Von Miller la tiene aproximadamente en el 90% de su cuerpo, DeMarcus Ware en otro 80%, Malik Jackson en un 75% y podríamos seguir y seguir, Derek Wolfe, Danny Trevathan, T.J. Ward, Chris Harris, Darian Stewart, Aquib Talib (a éste ayer se le diluyó entre demasiada adrenalina y testosterona), etc. No hay mayor experto en encontrar la kryptonita que John Elway y sus suministros son perfectamente organizados y distribuidos por Wade Phillips.

Estos son los nombres que recordaremos de los Denver Broncos de 2015, campeones de la Super Bowl 50 y autores de una de las campañas más memorables en el plano defensivo de la era moderna en la NFL. Puede que su media de puntos (superior a los 18 por choque disputado) palidezca al lado de otras históricas unidades, pero hacerlo en una época donde las defensas tienen un handicap de un touchdown por las reglas actuales y con un ataque que no sólo no produce sino que encima perjudica con turnovers inaceptables (otros dos anoche) es digno de todos los elogios.

¿Cómo obraron los Broncos la proeza de dejar en diez puntos al ataque más explosivo de la temporada con el jugador más dominante a los mandos?

  • Número 1: pararon la carrera de Carolina. En ningún momento los Panthers pudieron desarrollar uno de sus habituales drives centrados en el juego terrestre que tantas opciones le van abriendo a lo largo del partido. Jonathan Stewart fue embotellado una y otra vez al tiempo que Cam Newton sólo producía con scrambles y no con las carreras diseñadas que son las que terminan por marear a las defensas y abrir oportunidades para sus compañeros.

  • Número 2: sacaron del partido a Greg Olsen. El tight end fue golpeado constantemente en la línea de scrimmage y recibió doble cobertura en casi todos los snaps. Olsen es el jugador con el que Newton se siente más cómodo lanzando y el único en la plantilla con manos seguras. Sin el #88 produciendo la defensa de Denver convirtió al polifacético ataque de los Panthers en un tradicional equipo pasador, justo lo que necesitaban.

  • Número 3: sin juego de carrera y sin su válvula de seguridad Superman se quedó sin su capa y sin su escudo protector. Obligado a lanzar más de la cuenta (41 intentos por los 30,3 a lo largo del año) y a sus wide receivers de menor categoría llegaron los "drops" que han sido habituales en Carolina en 2015. Los Ginn, Brown, Cotchery no estuvieron bien, pero en el partido más importante de la campaña no van a arreglar de repente sus deficiencias. Todo el mérito para la defensa de Broncos por forzar a los Panthers a jugar a lo que peor hacen.

La carrera de Carolina no fue un factor en la Super Bowl
Estos tres ingredientes, mezclados por un feroz pass-rush, convirtieron a Newton en un jugador desquiciado que pasó más tiempo corriendo hacia atrás para evitar sacks que hacia delante para ganar yardas. La actuación del MVP fue decepcionante. Pases errados por falta de precisión, indecisión y lentitud en algunos lanzamientos, falta de reconocimiento de un pass-rush que llegaba con asiduidad y lo peor de todo una actitud que no puedes tener el día más importante de tu vida. Una carrera para -1 yarda tras el descanso, cuando se había visto que los scrambles serían vitales, me dejaron muy frío. Si eres Superman y tienes unas capacidades atléticas superiores, úsalas, ya sea para salir del pocket rápidamente y correr en lugar de aguantar estático buscando hombres que no pueden desmarcarse o bien para tirarte al suelo por un fumble que puede decidir el campeonato. En la casa de los 49ers, Cam se convirtió en Kap en el peor momento posible (rueda de prensa incluida).

Dicho todo esto dejemos que Newton aprenda de esta derrota y vuelva tan fuerte como este año. Ante esta defensa el maestro Tom Brady fue sobrepasado y Aaron Rodgers se quedó en 50 yardas de pase, ¡50 yardas! ¿Quién habría ganado el partido de ayer? ¿Puede que Carson Palmer entonces, el quarterback que ahora parece no servirle a Arizona para ganarlo todo? No seamos injustos con Cam y démosle todo el crédito a unos Broncos que ayer habrían parado (como han hecho todo el año) a quien se les hubiera puesto por delante. Al contrario, recordemos los 80 puntos puestos por Carolina en el marcador ante Seattle y Arizona en estos playoffs para engrandecer más si cabe su actuación de anoche. Eso pasó, no fue producto de la imaginación de los analistas que le daban el favoritismo a los Panthers.

No quiero olvidarme en este resumen de la Super Bowl dorada de Ron Rivera, que falló completamente en la mentalización de su equipo y no tuvo ninguna respuesta a los esquemas de Phillips. Para el miércoles los Panthers ya parecían aburridos de estar aquí contestando preguntas y eso se reflejó en el partido más blando de sus hombres este año. Denver saltó al campo con más energía y así se mantuvo hasta el final. Si a eso le sumas una toma de decisiones más que discutible (sin challenges desde el inicio del segundo cuarto, no yendo por ningún cuarto down, etc.) y una falta grave de ajustes al descanso el desastre fue completo. Los Panthers no han tenido que recurrir en casi toda la campaña al "Plan B" y eso se notó anoche en cuanto vieron que no se encarrilaría el encuentro tan rápido como en los duelos anteriores.

Uno de los grandes lo deja en lo más alto
Me siento obligado finalmente a contaros que en esta Super Bowl también hubo otro enfrentamiento, el del ataque de Denver contra la defensa de Carolina, pero fue tan intrascendente que casi no tengo ganas ni de comentarlo. Como apunté en la previa la ofensiva de los Broncos no iba de repente a despertar y generar drives largos que culminaran en touchdowns en la zona roja. Hasta ocho posesiones de tres y fuera realizaron. Un solo TD producido en un drive de 4 yardas, ganadas a base de sangre, sudor y lágrimas. Por sus propios méritos llegaron nada más que un par de field goals. Las 16 oportunidades de ataque que tuvo Carolina hablan a las claras de lo mal que jugó Denver en ofensiva. Y para colmo, dos turnovers. Uno de ellos fue una intercepción imperdonable de Peyton Manning que se retirará por la puerta grande pero que hasta el final estuvo bien cerca de costarle el título a sus compañeros.

La victoria para Peyton es la 200 de su carrera, ningún jugador ha ganado más partidos en la NFL que él. Sólo seis entrenadores superan esa cifra, lo cual es casi más impresionante si lo piensas. Tras muchos años de decepciones en playoffs lo va a dejar con récord positivo en post-temporada, 14-13, curiosamente las mismas victorias que sumó su jefe ahora John Elway, otro que se retiró con el Trofeo Vince Lombardi en su mano. El destino le guardaba un gran regalo a esta leyenda en el año más difícil de su carrera, y desde aquí no puedo más que alegrarme por él. Larga vida a Peyton Manning, larga vida a los Denver Broncos de 2015 y su maravillosa defensa.

sábado, 6 de febrero de 2016

Previa SUPER BOWL 50: Carolina Panthers vs Denver Broncos


La Super Bowl alcanza sus bodas de oro. Cincuenta años de un partido que empezó poco menos que siendo una exhibición y que es ahora el encuentro más analizado y seguido a lo largo y ancho del planeta. El guión para la final de este año es muy claro, el cinco veces MVP Peyton Manning intenta cerrar su gloriosa carrera con un segundo campeonato ante el nuevo MVP de la liga, Cam Newton, el jugador llamado a sucederle como el quarterback más dominante de la competición.

A través de artículos en la web, vídeos y podcasts se ha dicho prácticamente todo de esta Super Bowl (y lo mejor de todo, en nuestro propio idioma). Así que como cada año, a las vísperas del domingo más importante del año os dejo con mis impresiones sobre lo que podremos ver mañana, además de tirarme a la piscina con el pronóstico del choque. Intentaré no extenderme mucho que ya estaréis cansados de leer análisis, pero no prometo nada.

La "Zone Read", ¿en serio es una novedad?

Estas dos palabras, "zone read", llevarán dos semanas sonando en vuestras cabezas. Es el eje de la ofensiva de Carolina, que ha permitido a un equipo con no demasiado talento terminar como el ataque nº 1 de la NFL en puntos anotados, el nº 1 en la zona roja, el nº 2 en "big plays" producidos (64 de carrera y 31 de pase) y el nº 3 en tiempo de posesión.

Von Miller será decisivo en su duelo con Cam.
Ya sabéis cómo funciona básicamente el "invento", así que no os voy a marear. El quarterback lee la defensa (normalmente al defensive end no bloqueado) para elegir cuándo y si realizar la entrega a su corredor o bien quedarse con el balón y correr él mismo. Da la casualidad que los San Francisco 49ers en 2012 llegaron a la Super Bowl con este sistema como pieza angular de su juego terrestre, lo mismo que los Seattle Seahawks las dos pasadas temporadas. ¿Veis la tónica? Cuatro años seguidos lleva la NFC metiendo en la gran final a un equipo que se prodiga en la "zone read". Sin embargo aquí estamos en enero de 2016 discutiendo si este sistema funcionará a largo plazo. Señores, lleva cuatro años funcionando en la NFL (muchos más en college) y no tiene pinta de desaparecer de la noche a la mañana.

Cómo los Broncos van a contener el ataque de carrera de Carolina es la primera gran clave de este partido. Si los Panthers juegan cómodos por tierra podemos olvidarnos del encuentro, será una gran fiesta de los chicos de Ron Rivera durante toda la segunda mitad. La gran habilidad de Carolina es que su sistema es tan variado e impredecible (formaciones clavadas suponen jugadas completamente diferentes) que en muchas ocasiones pone a sus hombres en ventaja numérica sobre la defensa. Estiran tanto el campo ("spread offense") que los rivales una vez que no aciertan hacia dónde va el flujo de la jugada acaban siendo aplastados por una avalancha de Panthers en superioridad numérica. Arizona sufrió esto en sus carnes en la final de conferencia.

Denver necesita jugar un encuentro muy disciplinado, ocupar todos los "gaps" siempre y saber el momento justo de reaccionar. Carolina juega con las defensas en el sentido literal de la palabra, las mantienen siempre en vilo y les impiden llevar la iniciativa. Los Broncos son una defensa muy agresiva y deben seguir siéndolo mañana, pero en todo momento han de tener un "plan B" para que esta agresividad no les deje en manos de los Panthers. Por "plan B" me refiero a una mayor cobertura zonal que no deje huecos en el segundo nivel, donde Carolina gana todas las batallas en el juego terrestre.

Cam Newton, el nuevo MVP.

Desde el pocket Newton es Superman también.
Superman. El arma definitiva. Un jugador de los que marcan época. En apenas un año Newton ha pasado de ser un quarterback favorito para muy pocos y criticado por la mayoría a ser comparado con leyendas del calibre de Steve Young, seis veces ganador del trofeo de mejor pasador (rating) de la temporada. Un poco de pausa viene bien para estos cambios tan bruscos de opinión. Esta noche Cam recibirá, con total merecimiento, su primer MVP de la temporada, pero antes de meterle en el Salón de la Fama dejemos transcurrir su carrera. No hay necesidad de correr tanto.

Lo que ha conseguido Carolina con su juego de pase este año es digno de elogio. Salvo Greg Olsen, un excepcional tight end receptor (pero nulo bloqueador), el cuerpo de wide receivers de los Panthers tendría problemas para encontrar sitio en las plantillas de muchos equipos. El impresionante último cuarto de Newton en Seattle marcó un antes y un después en el juego aéreo de Carolina en 2015. Desde aquel día Cam y su particular grupo de WR juega con una sintonía que a veces hasta nos hacen olvidar los nombres de sus camisetas (Ginn, Brown, Cotchery).

Ante un pass-rush tan fuerte como el de Denver espero mucho "personal 12" (un runningback, dos tight ends) y cantidad de contactos ("chips") con Von Miller y DeMarcus Ware antes de salir a recibir. La secundaria de los Broncos es de lo mejorcito en cobertura, así que mañana debe ser Olsen -cuando se empareje con linebackers en hombre a hombre desde el slot- el hombre que mueva las cadenas para Carolina por aire.

Wade Phillips fue alabado por su plan defensivo en la final de conferencia ante New England. En la Super Bowl volverá a ser clave su estrategia ante el ataque más explosivo de la competición. Phillips retornará al uso del "blitz" como le gusta, máxime teniendo en cuenta que Carolina no suele mandar casi nunca cinco receptores en ruta como los Patriots. Newton está muy cómodo lanzando desde el pocket en su "spot", otros años su precisión en el pase dejaba que desear pero en 2015 ha mejorado mucho en ese aspecto y pases fallados como el de la Final NFC han venido a cuentagotas. Cuando se le obliga a moverse un poco por el pocket, debido a la presión, es cuando sus mecánicas se resienten (su punto débil) y llegan los lanzamientos erróneos.

Denver "overload blitz" ante Carolina en 2012.
Una manera que Denver usará para ponerle las cosas difíciles a Newton serán los "overload blitzes". En esas acciones se fuerza la presión por un lado de la defensa para dejar al ataque en inferioridad numérica a la hora de bloquear. Es exactamente la misma filosofía que aplican los Panthers con su "zone read". Fijaos en la imagen como entran a presionar el defensive end del lado izquierdo en "stance" de dos puntos (Von Miller), el cornerback del slot (Chris Harris) y el middle linebacker (Wesley Woodyard). Junto a los dos defensive tackles Denver forma un rush de cinco hombres, al tiempo que el otro defensive end cae en cobertura. Miller bate con su rapidísimo primer paso al tackle derecho de Carolina, lo que obliga al RB Jonathan Stewart a bloquearle en un "mismatch" claramente favorable para la defensa. El guard derecho se encarga del blitz del middle linebacker, lo que deja a Harris con camino libre hacia Newton. El tackle izquierdo es completamente sacado de la jugada al no tener a nadie a quien bloquear. El quarterback intenta subir en el pocket pero no encuentra ruta de escape. No obstante, por si acaso, dos hombres en cobertura zonal (convenientemente movidos hacia el lado contrario al "overload blitz") tienen sus ojos puestos en el backfield por si las moscas. Sack para Denver y punt para Carolina.

El ataque de Denver, ese gran olvidado.

No nos engañemos, el partido se debe decidir en el emparejamiento ataque de Carolina vs defensa de Denver. No obstante, la labor de la ofensiva de los Broncos se antoja fundamental en el devenir del encuentro, más para lo malo que para lo bueno.

Sin juego de carrera los Broncos lo tendrán difícil.
En un mundo ideal deben hacer drives largos, utilizar su juego de carrera (128.0 yardas por partido en los últimos nueve partidos, 86.0 en los nueve primeros), y ser efectivos en tercer down para terminar rematando en la zona roja. La experiencia me dice que a la hora de la verdad no vas a conseguir lo que no has sabido hacer en toda la temporada. Denver es el tercer equipo de la liga que más drives de "3 y fuera" realiza y seguramente esto no cambie el domingo.

La gran, y casi única, clave para Denver en ataque es no cometer turnovers. Eso sí lo han sabido corregir a tiempo en los playoffs y en buena parte por ello han llegado hasta aquí. La contrapartida está en que la defensa de los Panthers es la que más "takeaways" acumula (39 en regular season + 9 en playoffs), la que más drives ha dado a sus compañeros de ataque en campo rival (31) y la que más puntos ha provocado después de un turnover (148). Si los Broncos cometen más de una pérdida de balón en la Super Bowl lo más probable no es que pierdan, sino que reciban un severo correctivo. Ahora bien, protegiendo la pelota y siendo superiores en equipos especiales van a tener una opción.

El último rodeo del sheriff.

La despedida del 5 veces MVP, Peyton Manning.
No sé quién ganará mañana, pero una cosa tengo muy clara, va a ser el último partido de Peyton Manning tras diecisiete temporadas fabulosas y ésta última para olvidar. Sus problemas físicos le impiden producir al nivel que nos tiene acostumbrados, pero su cambio de mentalidad tras el "banquillazo" ha sido lo mejor que le podía pasar a Denver. Peyton tendrá que esquivar la zona media donde Luke Kuechly, Thomas Davis y Kurt Coleman forman el triángulo más peligroso de la liga. Carolina sienta mucho a sus defensive backs en cobertura zonal (Cover 4, Cover 3, Cover 2) lo que puede ser un arma de doble filo si Manning anticipa más de la cuenta sus lanzamientos hacia el exterior. Josh Norman es un auténtico "ball-hawk" en esas situaciones, por lo que a buen seguro que se inclinará más por probar el lado de Robert McClain.

Los pases que pueden hacer más daño a la defensa de los Panthers ("Pin route", "Scissors", "999 combo", etc.) son los que ya el cinco veces MVP no está en condiciones de enviar. Peyton debe ser consciente de ello una última vez y darle una oportunidad a su equipo de ganar simplemente no forzando nada y tomando sólo lo que el rival le deje. Si eso significa utilizar a sus dos corredores (Ronnie Hillman y CJ Anderson) en carreras hacia el exterior ("outside zone") y saliendo del backfield y buscar a su receptor nº 1 DeMaryius Thomas cuando se alinee en el slot en rutas cortas pues mucho mejor que intentar conectar con Emmanuel Sanders en una ruta "corner" imposible. Paciencia es la madre de la ciencia para Denver (y sus aficionados) mañana.

PRONÓSTICO

La mayoría de los analistas se inclina por el triunfo de Carolina. No había tal consenso en una Super Bowl desde las ediciones 42 y 43 con New England y Pittsburgh en el rol de claros favoritos. Uno ganó por la mínima y el otro se vio sorprendido tras una temporada incluso más perfecta que la de los Panthers de 2015. Por lo tanto, cuidado con los favoritismos que los carga el diablo y no aseguran nada. El trabajo de mentalización de Ron Rivera se antoja tan vital como el estratégico.

Una máxima de este deporte es que los partidos duran 60 minutos. Siendo una gran verdad, en este caso particular creo que los primeros 30 merecen especial atención. Desde la fusión de las ligas en 1970 sólo un conjunto ha acumulado un mejor diferencial en 1er y 2º cuarto que el +193 de Carolina este año, los Patriots de 2007.

El primer equipo que abandone su juego de carrera por incapacidad para ponerlo en marcha o porque el marcador dicte tu selección de jugadas desde la banda pierde, me da igual que sea Carolina o  Denver. Va a ser un partido que más que nunca se decidirá en las trincheras, siendo Kawann ShortVon Miller los jugadores más importantes y valiosos en cada equipo.

Espero unos Broncos conteniendo el arreón inicial de Carolina y agobiando lo suficiente a Newton como para hacer que el partido se resuelva a la vuelta del descanso. Ahí el predecible ataque de Denver pasará factura como en la Final AFC, permitiendo que los Panthers puedan finalmente levantar el primer Trofeo Vince Lombardi de su historia.

Carolina 27, Denver 17.

martes, 5 de enero de 2016

2015 Semana 17: W vs ST. LOUIS RAMS 19-16 OT

DuJuan Harris ha sido un buen fichaje de final de temporada.

Se acabó la temporada 2015 para los San Francisco 49ers. La victoria sobre los Rams no correrá más trascendencia que la de haber perdido dos puestos para la próxima primera ronda del draft, del 5 al 7. Los niners han sido al menos competitivos cuando han jugado como local, tal y como demuestra su balance de 4-4 en el Levi´s, siendo las derrotas ante equipos de playoffs (Green Bay, Seattle, Arizona y Cincinnati).

Por segunda jornada consecutiva DuJuan Harris fue el mejor jugador de San Francisco. Corriendo duro y atrapando balones fuera del backfield (toda vez que su comprensión del playbook era un poco mayor) acumuló 153 yardas en 24 toques de balón, ganándose la oportunidad de demostrar en el siguiente training camp que tiene un hueco en este equipo.

La defensa continuó su tónica de doblarse pero no romperse, concediendo un buen puñado de yardas, pero apretando en los downs importantes (3/13 y 0/1 en tercer y cuarto down). Con sus nueve placajes NaVorro Bowman se aseguró el "título" de máximo placador de la campaña en lo que es una excelente noticia. Nuestro gran líder ha aguantado sano durante todo el año y lo más importante, ha ido a más con el paso de las jornadas. No entrará ni en consideración para mis equipos finales, pero su desempeño es más que destacable y si todo sigue así de bien probablemente volvamos a ver su mejor versión en 2016.

Del resto de la defensa comentar que se le vieron un poco las vergüenzas a Jimmie Ward en su obligado estreno como safety en lugar del lesionado Jaquiski Tartt y por otro lado el buen hacer de Arik Armstead. El novato ha completado una más que aceptable temporada con snaps limitados, superando las expectativas del verano. Era asumido por todos que su adaptación a la NFL sería lenta porque llegaba muy verde a la liga pero la evolución es esperanzadora.

El final de la temporada vino acompañado del final de la era Jim Tomsula. Como era más que esperado, Jed York anunció al día siguiente la sustitución del head coach tras tan solo un año en el cargo. Para su pesar, el propietario tuvo que responder más de una vez a cuestiones centradas en Jim Harbaugh. Si bien no reconoció el error que fue prescindir de él, sí que admitió indirectamente que el fichaje de Tomsula fue un completo fiasco.

Tomsula habría sido un entrenador competente si se hubiese renovado a Mike Iupati y Frank Gore (especialmente el primero), se hubiese añadido más calidad a la línea de ataque en agencia libre y/o no se hubiese retirado Anthony Davis. En resumidas cuentas, si el ataque se hubiese mantenido. Pero no, Baalke decidió no "sobrepagar" por Iupati ni tampoco por nadie de fuera y el resultado fue una ofensiva en transición con un head coach de perfil defensivo y un staff de ataque de pocas garantías.

Pese a los cacareados entrenos de Colin Kaepernick en invierno junto a Kurt Warner, he leído que su ética de trabajo no es la correcta, algo que resumió el coordinador ofensivo, Geep Chryst, cuando dijo: "las mecánicas de Kap son las que son y no se pueden cambiar". Como ya se vio el año pasado con Harbaugh, la evolución de Kaepernick estaba todavía en proceso, lo que unido a una línea ofensiva de papel de seda provocó un desastre que nadie al mando del equipo supo resolver.

Miremos hacia el futuro, ¿qué debe hacer San Francisco para volver a la élite? En primer lugar, contratar un head coach de garantías, que sepa manejar a la plantilla, a la prensa y por qué no, a la gerencia. En ninguna de esas áreas Tomsula estaba preparado. Mi candidato ideal sería Urban Meyer, actual entrenador de Ohio State, quien me parece la personalidad más fuerte en una banda a día de hoy en el football colegial/profesional junto a Bill Belichick. Pero como es muy improbable que este movimiento suceda, sí doy el visto bueno a una jugada que está dando mucho que hablar en los medios, la llegada de Sean Payton a cambio de una 2ª ronda para los Saints.

El todavía entrenador de New Orleans es un reconocido maestro del ataque, algo fundamental para este equipo que necesita un buen lavado de cara a este lado del balón. Una ventaja para Payton si viniese a la bahía es que en defensa no tendría que preocuparse mucho porque hay buenos mimbres para trabajar, en especial si se retiene a Mangini o llega otro coordinador defensivo de caché. Con Payton firmado estoy completamente seguro que los asistentes no nos dirán nones a diestro y siniestro como sucedió el año pasado.

La otra cara de la moneda en el despido de Tomsula es el gran toque de atención para el general manager, Trent Baalke. En su rueda de prensa York apareció solo, lo que muestra a las claras que Baalke no es ya la figura intocable que incluso se atrevía a interrumpir los discursos del propietario o del head coach en anteriores comparecencias a los medios. Durante los últimos años Baalke ha pecado de conservador en la agencia libre y en el draft ha abusado de la selección de chicos lesionados como proyectos de futuro. A buen seguro que en 2016 intentará reforzar la plantilla con los más de 40$ millones disponibles de salary cap y que en el draft tendrá más cuidado de elegir jóvenes que no vayan a jugar este año. Al fin y al cabo, por primera vez Baalke sabe que no tiene la seguridad de formar parte de la franquicia en años venideros. A buen seguro que tener a alguien como Payton al lado le hace ser menos imaginativo diseñando traspasos que nos den más rondas de draft para ser más pragmático y limitarse a tapar los agujeros que tiene la plantilla.

A todo esto debemos unirle que el propietario, Jed York, deje trabajar a los hombres que saben lo que tienen que hacer en el campo. Él ha dirigido un necesario lavado de cara a nivel económico, pero como buen owner tiene que saber apartarse de lo que no entiende. Reconocer en público que estaba equivocado por escribir en las redes sociales (Twitter) nos dice a las claras que York está aprendiendo sobre la marcha y desde una base muy baja. Pero igual su tío cometió errores al principio y tuvo la fortuna de cambiar a tiempo. Esperemos que la historia se repita y los 49ers vuelvan por donde solían.

lunes, 28 de diciembre de 2015

2015 Semana 16: L @ DETROIT LIONS 17-32

Tras muchas semanas Jarryd Hayne volvió a ser activado.
Una semana más y esta temporada de pesadilla habrá terminado para los San Francisco 49ers y sus aficionados. El conjunto californiano registró su undécima derrota en lo que será su peor campaña desde 2007. Efectivamente, ni siquiera con nuestro querido Mike Singletary apestamos tanto.

Por romper la tónica de todo este año el ataque tuvo un buen arranque de partido. Diecisiete puntos anotados al descanso incluido un touchdown en el primer cuarto, el primero de 2015. Blaine Gabbert comenzó lanzando el pase que sería la recepción número 1000 en la carrera de Anquan Boldin y continuó mezclando buenas carreras de DuJuan Harris (GAME BALL para él en su debut como niner) con envíos de mérito a Vance McDonald y Bruce Ellington. Por desgracia, a la vuelta de los vestuarios los Lions ajustaron y el equipo no anotó un solo punto más hasta el final.

Se estrenó como tackle derecho titular el novato Trent Brown, rompiendo por fin tras quince semanas de tortura lo que había sido una pareja para olvidar en el lado derecho de la línea. A Jordan Devey hace tiempo que dijimos adiós y Erik Pears anoche pasó al guard derecho donde no ensució tanto. Como bloque la OL no hizo un mal trabajo dadas las circunstancias pero su esfuerzo se empañó con un "game plan" que exacerbó los pases cortos (no me preguntéis porqué lanzamos en 3ª y 4 un pase 4 yardas por detrás del primer down) y se olvidó de la carrera (122 yardas antes del descanso, -1 desde entonces). Ya sabéis lo que pienso de nuestro staff ofensivo y no ahondaré más en la herida.

Al otro lado del balón las cosas no fueron mejor. Perdí la cuenta de las veces que incurrimos en un fuera de juego o invasión de la zona neutral, pero creo que fueron siete. Cada semana este equipo encuentra la manera de hacer el ridículo. Detroit jugó muy cómodo e incluso se permitió el lujo de forzar muchos envíos a Calvin Johnson en lo que a todas luces pareció una despedida de su afición (Megatron tiene un impacto salarial de 24$ millones en 2016).

domingo, 20 de diciembre de 2015

2015 Semana 15: L vs CINCINNATI BENGALS 14-24


Nueva derrota de los 49ers (4-10), en esta ocasión ante unos Cincinnati Bengals que aseguran su pase a los playoffs por quinta temporada consecutiva.

Manteniendo la tónica de este año, la defensa aguantó el tirón en partido como local y, salvo un par de "big-plays" concedidas, mantuvo el tipo. El problema es que una vez más la ofensiva estuvo en estado letárgico, no sólo teniendo dificultades para mover el balón, sino directamente regalándolo al oponente. Vance McDonald dejó por partida doble que un pase que debió ser completo se convirtiera en intercepción por culpa de sus pésimas manos. La baja de Shaun Draughn terminó por reducir a cero el peligro del ataque.

GAME BALL -> NaVorro Bowman:  tras un par de actuaciones decepcionantes para su categoría, Bowman estuvo de nuevo inmenso y completó su mejor actuación de la campaña. La recuperación de nuestro inside linebacker es una de las poquísimas alegrías que hemos tenido este año, pero es una alegría muy grande. Y no sólo debemos contentarnos por su vuelta a un gran nivel, sino por el carácter que imprime a la defensa. Su bronca a Corey Lemonier tras cometer una penalización absurda es uno de esos momentos que no dice nada durante el partido pero que significan mucho en el vestuario. El futuro se ve menos negro con NaVorro en el equipo.

lunes, 14 de diciembre de 2015

2015 Semana 14: L @ CLEVELAND BROWNS 10-24

No me voy a extender mucho porque no merece la pena. Los 49ers sufrieron una derrota vergonzante en Cleveland, no por el marcador que parece no decir mucho, sino por la pésima imagen ofrecida que por desgracia se ha repetido más de una vez este año. San Francisco fue más que doblado en yardas (481 por 221) por el peor equipo de la NFL hasta esta jornada.

Johnny Manziel no pudo tener mejor regreso a la titularidad que ante la inexistente defensa de los niners, que se pareció más a una de la conferencia Big 12 de la NCAA que a una profesional. Poco positivo, por no decir nada, podemos decir también del ataque, que encajó nueve sacks pese a la vuelta de Daniel Kilgore en el puesto de center. El único touchdown conseguido llegó en los minutos de la basura.

Ésta es la clase de actuación que esperas de un veterano conjunto eliminado de los playoffs que aspiraba a mucho y no de un equipo joven en progresión que quiere acabar bien el año para encarrilar positivamente la próxima campaña. Este partido ha sido un paso atrás y también una vuelta a la cruda realidad, los niners de 2015 son un equipo lamentable.

lunes, 7 de diciembre de 2015

2015 Semana 13: W @ CHICAGO BEARS 26-20 OT



Los 49ers consiguieron su primera victoria como visitante en más de un año de forma dramática, con un pase de 71 yardas en la prórroga de Blaine Gabbert para Torrey Smith. El quarterback reservó sus mejores jugadas para el "clutch time" (los momentos decisivos), su carrera de 44 yardas empató el choque a 20 en los últimos dos minutos y su conexión con Smith puso la puntilla. Entre medias, un sorprendente error de Robbie Gould en un field goal de 36 yardas posibilitó que el partido se fuese al tiempo extra.

La defensa fue la mejor unidad en Chicago, con una actuación basada en el "bend but don´t break" (romperse pero no doblarse). Los Bears consiguieron más yardas, primeros downs y tiempo de posesión, pero no pudieron capitalizar varias posiciones de campo muy favorables. Destacó más la labor de la secundaria sobre el front 7, que en más de una ocasión tuvo dificultades para frenar al tándem Matt Forte - Jeremy Langford. La jugada clave del día fue la intercepción retornada para touchdown por Jimme Ward en el primer cuarto. Esa acción mantuvo al equipo en el partido en el tramo en el que peor estaba jugando. Es la primera intercepción en la carrera del jugador de 2º año y una dulce revancha sobre Jay Cutler que lo destrozó en un Sunday Night la temporada pasada. Para él va nuestro GAME BALL semanal.

En equipos especiales toca destacar la labor de Bradley Pinion, cuyas patadas cambiaron en más de una ocasión la posición de campo. Por twitter le he dado bastante caña al chaval, más por la decisión de traerlo al equipo con Andy Lee en plantilla y gastar una 5ª ronda del draft, que por ninguna animadversión personal contra él. Hasta ahora su rendimiento ha sido más bien pobre pero con más partidos así puede revertir la situación para 2016.

Nos quedan cuatro partidos para cerrar esta triste campaña pero por primera vez estamos viendo signos de mejoría y esperanza para el futuro. La defensa empieza a enlazar encuentros positivos, algo que veníamos esperando. El ataque ha mejorado de la noche al día con el cambio de quarterback y -también hay que decirlo- del guard derecho. Esperemos que pronto Daniel Kilgore supla al incompetente Marcus Martin en el puesto de center y la unidad suba un poquito más. Quien sabe, si Anthony Davis regresa en condiciones el año que viene (algo que está por ver viendo la cabeza del muchacho) podríamos volver a tener una línea ofensiva de garantías.

En cuanto a Gabbert, tiene toda la pinta que comenzará 2016 como nuestro quarterback titular. Cerramos la campaña contra Cleveland, Cincinnati, Detroit y St. Louis, rivales ante los que podría seguir poniendo buenos números sobre la mesa. Su rendimiento en este cuarto final de temporada influirá en la ronda del draft que gastemos en un quarterback, pero ahora mismo no haría falta ser demasiado agresivo si el objetivo deseado no se pone a tiro.

Sobre el staff técnico sigo pensando que hace falta alguien de más enjundia en el plano ofensivo. La mejoría de Gabbert se diluye entre el desastre de Colin Kaepernick, por lo que en ese aspecto estamos casi peor que empezamos el año. El plan de juego no ha brillado por la complejidad precisamente y la rigidez para cambiar jugadores está siendo exagerada.

Pese a esta buena racha no debemos engañarnos, este equipo sigue necesitando un gran draft y algún que otro refuerzo de agencia libre para añadir "playmakers" a ambos lados del balón. Pero al menos el desastre de hace poco se ha convertido en una pequeña grieta por donde se ve algo de luz. Quien nos iba a decir que Gabbert sería el que nos sacara un poco del pozo.

lunes, 30 de noviembre de 2015

2015 Semana 12: L vs ARIZONA CARDINALS 13-19


En un partido muy competido, los 49ers cayeron por segunda vez este año contra los Arizona Cardinals por el resultado de 19-13. Los Cardinals anotaron el touchdown de la victoria a poco más de dos minutos para la conclusión. San Francisco corre el riesgo de terminar 0-6 en encuentros divisionales si no derrota a St. Louis más tarde en la temporada, algo que no le sucede al equipo desde 1978.

Como ha sido la tónica esta campaña como local, la defensa jugó muy duro y controló la mayor parte del tiempo al mejor ataque de la NFL en 2015. A través de múltiples looks se mantuvo una presión constante sobre Carson Palmer que le impidió en todo momento conectar los pases profundos a los que nos tiene tan acostumbrados. La defensa contra la carrera poco tuvo que ver con el esperpento de la semana anterior en Seattle. Pocos placajes fallados y muy buena disciplina cubriendo todos los gaps. Ninguno de los tres runningbacks principales de Arizona encontró huecos y acabaron promediando 2.5 yardas por carrera en 25 intentos. Destacar la labor de Mike Purcell en su primera titularidad de la temporada en el lugar del lesionado Glenn Dorsey. En el lado negativo hay que mencionar el flojo partido de Kenneth Acker, quien parece falto de confianza en las últimas jornadas tras un buen arranque de campaña.

Por tercer partido consecutivo, Blaine Gabbert se mostró muy sólido a los mandos del ataque e incluso por momentos en la segunda mitad hasta bordeó la espectacularidad. Elusivo en el pocket y siempre con los ojos puestos en sus receptores conectó varios pases de mucho mérito ante una de las secundarias más peligrosas de la competición. Especialmente puso en funcionamiento a los tight ends, jugadores que con Colin Kaepernick habían caído en el olvido. Pese a no contar con las capacidades atléticas de éste, se muestra más habilidoso para escapar de la presión y extender las jugadas. Como dato más claro el 10,3% de sacks encajados por Kap en 2015 por un 4,0% de Gabbert. Y esto sin renunciar al ocasional scramble, puesto que en tres choques promedia 21.7 yardas de carrera por las 28.4 de Kaepernick. El ex de Jacksonville no correrá tan rápido las 40 yardas, pero no se convierte en un pato cojo en el pocket como tantas veces (y cada vez más a menudo) le fue sucediendo a Colin.

Por supuesto no todo fue bueno, Tyrann Mathieu se aprovechó de su peor pase del día para lograr una intercepción y también tomó dos sacks en 3er down por aguantar demasiado el balón en situaciones claras de blitz. Gabbert tiene contrato con San Francisco para el año que viene por poco más de dos millones de dólares. Salvo derrumbe en el último mes se ha ganado un puesto en la plantilla de 2016, ya sea como reserva de garantías o eventual titular "interino". Y recordemos que todavía está por aprovecharse de la presencia de Carlos Hyde en el backfield, baja desde la semana 7.

GAME BALL -> Eric Mangini: os adelanto que seguramente en un segundo vistazo al partido realice mi artículo semanal para el Diario As sobre el planteamiento táctico de San Francisco para detener a un ataque tan polivalente y funcional como el de Arizona. Ahora sólo falta que este gran rendimiento como local se traslade a los partidos de visitante.

Además de Mangini también toca alabar al hombre más crucificado este año en la bahía, Jim Tomsula. Y no lo hago a razón de la estrategia, las "X & O" o la motivación del grupo. Me refiero a su estoico comportamiento ante lo que fue sin lugar a dudas el peor arbitraje que recuerdo en muchísimo tiempo. Los árbitros no decidieron el partido, eso vaya por delante, pero si se equivocaron 10 veces, en todas fue en contra de los niners. Y no hablo de holdings en medio de la línea que pueden o no verse. Son acciones clave como cuatro penalizaciones por contacto ilegal o interferencia de pase casi consecutivas en nuestra propia end zone, seguidas por una interferencia ofensiva contra Vance McDonald que fue víctima más que culpable. Arizona convirtió un touchdown que debió ser field goal como mucho, mientras que los niners se quedaron con un field goal cuando iban camino del touchdown.

Y por supuesto qué decir del drive final de los Cardinals que supuso la anotación decisiva. Una penalización por casco contra casco sobre el quarterback absolutamente deleznable. De 3ª y 18 a 1ª y 10, y poco después un clarísimo "delay of game" que se convirtió en un pase de 34 yardas hasta la 1. La rigurosidad de una falta contrasta con la laxitud en la aplicación de otra. Siempre por supuesto con el mismo beneficiario según tocara. Hubo mucho más pero ya captáis el mensaje y si visteis el partido ni hace falta recordarlo. Pete Morelli eres una vergüenza para este deporte. Llama a Ed Hochuli y Mike Carey, alquilad un bote salvavidas y marcharos juntos a la isla más pequeña del Caribe.

lunes, 23 de noviembre de 2015

2015 Semana 11: L @ SEATTLE SEAHAWKS 13-29


Partido para olvidar el disputado en Seattle, algo a lo que por cierto ya nos hemos acostumbrado puesto que es la quinta visita consecutiva al Century Link Field que se salda con derrota para San Francisco. Una rivalidad feroz durante las campañas de 2011 a 2013 se ha convertido en nada de tiempo en un predecible duelo divisional más.

Otra vez este año una unidad del equipo nos dejó con el culo al aire. En esta ocasión le tocó el turno a la defensa que fue incapaz de realizar un placaje en campo abierto o de superar a su oponente en un 1x1. La línea de ataque de los Seahawks, una de las peores en la NFL, manejó con facilidad a un front 7 que en lugar de jugar con mayor frescura por la semana de descanso, mostró una alarmante falta de preparación. Para colmo, toda vez que los rivales cruzaron la línea de scrimmage y se adentraron en nuestra secundaria, fueron recibidos con los brazos abiertos por nuestros defensive backs. Tan abiertos que los placajes fallados estuvieron a la orden del día. En una garrafal jugada al comienzo del último cuarto, cuatro jugadores fueron incapaces de detener a Doug Baldwin pese a estar además acorralado en la banda (ver imagen inferior). En casi setenta años de historia nunca se le había permitido a un runningback rival alcanzar la barrera de las 200 yardas de carrera, algo que consiguió anoche no Marshawn Lynch, inactivo por lesión, sino su suplente el novato no drafteado Thomas Rawls. Usaremos una palabra bastante habitual en el léxico niner de 2015: vergonzoso.

Lo positivo del choque fue la decente actuación de Blaine Gabbert ante la siempre complicada defensa de Seattle. Cuando fue presionado tuvo la presencia para escapar en scramble hacia el lado derecho (su predilecto) y ganar valiosas yardas. En otras ocasiones aprovechó los huecos en la secundaria de Seahawks (más grandes de lo habitual esta temporada) para conectar con los tight ends en buenas ganancias. Aunque tuvo un par de lanzamientos horribles que debieron ser interceptados, en una actuación tan floja del equipo fue el mejor de San Francisco. Junto a él destacar el pundonor de Anquan Boldin que jugó mermado por una molesta lesión muscular pero que cuando pudo saltar al campo conectó bien con Gabbert.

Pase de -4 yardas, ganancia de 21 yardas. Cortesía de la defensa de San Francisco.

lunes, 9 de noviembre de 2015

2015 Semana 9: W vs ATLANTA FALCONS 17-16


Los 49ers recuperaron sensaciones en una sorprendente victoria sobre los Atlanta Falcons. La titularidad de Blaine Gabbert acaparó todos los titulares y aunque jugó bien, fue la defensa la gran responsable del triunfo. Pese a contar con la baja de tres titulares en la secundaria, Antoine Bethea, Tramaine Brock y Kennett Acker, se limitó al explosivo ataque de Atlanta a un único touchdown y 302 yardas totales, su peor registro del año por 76 yardas.

Eric Mangini recuperó el esquema de blitzes que tan buen resultado dio ante Minnesota en la jornada inaugural y el resultado fue un pass-rush que constantemente puso en complicaciones a Matt Ryan. Si a eso unimos un buen trabajo de los chicos de la línea bloqueando pases, la labor de los reemplazos en la secundaria fue mucho más sencilla. Ahí vimos a un Jimmie Ward que cada semana que pasa se le ve más asentado en esta liga y un Jaquiski Tartt mucho más sólido que en su primera titularidad. Sin embargo, la gran historia de la defensa vino a la hora de detener a Devonta Freeman. El líder de yardas de carrera de toda la NFL se quedó en únicamente 12 yardas en 12 intentos. De este esfuerzo colectivo fue parte hasta el cornerback -repescado por todas las bajas- Marcus Cromartie, excelente en algunas acciones contra la carrera por el exterior, que es donde más le gusta ir a Freeman.

Por supuesto hay que hablar de la ofensiva. Gabbert jugó bien, mostrando "poise" en el pocket y moviéndose bien fuera del mismo. Sus números pudieron ser incluso mejores de no ser por varios "drops" de los receptores, particularmente sangrante uno de Jerome Simpson que se convirtió en una intercepción. Igual de sorprendente que el buen hacer del quarterback fue la efectividad de un backfield liderado por tres hombres que hace diez días no estaban en la plantilla. Entre ellos y un poco de Gabbert se sumaron unas valiosas 133 yardas vía terrestre.

No sólo se produjo el cacareado cambio de Colin Kaepernick. Jordan Devey por fin empieza a desaparecer de la alineación, aunque todavía fue titular. Andrew Tiller registró más snaps e incluso en una serie se formó con Erik Pears de RG y el novato Trent Brown de RT. En defensa, Gerald Hodges empieza a quitarle jugadas a Michael Wilhoite. Unos pocos cambios que sin duda eran necesarios por parte de un staff técnico que hasta ahora ha pecado de inmovilidad.

Con una semana de descanso a continuación esperemos que surjan más mejoras, aunque el primer rival tras el "bye" no es precisamente el que mejor se nos da, Seattle en su propia casa. Prueba de fuego para comprobar si lo de hoy ha sido flor de un día o no.

GAME BALL -> NaVorro Bowman: el capitán llevaba varias semanas sin realizar una de sus habituales grandes jugadas, la lesión parecía que le estaba convirtiendo en un jugador "normal". No sabemos si será por un día, pero hoy sí que tuvo una actuación como las de sus mejores tardes antes de la grave lesión. Su sack sobre Ryan en un perfecto blitz nos levantó de los asientos. Ojalá que continúe.

lunes, 2 de noviembre de 2015

2015 Semana 8: L @ ST. LOUIS RAMS 6-27

Los 49ers sumaron una derrota más en St. Louis ofreciendo de nuevo una imagen indigna del escudo que representan. San Francisco apenas pudo poner en el marcador un par de field goals para evitar lo que podría haber sido perfectamente un "shutout". Con Carlos Hyde y Anquan Boldin en ropa de calle más Reggie Bush y Mike Davis lesionados durante el transcurso del encuentro, el anémico ataque de los niners se quedó sin pegada alguna. Lo único respetable a este lado del balón fue el buen partido de Alex Boone en su duelo con Aaron Donald. Poco más que destacar de un grupo que va a ninguna parte, por no realizar no comete ni turnovers. Es el cuarto partido consecutivo sin incurrir en uno, algo que es una buena noticia por un lado, pero que por otro demuestra que ni siquiera se está intentando arriesgar para sacar algo de debajo de las piedras. Nos conformamos con "no liarla" y lo tenemos tan asumido que nos resignamos a ver jugar a nuestro equipo sin ninguna energía.

En defensa cabe reseñar el esfuerzo de Quinton Dial, probablemente el mejor niner en este triste partido. Su aportación para limitar los daños ante Todd Gurley fue importante y además bloqueó un field goal. La ausencia de Antonie Bethea se notó en los dos largos touchdowns de St. Louis. Su sustituto, el novato Jaquiski Tartt, tomó un mal ángulo en sendas acciones.

Nada más que comentar, un partido triste en lo que está siendo una campaña para olvidar.

viernes, 23 de octubre de 2015

2015 Semana 7: L vs SEATTLE SEAHAWKS 3-20


Por cuarta vez en siete partidos este año los 49ers sufrieron una apabullante derrota, mucho mayor de lo que pueda decir el marcador final de 20-3 en favor de Seattle. El encuentro tuvo un desarrollo muy similar al que protagonizaron estos mismos equipos el jueves de Acción de Gracias de la pasada temporada. Los Seahawks fueron casi desde el inicio del choque por delante en el marcador y en ningún momento se vieron amenazados.

A lo largo de esta temporada se han ido alternando buenas actuaciones de la defensa con otros días que fueron mejores para el ataque. Anoche no se puede decir que ninguna de las dos unidades tuviera una brillante actuación, más bien todo lo contrario.

Empecemos por la defensiva para ir calentando motores, ya que esta entrada será algo más larga de lo habitual (casualmente, igual que después del Seahawks-49ers del año pasado). No entendí en absoluto el planteamiento táctico del coordinador Eric Mangini, alineando casi constantemente a los dos safeties a quince yardas de la línea de scrimmage, eso contra un equipo cuya especialidad es correr con el balón y que no tiene su fuerte en el pase profundo. A estas alturas de sus carreras nadie confundirá a Doug Baldwin, Jermaine Kearse y Tyler Lockett con el "Greatest Show on Turf". El resultado fue una sucesión de carreras de Marshawn Lynch salpicadas por los habituales "scrambles" de Russell Wilson. En una significativa jugada, Wilson colgó literalmente un balón a Jimmy Graham 20 yardas dentro de nuestra defensa y ninguno de los safeties llegó a tiempo para anticiparse a la recepción.

Si bien es cierto que hubo acciones positivas a este lado del balón (cinco sacks, dos de ellos de un activo Aaron Lynch y dos intercepciones), la mayoría fueron más propiciadas por el oponente que por nosotros. La línea ofensiva de Seattle es un coladero y Wilson está desarrollando un mal habitual en estos casos, "happy feet". Aunque es capaz de solventar más de un lío provocado por sus compañeros, en ocasiones es el propio Wilson quien corre hacia la presión.

Pero dejemos aparcadas las "miserias" de los Seahawks para hablar de las nuestras, que son mucho más graves y profundas y es lo que nos toca hacer aquí. Pasamos ahora al ataque, que por tercera vez esta campaña ofreció una imagen inaceptable. Ocho primeros downs, nueve punts, cero turnovers. Estos datos reflejan un poco lo que fue el partido: una actuación minúscula mezclada con un toque de cobardía. Y es que tenemos tan asumido que no vamos a hacer nada ante Seattle que ni siquiera nos molestamos en arriesgar un poco y forzar jugadas. Dio la sensación que San Francisco jugó anoche a no perder por un resultado abultado que verdaderamente para ganar.

Llevamos todo el año aprendiendo que colocar a nuestro quarterback en shotgun no es una buena medida, pero nuestro equipo técnico ordenó 14 jugadas en esa formación por 10 debajo del center durante la decisiva primera mitad. Pero lo peor estaba por venir, con 17-0 abajo al descanso era obvio que más de un ajuste sería necesario para revertir la dinámica. Pues bien, tras doce minutos de "halftime" y un drive ofensivo de Seattle, nuestro ataque abrió la segunda mitad con tres carreras consecutivas hacia el tackle derecho. La primera generó 4 yardas, la segunda 3 y la última en 3ª y 3 resultó en una pérdida de una yarda y un fumble que por fortuna se recuperó. Pensadlo un poco, necesitando cambios drásticos en el descanso nuestro staff consideró que la mejor solución era realizar tres carreras consecutivas hacia el lado de Jordan Devey y Erik Pears. No sé vosotros pero por mi cuerpo recorren escalofríos.

Y es que podemos hablar largo y tendido del rendimiento de estos dos señores, pero no quiero gastar energía en hacerlo. No tienen nivel para más que carne de banquillo a lo sumo y semana tras semana siguen siendo parte de la alineación titular. Inexplicable que no se ponga un remedio a esta situación, buscando en los practice squad del resto de la liga, explorando un traspaso o lo que sea.

Pero como digo no pienso cebarme con estos dos hombres que están bien lejos de ser los culpables principales del desastre que estamos sufriendo una de cada dos jornadas. Y lo hago con la convicción de que hay mucha más materia prima que para generar ocho pírricos primeros downs. Antes del inicio de la liga tenía muchísimas dudas con el staff técnico de ataque y a fe que se están cumpliendo las peores previsiones. Estamos realizando números como equipo que rivalizan con los de la nefasta temporada de 2005, cuando un novato Alex Smith, Kevan BarlowArnaz Battle y el inmortal Billy Bajema formaban parte de la alineación titular. Inaceptable.

Si ante Minnesota, NY Giants y Baltimore se movió el balón de forma correcta no puede ser que ante Arizona, Green Bay y Seattle se bordee el ridículo. Y no me vale que estas defensas sean superiores a las primeras, esas actuaciones tan pésimas sólo podrían haber sido de recibo ante los Ravens de 2000 o los Bears de 1985. Los Cardinals limitaron a 156 yardas a San Francisco pero a 310 al siguiente en su particular Top. Lo mismo podemos decir de los Packers, 196 yardas ante los niners, 324 su siguiente mejor registro. Las 142 yardas de anoche palidecen ante las 383 que Carolina (con sus particulares carencias ofensivas) puso en el marcador de Seattle jugando en su propio estadio. Claro que podemos decir que los Bears con Jimmy Clausen se quedaron en 146 yardas con los Seahawks. Pues ahí está nuestro nivel en los días malos. Como digo, inaceptable.

Lo siento por Jim Tomsula que me parece un buen proyecto de head coach, pero empiezo a pensar que le han tocado unas cartas muy difíciles de jugar. Sin apoyo en la estrategia a nivel ofensivo (donde este equipo necesita ayuda urgente) y con el más absoluto silencio de sus superiores (sabedores de que su imagen pública cada jornada que pasa cae más en entredicho) parece destinado a ser un entrenador puente del que en su momento decidan propietario y general manager acudir como salvador.

Hasta entonces parece que tocará seguir sufriendo con estos 49ers que de momento no están ni en fase de recarga (como más de una vez aludió el general manager Trent Baalke) ni en fase de reconstrucción. Yo más bien la calificaría como fase de destrucción.