Mostrando entradas con la etiqueta 50. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 50. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de febrero de 2016

SUPER BOWL 50: Colorado, el estado de la marihuana y de la kryptonita

Von Miller fue la kryptonita de Cam Newton
Hace unos años se legalizó en el estado de Colorado (junto al de Washington) la venta de marihuana con fines recreativos en los Estados Unidos. Desde anoche también se va a empezar a comercializar en las montañas rocosas la kryptonita. Este mineral se puede encontrar, en abundantes cantidades, en la ciudad de Denver y concretamente en su equipo de football, los Broncos. Von Miller la tiene aproximadamente en el 90% de su cuerpo, DeMarcus Ware en otro 80%, Malik Jackson en un 75% y podríamos seguir y seguir, Derek Wolfe, Danny Trevathan, T.J. Ward, Chris Harris, Darian Stewart, Aquib Talib (a éste ayer se le diluyó entre demasiada adrenalina y testosterona), etc. No hay mayor experto en encontrar la kryptonita que John Elway y sus suministros son perfectamente organizados y distribuidos por Wade Phillips.

Estos son los nombres que recordaremos de los Denver Broncos de 2015, campeones de la Super Bowl 50 y autores de una de las campañas más memorables en el plano defensivo de la era moderna en la NFL. Puede que su media de puntos (superior a los 18 por choque disputado) palidezca al lado de otras históricas unidades, pero hacerlo en una época donde las defensas tienen un handicap de un touchdown por las reglas actuales y con un ataque que no sólo no produce sino que encima perjudica con turnovers inaceptables (otros dos anoche) es digno de todos los elogios.

¿Cómo obraron los Broncos la proeza de dejar en diez puntos al ataque más explosivo de la temporada con el jugador más dominante a los mandos?

  • Número 1: pararon la carrera de Carolina. En ningún momento los Panthers pudieron desarrollar uno de sus habituales drives centrados en el juego terrestre que tantas opciones le van abriendo a lo largo del partido. Jonathan Stewart fue embotellado una y otra vez al tiempo que Cam Newton sólo producía con scrambles y no con las carreras diseñadas que son las que terminan por marear a las defensas y abrir oportunidades para sus compañeros.

  • Número 2: sacaron del partido a Greg Olsen. El tight end fue golpeado constantemente en la línea de scrimmage y recibió doble cobertura en casi todos los snaps. Olsen es el jugador con el que Newton se siente más cómodo lanzando y el único en la plantilla con manos seguras. Sin el #88 produciendo la defensa de Denver convirtió al polifacético ataque de los Panthers en un tradicional equipo pasador, justo lo que necesitaban.

  • Número 3: sin juego de carrera y sin su válvula de seguridad Superman se quedó sin su capa y sin su escudo protector. Obligado a lanzar más de la cuenta (41 intentos por los 30,3 a lo largo del año) y a sus wide receivers de menor categoría llegaron los "drops" que han sido habituales en Carolina en 2015. Los Ginn, Brown, Cotchery no estuvieron bien, pero en el partido más importante de la campaña no van a arreglar de repente sus deficiencias. Todo el mérito para la defensa de Broncos por forzar a los Panthers a jugar a lo que peor hacen.

La carrera de Carolina no fue un factor en la Super Bowl
Estos tres ingredientes, mezclados por un feroz pass-rush, convirtieron a Newton en un jugador desquiciado que pasó más tiempo corriendo hacia atrás para evitar sacks que hacia delante para ganar yardas. La actuación del MVP fue decepcionante. Pases errados por falta de precisión, indecisión y lentitud en algunos lanzamientos, falta de reconocimiento de un pass-rush que llegaba con asiduidad y lo peor de todo una actitud que no puedes tener el día más importante de tu vida. Una carrera para -1 yarda tras el descanso, cuando se había visto que los scrambles serían vitales, me dejaron muy frío. Si eres Superman y tienes unas capacidades atléticas superiores, úsalas, ya sea para salir del pocket rápidamente y correr en lugar de aguantar estático buscando hombres que no pueden desmarcarse o bien para tirarte al suelo por un fumble que puede decidir el campeonato. En la casa de los 49ers, Cam se convirtió en Kap en el peor momento posible (rueda de prensa incluida).

Dicho todo esto dejemos que Newton aprenda de esta derrota y vuelva tan fuerte como este año. Ante esta defensa el maestro Tom Brady fue sobrepasado y Aaron Rodgers se quedó en 50 yardas de pase, ¡50 yardas! ¿Quién habría ganado el partido de ayer? ¿Puede que Carson Palmer entonces, el quarterback que ahora parece no servirle a Arizona para ganarlo todo? No seamos injustos con Cam y démosle todo el crédito a unos Broncos que ayer habrían parado (como han hecho todo el año) a quien se les hubiera puesto por delante. Al contrario, recordemos los 80 puntos puestos por Carolina en el marcador ante Seattle y Arizona en estos playoffs para engrandecer más si cabe su actuación de anoche. Eso pasó, no fue producto de la imaginación de los analistas que le daban el favoritismo a los Panthers.

No quiero olvidarme en este resumen de la Super Bowl dorada de Ron Rivera, que falló completamente en la mentalización de su equipo y no tuvo ninguna respuesta a los esquemas de Phillips. Para el miércoles los Panthers ya parecían aburridos de estar aquí contestando preguntas y eso se reflejó en el partido más blando de sus hombres este año. Denver saltó al campo con más energía y así se mantuvo hasta el final. Si a eso le sumas una toma de decisiones más que discutible (sin challenges desde el inicio del segundo cuarto, no yendo por ningún cuarto down, etc.) y una falta grave de ajustes al descanso el desastre fue completo. Los Panthers no han tenido que recurrir en casi toda la campaña al "Plan B" y eso se notó anoche en cuanto vieron que no se encarrilaría el encuentro tan rápido como en los duelos anteriores.

Uno de los grandes lo deja en lo más alto
Me siento obligado finalmente a contaros que en esta Super Bowl también hubo otro enfrentamiento, el del ataque de Denver contra la defensa de Carolina, pero fue tan intrascendente que casi no tengo ganas ni de comentarlo. Como apunté en la previa la ofensiva de los Broncos no iba de repente a despertar y generar drives largos que culminaran en touchdowns en la zona roja. Hasta ocho posesiones de tres y fuera realizaron. Un solo TD producido en un drive de 4 yardas, ganadas a base de sangre, sudor y lágrimas. Por sus propios méritos llegaron nada más que un par de field goals. Las 16 oportunidades de ataque que tuvo Carolina hablan a las claras de lo mal que jugó Denver en ofensiva. Y para colmo, dos turnovers. Uno de ellos fue una intercepción imperdonable de Peyton Manning que se retirará por la puerta grande pero que hasta el final estuvo bien cerca de costarle el título a sus compañeros.

La victoria para Peyton es la 200 de su carrera, ningún jugador ha ganado más partidos en la NFL que él. Sólo seis entrenadores superan esa cifra, lo cual es casi más impresionante si lo piensas. Tras muchos años de decepciones en playoffs lo va a dejar con récord positivo en post-temporada, 14-13, curiosamente las mismas victorias que sumó su jefe ahora John Elway, otro que se retiró con el Trofeo Vince Lombardi en su mano. El destino le guardaba un gran regalo a esta leyenda en el año más difícil de su carrera, y desde aquí no puedo más que alegrarme por él. Larga vida a Peyton Manning, larga vida a los Denver Broncos de 2015 y su maravillosa defensa.

sábado, 6 de febrero de 2016

Previa SUPER BOWL 50: Carolina Panthers vs Denver Broncos


La Super Bowl alcanza sus bodas de oro. Cincuenta años de un partido que empezó poco menos que siendo una exhibición y que es ahora el encuentro más analizado y seguido a lo largo y ancho del planeta. El guión para la final de este año es muy claro, el cinco veces MVP Peyton Manning intenta cerrar su gloriosa carrera con un segundo campeonato ante el nuevo MVP de la liga, Cam Newton, el jugador llamado a sucederle como el quarterback más dominante de la competición.

A través de artículos en la web, vídeos y podcasts se ha dicho prácticamente todo de esta Super Bowl (y lo mejor de todo, en nuestro propio idioma). Así que como cada año, a las vísperas del domingo más importante del año os dejo con mis impresiones sobre lo que podremos ver mañana, además de tirarme a la piscina con el pronóstico del choque. Intentaré no extenderme mucho que ya estaréis cansados de leer análisis, pero no prometo nada.

La "Zone Read", ¿en serio es una novedad?

Estas dos palabras, "zone read", llevarán dos semanas sonando en vuestras cabezas. Es el eje de la ofensiva de Carolina, que ha permitido a un equipo con no demasiado talento terminar como el ataque nº 1 de la NFL en puntos anotados, el nº 1 en la zona roja, el nº 2 en "big plays" producidos (64 de carrera y 31 de pase) y el nº 3 en tiempo de posesión.

Von Miller será decisivo en su duelo con Cam.
Ya sabéis cómo funciona básicamente el "invento", así que no os voy a marear. El quarterback lee la defensa (normalmente al defensive end no bloqueado) para elegir cuándo y si realizar la entrega a su corredor o bien quedarse con el balón y correr él mismo. Da la casualidad que los San Francisco 49ers en 2012 llegaron a la Super Bowl con este sistema como pieza angular de su juego terrestre, lo mismo que los Seattle Seahawks las dos pasadas temporadas. ¿Veis la tónica? Cuatro años seguidos lleva la NFC metiendo en la gran final a un equipo que se prodiga en la "zone read". Sin embargo aquí estamos en enero de 2016 discutiendo si este sistema funcionará a largo plazo. Señores, lleva cuatro años funcionando en la NFL (muchos más en college) y no tiene pinta de desaparecer de la noche a la mañana.

Cómo los Broncos van a contener el ataque de carrera de Carolina es la primera gran clave de este partido. Si los Panthers juegan cómodos por tierra podemos olvidarnos del encuentro, será una gran fiesta de los chicos de Ron Rivera durante toda la segunda mitad. La gran habilidad de Carolina es que su sistema es tan variado e impredecible (formaciones clavadas suponen jugadas completamente diferentes) que en muchas ocasiones pone a sus hombres en ventaja numérica sobre la defensa. Estiran tanto el campo ("spread offense") que los rivales una vez que no aciertan hacia dónde va el flujo de la jugada acaban siendo aplastados por una avalancha de Panthers en superioridad numérica. Arizona sufrió esto en sus carnes en la final de conferencia.

Denver necesita jugar un encuentro muy disciplinado, ocupar todos los "gaps" siempre y saber el momento justo de reaccionar. Carolina juega con las defensas en el sentido literal de la palabra, las mantienen siempre en vilo y les impiden llevar la iniciativa. Los Broncos son una defensa muy agresiva y deben seguir siéndolo mañana, pero en todo momento han de tener un "plan B" para que esta agresividad no les deje en manos de los Panthers. Por "plan B" me refiero a una mayor cobertura zonal que no deje huecos en el segundo nivel, donde Carolina gana todas las batallas en el juego terrestre.

Cam Newton, el nuevo MVP.

Desde el pocket Newton es Superman también.
Superman. El arma definitiva. Un jugador de los que marcan época. En apenas un año Newton ha pasado de ser un quarterback favorito para muy pocos y criticado por la mayoría a ser comparado con leyendas del calibre de Steve Young, seis veces ganador del trofeo de mejor pasador (rating) de la temporada. Un poco de pausa viene bien para estos cambios tan bruscos de opinión. Esta noche Cam recibirá, con total merecimiento, su primer MVP de la temporada, pero antes de meterle en el Salón de la Fama dejemos transcurrir su carrera. No hay necesidad de correr tanto.

Lo que ha conseguido Carolina con su juego de pase este año es digno de elogio. Salvo Greg Olsen, un excepcional tight end receptor (pero nulo bloqueador), el cuerpo de wide receivers de los Panthers tendría problemas para encontrar sitio en las plantillas de muchos equipos. El impresionante último cuarto de Newton en Seattle marcó un antes y un después en el juego aéreo de Carolina en 2015. Desde aquel día Cam y su particular grupo de WR juega con una sintonía que a veces hasta nos hacen olvidar los nombres de sus camisetas (Ginn, Brown, Cotchery).

Ante un pass-rush tan fuerte como el de Denver espero mucho "personal 12" (un runningback, dos tight ends) y cantidad de contactos ("chips") con Von Miller y DeMarcus Ware antes de salir a recibir. La secundaria de los Broncos es de lo mejorcito en cobertura, así que mañana debe ser Olsen -cuando se empareje con linebackers en hombre a hombre desde el slot- el hombre que mueva las cadenas para Carolina por aire.

Wade Phillips fue alabado por su plan defensivo en la final de conferencia ante New England. En la Super Bowl volverá a ser clave su estrategia ante el ataque más explosivo de la competición. Phillips retornará al uso del "blitz" como le gusta, máxime teniendo en cuenta que Carolina no suele mandar casi nunca cinco receptores en ruta como los Patriots. Newton está muy cómodo lanzando desde el pocket en su "spot", otros años su precisión en el pase dejaba que desear pero en 2015 ha mejorado mucho en ese aspecto y pases fallados como el de la Final NFC han venido a cuentagotas. Cuando se le obliga a moverse un poco por el pocket, debido a la presión, es cuando sus mecánicas se resienten (su punto débil) y llegan los lanzamientos erróneos.

Denver "overload blitz" ante Carolina en 2012.
Una manera que Denver usará para ponerle las cosas difíciles a Newton serán los "overload blitzes". En esas acciones se fuerza la presión por un lado de la defensa para dejar al ataque en inferioridad numérica a la hora de bloquear. Es exactamente la misma filosofía que aplican los Panthers con su "zone read". Fijaos en la imagen como entran a presionar el defensive end del lado izquierdo en "stance" de dos puntos (Von Miller), el cornerback del slot (Chris Harris) y el middle linebacker (Wesley Woodyard). Junto a los dos defensive tackles Denver forma un rush de cinco hombres, al tiempo que el otro defensive end cae en cobertura. Miller bate con su rapidísimo primer paso al tackle derecho de Carolina, lo que obliga al RB Jonathan Stewart a bloquearle en un "mismatch" claramente favorable para la defensa. El guard derecho se encarga del blitz del middle linebacker, lo que deja a Harris con camino libre hacia Newton. El tackle izquierdo es completamente sacado de la jugada al no tener a nadie a quien bloquear. El quarterback intenta subir en el pocket pero no encuentra ruta de escape. No obstante, por si acaso, dos hombres en cobertura zonal (convenientemente movidos hacia el lado contrario al "overload blitz") tienen sus ojos puestos en el backfield por si las moscas. Sack para Denver y punt para Carolina.

El ataque de Denver, ese gran olvidado.

No nos engañemos, el partido se debe decidir en el emparejamiento ataque de Carolina vs defensa de Denver. No obstante, la labor de la ofensiva de los Broncos se antoja fundamental en el devenir del encuentro, más para lo malo que para lo bueno.

Sin juego de carrera los Broncos lo tendrán difícil.
En un mundo ideal deben hacer drives largos, utilizar su juego de carrera (128.0 yardas por partido en los últimos nueve partidos, 86.0 en los nueve primeros), y ser efectivos en tercer down para terminar rematando en la zona roja. La experiencia me dice que a la hora de la verdad no vas a conseguir lo que no has sabido hacer en toda la temporada. Denver es el tercer equipo de la liga que más drives de "3 y fuera" realiza y seguramente esto no cambie el domingo.

La gran, y casi única, clave para Denver en ataque es no cometer turnovers. Eso sí lo han sabido corregir a tiempo en los playoffs y en buena parte por ello han llegado hasta aquí. La contrapartida está en que la defensa de los Panthers es la que más "takeaways" acumula (39 en regular season + 9 en playoffs), la que más drives ha dado a sus compañeros de ataque en campo rival (31) y la que más puntos ha provocado después de un turnover (148). Si los Broncos cometen más de una pérdida de balón en la Super Bowl lo más probable no es que pierdan, sino que reciban un severo correctivo. Ahora bien, protegiendo la pelota y siendo superiores en equipos especiales van a tener una opción.

El último rodeo del sheriff.

La despedida del 5 veces MVP, Peyton Manning.
No sé quién ganará mañana, pero una cosa tengo muy clara, va a ser el último partido de Peyton Manning tras diecisiete temporadas fabulosas y ésta última para olvidar. Sus problemas físicos le impiden producir al nivel que nos tiene acostumbrados, pero su cambio de mentalidad tras el "banquillazo" ha sido lo mejor que le podía pasar a Denver. Peyton tendrá que esquivar la zona media donde Luke Kuechly, Thomas Davis y Kurt Coleman forman el triángulo más peligroso de la liga. Carolina sienta mucho a sus defensive backs en cobertura zonal (Cover 4, Cover 3, Cover 2) lo que puede ser un arma de doble filo si Manning anticipa más de la cuenta sus lanzamientos hacia el exterior. Josh Norman es un auténtico "ball-hawk" en esas situaciones, por lo que a buen seguro que se inclinará más por probar el lado de Robert McClain.

Los pases que pueden hacer más daño a la defensa de los Panthers ("Pin route", "Scissors", "999 combo", etc.) son los que ya el cinco veces MVP no está en condiciones de enviar. Peyton debe ser consciente de ello una última vez y darle una oportunidad a su equipo de ganar simplemente no forzando nada y tomando sólo lo que el rival le deje. Si eso significa utilizar a sus dos corredores (Ronnie Hillman y CJ Anderson) en carreras hacia el exterior ("outside zone") y saliendo del backfield y buscar a su receptor nº 1 DeMaryius Thomas cuando se alinee en el slot en rutas cortas pues mucho mejor que intentar conectar con Emmanuel Sanders en una ruta "corner" imposible. Paciencia es la madre de la ciencia para Denver (y sus aficionados) mañana.

PRONÓSTICO

La mayoría de los analistas se inclina por el triunfo de Carolina. No había tal consenso en una Super Bowl desde las ediciones 42 y 43 con New England y Pittsburgh en el rol de claros favoritos. Uno ganó por la mínima y el otro se vio sorprendido tras una temporada incluso más perfecta que la de los Panthers de 2015. Por lo tanto, cuidado con los favoritismos que los carga el diablo y no aseguran nada. El trabajo de mentalización de Ron Rivera se antoja tan vital como el estratégico.

Una máxima de este deporte es que los partidos duran 60 minutos. Siendo una gran verdad, en este caso particular creo que los primeros 30 merecen especial atención. Desde la fusión de las ligas en 1970 sólo un conjunto ha acumulado un mejor diferencial en 1er y 2º cuarto que el +193 de Carolina este año, los Patriots de 2007.

El primer equipo que abandone su juego de carrera por incapacidad para ponerlo en marcha o porque el marcador dicte tu selección de jugadas desde la banda pierde, me da igual que sea Carolina o  Denver. Va a ser un partido que más que nunca se decidirá en las trincheras, siendo Kawann ShortVon Miller los jugadores más importantes y valiosos en cada equipo.

Espero unos Broncos conteniendo el arreón inicial de Carolina y agobiando lo suficiente a Newton como para hacer que el partido se resuelva a la vuelta del descanso. Ahí el predecible ataque de Denver pasará factura como en la Final AFC, permitiendo que los Panthers puedan finalmente levantar el primer Trofeo Vince Lombardi de su historia.

Carolina 27, Denver 17.