miércoles, 10 de febrero de 2016

Los 11 de Deion - TEMPORADA 2015

ATAQUE
* QB: Cam Newton (Carolina): competición de tres hombres hasta casi el final de temporada entre Newton, Tom Brady y Carson Palmer. El quarterback de los Panthers se mostró imparable de mitad de campaña en adelante al tiempo que el de New England se resintió cuando las lesiones empezaron a asolar a sus compañeros. Aunque el resultado final de la Super Bowl no fue el esperado el año de Cam ha sido claramente el mejor en esta posición en 2015. No me impresionan tanto sus estratosféricos números (en una temporada en la que ha resultado "sencillo" hacerlos para los QB) como su impacto en el juego de un equipo que sin demasiado talento ha sido el más anotador de la NFL.

* RB: Adrian Peterson (Minnesota) y Todd Gurley (St. Louis): no ha sido un año muy brillante para esta posición, que año tras año va perdiendo prestigio y valor en los equipos. Encontrar un back de tres downs cada vez se hace más difícil al punto de que la "especie" de runningback tradicional casi parece en extinción. Peterson ha vuelto a la grande tras un año en blanco, mostrando más elusividad de la que recordaba por contra de una menor potencia en carreras interiores. Digamos que a los 30 años A.P. ha cambiado un poco su estilo para prolongar su excelsa carrera. Junto a él uno que ha debutado en la NFL y tiene muchos años buenos por delante, Todd Gurley. El runningback de los Rams tiene doble mérito porque volvía de una grave lesión y porque jugó en un ataque sin ninguna amenaza aérea. Mención honorífica aquí para Devonta Freeman, runningback de los Atlanta Falcons.

* WR: Antonio Brown (Pittsburgh) y Julio Jones (Atlanta): por tercera temporada consecutiva Brown ha continuado poniendo números de otro planeta sobre la mesa. De no ser por los problemas físicos de Ben Roethlisberger, que obligaron a los Steelers a jugar sin quarterback (ejem. con Michael Vick) durante cuatro semanas, podría haber batido las marcas históricas de recepciones y yardas aéreas en un año, siendo por qué no el primero en llegar a las 2000. Julio Jones no ha sido menos que Brown, dominando a los cornerbacks rivales como si fuesen niños. Empezó la campaña avergonzando a Byron Maxwell y su gran contrato y la terminó superando al mejor cornerback este año en mi opinión, Josh Norman. Estando sano no hay receptor más dominante en la actualidad. Mención honorífica aquí para Larry Fitzgerald, convertido a slot receiver pero con mentalidad de tight end.

* TE: Rob Gronkoswki (New England): creo que no hace ninguna falta razonar esta selección, la tercera de Gronk en mis equipos ideales, así que pasaré directamente a las menciones honoríficas: Greg Olsen, Tyler Eifert y Jordan Reed. Sin duda que 2015 ha sido un año formidable para esta posición, que cada temporada que pasa va ganando más relevancia.

* OT: Joe Thomas (Cleveland) y Trent Williams (Washington): en Cleveland tienen a LeBron, pero también a un crack del calibre de Thomas que por desgracia está dando sus mejores años en un conjunto sin rumbo. El mejor tackle izquierdo en protección de pase que he visto nunca. Para el segundo OT he tenido más dudas. Normalmente intento meter un tackle derecho pero por falta de candidatos convincentes casi siempre acabo metiendo otro izquierdo. Esto vuelve a pasar ahora y me quedo con Williams de los Washington Redskins por su buen hacer en todas las facetas de esta difícil posición: protección de pase, bloqueos para la carrera y capacidad para salir al 2º nivel en "pull".

* OG: Marshal Yanda (Baltimore) y David DeCastro (Pittsburgh): Yanda continúa siendo uno de los jugadores más divertidos de ver a los que nunca verás portar el balón. Sí, soy muy raro y de vez en cuando me fijo en los gordos de la línea de ataque y disfruto con ellos. De esta forma aprecié un poco más este año a DeCastro. La línea ofensiva de los Steelers era una delicia cada semana y al fijarme descubrí su gran juego dentro de lo que ha sido una unidad muy productiva.

* C: Ryan Kalil (Carolina): no es fácil ser el center de un equipo de NFL, pero en Carolina lo es si cabe un poco más por la variedad enorme de su playbook en lo que al juego de carrera se refiere. Kalil es un fino estilista (dentro de la finura que rodea a estos chicos), que más de una vez ha allanado considerablemente el camino a la end zone para su quarterback.
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DEFENSA
* DE: J.J. Watt (Houston) y Khalil Mack (Oakland): qué decir de Watt a estas alturas. Es la cuarta temporada consecutiva que se pasa por aquí. En 2015 ha terminado por asentarse en la posición de defensive end y le hemos visto menos por el centro de la línea, pero de cualquier manera su impacto en el juego sigue siendo brutal. Otro que ha estado formidable es el jugador de segundo año de los Raiders, Khalil Mack, que bien pudo haber sido compañero de equipo de Watt. Sus 15.0 sacks lucen mucho (cinco de ellos en una mágica tarde en Denver), pero casi más me ha impresionado su desempeño cerrando el "edge" en el juego terrestre.

* DT: Aaron Donald (St. Louis) y Kawann Short (Carolina): no sé si alguna vez he seleccionado una pareja de defensive tackles más productiva que la de Donald y Short este año. El primero debió ser el jugador defensivo de la temporada en mi opinión. El segundo fue pieza clave en el campeonato de la NFC de los Panthers. Dos bestias en el pass-rush que también han sido muy eficientes contra la carrera. Es una pena que la gran campaña de Geno Atkins se quede en mención honorífica porque también fue extraordinaria.

* OLB: Von Miller (Denver) Thomas Davis (Carolina): dos de mis jugadores favoritos en las últimas temporadas. Para Miller es su tercera presencia aquí en cuatro años y casi sólo por lo que hizo en final de conferencia y Super Bowl ya debería haber entrado. El caso de Davis es el de un jugador que siempre rozaba aparecer en mi equipo ideal pero que terminaba por ceder ante otros. Esta vez me he querido sacar esta espinita que tenía clavada con él aunque haya tenido que sacrificar a Derrick Johnson, otro que lo merecía mucho. Su pundonor para disputar la Super Bowl con el brazo recién operado ha sido la guinda. Grande Thomas Davis.

* MLB: Luke Kuechly (Carolina): el capitán de la defensa de los Panthers se sobrepuso a una grave conmoción cerebral a comienzos de liga para completar una fabulosa campaña. Una bala para penetrar en los backfield rivales, ya sea para placar a corredores o lograr sacks, de los mejores a la hora de zafarse de un bloqueo e insuperable en su faceta en cobertura. Su defensa a un postrero pase de Russell Wilson sobre Doug Baldwin en los playoffs divisionales es una de las jugadas de la temporada.

* CB: Josh Norman (Carolina) y Patrick Peterson (Arizona): dos debutantes en mis conjuntos ideales que han brillado con luz propia esta campaña. Norman forma parte de una unidad que juega más en zona, mientras que Peterson ha tenido más responsabilidades hombre a hombre. Sistemas aparte los dos han sido los mejores a mi juicio en esta posición. Aquib Talib llegó con opciones de robar un puesto de titular aquí hasta la misma Super Bowl, pero su mala cabeza el domingo le terminó por dejar como mención honorífica.

* S: Tyrann Mathieu (Arizona) y Reggie Nelson (Cincinnati): una lástima que la magnífica campaña de Mathieu quedase cortada por una seria lesión, hasta ese momento estaba en disputa por el galardón de jugador defensivo del año. "Honey Badger" es el hombre más polivalente en la NFL a día de hoy, capaz de jugar en cinco diferentes posiciones sin que baje su rendimiento. Ojalá que vuelva en 2016 en su mejor forma. Nelson fue un auténtico "ball-hawk" (ocho intercepciones) para una defensa de Cincinnati que a la sombra del ataque terminó siendo la segunda que menos puntos encajó en toda la NFL. Mención honorífica para el gran Charles Woodson, al que se le terminó haciendo un poco larga su última temporada en activo pero que hasta la mitad de la misma fue el mejor safety de la liga.

A modo de conclusión remarcar que en el caso de Adrian Peterson ha igualado con su quinta nominación para mis equipos ideales a Peyton Manning y Ed Reed como los jugadores más premiados en los catorce años de historia que suman ya estos "11 de Deion". Otro récord han sido los seis hombres que han entrado de Carolina Panthers, nunca antes había metido tantos de un mismo equipo (2003 Baltimore Ravens y 2007 New England Patriots con cinco). La última plusmarca ha sido personal, 185 encuentros presenciados por televisión entre regular season y playoffs (no llegan a 40 los "enlatados"). El próximo año intentaremos ir a por los 200, aunque no será fácil.

Ha sido una campaña muy entretenida en mi opinión, con bastantes partidos para el recuerdo. Quizás me faltó ese choque memorable de post-temporada, el Cardinals-Packers tuvo un final apoteósico pero globalmente no me terminó de enamorar. Aún así el sabor de boca es muy bueno y las ganas de que comience la siguiente temporada están ahí. Sólo habrá que esperar ocho largos meses...

2015 - Semana 12: NEW ENGLAND PATRIOTS 24 DENVER BRONCOS 30 OT

CJ Anderson corre bajo la nieve hacia el touchdown ganador en el tiempo extra.
Si os parece que los New England Patriots están apareciendo mucho por esta sección vais bien encaminados. Por cuarto año consecutivo son actores principales del mejor partido a nuestro juicio de la temporada regular. Y esperad porque la racha no finalizará aquí. El conjunto de Bill Belichick no había perdido un encuentro en el que se jugara algo desde aquella derrota en Lambeau Field que resumimos aquí anteriormente. El 2015 estaba siendo inmejorable para los de Foxboro, con tres triunfos en invierno camino de la Super Bowl XLIX y un perfecto arranque de regular season en otoño de 10-0. Todo esto pese a la amenaza de suspensión sobre Tom Brady por el asunto del "Deflategate" y una paulatina serie de lesiones que estaba dejando al quarterback sin varios de sus mejores amigos, Dion Lewis, Nate Solder, Julian Edelman y Danny Amendola.

Contar con tantas bajas en el plano ofensivo nunca es bueno, pero si tu rival es la defensa de Denver Broncos de 2015 la receta está abocada al desastre. La unidad, comandada por Wade Phillips desde la banda y por Von Miller sobre el césped, sembró el pánico sobre sus rivales a lo largo de toda la campaña. Tras varios años a la sombra del ataque de Peyton Manning, la defensiva asumió todo el peso de la franquicia para continuar ganando pese al mal estado físico de su quarterback. Manning de hecho estuvo ausente en este choque por una fascitis plantar y fue Brock Osweiler el que dirigió la ofensiva en el que era en aquel momento tan solo su segundo partido como titular en la NFL. El récord de los Broncos de 8-2 se podía considerar casi milagroso, hasta entonces habían cometido más turnovers (19) que touchdowns (18) en ataque.

Con estos dos grandes récords en liza, bajo las cámaras del Sunday Night Football y con la nieve constante cayendo sobre Denver parecía que el éxito estaba asegurado para este partido pese a la falta del eterno duelo Brady vs Manning. Y así fue.

Gronk fue un quebradero de cabeza para Denver.
La noche empezó muy fuerte. En el primer drive de los Patriots Rob Gronkowski recibía un corto pase y lo convertía en un espectacular touchdown humillando a los dos safeties de Denver, Darian Stewart y TJ Ward, que estaban realizando una doble cobertura sobre el tight end. Tras este fuego artificial las defensas tomaron el mando. New England avanzaría un máximo de 38 yardas en uno de sus siguientes ocho drives ante la asfixiante presión de los Broncos. En el otro lado Osweiler tenía muchas dificultades para mover a sus compañeros. Seis de las primeras diez posesiones finalizaron en tres y fuera y otra en intercepción. Al terminar el tercer cuarto el resultado era favorable a los visitantes por un corto 14-7.

La locura se desató a partir de la jugada inicial del último período. Brady aprovechaba un emparejamiento favorable para encontrar a su cuarto runningback, Brandon Bolden, completamente desmarcado para un touchdown de 63 yardas. Cuando los Broncos tuvieron que despejar el balón vía punt tras otro drive de tres jugadas parecía que la imbatibilidad de New England iba a continuar. Sin embargo, en ese momento las lesiones en el cuerpo de receptores golpearían duro a los Patriots. Chris Harper, únicamente en el campo por las ausencias citadas al inicio, no controlaba el balón en el punt y Denver recuperaba posesión en ataque. Cuatro jugadas y 36 yardas después estaban en la end zone para recortar las diferencias de nuevo a una anotación. Al día siguiente Harper era cortado y relegado al practice squad.

Las desgracias no suelen venir solas dice el refrán y esto puede aplicarse perfectamente aquí para los chicos de Belichick. Dos penalizaciones anularon sendas conversiones de tercer down en drives consecutivos. Entre medias los Broncos anotaban un field goal para acercarse algo más, 21-17. Poco después, intentando consumir el reloj para cerrar el partido, Gronkowski era sacado del terreno de juego en el coche médico tras sufrir un duro golpe en la rodilla. Otra arma menos para Brady. Denver lograba recuperar el balón a 2:31 de la conclusión en un intento final por ganar el choque.

En la primera jugada Osweiler conectaba con Demaryius Thomas para una ganancia de 36 yardas. Fue la única conexión entre ambos en toda la noche en trece intentos. A continuación Emmanuel Sanders atrapaba otro largo envío de Osweiler para 39 yardas. El joven quarterback culminaba el fantástico drive con otro gran pase, esta vez para Andre Caldwell, que adelantaba a los locales por primera vez en el partido.

Ante la mejor defensa de la liga, sin casi tiempo en el reloj ni compañeros a los que lanzar Brady fue capaz de conectar tres pases para poner a Stephen Gostkowski en disposición de mandar el choque a la prórroga. El kicker convertía un difícil field goal de 47 yardas bajo la ventisca y la emoción se prolongaba pues al tiempo extra.

Los Patriots abrieron en ataque pero Miller les cerraba las puertas de bruces con un fantástico sack que propiciaba el punt. En su tercera jugada en ofensiva, CJ Anderson recibía el balón en un pitch y superaba a media defensa de New England camino de un espectacular touchdown de 48 yardas que cerraba un duelo memorable. Anderson ganó 107 de sus 153 yardas totales tras el descanso. Osweiler aguantó el embite de medirse a Brady y salía reforzado en sus aspiraciones de mantener el puesto de quarterback titular una vez que Peyton estuviese recuperado.
Osweiler mantendría la titularidad hasta el final de la regular season.
Por fortuna para New England, Gronkoswki sólo se perdería un partido tras lo que parecía una lesión mucho más seria. Los Patriots avanzaron un año más hasta la final de conferencia. Allí les volverían a recibir los Broncos en Mile High. La diferencia es que esta vez sí era Manning el quarterback titular. Dos pases de touchdown suyos en el primer tiempo y el impresionante desempeño una vez más de la defensa de Denver obraron la proeza de batir dos veces en el mismo año al conjunto de Belichick. Los Broncos ganarían la Super Bowl para culminar un año increíble pero sorprendentemente defenderían el campeonato en 2016 sin ninguno de sus dos quarterbacks. Manning optaría por la retirada mientras que Osweiler se marchaba a Houston en agencia libre.

Finalistas:
Week 06 - Carolina Panthers vs Seattle Seahawks (Cam Newton y Carolina se doctoran).
Week 10 - New England Patriots vs New York Giants (el último clásico entre Belichick y Coughlin).
Week 10 - Arizona Cardinals vs Seattle Seahawks (los Cardinals toman el mando de la NFC Oeste).

lunes, 8 de febrero de 2016

SUPER BOWL 50: Colorado, el estado de la marihuana y de la kryptonita

Von Miller fue la kryptonita de Cam Newton
Hace unos años se legalizó en el estado de Colorado (junto al de Washington) la venta de marihuana con fines recreativos en los Estados Unidos. Desde anoche también se va a empezar a comercializar en las montañas rocosas la kryptonita. Este mineral se puede encontrar, en abundantes cantidades, en la ciudad de Denver y concretamente en su equipo de football, los Broncos. Von Miller la tiene aproximadamente en el 90% de su cuerpo, DeMarcus Ware en otro 80%, Malik Jackson en un 75% y podríamos seguir y seguir, Derek Wolfe, Danny Trevathan, T.J. Ward, Chris Harris, Darian Stewart, Aquib Talib (a éste ayer se le diluyó entre demasiada adrenalina y testosterona), etc. No hay mayor experto en encontrar la kryptonita que John Elway y sus suministros son perfectamente organizados y distribuidos por Wade Phillips.

Estos son los nombres que recordaremos de los Denver Broncos de 2015, campeones de la Super Bowl 50 y autores de una de las campañas más memorables en el plano defensivo de la era moderna en la NFL. Puede que su media de puntos (superior a los 18 por choque disputado) palidezca al lado de otras históricas unidades, pero hacerlo en una época donde las defensas tienen un handicap de un touchdown por las reglas actuales y con un ataque que no sólo no produce sino que encima perjudica con turnovers inaceptables (otros dos anoche) es digno de todos los elogios.

¿Cómo obraron los Broncos la proeza de dejar en diez puntos al ataque más explosivo de la temporada con el jugador más dominante a los mandos?

  • Número 1: pararon la carrera de Carolina. En ningún momento los Panthers pudieron desarrollar uno de sus habituales drives centrados en el juego terrestre que tantas opciones le van abriendo a lo largo del partido. Jonathan Stewart fue embotellado una y otra vez al tiempo que Cam Newton sólo producía con scrambles y no con las carreras diseñadas que son las que terminan por marear a las defensas y abrir oportunidades para sus compañeros.

  • Número 2: sacaron del partido a Greg Olsen. El tight end fue golpeado constantemente en la línea de scrimmage y recibió doble cobertura en casi todos los snaps. Olsen es el jugador con el que Newton se siente más cómodo lanzando y el único en la plantilla con manos seguras. Sin el #88 produciendo la defensa de Denver convirtió al polifacético ataque de los Panthers en un tradicional equipo pasador, justo lo que necesitaban.

  • Número 3: sin juego de carrera y sin su válvula de seguridad Superman se quedó sin su capa y sin su escudo protector. Obligado a lanzar más de la cuenta (41 intentos por los 30,3 a lo largo del año) y a sus wide receivers de menor categoría llegaron los "drops" que han sido habituales en Carolina en 2015. Los Ginn, Brown, Cotchery no estuvieron bien, pero en el partido más importante de la campaña no van a arreglar de repente sus deficiencias. Todo el mérito para la defensa de Broncos por forzar a los Panthers a jugar a lo que peor hacen.

La carrera de Carolina no fue un factor en la Super Bowl
Estos tres ingredientes, mezclados por un feroz pass-rush, convirtieron a Newton en un jugador desquiciado que pasó más tiempo corriendo hacia atrás para evitar sacks que hacia delante para ganar yardas. La actuación del MVP fue decepcionante. Pases errados por falta de precisión, indecisión y lentitud en algunos lanzamientos, falta de reconocimiento de un pass-rush que llegaba con asiduidad y lo peor de todo una actitud que no puedes tener el día más importante de tu vida. Una carrera para -1 yarda tras el descanso, cuando se había visto que los scrambles serían vitales, me dejaron muy frío. Si eres Superman y tienes unas capacidades atléticas superiores, úsalas, ya sea para salir del pocket rápidamente y correr en lugar de aguantar estático buscando hombres que no pueden desmarcarse o bien para tirarte al suelo por un fumble que puede decidir el campeonato. En la casa de los 49ers, Cam se convirtió en Kap en el peor momento posible (rueda de prensa incluida).

Dicho todo esto dejemos que Newton aprenda de esta derrota y vuelva tan fuerte como este año. Ante esta defensa el maestro Tom Brady fue sobrepasado y Aaron Rodgers se quedó en 50 yardas de pase, ¡50 yardas! ¿Quién habría ganado el partido de ayer? ¿Puede que Carson Palmer entonces, el quarterback que ahora parece no servirle a Arizona para ganarlo todo? No seamos injustos con Cam y démosle todo el crédito a unos Broncos que ayer habrían parado (como han hecho todo el año) a quien se les hubiera puesto por delante. Al contrario, recordemos los 80 puntos puestos por Carolina en el marcador ante Seattle y Arizona en estos playoffs para engrandecer más si cabe su actuación de anoche. Eso pasó, no fue producto de la imaginación de los analistas que le daban el favoritismo a los Panthers.

No quiero olvidarme en este resumen de la Super Bowl dorada de Ron Rivera, que falló completamente en la mentalización de su equipo y no tuvo ninguna respuesta a los esquemas de Phillips. Para el miércoles los Panthers ya parecían aburridos de estar aquí contestando preguntas y eso se reflejó en el partido más blando de sus hombres este año. Denver saltó al campo con más energía y así se mantuvo hasta el final. Si a eso le sumas una toma de decisiones más que discutible (sin challenges desde el inicio del segundo cuarto, no yendo por ningún cuarto down, etc.) y una falta grave de ajustes al descanso el desastre fue completo. Los Panthers no han tenido que recurrir en casi toda la campaña al "Plan B" y eso se notó anoche en cuanto vieron que no se encarrilaría el encuentro tan rápido como en los duelos anteriores.

Uno de los grandes lo deja en lo más alto
Me siento obligado finalmente a contaros que en esta Super Bowl también hubo otro enfrentamiento, el del ataque de Denver contra la defensa de Carolina, pero fue tan intrascendente que casi no tengo ganas ni de comentarlo. Como apunté en la previa la ofensiva de los Broncos no iba de repente a despertar y generar drives largos que culminaran en touchdowns en la zona roja. Hasta ocho posesiones de tres y fuera realizaron. Un solo TD producido en un drive de 4 yardas, ganadas a base de sangre, sudor y lágrimas. Por sus propios méritos llegaron nada más que un par de field goals. Las 16 oportunidades de ataque que tuvo Carolina hablan a las claras de lo mal que jugó Denver en ofensiva. Y para colmo, dos turnovers. Uno de ellos fue una intercepción imperdonable de Peyton Manning que se retirará por la puerta grande pero que hasta el final estuvo bien cerca de costarle el título a sus compañeros.

La victoria para Peyton es la 200 de su carrera, ningún jugador ha ganado más partidos en la NFL que él. Sólo seis entrenadores superan esa cifra, lo cual es casi más impresionante si lo piensas. Tras muchos años de decepciones en playoffs lo va a dejar con récord positivo en post-temporada, 14-13, curiosamente las mismas victorias que sumó su jefe ahora John Elway, otro que se retiró con el Trofeo Vince Lombardi en su mano. El destino le guardaba un gran regalo a esta leyenda en el año más difícil de su carrera, y desde aquí no puedo más que alegrarme por él. Larga vida a Peyton Manning, larga vida a los Denver Broncos de 2015 y su maravillosa defensa.