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domingo, 5 de noviembre de 2017

GAROPPOLO SOLUCIONA UN PROBLEMA DE PRIMAVERA EN OTOÑO

El pasado miércoles fue una jornada frenética en los despachos de la NFL. Se cerraba el periodo de traspasos para la temporada 2017 y muchos equipos intentaron reforzar su plantilla con jugadores que habían agotado su tiempo en sus franquicias originales. Algunos equipos tuvieron éxito y otros no. Los San Francisco 49ers fueron uno de los conjuntos que consiguieron cerrar un movimiento muy sonado. Por su segunda ronda original del próximo draft se hicieron con los servicios del quarterback procedente de New England, Jimmy Garoppolo.

No voy a entrar en el clásico razonamiento del día después, ¿quién gana con el traspaso? ¿han dado mucho, han dado poco? Solo el tiempo nos dirá cómo funciona la jugada para ambas partes, pero el caso es que a día de hoy los 49ers han solucionado en otoño un problema que tendrían en primavera. ¿Por qué decimos esto?

Es obvio que San Francisco no contaba con su quarterback de futuro en la plantilla. Brian Hoyer fue siempre considerado un jugador puente o de transición. Por su parte, el novato de 3ª ronda, C.J. Beathard, no deja de ser un quarterback de desarrollo con unas limitaciones que seguramente le impidan dar el salto en su carrera de jugador que completa una plantilla a jugador que hace una plantilla.

En Garoppolo (dos p, una l, aprendámoslo bien) los niners tienen un hombre que por capacidades físicas y mentales puede ser el hombre ideal para conducir el ataque de Kyle Shanahan. Eso es lo que busca el head coach, la persona que ejecute su brillante ofensiva en el terreno de juego. La relación entre estos dos viene de largo, Shanahan estudió bien a Garoppolo cuando se presentó al Draft de la NFL del año 2014. No es por tanto este movimiento uno provocado por el corazón o peor aún, la desesperación. Los 49ers son junto a los Cleveland Browns los únicos equipos que no conocen la victoria este año.

Con Jimmy en plantilla y ya lanzando para sus nuevos compañeros San Francisco obtiene una clara ventaja respecto a un posible novato escogido muy alto en el próximo draft. Por un lado consigue más tiempo para que el jugador esté preparado para dominar el sistema el año que viene. San Francisco es una franquicia que especialmente en el lado del ataque cambiará mucho en 2018. Por lo tanto, que tu quarterback sea una pieza ya entrenada en el esquema es algo que beneficiará a la dinámica de la ofensiva. Por otro lado, Garoppolo, cierto que no demasiado, pero ha demostrado que puede dirigir un equipo NFL, algo que nunca puede saberse con un rookie. Y si bien las terminologías son distintas, compartir cuatro años con Bill Belichick y Josh McDaniels es imposible que haga mal a un quarterback. Los 49ers adquieren pues a un jugador que siendo muy joven en términos NFL, está mucho más maduro que cualquier estrella procedente de los universitarios.

Dicho todo esto, ¿qué es lo que ha demostrado Garoppolo en su etapa en New England para que los niners tengan fe en que sea su hombre de futuro? Tenemos que retroceder a los cuatro primeros encuentros de la temporada 2016, los que Tom Brady se vio obligado a perderse por sanción como consecuencia del asunto "Deflategate". Garoppolo fue el quarterback titular de los dos primeros choques, en Arizona y ante Miami.

Una lesión le impidió completar siquiera ese segundo encuentro pero en los seis cuartos anteriores pudimos ver varias cosas buenas:

- Buena lectura pre-snap, aprovechando y sacando ventaja de varios emparejamientos favorables. Su primer pase de touchdown, de 37 yardas para Chris Hogan sobre el rookie Brandon Williams es un ejemplo de esto.

- Precisión notable en los lanzamientos cortos y medios. New England utilizó un playbook condensado para no sobrepasar a Garoppolo en su debut. En el partido de Arizona, de 13 lanzamientos en tercer down, nueve fueron "dropbacks" de 3 pasos, tres "dropbacks" de 5 pasos y uno fue un screen. No tiene un cañón por brazo, pero sí lanza con timing en la zona underneath y es capaz de poner el balón en segundas ventanas, hacia las "seam"  o en lanzamientos hacia la banda.

- Visión, agilidad mental y release muy rápido para batir el blitz. Contra 5 ó más rushers Garoppolo conectó 13/17 pases para 205 yardas y 2TD.

- Capacidad para crear jugadas fuera del esquema. No nos engañemos, por mucha mente brillante que tengas en tu banda en un partido de NFL pasan muchas cosas. Y en ocasiones son esas dos o tres jugadas que sacas de la nada las que pueden desequilibrar un encuentro. Garoppolo no tiene la movilidad de un DeShaun Watson pero es lo suficiente atlético para moverse por el pocket y ganar tiempo para completar un pase en improvisación.

Estos puntos positivos te hacen válido en cualquier sistema, pero más en el libro de Kyle Shanahan. Por eso quería a Jimmy Garoppolo en su equipo. Es lógico pensar que haya dudas con alguien que apenas ha disputado seis cuartos como profesional. Pero viendo esos snaps la sensación es que es un quarterback con "skills" considerables y dignos de la apuesta. Además, en su día fue una segunda ronda del draft, no es que el jugador haya salido de la nada.

Por supuesto que habrá momentos donde sufrirá, especialmente al principio. Su inexperiencia pasará factura. San Francisco ha perdido además para lo que resta de temporada a su mejor wide receiver, Pierre Garçon. Sin embargo, éste es un movimiento de futuro no pensado para ganar más ahora sino mañana. Los 49ers han solucionado un problema de primavera en otoño.

Marco Álvarez
@deionmarco

lunes, 20 de febrero de 2017

El ataque de Kyle Shanahan

El nuevo head coach de los San Francisco 49ers llega con la vitola de ser una de las mentes más brillantes en el plano ofensivo. En el siguiente vídeo analizo sus jugadas favoritas, empezando por las acciones de carrera (zonales y de power) para a continuación abordar las de pase (play-action, vs zona, vs man, screens) y rematar con algunas jugadas especiales.

Por supuesto, esto es solo una muestra muy pequeña y general del sistema de ataque de Shanahan. Además de lo que podemos ver en el vídeo también ejecuta otra serie de conceptos comunes a lo largo y ancho de la liga. Lo que ha elevado su status en Atlanta ha sido su capacidad para fusionar la carrera y el pase de manera que las defensas rivales nunca puedan intuir pre-snap lo que se les viene encima. Eso implica multitud de formaciones con un personal que por lo general suele mantenerse bastante centrado en el uso del 21 (2 runningbacks y 1 TE), 12 (1RB, 2TE) y 11 (1RB, 1TE). Esa virtud de jugar al pase con personal "pesado" ha provocado multitud de emparejamientos favorables para los Falcons durante su camino a la Super Bowl.

La otra gran habilidad de Shanahan ha sido el adaptar su esquema a los jugadores disponibles. Eso es algo que ya hizo en Washington cuando entrenó a Robert Griffin III y que también ha desarrollado en Atlanta. Con dos corredores tan versátiles como Devonta Freeman Tevin Coleman ha exprimido sus dotes para el juego terrestre zonal y para salir a recibir fuera del backfield. Julio Jones es un enorme wide receiver, de los que trasciende el sistema ofensivo que juegue su equipo, no cabe duda. Eso no quita que bajo la tutela de Shanahan ha realizado sus dos mejores campañas como profesional, recibiendo muchos pases que le han permitido ganar cantidad de yardas tras la recepción. Mohamed Sanu, Taylor Gabriel y el extenso cuerpo de tight ends del equipo no gozan de gran reconocimiento en la NFL, pero este año han producido como estrellas dentro del sistema.

Shanahan mezcla conceptos tradicionales que utilizaba su padre hace muchos años con otros que proceden del college football, como por ejemplo las RPO, "run & pass options". Todo en ruta para sacar el máximo provecho de la plantilla. Cuando me preguntan qué jugador es mejor cada vez me es más difícil responder. Una gran parte depende de cómo sean empleadas sus habilidades desde la banda y cómo le hagan encajar en el esquema para ponerle en situaciones óptimas para rendir. Un ejemplo muy claro de esto son los New England Patriots.

Por supuesto, sólo con un gran "playbook" no se llega a una Super Bowl. Shanahan va a necesitar en San Francisco de mejores cartas para jugar, tanto en la posición de receptor primario como especialmente en la de quarterback, donde no hay ningún jugador que se acerque a lo que ofrece Matt Ryan. Mientras vemos los primeros movimientos de los niners en la agencia libre, los aficionados de San Francisco -y de la NFL en general- podemos aprovechar para conocer un poco más su ataque. Dentro vídeo:


lunes, 2 de enero de 2017

LA ERA MIKE NOLAN EN SAN FRANCISCO

Capítulo 1.- La necesaria reivindicación de Mike Nolan.

Dos victorias y catorce derrotas. Ambas victorias conseguidas contra el mismo rival divisional en horas muy bajas. Una plantilla con un nivel de talento indigno de la NFL. Un entrenador con un glorioso currículum universitario y una decepcionante experiencia previa en la NFL al frente del equipo. Un General Manager que había superado claramente su umbral de incompetencia. Un propietario en entredicho que dos temporadas antes se había deshecho de un exitoso entrenador por “diferencias filosóficas”. ¿Os suena de algo?

Pues esto es lo que había en la franquicia de nuestros amores al finalizar la temporada 2004. ¿Cómo es posible que doce años más tarde hayamos vuelto al mismo y lamentable punto de partida? ¿Cómo se explica que partiendo de la nada hayamos completado un círculo vicioso para llegar a la más absoluta de las miserias? Las razones son múltiples y variadas y por eso me he decidido a revisitar el pasado para extraer conclusiones y realizar un análisis lo más desapasionado posible y bastante alejado de la “corriente oficial” que detecto entre la fanaticada minera.

Éste es el primero de una serie de tres artículos en los que pienso repasar este disparatado proceso con el fin de arrojar una visión bastante diferente y, creo, necesaria. En un cuarto y último artículo intentaré extraer conclusiones de todo este embrollo y ofrecer mi visión sobre el rumbo que debería tomar la franquicia para evitar un proceso de reconstrucción tan largo y, sobre todo, tan poco exitoso.

A modo de “disclaimer” anticipo que estos son escritos de un aficionado minero para aficionados mineros. Perdonadme algunas expresiones y excesos de confianza que me voy a tomar a la hora de escribir. Estamos en familia y con la familia uno se puede tomar ciertas libertades en el trato. No pretendo epatar a nadie con una prosa profunda y elevada, no soy periodista así que perdonadme mis circunloquios, excesos verbales y patadas al diccionario. Al lío.

Mike Nolan a su llegada a San Francisco en enero de 2005.
UN POQUITO DE HISTORIA PARA EMPEZAR. 

Estamos en el año 2004. El equipo había completado la peor temporada de su historia (hasta entonces).  Récord de 2-14 con las dos únicas victorias conseguidas de manera agónica contra los Arizona Cardinals. Una plantilla pésima, confeccionada con retales y jugadores indignos de la NFL, sin jóvenes prometedores y muy pocos veteranos válidos para asentar un proyecto de reconstrucción.

Pinchando 
aquí podéis ver el roster de esa temporada. Os reto a encontrar al menos diez jugadores que tuvieran una carrera digna. Jeff Ulbrich, Derek Smith (dos mediocres máquinas de placar por defecto), Bryant Young, Andre Carter, Brandon Lloyd y Julian Peterson eran los únicos veteranos "salvables" y de los jóvenes pudimos sacar algunos jugadores dignos como Shawntae Spencer, Eric Heitmann, Justin Smiley o si me apuráis (y es mucho apurar) Arnaz Battle y Kwame Harris. Las dos grandes "estrellas" futuras de esa plantilla han sido el punter Andy Lee y el safety Mike Adams, quien, sorprendentemente para aquellos que recuerden su periplo en el equipo, se ha convertido en un excelente jugador.

También teníamos un general manager en la picota como Terry Donahue que había despedido dos años antes a un exitoso entrenador como Steve Mariucci por "diferencias filosóficas" y que había tenido que desmantelar la plantilla en el 2003 por culpa de su nefasta gestión del salary cap. Otra gran diferencia con la situación actual, la degradación de la plantilla había llegado a causa de la incompetencia ABSOLUTA de Donahue en todos los frentes. Desde la selección de personal técnico, a su nefasto olfato en el draft (dos puntos que comparte con Trent Baalke) pasando por su nulo manejo del mercado de traspasos (a cambio de Terrell Owens sacamos una cuarta ronda y a Brandon Whiting) y la agencia libre, amén de su ya comentada nefasta planificación del salary cap.
Terry Donahue (derecha) dejó al equipo en la ruina deportiva.

A nivel institucional la cosa también estaba bajo mínimos con el propietario John York fuertemente criticado por su absoluto desinterés por un equipo que había caído en sus manos "de rebote". También en este caso la situación actual es diferente para mejor, al menos el actual propietario sí está involucrado en el proyecto del equipo. Sin olvidar que por aquel entonces todavía estábamos jugando en Candlestick Park.

A grandes rasgos esa era la situación cuando desde la gerencia del equipo se decidió despedir a Terry Donahue y a Dennis Erickson (un mediocre entrenador metido en una situación imposible) para fichar a Mike Nolan como nuevo head coach y máxima autoridad deportiva de la franquicia. Conviene recordar esto último porque, escarmentados de la experiencia Donahue, se decidió no incorporar la figura del General Manager en la nueva directiva del equipo. Nolan era amo y señor para tomar todas las decisiones relativas a la configuración de la plantilla contando con el apoyo de Scott McLoughan como director de personal. 

Es importante recalcar esto último ya que, si bien la labor como entrenador de Nolan resultó muy deficiente, su actuación como gestor de la plantilla fue admirable e injustamente olvidada. Precisamente por eso me he decidido a destacar su figura. Porque me toca los cojones que a McLoughan (merecidamente por la parte que le toca) todo el mundo le dé el mérito en la reconstrucción de la plantilla cuando el responsable último de la mayoría de las decisiones fue Mike Nolan y dichas decisiones estuvieron fuertemente influidas por su personalidad y su manera de entender el football.

LA NFL SEGÚN MIKE NOLAN.

Hablo de Nolan para corregir por exceso la falta de reconocimiento que ha recibido en favor de McLoughan pero que quede claro que, a efectos de filosofía footballística, ambos estaban cortados por el mismo patrón. En las labores de reconstrucción de la plantilla el mérito debería repartirse prácticamente a partes iguales entre los dos, pero como la corriente oficial ha decidido ningunear la figura de Nolan yo centro el análisis en él a modo de (a mi juicio) reivindicación.

Como antiguo coordinador defensivo la concepción del football de Nolan clava punto por punto los estereotipos más tópicos. Su ideal footballístico pasaba por construir un equipo “a prueba de quarterbacks”. Prioridad absoluta para las trincheras a ambos lados del balón, juego de carrera, defensa, batalla posicional y el quarterback en un discreto segundo plano. Es una fórmula de éxito más que comprobada y que se ajusta como anillo al dedo a mis gustos. Si os dais cuenta esta filosofía es la que está repitiendo McLoughan en su paso por los Washington Redskins.

Scott McCloughan (centro), Nolan y un joven Jed York (derecha).
Aparte de eso Nolan compartía los gustos por los jugadores grandes, físicamente poderosos y con un nivel de compromiso absoluto con el football. Nada de divas o “prima donnas” salvo en casos realmente excepcionales.
Otro punto destacado en su ideario era la necesidad de construir la base del equipo a través del draft, utilizar la agencia libre para rellenar huecos con veteranos de nivel medio y sólo tirar de chequera para incorporar a jugadores realmente desequilibrantes.

Entrando en apartados más específicos Nolan “despreciaba” las skill positions en favor de las trincheras con especial hincapié en las posiciones de runningback y secundaria. No era partidario de realizar grandes inversiones en esas demarcaciones ya que para él el funcionamiento de esas unidades se “mejoraba” a través de los “gordos”.

Otro punto a favor de Nolan era que a pesar de tener muy claras las líneas maestras era lo suficientemente flexible como para “traicionar” su ideario siempre que la ocasión ofreciese un jugador que pudiese marcar diferencias. A lo largo de este repaso podremos comprobarlo y veremos que los resultados no fueron demasiado satisfactorios pero creo que ese punto de escepticismo resulta sano y necesario para la correcta gestión de un equipo.

LA FILOSOFÍA DE MIKE NOLAN EN ACCIÓN.

En su primera temporada al frente del equipo ya pudimos comprobar todas las características de Nolan como gestor. En el draft empezó demostrando esa “flexibilidad” traicionando su catecismo al escoger a un quarterback con la primera elección. Grave error. Si vas a apostar por un QB en esa situación hazlo con el convencimiento de que ese QB va a ser un crack absoluto, no busques un simple gestor que se limite a obedecer y tragar con el papel secundario al que le va a condenar tu filosofía. Por desgracia para nosotros Alex Smith encajaba mucho mejor en ese rol que un tal Aaron Rodgers y no hace falta que os cuente como acabó esta historia. El resto del draft es Mike Nolan al cien por cien. Trincheras a saco, un corredor en tercera ronda (nunca antes) y un “concurso oposición” de picks “experimentales” para las posiciones de habilidad en las rondas bajas.

En la agencia libre más filosofía Nolan, a poner la pasta sobre la mesa por el mejor left tackle disponible en el mercado, Jonas Jennings. La línea ofensiva como prioridad absoluta para empezar a construir el ataque.

Los resultados deportivos fueron decepcionantes (tampoco es que hubiese plantilla para esperar otra cosa)
Alex Smith fue la primera elección de draft en la era Nolan.
pero a lo largo de la temporada ya pudimos ver algunos detalles interesantes. El principal (a mi entender) era la nula disposición de Nolan para transigir con los caprichos y desavenencias de los jugadores que había heredado. Jugador que no encajaba con su filosofía, jugador que salía del equipo a velocidad absurda.

Esto se pudo apreciar en su segunda postemporada. Cuatro de los jugadores presuntamente más talentosos del equipo como eran Julian Peterson, Andre Carter, Brandon Lloyd y Kevan Barlow abandonaron la franquicia por la puerta de atrás. Los dos primeros no fueron renovados puesto que no encajaban con el esquema defensivo mientras que los dos últimos fueron traspasados. Ni que decir tiene que soltar a esos jugadores después de una temporada tan mala como la 2005 no fue bien recibido por la prensa y la afición. Nolan demostró tener las ideas muy claras y una determinación a prueba de bomba.

En esa misma pretemporada volvimos a apreciar las “contradicciones” de Nolan. Dos jugadores talentosos pero de carácter cuestionable como Vernon Davis y Antonio Bryant llegaron al equipo vía draft y agencia libre. Apuesta fuerte en la agencia libre por un jugador de prestigio como Larry Allen para reforzar aún más la línea ofensiva. Apuestas de menor calado por jugadores veteranos como Walt Harris, Trent Dilfer como mentor de Alex Smith (si escoges a un QB como Dilfer para asesorar a tu joven QB ya me dirás qué puedes esperar, por cierto), Marques Douglas o Bryan Gilmore (el rey del end around). En el draft se apostó por buscar playmakers para Alex Smith (que el hombre los necesitaba más que el comer), reforzar la trinchera defensiva y el habitual “concurso oposición” para la secundaria en las rondas bajas. Y en todos los casos salvo el de Vernon Davis con especial hincapié en el carácter de los jugadores.

La insistencia de Nolan en buscar jugadores “ejemplares” llegó hasta tal punto que en los círculos del equipo se empezó a hablar de los “Nolan guys”, jugadores no excesivamente talentosos pero con una pasión por el football a prueba de bomba y que contribuían a generar un buen ambiente en el vestuario. Delanie Walker, Parys Haralson y Michael Robinson (los tres fueron capitanes en sus respectivas universidades) son los  ejemplos más claros.

La temporada 2006 resultó de lo más esperanzadora, al equipo todavía le faltaba mucho talento pero al menos se vislumbraba un proyecto serio y con las ideas bien claras. Por desgracia para nosotros todo ese proyecto se fue al carajo cuando Norv Turner abandonó la nave para ser el entrenador de los Chargers, pero eso no lo sabíamos y la pretemporada del 2007 se encaró con la idea de realizar “el gran salto” que debía convertir al equipo en un legítimo contendiente por el título divisional.

Las bases estaban ahí. Una línea ofensiva en la que se había invertido fuertemente y que funcionaba bastante bien, un quarterback que había progresado adecuadamente en su segunda temporada en la liga. El ataque parecía ir por buen camino. En defensa faltaban jugones y se notaba pero eso era algo que estaba previsto en el plan de Nolan. En sus dos primeros años su obsesión había sido montar el ataque a sabiendas que la parcela defensiva era su especialidad. Con unas cuantas incorporaciones debería bastar para montar una unidad competitiva y a ello se dedicó la pretemporada del 2007.

La marcha de Norv Turner fue un mazazo para Alex Smith.
La agencia libre supuso el pistoletazo de salida y nos trajo los rimbombantes (y decepcionantes) fichajes de Nate Clements, Michael Lewis y dos incorporaciones interesantes como Tully Banta-Cain (premio de consolación para el pass rush ya que Adalius Thomas se nos escapó ante el brillo irresistible de los Patriots) y Aubrayo Franklin. Dos pro bowlers de una tacada para reforzar una secundaria muy necesitada de talento, un pass rusher de presunto gran potencial y un muy necesario nose tackle. ¡Bien coño bien! ¡Que felices nos las prometíamos!

En el draft también se apostó claramente por reforzar la defensa (seis jugadores defensivos incorporados) y apuntalar el punto más débil de la línea ofensiva con la incorporación de Joe Staley (la maniobra para volver a entrar en primera ronda y levantárselo delante de las narices a los Ravens fue una auténtica virguería).

Con todas esas incorporaciones el equipo parecía preparado para todo pero lastrados por la fenomenal incompetencia de Jim Hostler (AKA EL PEOR COORDINADOR OFENSIVO DE LA HISTORIA) todo se fue al garete en tres partidos. Justo lo que hizo falta para que se lesionase Alex Smith. A partir de ahí la hecatombe, ocho derrotas consecutivas en las que Mike Nolan envejeció diez años y perdió completamente el norte. Ahí se acabó Nolan y aquí se acaba esta historia que ya me he enrollado bastante por ahora.

CONTINUARÁ…

P.D. Lista de jugadores notables incorporados durante estos tres años con Nolan al mando de las operaciones.
DRAFT: Alex Smith, David Baas, Frank Gore, Adam Snyder, Vernon Davis, Manny Lawson, Michael Robinson, Parys Haralson, Delanie Walker, Patrick Willis, Joe Staley, Ray McDonald, Dashon Goldson y Tarrell Brown.
AGENCIA LIBRE: Jonas Jennings, Joe Nedney, Walt Harris, Larry Allen, Marques Douglas, Nate Clements, Michael Lewis y Aubrayo Franklin.

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2016 Semana 17: L vs SEATTLE SEAHAWKS 23-25

Se acabó la temporada 2016 para los San Francisco 49ers. Lo hizo con un partido que fue un microcosmos de la campaña: inicio destacable en el que se cobró una buena ventaja, turnover del ataque en un momento crítico, implosión inmediata de la defensa y parada cardíaca de la ofensiva que dejó de producir hasta que fue demasiado tarde. Lo vimos contra Dallas, contra Tampa Bay y contra los New York Jets anteriormente como ejemplos más destacados. No hay que comentar mucho más. Con un récord de 2-14 igualamos el peor registro en la historia de la franquicia, producido anteriormente en los años 1978, 1979 (curiosamente la primera temporada de Bill Walsh) y 2004.

Antes del partido se certificó el despido del general manager Trent Baalke. La descomposición de la plantilla más completa de la NFL en apenas tres años impedía plantearse siquiera su continuidad. Desde 2012 no se eligió un solo quarterback antes de la sexta ronda y desde 2013 un solo receptor antes de la cuarta ronda. Los 49ers navegaron durante la liga con tres quarterbacks veteranos del draft de 2011 cuyo techo está más que sabido y un cuerpo de wide receivers formado mayoritariamente por jugadores que ni siquiera hicieron el training camp con el equipo. Sumemos a esto el hecho de que el mayor punto débil del equipo, la falta de pass-rush, fue completamente ignorado tanto en la agencia libre como en el draft, el despropósito en la planificación y construcción del equipo ha sido mayúsculo.

La siguiente cabeza que rodó fue la del head coach, Chip Kelly, a los pocos minutos de la conclusión del choque ante Seattle. Aunque a lo largo del año se han visto cosas prometedoras en ataque para la poca materia prima que había y el grupo se mantuvo unido en condiciones adversas, se hacía muy difícil apostar por su continuidad teniendo en cuenta tres factores:

1 - El nuevo general manager es probable que no quiera relacionarse con alguien tan particular como Chip.
2 - Con Kelly al mando encontrar un coordinador defensivo de garantías que sustituyese a Jim O´Neill se habría antojado complicado. De hecho, creo que el mantenerlo en el cargo hasta final de año jugó en contra de Kelly.
3 - Se ha demostrado que por mucho sistema al final Kelly necesita grandes jugadores en las posiciones de QB y WR como el resto de los mortales (en realidad más, a tenor de que sus defensas siempre van a flojear) y a corto plazo parece difícil que eso se vaya a remediar.

Así que finalmente San Francisco despide a su entrenador jefe por tercer año consecutivo y segundo tras ficharlo apenas doce meses antes. Jed York tiene que dar de una vez por todas con la tecla adecuada si de verdad quiere hacer retornar a la franquicia al lugar que ha ocupado históricamente.

domingo, 25 de diciembre de 2016

2016 Semana 16: W @ LOS ANGELES RAMS 22-21

Definitivamente los 49ers le tienen tomada la medida a Los Angeles Rams. Segundo enfrentamiento del año ante ellos y segunda victoria para San Francisco. Ante el resto de la NFL los niners están 0-13. Curiosamente, la última vez que los 49ers terminaron una campaña 2-14, en 2004, sus dos triunfos fueron ante el mismo rival, en aquella ocasión los Arizona Cardinals.

Al contrario de lo que ha venido pasando durante toda la liga, esta vez fueron los niners los que remontaron la ventaja inicial de su oponente. Los Rams ganaban 21-7 a poco más de diez minutos del final, renta que parecía más que suficiente puesto que nuestro único touchdown había venido gracias en gran medida a la defensa (posesión de 17 yardas tras INT). Entonces, Colin Kaepernick dirigió dos extraordinarios drives de 13 jugadas, 75 yardas y 9 jugadas, 73 yardas que finalizaron en sendos touchdowns. No faltaron las acciones dramáticas en ambas posesiones. En la primera se convirtió un 4º y 8 con un pase de 10 yardas a Rod Streater. En la segunda, tras anotar el propio Streater, Kaepernick puso a San Francisco por delante con una fantástica conversión de dos puntos en una jugada a todo o nada a 31 segundos de la conclusión.

Tras varios años con graves problemas para anotar en la zona roja los 49ers marchan 4º en esta importante categoría estadística con un 65,85% de conversión de touchdown. Dos factores han jugado en esta buena marcha. Por un lado el juego de carrera ha sido un punto fuerte. A falta de una jornada San Francisco tiene el 4º mejor ataque terrestre de la NFL en yardas y 5º en media por intento. Por otro lado, el "play-calling" de Chip Kelly ha sido brillante cada vez que hemos llegado a la "red zone", con una variedad de jugadas que han ido pillando a contrapié a los rivales.

La jugada decisiva en el triunfo ante Los Angeles es un ejemplo de lo que os hablo. Tenemos en principio una acción destinada claramente a trabajar el lado izquierdo con tres receptores abiertos a ese lado, pero en realidad la formación es un engaño pre-snap. San Francisco lo que va a realizar es una RPO ("run pass option") en la que Kap amaga primero el handoff al runningback para luego salir en un roll-out diseñado hacia la derecha. Antes del snap tenemos "jet motion" del receptor más exterior que genera más acción todavía en el backfield y obliga a la defensa a ajustar. El tight end corre una ruta contraria hacia el movimiento de los receptores exteriores para crear una "pick play" (un referente en el esquema de Kelly). Fijaos como tras toda esta coreografía Kaepernick tiene tres jugadores a los que poder lanzar el balón y una cuarta opción que es su propia carrera hasta la end zone. En función de lo que haga la defensa jugará la carta del pase o la carrera. Al final decide bien por esta última posibilidad y anota. Los Angeles defendió lo mejor posible pero al final no tuvo respuesta ante una jugada con tantas variantes.


La defensa tuvo un buen día con cuatro sacks y dos intercepciones, una retornada hasta la zona roja de los Rams (Tramaine Brock) y  otra que selló la victoria en los segundos finales (Rashard Robinson). Uno de los sacks llevó la firma de un DeForest Buckner que está siendo una de las mejores noticias de la campaña para los niners. La vuelta de Gerald Hodges tras su suspensión de la semana anterior supuso una inyección muy necesaria para contener las carreras de Todd Gurley.

Lo peor del choque fue la lesión de Carlos Hyde en su rodilla izquierda tras atrapar un pase fuera del backfield. Aunque no se espera que sea grave ni ponga en riesgo su participación para los primeros entrenos de 2017 es un mal síntoma el hecho de que cada uno de sus tres años en la NFL los haya finalizado en la lista de lesionados.

lunes, 19 de diciembre de 2016

2016 Semana 15: L @ ATLANTA FALCONS 13-41

Los 49ers están pidiendo a gritos que se termine la temporada 2016. Una semana después de dejar escapar un probable triunfo contra los igualmente lastimosos Jets, San Francisco visitó la casa de uno de los equipos más en forma de la liga, los Atlanta Falcons, y se llevó un severo correctivo.

La ofensiva que capitanea Matt Ryan aplastó a una diezmada defensa minera rumbo a 41 puntos y 550 yardas totales, 302 de pase y 248 de carrera. Casi una de cada dos jugadas de Atlanta (29 de 66) se convirtió en un primer down. Siete de diez posesiones acabaron en anotación, la mitad en touchdown. Devonta Freeman se desquitó de su mala actuación en San Francisco hace un año con una demostración de agilidad que le llevó a sumar 139 yardas y 3TD en 20 carreras. Los inmensos espacios que le abrió su línea ofensiva permitieron a Freeman hacer de las suyas en campo abierto, dejando en evidencia una y otra vez a los defensores de los niners. Y en la banda, vestido de calle, Julio Jones, el mejor receptor del equipo, si no de la liga.


El penúltimo ridículo de la defensa que dirige (no puedo decir que entrene) Jim O´Neil fue quizás el más bochornoso de todos. Fallos de cobertura, mala técnica en los placajes, jugadores que están claramente a otra cosa (el sobrepeso de Aaron Lynch es inaceptable), etc. Os voy a poner tres ejemplos de lo que vimos el domingo pero hubo muchísimos más. Simple y llanamente da pena ver la defensa de San Francisco este año. Las lesiones no pueden ser una excusa, desde el segundo encuentro ya hemos sufrido este despropósito. Que el señor O´Neil vaya a terminar la temporada en el equipo me parece una muestra clara de que en esta franquicia a día de hoy no hay mando alguno.




El ataque comenzó el partido con un tres y fuera, un fumble y otro tres y fuera. Para cuando consiguió su primer primer down ya perdíamos 21-0. No merece la pena escribir mucho más ni tampoco quiero haceros perder el tiempo leyendo crónicas de este equipo tan lamentable. Dos más y esta pesadilla de año se habrá terminado.

lunes, 12 de diciembre de 2016

2016 Semana 14: L vs NEW YORK JETS 17-23 OT

Lo que pudimos presenciar anoche en el Levi´s Stadium resulta complicado de entender. Los 49ers hicieron el más difícil todavía para perder un partido que tenían más que ganado, en su propio estadio y ante un rival como los Jets que tienen tantas ganas o más que San Francisco de que termine esta horrible temporada.

Jimmie Ward interceptaba a Bryce Petty en la segunda jugada ofensiva del encuentro. En el primer snap de los niners Colin Kaepernick pasaba a Carlos Hyde, que anotaba el primer touchdown. 7-0 para los locales. Tras un tres y fuera de los Jets, San Francisco anotaba por segunda vez en un rápido drive de cuatro jugadas. Hyde era el auténtico protagonista de la acción, su carrera de 47 yardas preparaba el camino para su compañero Shaun Draughn. Tan solo 3:15 de partido y los niners 14-0 arriba, inmejorable comienzo. El runningback de tercer año finalizó con 193 yardas vía terrestre en apenas 17 intentos, su mejor actuación en la NFL. Por ello le adjudicamos nuestro particular GAME BALL que prácticamente habíamos guardado en el baúl de los recuerdos por mor de la racha perdedora del equipo.

Mientras la defensa controlaba sin problemas al ataque de Nueva York, Hyde seguía haciendo de las suyas y ganando yardas por doquier. El problema es que empezamos a atascarnos en las últimas yardas y hubo que chutar tres field goals consecutivos. Phil Dawson, de las pocas cosas seguras que teníamos en plantilla hasta ayer, falló dos de los tres. Eso dejó a los Jets con opciones de remontar en el segundo tiempo.

Pese a que la defensa ponía presión sobre Betty (dos de los seis sacks se los apuntó el novato DeForest Buckner, que ofreció una prometedora imagen), su compañero Bilal Powell empezaba a aprovechar la debilidad de nuestra defensa terrestre. Powell se convirtió en el décimo hombre en ganar más de 100 yardas por el suelo contra los niners. Poco a poco los Jets fueron acercándose en el marcador, llegando a empatar a 2:35 de la conclusión. ¿Qué hizo la ofensiva de Chip Kelly entre tanto? Cinco drives tras el descanso, cinco punts, 32 yardas totales, cero puntos. Apagón absoluto.

En la prórroga San Francisco comenzó atacando. En 4ª y 2 desde la 37 de los Jets Kelly apostó por buscar el primer down. Hyde era parado en la misma línea de scrimmage. Unas pocas jugadas después, Powell cerraba el partido y mandaba a sus casas a los pocos espectadores que quedaban en las gradas con un touchdown de 19 yardas clásico de lo que ya hemos visto tantas veces este año: fallos en las tres líneas de la defensa y un corredor que produce mucho más de lo que debiera haber hecho.

Doce derrotas consecutivas, doce. Ver para creer. Todos pensamos que la temporada pasada fue una pesadilla y que no volveríamos a ver a nuestro equipo tan mal en mucho tiempo. Qué equivocados estábamos. La versión 2016 de San Francisco 49ers está haciendo buena a la versión 2015.

lunes, 5 de diciembre de 2016

2016 Semana 13: L @ CHICAGO BEARS 6-26

Los 49ers están consiguiendo algo realmente difícil este año, quitarme las ganas de escribir sobre ellos. La última debacle en Chicago ha sido tan espectacular que apenas he sacado tiempo para redactar esta pequeña nota.

Os voy a decir algo que seguramente ya sabréis, San Francisco es un equipo malo, muy malo. Los que me conocen saben que no utilizo estos calificativos a la ligera. Normalmente intento encontrar explicaciones a los resultados negativos y en la medida de lo posible trato de empatizar con los jugadores y entrenadores. En el caso de estos 49ers de 2016 no hay paños calientes, somos una auténtica banda. Por supuesto que hay cosas positivas que señalar, faltaría más en plantillas superiores a los 50 jugadores. Pero en líneas generales no se ha realizado un partido completo desde la victoria inaugural sobre Los Angeles. Para ser justos, la derrota ante los Bears sí fue un encuentro redondo del ataque y la defensa, pero por las razones equivocadas.

Más de una vez este año hemos comenzado el partido bien (Dallas, Tampa Bay, Miami) para luego ir en mayor o menor medida explotando. Hoy fue un ejemplo más, 6-0 controlando el juego en ambas facetas y desequilibrando en equipos especiales a dos minutos del descanso. De ahí al pitido final parcial de 26-0 en contra con una defensa incapaz de parar una jugada de pase (terribles Tramaine Brock y Jimmie Ward) y con una ofensiva que a la mínima que tuvo que empezar a lanzar se vio completamente atropellada y sin respuestas. La línea ofensiva tuvo muchas dificultades para contener el pass-rush de Chicago y mención aparte para un Colin Kaepernick (1/5, 4yds, 5 sacks encajados) completamente incapaz de lanzar un pase en las malas condiciones reinantes. El propio Chip Kelly reconoció en rueda de prensa que si intentó tan pocos lanzamientos fue porque no veía muchas probabilidades de éxito.

El head coach entrenó al equipo apenas dos días después de la muerte de su padre, algo que solo se supo a posteriori. El emocionado abrazo que le dio John Fox a la conclusión del choque se entiende ahora más. Mi primera impresión fue la de un pésame deportivo y no personal por la malísima actuación del equipo para levantarle algo el ánimo.

Por destacar algo bueno hablar de la buena labor en equipos especiales de Shaun Draughn (punt bloqueado y fumble forzado en retorno de kickoff) y los dos field goals convertidos sin fallo de Phil Dawson. Ellos evitaron lo que podría haber sido fácilmente un "shutout".

Nos restan cuatro domingos de "tortura" antes de empaquetar otra lamentable temporada. El futuro de muchos de los que ahora son protagonistas (en el campo, en la banda y en los despachos) está en juego.

lunes, 28 de noviembre de 2016

2016 Semana 12: L @ MIAMI DOLPHINS 24-31

Los 49ers de 2016 ya tendrán para siempre reservado su hueco en la historia negra de la franquicia. La décima derrota consecutiva, récord de San Francisco, llegó en Miami en un partido que se luchó hasta el final pero que de nuevo se saldó con balance negativo.

Colin Kaepernick jugó su mejor partido de la temporada y probablemente desde su etapa con Jim Harbaugh. Lanzó para 296 yardas y 3TD-1INT, a los que acompañó 113 yardas de carrera. En un último y desesperado drive convirtió un 4º y 11 y un 3ª y 8 para mantener vivas las esperanzas del equipo. Finalmente, su intento de touchdown de carrera con el reloj ya marcando 0:00 desde la yarda 6 se quedó a dos del touchdown y Miami pudo escapar con el triunfo. Durante las últimas cuatro jornadas los números de Kaepernick son extraordinarios. Así, algo que parecía impensable hasta ahora, la continuidad del quarterback en la bahía, parece ahora cuanto menos algo que no puede descartarse.

El ataque como unidad registró 475 yardas, la segunda vez en cuatro encuentros que se rozan las 500 yardas. Es de alabar tal desempeño con un talento nada especial a este lado del balón. El problema del domingo volvió a ser la defensa. Cierto que contra la carrera se frenaron las acometidas de Jay Ajayi (18 intentos, 45yds), pero la cobertura ante el pase fue horrenda. Tramaine Brock, Jimmie Ward y Antoine Bethea cometieron fallos inaceptables. Las anotaciones de Kenny Stills (con un pésimo ángulo de Bethea) y de Leonte Carroo (con una inexistente marca y placaje de Ward) resultaron duras de ver. La ausencia de Eric Reid (otro que tampoco estaba luciendo mucho este año) se notó de lo lindo en una unidad que no puede aceptar una baja más.

Nos quedan cinco partidos más de sufrimiento. Veremos hasta donde llega la racha negativa del equipo, yo personalmente no descarto que acabemos 1-15 viendo la poca consistencia que hay. En todos los choques al menos una de las facetas del juego (pase, carrera, defensa del pase, defensa de la carrera) no se presenta a jugar. Así es imposible ganar en la NFL.

lunes, 21 de noviembre de 2016

2016 Semana 11: L vs NEW ENGLAND PATRIOTS 17-30

Los 49ers lucharon durante tres cuartos contra un rival que está en otra liga pero acabaron sucumbiendo ante los New England Patriots. Fue un partido muy especial para Tom Brady, quien por primera vez jugaba en casa del equipo al que idolatró en su infancia. El dos veces MVP siempre soñó con hacer las mismas cosas que su ídolo de juventud, Joe Montana. De hecho, con apenas tres años de edad, estuvo presente en las gradas del Candlestick Park presenciando la primera victoria de Montana y los 49ers en el campeonato de la Conferencia Nacional de 1981. Sin embargo, en el fin de semana del draft de 2000, los niners, al igual que el resto de equipos salvo New England en última instancia, no quiso tomar una opción por Brady eligiendo otros dos quarterbacks diferentes que tendrían una carrera sin pena ni gloria por la NFL, Giovanni Carmazzi y Tim Rattay.

Brady siempre se ha mostrado dolido por la falta de interés en él mostrada en su día por la franquicia californiana, que en aquella época era dirigida desde los despachos por Bill Walsh. Su actuación el domingo, sin ser estelar, fue más que suficiente ante unos 49ers muy alejados de sus años de gloria. En malas condiciones climáticas y sin el concurso de Ron Gronkowski, Brady lanzó cuatro pases de touchdown sin fallo alguno.

El choque fue un ejemplo más de lo que venimos viendo a lo largo de la temporada. Este equipo tiene una irregularidad, a ambos lados del balón, alarmante. De repente te enlaza dos buenos drives en ataque o hace dos stops en defensa como te deja de mover el balón o es arrasado por la ofensiva rival. Tras encajar sendos touchdowns en las dos primeras posesiones de New England la defensa tuvo respuesta en cinco drives consecutivos. Pero mientras la D hacía su trabajo el ataque se embarcaba en una racha de seis drives en los que generó un total de 62 yardas con seis punts. Cuatro de las posesiones fueron un 3 y fuera. Imposible ganar un partido de NFL así, ya sea ante los todopoderosos Patriots o ante quien sea.

lunes, 14 de noviembre de 2016

2016 Semana 10: L @ ARIZONA CARDINALS 20-23


Los 49ers estuvieron cerca de romper su racha de derrotas pero terminaron sucumbiendo por octavo partido consecutivo. Un encuentro perdido más y se igualará el récord negativo de la franquicia.

El equipo mejoró en muchos aspectos pero en ninguno más que en el plano defensivo. Utilizando "frentes reducidos" (tres jugadores de línea alineados frente al center y los dos guards) se controló el juego de carrera de David Johnson, que terminó con 55 yardas en 19 intentos y un total de 101 yardas de scrimmage, su peor marca de la temporada. Además se produjeron cuatro turnovers, tres de ellos en una segunda parte en la que se dominó por completó a la ofensiva de Bruce Arians. Eric Reid consiguió su primera intercepción en año y medio. No todo fueran buenas noticias, tanto Larry Fitzgerald como Michael Floyd nos hicieron mucho daño en una secundaria que concedió demasiadas jugadas.

El ataque estuvo irregular como toda la campaña. Carlos Hyde se mostró muy impaciente en sus carreras y finalizó con poco más de una yarda de promedio (13 jugadas, 14 yardas). Cinco de los once drives resultaron en un 3 y fuera, un mal endémico del equipo de Chip Kelly. Un postrero touchdown de Colin Kaepernick empató el partido a 20. El quarterback combinó sus habituales frustrantes jugadas desde el pocket con otras buenas acciones fuera del mismo.

Con 1:55 por jugar Kelly no quiso arriesgar por la conversión de dos puntos y decidió apostar por una defensa que lo estaba haciendo bien. Sin embargo, necesitando imperiosamente anotar Carson Palmer y sus receptores sacaron un buen drive final para hacerse con la victoria.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

2016 Semana 9: L vs NEW ORLEANS SAINTS 23-41

Tras encajar 41 puntos y conceder 571 yardas el pasado domingo ante los Saints la defensa de San Francisco completó un capítulo más de lo que está siendo una horrible temporada. La unidad que a principios de liga se suponía que sostendría al equipo y que de hecho abrió la campaña con un “shutout”, es a día de hoy la última en la mayoría de las estadísticas defensivas, fundamentalmente yardas y puntos recibidos.

            Una vez que se lesionó NaVorro Bowman el equipo perdió a su gran líder y única pieza de las que marcan diferencias. Sin embargo, no es la defensa de San Francisco una que adolezca talento. Varios jugadores han sido elegidos en rondas altas de los pasados drafts y a ojos de muchos observadores posee suficiente materia prima para rendir a un nivel mucho más que aceptable.

            Las miradas se dirigen entonces hacia el staff técnico, que a este lado del balón es encabezado por Jim O´Neil. Los aficionados de Cleveland Browns, cuya defensa estuvo dirigida por él la dos últimas campañas, podrían pasarse horas hablando mal de su estancia allí. En enero, una vez que los 49ers formalizaron el fichaje de Chip Kelly como head coach, no encontraron una dificultad mayor que la búsqueda y captura del nuevo coordinador defensivo. Más de un candidato se borró de la ecuación ante la certeza de que su unidad sería probablemente la más “castigada” de la liga debido al rápido ritmo de juego que imprime Kelly a sus ofensivas. En tres años en los Eagles sus defensas no pasaron del puesto nº 28 en yardas concedidas. Mal negocio ése para alguien que aspire luego a ser entrenador jefe. Mike Vrabel fue el principal candidato en decir que no pese a que en su caso hubiese supuesto un ascenso en el escalafón. Prefirió quedarse como linebackers coach en Houston.

            Al final los niners se tuvieron que conformar con O´Neil y tras ocho encuentros no podría estar más discutido. Por el momento Kelly ha atajado todos los rumores sobre un posible despido, algo que encaja con su confianza en Billy Davis durante su etapa en Philadelphia.

            Antes de pasar a comentar varios de los males que presenta esta unidad merece resaltar que hasta ahora el pobre rendimiento de la defensa no puede ser excusado en modo alguno al desgaste en los partidos. En los choques de Seattle, Buffalo o New Orleans el equipo ya había sufrido un severo correctivo antes siquiera de alcanzar el descanso. Cierto que el tempo del ataque (así como su incapacidad para evitar los drives de 3 y fuera) no ayuda en absoluto, pero el desastre de esta defensa empieza consigo misma.

            En el juego de carrera es donde peor están rindiendo los 49ers. Hay tres claves para una buena defensa terrestre: desengancharse de los bloqueos, mantener la asignación de gaps y ser efectivo en los placajes. A día de hoy ninguna de las tres facetas está funcionando. Veamos un ejemplo muy claro de esto del pasado domingo ante New Orleans. Por la colocación de los jugadores de línea directamente sobre sus oponentes anticipamos una defensa Two-Gap. Cada uno es responsable de dos gaps (huecos) y debe al momento del snap diagnosticar el esquema de bloqueos rival y determinar cuál de sus gaps es más vulnerable. Esta acción en concreto fue reconocida públicamente por Kelly como un error de control de gaps. En esta defensa los jugadores de San Francisco debían atacar hacia el lado derecho del ataque de los Saints (izquierdo de la defensa). Fijaos como Quinton Dial #92 equivoca su asignación y básicamente choca con su compañero DeForest Buckner #99. El resultado es desastroso pues el gap que deja libre Dial es aprovechado a la perfección por Mark Ingram para un touchdown de 75 yardas.

VÍDEO Mark Ingram 75 yard touchdown run

            Siguiente jugada. Retrocedemos a la semana 3 en Seattle. Estamos en el primer minuto del partido y aquí tenemos una muestra de las dificultades de los 49ers para desengancharse de los bloqueos. El sistema de bloqueos de los Seahawks va a establecer el punto de ataque en el lado izquierdo (lado derecho de la defensa). Observad como el novato Buckner es movido con una facilidad insultante por el tackle izquierdo. El nose es incapaz de ocupar a guard izquierdo y/o center y ambos pasan al segundo nivel para encargarse de los linebackers. Touchdown de 41 yardas.

VÍDEO Christine Michael 41 yard touchdown run

            En esa carrera no hay un solo defensor de San Francisco con los hombros cuadrados hacia la línea de scrimmage ni con un buen “leverage” (ángulo de ataque), en especial Buckner que prácticamente se queda de pie. Ésa era uno de las principales preocupaciones con un chico de 2.01m, al igual que su compañero Arik Armstead., al salir de college, ver cómo iba a ser capaz de contorsionar ese enorme cuerpo para atacar con consistencia la carrera rival. El razonamiento con estas elecciones es que sus brazos más largos les dan ventaja para desengancharse de los bloqueos, pero de momento se está viendo más lo primero que lo segundo.

            Si los problemas de San Francisco se centraran exclusivamente en la carrera tendrían mucho ganado, pero nada más lejos de la realidad. Fallos en cobertura está habiendo cantidad. Os voy a mostrar, dos pero os puedo asegurar que ha habido muchos más. Ante los Saints absolutamente nadie queda en el marcaje del fullback Josh Hill camino de una recepción de 32 yardas.

VÍDEO Josh Hill 32 yard catch

            El siguiente error es aún más calamitoso puesto que no hablamos de una asignación perdida sino de un fallo técnico imperdonable. Los 49ers defienden en Cover-4. Los jugadores del tercer nivel (secundaria) son responsables de un 1/4 del campo mientras que los del segundo nivel caen a las flats y al medio. En el lado derecho los Buccaneers solo envían un receptor elegible, Russell Shepard, que queda cubierto por tres defensores rivales. Inexplicablemente Eric Reid olvida su zona y reacciona al primer movimiento del receptor dejando vulnerable el post con que el finalmente anota Tampa Bay.

VÍDEO Russell Shepard 19 yard touchdown catch


            Reid es un safety de primera fila, al igual que su compañero Antoine Bethea, y los dos están cometiendo errores de novato durante esta temporada. De nuevo volvemos a la temática del principio, mal coaching. A mitad de año las perspectivas de mejora son muy escasas. En contra de su voluntad Kelly tendrá que afrontar el despido de O´Neil a final de campaña si no cambia esta dinámica de forma dramática. El problema será encontrar entonces alguien que quiera ser parte de la franquicia en ese puesto.