lunes, 20 de febrero de 2017

El ataque de Kyle Shanahan

El nuevo head coach de los San Francisco 49ers llega con la vitola de ser una de las mentes más brillantes en el plano ofensivo. En el siguiente vídeo analizo sus jugadas favoritas, empezando por las acciones de carrera (zonales y de power) para a continuación abordar las de pase (play-action, vs zona, vs man, screens) y rematar con algunas jugadas especiales.

Por supuesto, esto es solo una muestra muy pequeña y general del sistema de ataque de Shanahan. Además de lo que podemos ver en el vídeo también ejecuta otra serie de conceptos comunes a lo largo y ancho de la liga. Lo que ha elevado su status en Atlanta ha sido su capacidad para fusionar la carrera y el pase de manera que las defensas rivales nunca puedan intuir pre-snap lo que se les viene encima. Eso implica multitud de formaciones con un personal que por lo general suele mantenerse bastante centrado en el uso del 21 (2 runningbacks y 1 TE), 12 (1RB, 2TE) y 11 (1RB, 1TE). Esa virtud de jugar al pase con personal "pesado" ha provocado multitud de emparejamientos favorables para los Falcons durante su camino a la Super Bowl.

La otra gran habilidad de Shanahan ha sido el adaptar su esquema a los jugadores disponibles. Eso es algo que ya hizo en Washington cuando entrenó a Robert Griffin III y que también ha desarrollado en Atlanta. Con dos corredores tan versátiles como Devonta Freeman Tevin Coleman ha exprimido sus dotes para el juego terrestre zonal y para salir a recibir fuera del backfield. Julio Jones es un enorme wide receiver, de los que trasciende el sistema ofensivo que juegue su equipo, no cabe duda. Eso no quita que bajo la tutela de Shanahan ha realizado sus dos mejores campañas como profesional, recibiendo muchos pases que le han permitido ganar cantidad de yardas tras la recepción. Mohamed Sanu, Taylor Gabriel y el extenso cuerpo de tight ends del equipo no gozan de gran reconocimiento en la NFL, pero este año han producido como estrellas dentro del sistema.

Shanahan mezcla conceptos tradicionales que utilizaba su padre hace muchos años con otros que proceden del college football, como por ejemplo las RPO, "run & pass options". Todo en ruta para sacar el máximo provecho de la plantilla. Cuando me preguntan qué jugador es mejor cada vez me es más difícil responder. Una gran parte depende de cómo sean empleadas sus habilidades desde la banda y cómo le hagan encajar en el esquema para ponerle en situaciones óptimas para rendir. Un ejemplo muy claro de esto son los New England Patriots.

Por supuesto, sólo con un gran "playbook" no se llega a una Super Bowl. Shanahan va a necesitar en San Francisco de mejores cartas para jugar, tanto en la posición de receptor primario como especialmente en la de quarterback, donde no hay ningún jugador que se acerque a lo que ofrece Matt Ryan. Mientras vemos los primeros movimientos de los niners en la agencia libre, los aficionados de San Francisco -y de la NFL en general- podemos aprovechar para conocer un poco más su ataque. Dentro vídeo:


viernes, 10 de febrero de 2017

2016 - Semana 10: SEATTLE SEAHAWKS 31 NEW ENGLAND PATRIOTS 24

Esta vez la defensa de Seattle no permitió que Tom Brady desplegara su magia de última hora.
La Super Bowl XLIX entre Seattle Seahawks y New England Patriots resultó ser una de las más emocionantes de la historia. Tom Brady condujo dos drives para touchdown en el cuarto período para recuperar una desventaja de diez puntos. Sin embargo, en los instantes finales sólo podía ser un espectador más en la banda al tiempo que Russell Wilson conducía a los suyos hasta la yarda uno en los últimos segundos. Con el reloj consumiéndose se produjo una de las decisiones más controvertidas en la historia de la liga. Seattle llamaba una jugada de pase en lugar de darle el balón al máximo anotador de touchdowns de la temporada, Marshawn Lynch. Un desconocido por entonces Malcolm Butler interceptaba el lanzamiento de Wilson, asegurando el triunfo para New England y enviando a los Seahawks a una offseason de incesantes cuestiones sobre el desenlace.

El "play-call" continuaba resonando entre la plantilla, el staff técnico y los aficionados de Seattle cuando año y medio después viajaban a Foxboro para volver a medirse a los Patriots. Los dos conjuntos llegaban como claros contendientes en sus conferencias, por lo que no se descartaba una posible revancha en la Super Bowl. El récord de 5-2-1 de los Seahawks sólo marchaba por detrás de Dallas (7-1) en la NFC. New England (7-1) solo había perdido un partido en el que tuvo que jugar con su tercer quarterback. Desde la vuelta de Brady de su suspensión de cuatro encuentros marchaban perfectos en victorias (4-0) como en el ratio TD:INT (12-0). 

Los Patriots disfrutaron de una semana de descanso en la previa al choque al tiempo que Seattle venía de ganar a Buffalo el lunes por la noche en la otra punta del país en un partido en el que su defensa estuvo más de 40 minutos sobre el césped. Pese a esta desventaja física tan grande la "Legion of Boom" dejaría en este Sunday Night Football un último gran recuerdo en su legado.

El encuentro no tuvo casi momento alguno de respiro. Los locales se adelantaron con un gran drive inicial que culminaba LeGarrette Blount con el primero de sus tres touchdowns en la noche. Sin embargo, los Seahawks respondieron logrando la primera intercepción sobre Brady en la temporada y anotando en cuatro de sus cinco posesiones antes del descanso. La última fue especialmente dolorosa para New England, una defensa extrañamente conservadora en ellos fue claramente batida por Wilson, quien puntualizó el drive con un lanzamiento marca de la casa para Doug Baldwin.

Doug Baldwin anota al filo del descanso un espectacular touchdown.
Durante la segunda mitad los cambios de liderato en el marcador se fueron sucediendo sin stop. Los Patriots abrieron con una fantástica posesión de 91 yardas que les puso por delante 21-19. Seattle respondió con el tercer field goal de Steven Hauschka, 22-21 arriba para los visitantes. Sendos field goals a la apertura del cuarto período continuaron el vaivén en el electrónico.

Los Seahawks "rompieron el saque" de su rival cuando un duro placaje de Kam Chancellor sobre Julian Edelman forzaba un fumble que recuperaba Richard Sherman. Ocho jugadas después Wilson encontraba a Baldwin por tercera vez en la end zone. A 4:30 de la conclusión Pete Carroll volvió a tomar una sorprendente decisión. En lugar de chutar el extra point que colocara una ventaja de ocho puntos en favor de su equipo optó por la conversión de dos que obligaría a New England a realizar dos anotaciones en tan corto espacio de tiempo. La estrategia no se convirtió en el terreno de juego, el pase de Wilson fue incompleto y por tanto el trabajo se le facilitó un poco a Brady, que no tendría que preocuparse por la jugada de dos puntos para forzar la prórroga.

Como era de esperar el cuádruple ganador de la Super Bowl agotaría todas sus cartas antes de dar la mano por perdida. Cinco pases, cinco completos (el último una jugada de libro con Rob Gronkowski) y el balón en la yarda dos de su oponente con los segundos del minuto final corriendo inexorablemente. Irónicamente, la situación de la Super Bowl XLIX se repetía pero con los bandos contrarios. Al contrario que Seattle los Patriots sí intentarían entrar en la end zone por tierra. En primera y goal ganaron una yarda. En segunda y goal no avanzaron ni un palmo. En tercera y goal perdían una yarda tras un mal snap. Vuelta a la situación de partida de la serie, cuarta y goal desde la yarda dos. Ahora sí vendría el pase. Brady buscaba a su hombre más seguro, Gronk, en un fade a la esquina de la end zone. Chancellor se pegó al tight end como una lapa y en una gran batalla evitó la recepción. Los árbitros dejaron jugar y el triunfo fue de esta forma para los Seahawks, que en una pequeña dosis aliviaban los malos recuerdos del pasado. Hacía casi nueve años que Brady no completaba un partido en Foxboro sin conectar al menos un pase de touchdown.
Gronk y Chancellor, dos de los jugadores más físicos en sus posiciones, batallan por el balón del partido.
New England no perdería un partido más en la regular season o en los playoffs. Su rival en la Super Bowl no sería Seattle. Los Seahawks sufrieron tres semanas más tarde un mazazo en forma de grave lesión de Earl Thomas que descolocaría seriamente su enorme defensa. Por primera vez en cinco años no terminaría como la número 1 de la NFL en puntos recibidos. La "Legion of Boom" nunca volvería a ser la misma pero en esta noche en Foxboro reivindicó por última vez su lugar en la historia de la liga.

Finalistas:
Week 06 - Atlanta Falcons vs Seattle Seahawks (el blitz de Seattle frena a Matt Ryan).
Week 12 - Kansas City Chiefs vs Denver Broncos (la explosividad de Tyreek Hill salva a los Chiefs).
Week 16 - Baltimore Ravens vs Pittsburgh Steelers (Antonio Brown gana el título divisional en el último segundo).

jueves, 9 de febrero de 2017

Los 11 de Deion - TEMPORADA 2016

ATAQUE
* QB: Tom Brady (New England): no han faltado candidatos este año para la posición más importante del juego. El novato Dak Prescott sorprendió a propios y extraños en Dallas. Derek Carr fue probablemente el jugador más valioso de la liga, con él los Raiders lucharon por ser el mejor conjunto de la AFC y sin él parecieron indignos de meterse en los playoffs. De mitad de temporada en adelante nadie jugó a un nivel más alto ni intimidó tanto como Aaron Rodgers. Pasando todas las cribas Brady y Matt Ryan se mantuvieron en la pelea hasta el último partido, cualquiera de los dos habría sido un digno representante. Sus temporadas han sido ambas fantásticas. Al final, la increíble remontada liderada por el quarterback de los Patriots superó en el metro final de la carrera al MVP de la campaña. Es la tercera presencia de Brady en mis equipos (2003 y 2007).

* RB: David Johnson (Arizona) y Le´Veon Bell (Pittsburgh): junto con cornerback éste ha sido el puesto donde la competición ha sido más feroz. Los que se han quedado justo fuera podrían haber sido titulares en mis conjuntos cualquier otro año. Hablo de LeSean McCoy (Buffalo) y Ezekiel Elliott (Dallas). Volviendo a los representantes del equipo, Johnson fue un motor incombustible que bordeó la barrera de las 1000 yardas de recepción junto a las más de 1200 de carrera y lideró la NFL con 20TD. Bell fue sencillamente el ataque de los Steelers durante el tramo decisivo de la liga, un jugador cuyo estilo tiene a los rivales y aficionados con la boca abierta.

* WR: Julio Jones (Atlanta) y Antonio Brown (Pittsburgh): incluir a Jones por segunda temporada consecutiva fue una decisión francamente sencilla, no me parece que nadie se haya acercado a su nivel de juego en 2016. Por contra, resolver su acompañante fue una de las decisiones más difíciles. La temporada de Brown, siendo magnífica en sí, me resultó algo "decepcionante" en comparación con lo que habíamos visto los años anteriores. Por su parte, el infravalorado T.Y. Hilton (Indianapolis) me pareció que hizo méritos suficientes para superarle. Al final, el hecho de que Hilton realizara gran parte de su producción contra competencia inferior desequilibró la balanza, así como el dato de que 10 de los 14 touchdowns de Brown fueron de 22+ yardas, nada de pases "sencillos" cerca de la goal line. Ante constantes dobles coberturas, eso en mi libro sólo lo hace un receptor dominante. Odell Beckham Jr. y Jordy Nelson también recibieron consideración.

* TE: Travis Kelce (Kansas City): una vez que se lesionó Rob Gronkowski esta posición quedó completamente en el aire. Muchos candidatos entraron en juego pero al final tampoco hubo discusión, Travis Kelce de los Kansas City Chiefs fue con diferencia el mejor tight end de la NFL. El esquema del equipo giró a su alrededor, su impacto fue creciendo a medida que avanzó la campaña y su trabajo fue encomiable tanto en bloqueo como en recepción.

* OT: David Bakhtiari (Green Bay) y Marcus Cannon (New England): el tackle izquierdo de los Packers ha sido para mí el jugador más dominante en su posición, especialmente en protección de pase, que es el área en el que ha tenido que emplearse más. Fuera de los dos partidos contra Atlanta ha sido un muro prácticamente infranqueable para los rivales. Desde 2010 sólo había colocado un tackle derecho en mis equipos ideales. Normalmente los que juegan ahí lo hacen por ser inferiores a sus compañeros del otro lado y eso es algo que en líneas generales se nota con creces a lo largo de la liga. El caso de Cannon no entra en esa "norma" y su desempeño ha sido muy superior al del tackle izquierdo de los Patriots. Con excepción de un complicado estreno en Arizona su labor ha resultado plenamente satisfactoria y muy merecedora de estar aquí por encima de consagrados tackles izquierdos como Tyron Smith (Dallas) y Joe Thomas (Cleveland).

* OG: Kelechi Osemele (Oakland) y Zack Martin (Dallas): aquí no os puedo contar mucho, estos dos señores fueron lo mejor en sus respectivas posiciones (como siempre, según mi opinión) y nadie siquiera se acercó a ellos. Dos estilos diferentes, Osemele una bestia parda, Martin un trabajador incansable realizando multitud de "pulls". Ambos fueron piezas clave de dos de las mejores líneas ofensivas de la NFL.

* C: Alex Mack (Atlanta): repetimos center de la NFC Sur, tomando Alex Mack el testigo de Ryan Kalil. Su fichaje dio estabilidad y seguridad a una línea ofensiva que echaba de menos la presencia de un veterano líder en el medio. El único rival de Mack por este puesto fue Travis Frederick, inmenso también para Dallas.
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DEFENSA
* DE: Khalil Mack (Oakland) y Leonard Williams (NY Jets): durante un tramo de encuentros el dominio de Mack fue abismal, una fuerza de la naturaleza que sembró el caos en los rivales. Repite pues presencia en mi equipo ideal y seguramente le veamos más veces por aquí. El otro puesto de defensive end me creó bastantes quebraderos de cabeza. Jadeveon Clowney (Houston) tuvo momentos de gran dominio pero en otros choques pasó más desapercibido. Joey Bosa (San Diego) probablemente habría entrado de no empezar a jugar en la semana 5. Es cierto que hizo mucho cuando por fin ingresó en el equipo, pero no suficiente para compensar. El otro hombre por el que pude decantarme fue Olivier Vernon, de los NY Giants. Al final de todo llegué a la conclusión de que la salida más justa era incluir a Williams, de la otra franquicia de la gran manzana. Es cierto que en muchos snaps se alinea como tackle, pero también lo hace en otras tantas ocasiones como end y su campaña me pareció superior a la de sus adversarios.

* DT: Aaron Donald (Los Angeles) y Damon Harrison (NY Giants): ha habido muy buenas actuaciones de defensores interiores este año pero a la hora de la verdad tampoco fue una decisión demasiado complicada el incluir a Donald y Harrison. El defensive tackle de los Rams fue una pesadilla para los ataques rivales todo el año y habría luchado por ser el MVP de defensa de la liga a poco que su equipo hubiese acompañado algo. Harrison fue el bastión sobre el que se asentó la poderosa defensa contra la carrera de los Giants, siendo además un adecuado estilete en determinados paquetes de presión. Ndamukong Suh (Miami) y Geno Atkins (Cincinnati) se quedaron fuera.

* OLB: Von Miller (Denver) Sean Lee (Dallas): si me preguntáis a mí Miller fue el mejor jugador de defensa en la NFL en 2016. Lo hizo todo y muy bien: pass-rush, establecer su "edge" para frenar el juego de carrera rival e incluso caer en cobertura ocasionalmente. En definitiva, un compendio a escala de lo que hizo en la Super Bowl. Es cierto que en sus últimos cuatro encuentros no llegaron sacks pero la sombra de Miller fue muy alargada en todos y cada uno de los compromisos de Denver. Le acompaña Sean Lee, el jugador más importante en la mejorada defensa de Dallas. Me gustan mucho los linebackers versátiles de su corte y con unos instintos que le hacen anticiparse a la mayoría de las jugadas del oponente. La temporada de Lee fue a mi juicio sobresaliente. Nadie más entró en esta pelea.

* MLB: Bobby Wagner (Seattle): al igual que pasó con Gronkowski aquí tenemos una posición que se quedó huérfana de su mejor representante con la lesión de Luke Kuechly. No obstante, la campaña del inside linebacker de los Seahawks ha sido formidable. Lideró la NFL en placajes con gran diferencia y se convirtió este año en un hombre muy peligroso en el pass-rush de una defensa más agresiva de lo que venía siendo habitual.

* CB: Chris Harris Jr. (Denver) y Xavier Rhodes (Minnesota): podría haber hecho tres parejas diferentes de cornerbacks y quedarme igual de satisfecho, tal ha sido el nivel de esta posición en 2016. Me encanta la versatilidad de Chris Harris Jr., uno de los más grandes competidores de la liga. Es capaz de jugar en el exterior, en el slot, "press", con "cushion", apoyar contra la carrera... La defensa contra el pase de los Broncos ha sido brutal. Rhodes ha sido un cornerback más tradicional pero su efectividad ha sido absoluta, varios de los mejores receptores de la NFL pasaron por su zona de influencia completamente desapercibidos. Janoris Jenkins (NY Giants), Aquib Talib (Denver), Jalen Ramsey (Jacksonville), Marcus Peters (Kansas City) y Casey Hayward (San Diego) fueron considerados.

* S: Landon Collins (NY Giants) y Eric Berry (Kansas City): la temporada del strong safety de los Giants me ha producido una agradable sorpresa, no tenía previsto este salto de calidad que ha visto su juego. Su presencia en la caja para apoyar contra la carrera era de sobra conocida, pero no contaba con su participación estelar este año en el esquema de blitzes de Steve Spagnuolo, así como su mejorada labor en cobertura, dejando incluso varias jugadas para el recuerdo merced a sus "ball skills". La presencia de Berry hace justicia al hecho de que por una razón u otra nunca lo hubiese podido incluir aquí, pero en realidad su puesto iba a ser ocupado por Earl Thomas. Su temporada estaba siendo formidable hasta la lesión y ha sido con diferencia el mejor defensive back de la NFL este año, pero no podía poner sus brillantes 11 partidos por encima de los también brillantes 17 de Berry. Eric Weddle (Baltimore) y Devin McCourty (New England) también fueron estudiados.

Ha sido el de 2016 un conjunto muy paritario, en el que ninguna franquicia ha superado los dos representantes, claro contraste al año pasado cuando los Carolina Panthers colaron hasta seis hombres aquí (récord). Por otro lado, son estos onces un compendio de nuevos jugadores, un total de 15 de los 22 seleccionados realizan su estreno. Sangre nueva que es siempre muy bien recibida.

Esta temporada tenía un objetivo en mente que era alcanzar los 200 partidos vistos de los 267 que componen la temporada regular más playoffs. Al final conseguimos llegar a los 203, superando la plusmarca personal del año pasado de 185. Además, siguiendo la estela de la referencia periodística de este país a nivel de análisis NFL, Don Rubén Ibeas, he aumentado considerablemente la cantidad de horas de película de entrenadores, la mejor forma para entender y aprender el juego. Por estos motivos considero que "Los 11 de Deion de 2016" son el equipo más grande que he sacado nunca. Espero que el de la próxima campaña, la decimosexta edición de estos premios, lo pueda superar. Nos veremos entonces. Feliz Offseason chicos.

lunes, 6 de febrero de 2017

SUPER BOWL LI: Una experiencia cercana a la muerte

Don Tom Brady
Restaban ocho minutos y medio para el final del tercer cuarto de la Super Bowl LI. Los Falcons tienen 1ª y goal en la yarda 6 de New England. En una brillante jugada de estrategia, Kyle Shanahan logra emparejar a Tevin Coleman fuera del backfield con un linebacker que no puede más que ver impotente como el corredor anota sin ser tocado para otro touchdown de Atlanta, el cuarto de la noche. Los Falcons ganan 28-3 y se van a consagrar como el nuevo rey de la NFL. Una defensa joven y veloz está supeditando a su oponente a una inefectiva marcha de jugadas intrascendentes mientras que el ataque está pasando por encima de su rival tras un inicio dubitativo.


En ese tiempo muerto los Patriots están viendo pasar por delante suya sus cuatro victorias anteriores en la Super Bowl, su temporada regular perfecta de 2007, las dos finales perdidas ante el archienemigo New York Giants, el "Deflategate", la lesión de Rob Gronkowski y todos los males que podamos imaginarnos. Literalmente están contemplando lo que ha sido una dinastía que parece abocada a morir esta noche. Muerte clínica. New England es Harry Potter tras recibir la maldición asesina de Lord Voldemort. Tom Brady ya casi vislumbraba el camino hacia la luz, ese túnel en cuyo final todos nos imaginamos a Roger Goodell dándole el abrazo que certifique su defunción de la NFL.

Pero no, lo de anoche fue para los Patriots algo más que una remontada histórica, algo más que la consagración de un grupo que nunca dejó de creer en sí mismo, algo más que la enésima confirmación de que hoy por hoy nadie juega a esto del fútbol americano mejor que ellos. Lo de anoche fue para los Patriots una experiencia cercana a la muerte. Cuando se vuelve de ese tránsito se dice que uno se hace más fuerte, pierde el miedo a morir y vive con una mejor armonía. Eso es lo que sucedió con New England tras el tiempo muerto posterior al touchdown de Coleman.

Julio Jones dejó esta recepción para el recuerdo, pero al final sólo sirvió para aumentar la agonía de Atlanta.
 A partir de ese momento los Patriots tuvieron cinco veces el balón en su posesión, anotaron cuatro touchdowns y un field goal, generando un total de 338 yardas. Dos de los touchdowns fueron coronados por una impecable conversión de dos puntos, cada una más diferente de la otra. Por supuesto, los Falcons pusieron de su parte para ayudar a que se produjera el milagro, sus últimos cuatro drives resultaron en punt (tras recibir un onside kick), fumble (dejando a New England a 25 yardas de la end zone), punt (pese a tener 1ª y 10 en la 22 de su rival) y punt. Cuando lideras un torneo de golf por seis golpes a falta de una jornada cualquiera te puede robar la cartera viniendo desde atrás. Cuando pierdes una ventaja de seis golpes con tres hoyos por jugar es obvio que en primer lugar has sido tú quien ha perdido el torneo. Eso es lo que pasó con Atlanta anoche, un mazazo del que le costará mucho levantarse psicológicamente.

El épico triunfo de los Patriots, el quinto de este siglo, tuvo muchos protagonistas, pero fundamentalmente destacaron:

James White, al que califiqué como su factor X en mi previa, sobresalió con 14 recepciones (Super Bowl récord) para 110 yardas y un touchdown más 29 yardas y dos touchdowns de carrera. Por si fuera poco anotó una vital conversión de dos para terminar el choque con 20 puntos en su haber (otro récord en una final). Su fenomenal partido tuvo el cierre perfecto con el decisivo touchdown en la prórroga.

- El línea defensivo Trey Flowers fue una constante en el backfield de los Falcons. Lideró a su equipo con seis placajes y cuatro en solitario, golpeó a Ryan cinco veces y le cazó para 2.5 sacks. El último de ellos fue una de las acciones más decisivas del choque, al sacar a Atlanta de field goal range en los minutos finales.

- Don Tom Brady completó 16/21 pases para 196 yardas en el último cuarto y 5/5 para 50 yardas en el tiempo extra. Total: 21/26, 246 yardas, 1TD-0INT. En ese espacio de tiempo los Falcons del MVP Ryan anotaron cero puntos. El mejor quarterback de su generación nos dejó otra actuación para el recuerdo. Completó todos los lanzamientos que necesitó su equipo a la hora de la verdad y además tuvo la pizca de suerte de los campeones con un envío que pudo ser perfectamente interceptado pero que casi por arte de magia acabó en las manos de Julian Edelman.

Por encima de todos estos hombres "El emperador", aka Bill Belichick. Cuando sus hombres estaban en muerte clínica mantuvo la compostura y jugó todas las cartas posibles para que su equipo tuviera una opción al final. Eso implicó jugarse un 4º y 3 en su propio terreno de juego a 21 minutos del final pero NO un 4º y Goal en el último cuarto con 28-9 abajo cuando parecía que la única opción de New England pasaba por anotar tres touchdowns. Sus hombres volvieron a estar mejor preparados y sobre todo dirigidos a la hora de la verdad. Las dos conversiones de dos son testimonio de ello así como la jugada final del tiempo regular, que resultó intrascendente pero que demostró que hasta para esa situación Belichick había previsto una solución para sus muchachos. El emperador es una leyenda viva de este deporte.

No quiero rematar esta crónica sin alabar el desempeño de una defensa de Atlanta que durante más de tres cuartos puso en jaque a uno de los mejores ataques de la competición. Inmenso Grady Jarrett en la línea defensiva junto a Vic Beasley y el sempiterno Dwight Freeney. Magnífico el plan de juego de Dan Quinn, que le hizo la vida imposible a Brady y a sus receptores con una defensa asfixiante mucho más al hombre de lo esperado y con Keanu Neal en un rol más libre de "robber" que le hizo coartar muchos pases de Brady al segundo nivel. El problema de esa táctica es que no contaba con que su ofensiva no fuese a estar más que 23 minutos sobre el campo en toda la Super Bowl. En los drives finales los chicos de Quinn estaban destrozados de perseguir toda la noche a sus oponentes y fueron víctimas propiciatorias de la maestría de Don Tom Brady. 101 snaps es algo fuera de toda lógica, por muchas piernas frescas que cuentan en sus filas.

Hace dos años los Patriots lograron el triunfo de la fe, recuperando diez puntos en el último cuarto ante la mejor defensa de la liga entonces. Ahora han conseguido el no va más, regresar de la muerte (25 puntos abajo mediado el tercer cuarto) para lograr la victoria en la primera prórroga en la historia de la Super Bowl. ¿Qué podemos entonces esperar ya de este equipo? Solo ellos podrán contestar a esa pregunta. Su destino y el de la NFL continúan pasando por Foxboro.

James White anota el touchdown de la victoria en la prórroga.

viernes, 3 de febrero de 2017

Previa SUPER BOWL LI: New England Patriots vs Atlanta Falcons

Otro año más tenemos delante de nosotros una nueva edición de la Super Bowl, la número LI (51) en este caso. Estamos de vuelta con los números romanos tras el paréntesis de las bodas de oro y estamos de vuelta con los Patriots como protagonistas del gran evento. Es su séptima clasificación en la era Brady-Belichick y la novena absoluta como franquicia, récord de la NFL. Su oponente el domingo será un casi novato en estas lides, los Atlanta Falcons. Plantilla muy joven en el plano defensivo pero con un head coach que sabe lo que es ganar la Super Bowl como coordinador defensivo de Seattle, Dan Quinn.

Tenemos dos grandes ataques con múltiples posibilidades para hacer avanzar la pelota por el campo y dos defensivas que si bien no tienen el mismo reconocimiento han aportado su granito de arena (y más) para que la presencia del equipo en el partido definitivo sea posible. Ya hemos podido leer cantidad de análisis y previas de gran calidad así que desde mi rincón lo que voy a hacer es daros como siempre algunos puntos de atención que seguiré de forma particular y mi pronóstico. Luego vosotros sentiros libres de fijaros en lo que queráis como buenos aficionados que sois. La novedad este año es que os presento mi previa en formato multimedia. Espero que os guste. Allá vamos...


Antes de ofrecer mi pronóstico comentaros lo que me tiene más intrigado de esta gran final y sobre lo que llevo pensando más tiempo estas dos semanas:

¿Quiénes van a bailar y a qué ritmo?

Me explico, Patriots y Falcons son dos conjuntos que brillan por la variedad de personal que utilizan en sus respectivos "playbooks". En el extraordinario drive de 99 yardas antes del descanso contra Seattle en playoffs, Atlanta utilizó siete personales diferentes en nueve jugadas. Matt Ryan completó siete pases para 99 yardas. New England hizo del personal 10 (1RB, 4WR) la base de su "game plan" ofensivo en la final de conferencia ante Pittsburgh, un set que apenas habían llevado a cabo diez veces en toda la temporada.

Me pregunto si Josh McDaniels buscará atacar más la joven y rápida defensa de Falcons por potencia, con las carreras de LeGarrette Blount siguiendo al fullback James Develin, o bien estirando más el campo con personal 11 (1RB, 3WR) para generar "mismatches" y poner en aprietos a los cornerbacks de Atlanta cuando estén en individual y a los linebackers cuando queden en cobertura contra James White, Dion Lewis o alguno de los rápidos receptores de los Patriots.

En el otro lado, Kyle Shanahan puede hacer lo mismo con sus hombres. ¿Veremos mucho personal 21 (2RB, 1TE) con Patrick DiMarco ayudando a establecer la carrera? New England suele defender con tres safeties en el campo ("big nickel") en lugar de un frente con siete hombres grandes (DL y LB). Atlanta además es capaz de pasar a partir de ese personal, lo que pone en grandes aprietos a la defensa rival. Una de las posibilidades que he barajado es que Bill Belichick apueste por defender con cuatro cornerbacks y dos safeties para cubrirse más ante Devonta Freeman Tevin Coleman fuera del backfield. Pero claro, eso les pondría en una clara desventaja para defender la carrera. Por otro lado, Shanahan podría tirar también del personal 11 para lograr aislar a Julio Jones 1x1 y comprometer las doble coberturas que habrá preparado Matt Patricia.

El asunto del personal me parece fascinante y lo mismo me pasa con el ritmo del juego. En la final de conferencia Atlanta empleó "no-huddle" seis veces para evitar las sustituciones de Green Bay. Por su parte, los Patriots son expertos en acelerar su ofensiva, algo contra lo que no pudieron lidiar los Steelers. Aquí hay una gran disyuntiva, darle velocidad al ataque para generar emparejamientos favorables o bien ralentizar el partido para reducir al máximo las posesiones. Es obvio que en este choque las defensas parecen en desventaja y cualquier ayuda que les brinden sus compañeros de ataque sería bienvenida. Como digo, esta Super Bowl se presenta apasionante por lo impredecible que resulta.

PRONÓSTICO

Con estas premisas ahora voy a atreverme a dar un ganador, bien Marco, bien. Al contrario que el año pasado que tenía un guión en mi cabeza bastante claro, ahora me imagino cualquiera de los escenarios. Podría ganar Atlanta dominando con su ofensiva y podría ganar New England "sorprendiéndonos" una vez más con una impecable labor en defensa. Veo ambas situaciones, aunque la que de verdad espero es la que nos conduzca a un encuentro igualado en el último período.

Me parece que ambos staff técnicos van a trabajar con la idea de que el partido no se vaya a la treintena de puntos. En ese aspecto, confío un poco más en que Belichick ingenie las jugadas necesarias para reducir el impacto del imparable ataque de Atlanta, concretamente en la zona roja. Al contrario de la opinión mayoritaria creo que la victoria de los Falcons dependerá más de lo que haga su defensa, alcanzar a Tom Brady es su clave número 1.

New England 27, Atlanta 24.