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lunes, 12 de octubre de 2015

2015 Semana 5: L @ NEW YORK GIANTS 27-30

Los 49ers batallaron toda la noche pero al final una gran combinación entre Eli Manning y Larry Donnell les negó el triunfo. Es la cuarta derrota consecutiva de San Francisco, y octava en diez partidos volviendo atrás a la temporada 2014.

En un claro contraste a lo visto en los dos últimos encuentros, el ataque de los niners se mostró muy efectivo, especialmente en una segunda mitad en la que anotó tres touchdowns, incluido el último a 1:49 de la conclusión que parecía que podría darle la victoria a los niners.

Sin embargo, esta vez fue la defensa la que no se presentó a jugar. Manning dirigió un drive de 82 yardas en poco más de un minuto (sin los servicios de sus dos receptores principales) ante la impotencia de Eric Mangini y sus hombres. El quarterback de Nueva York se fue hasta las 441 yardas en 54 intentos de pase y no encajó un solo sack en toda la noche.

Después de tres derrotas muy negativas es fácil extraer conclusiones positivas. La línea ofensiva ofreció mejor protección en el pase, lo que posibilitó una buena actuación de Colin Kaepernick. El quarterback fue tratado con guantes por el staff técnico y apenas intentó lanzamientos comprometidos hasta los dos drives finales de anotación. Ahí Kap recordó a su mejor versión lanzando profundo con efectividad a Anquan Boldin (GAME BALL para él) y sacando penalizaciones cuando lo intentó con Torrey Smith. En cuanto los Giants vieron la amenaza aérea, Carlos Hyde pudo soltarse un poco la presión de tener a toda la defensa rival en la caja y consiguió 81 de sus 93 yardas tras el descanso.

Tras el desastre de Arizona y Green Bay se recuperó la cordura y Kaepernick dejó de jugar exclusivamente en shotgun "a lo Peyton Manning". La línea lo agradeció y no quedó tan retratada al realizarse lanzamientos más rápidos y con pockets en movimiento. No obstante, Marcus Martin y Erik Pears siguen sin dar el nivel y el puesto de guard derecho no tiene dueño.

Muchas incógnitas rodeaban a este equipo antes de empezar la campaña y tras cinco partidos pocas dudas se han resuelto. El ataque ha dado dos de cal y tres de arena, mientras que la defensa ha combinado actuaciones meritorias con otras deficientes. Una semana controla a Adrian Peterson y otra resucita a Chris Johnson. Una limita los daños ante Aaron Rodgers y otra es incapaz de detener al equipo de prácticas de receptores de los Giants. La defensa zonal en cobertura no puede estar más desajustada, NaVorro Bowman está pidiendo a gritos pequeños descansos (ahí puede estar la verdadera razón del fichaje de Gerald Hodges) y a la hora de presionar al quarterback rival sólo Aaron Lynch participa.

Somos el ataque 32 (por no decir el último) en puntos anotados y 29 en yardas conseguidas. En defensa no pinta mejor la cosa, puesto 27 en puntos y 31 en yardas (penúltimos). En conclusión, estos 49ers de 2015 son hasta el momento un mal equipo. ¿Podrá mejorar dada la bisoñez de jugadores y cuerpo técnico? Me gustaría responder a esa pregunta pero ahora mismo no puedo. Los niners son un cúmulo de incertidumbre a todos los niveles y me temo que lo seguirán siendo durante toda esta temporada.

lunes, 17 de noviembre de 2014

2014 Semana 11: W @ NEW YORK GIANTS 16-10

Segunda victoria consecutiva fuera de casa para los 49ers obtenida al igual que la semana pasada gracias a una enorme actuación de la defensa. Hasta en cinco ocasiones interceptó a un desacertado Eli Manning además de lograr otro turnover en downs con un gran stand en 4ª y pulgadas. Con esos ingredientes lo normal es irse a casa con un triunfo contundente pero nada más lejos de la realidad. El ataque desperdició una y otra vez las oportunidades que le brindó la defensa, sólo anotando un touchdown y con un doloroso 0/4 en la zona roja.

La vuelta de Aldon Smith no pudo ser más positiva. Con su aportación el pass-rush fue constante en su presión sobre Eli. Aaron Lynch se comió al tackle derecho suplente de los Giants y Ray McDonald cuajó  su mejor encuentro de la temporada. La secundaria se benefició con dos intercepciones. Las otras tres llegaron de la mano de Michael Wilhoite y Chris Borland. El novato volvió a estar inmenso una vez más. Lo decimos todas las semanas, con este rendimiento de la defensa cualquier cosa es posible.

Lo que estamos esperando todos es el despertar del ataque. No hay nadie al que responsabilizar en concreto. Kaepernick estuvo bien, Gore corrió lo necesario, Crabtree realizó algunas de las mejores jugadas del año para él. Pero al final del día falta mucha ejecución en los momentos decisivos y eso estropea todo lo demás. Quien está desaparecido por completo es Vernon Davis, lo cual es especialmente preocupante teniendo en cuenta lo mal que estamos en la zona roja. Mientras sigamos ganando "no pasa nada" pero o se pone las pilas esta unidad o no conseguiremos entrar en los playoffs de esta forma.

GAME BALL -> Toda la defensa: la línea generó presión durante toda la tarde, los linebackers estuvieron alrededor del balón en todas las jugadas y la secundaria como viene haciendo todo el año le amargó la tarde al quarterback rival. Sería injusto individualizar en un solo jugador así que la mención es para todos ellos y por supuesto el equipo de entrenadores que encabeza Vic Fangio.


En siete días recibimos a unos Redskins con toda clase de problemas. Hora de no cometer más resbalones tontos en casa, sobre todo teniendo que jugar con Seattle sólo cuatro días después en Acción de Gracias. Partido a partido debe seguir siendo la consigna.

viernes, 11 de julio de 2014

El origen del grito "DEE-FENSE" y la gran defensa de los Giants de los 50

"Defense, defense, defense..." Es el grito más universal y más repetido en un campo de fútbol americano. Muchos historiadores de la NFL piensan que este cántico de batalla comenzó a oírse a mediados de la década de los 50, originándose en las gradas del Yankee Stadium. En el partido que culminó la primera temporada televisada a nivel nacional, el campeonato de la NFL de 1956 entre Chicago Bears y New York Giants, millones de personas en su casa escucharon el grito y vieron a una defensa de Nueva York que respondía al mismo a la perfección. Los Giants destrozaron a los Bears 47-7 por el título. Esa victoria inició una era brillante de ocho años de una potencia nunca antes vista saltar al campo que Ruth construyó.





A la derecha Landry, a la izquierda Lombardi. Casi nada.
Todo comenzó cuando el head coach Jim Lee Howell contrató a un joven Tom Landry para su ya de por sí talentoso grupo de entrenadores que incluía entre otros a Vince Lombardi. La mente ingeniosa de Landry se combinó a la perfección con jugadores como Jimmy Patton, Andy Robustelli, Jim Katcavage, Rosey Grier o Dick Modzelewski para producir la defensa más dominante y difícil de predecir de su era. Fueron la primera defensa en poner a buenos atletas en esa unidad. Hasta entonces los mejores atletas, sobre todo jugadores de línea y corredores, estaban en el lado del ataque. De repente empezaron a poner mejores atletas y además comenzaron a estudiar esquemas ofensivos y lo que hacían los equipos. Landry puso en el campo una defensa refinada que pilló a contrapié a todos los ataques rivales. Una de esas novedades fue la creación de la defensa 4-3, diseñada para tomar ventaja de las habilidades innatas del middle linebacker Sam Huff. En esta defensa la labor de los cuatro hombres de línea era mantener a Huff a salvo de potenciales bloqueadores, dejándole libre para actuar como "rover" y así poder estar él siempre en disposición de acercarse al balón. Este esquema fue uno de varios planes usados con éxito para poder neutralizar a la principal pesadilla de Nueva York, Jim Brown, el espectacular runningback de los Cleveland Browns. Brown: "Sam era básicamente el quarterback de esa defensa. Él sabía que jugaba en una ciudad como Nueva York, y así se convirtió en una celebridad simplemente por atarse a mis piernas muy a menudo."

Jim Brown vs Sam Huff, mítico duelo durante los 50 y 60.

Frank Gifford
Además de dominar a sus rivales de Cleveland, la defensa también se especializó en poner puntos en  el marcador. Este oportunismo entusiasmó a los fans, quienes junto a los elogios de la prensa, hicieron que la atención de los medios por primera vez se dirigiera a una defensa. Los miembros de esa defensa no eran vistos como trogloditas sin cabeza sino como un grupo de amigos capaces de pensar y ser personas interesantes. Sin embargo, este tratamiento de "alto-standing" no sentó bien entre todos los miembros del equipo. Había muchos celos entre los componentes del ataque y la defensa, porque estos últimos saltaron al estrellato quizás por primera vez en la historia del fútbol profesional. En aquellos días nunca presentaban a los jugadores de defensa en los previos a los partidos, eran únicamente los jugadores de ataque como el runningback nº 16 Frank Gifford. Huff podía estar ganando 8000-9000$ al año en aquellos días por los 18000-20000$ de Gifford y eso no sentaba nada bien en el linebacker, sobre todo cuando era la defensa la que salvaba los muebles en más de una ocasión. En un partido Huff llegó a decir a sus compañeros de ataque a ver si podían "aguantar un poco a su rival" que ya se encargarían ellos de anotar en el siguiente drive.

Pese a estos roces aquellos que jugaron con y contra esa unidad están de acuerdo en afirmar que fueron pioneros en el esfuerzo de traer compañerismo, trabajo en equipo, análisis y horas de estudio a la defensa. Jim Brown"La defensa más inteligente de la época fue la de los New York Giants. Cada uno sabía su posición, lo que tenía que hacer y a quien tenía que ayudar." Tom Landry: "Ellos jugaron unidos mejor que ningún otro equipo que yo haya entrenado. Tenían un feeling especial entre cada uno. Eran un buen equipo pero realmente no eran mejores que algunos otros equipos de la época. Pero la habilidad de jugar juntos y creer en sus compañeros de la forma que lo hacían fue tremendo."

En 1960 Landry se marchó a entrenar a la franquicia en expansión en Dallas, los Cowboys. Pero los hombres que dejó atrás jugaron tres campeonatos más de la NFL, y aunque se quedaron cortos en cada una de las ocasiones la defensa se comportó de forma admirable, especialmente en las duras batallas de 1962 contra Green Bay y en Chicago en 1963. Históricamente la dominación defensiva de los Giants finalizó en aquella derrota contra los Bears. Y mientras una era se apagaba otra nueva amanecía. Varias retiradas y traspasos cerraron este capítulo de brillantez defensiva pero una semilla simbólica se trasplantó cuando Rosey Grier se marchó a los Rams, donde ayudó a dar estatus de celebridad a la de repente famosa "Fearsome Foursome" de Los Angeles.




Fue el inicio de una era muy colorida en el football profesional donde las defensas dominantes ya nunca más volverían ser privadas de elogios y adulaciones. Ya se apodaran los "Purple People Eaters", "Steel Curtain" o "Doomsday", todas le deben una pequeña pizca de gratitud a un grupo de hombres que se juntaron en el Yankee Stadium de Nueva York y que simplemente eran llamados "la defensa de Nueva York".


Fuente: 1986 New York Giants Yearbook

viernes, 10 de febrero de 2012

2011 - Semana 14: NEW YORK GIANTS 37 @ DALLAS COWBOYS 34

La temporada 2011 estuvo marcada por el cierre patronal que impusieron los propietarios de las franquicias de la liga durante más de cuatro meses, desde primeros de marzo hasta finales de julio. Si bien ningún encuentro de temporada regular quedó comprometido, la preparación para la nueva campaña quedó seriamente tocada. El principal efecto que vimos en la liga fue la inefectividad de las defensas para contener los juegos aéreos del oponente, algo que fue especialmente sangrante en la primera mitad de temporada. Tres quarterbacks superaron las 5000 yardas de pase y tres también lanzaron 40+ pases de touchdown, registros sin precedentes en la historia de la liga. El récord de yardas en un año de Dan Marino (5084) fue destrozado por Drew Brees (5476) y también ampliamente superado por Tom Brady (5235). Dos quarterbacks que también acumularon números de fantasía en esta loca campaña fueron Eli Manning y Tony Romo, dos de los protagonistas de nuestro partido del año de 2011.

De 2011 a 2013 la NFC Este fue una división completamente impredecible. La NFL cerró su calendario regular de 256 partidos con un choque que siempre decidió el campeón del grupo. En las tres ocasiones Dallas Cowboys fue el equipo que se quedó corto, perdiendo ante sus diferentes rivales divisionales. En 2011 no habríamos llegado a tal situación límite de no ser por los acontecimientos que os voy a relatar de este duelo entre Giants y Cowboys de la semana 14.

Tony Romo estuvo sublime.
El equipo neoyorquino llegaba a este encuentro inmerso en una racha de cuatro derrotas consecutivas. Por su parte, Dallas había vencido en cuatro de sus últimos cinco compromisos. Un triunfo en este "Sunday Night" y tendría una ventaja de dos partidos con tres por jugar sobre Nueva York.

En un año tan marcado por los ataques como hemos comentado no deja de ser curioso que un jugador defensivo fuese el MVP de nuestro partido del año y a la postre quien decidiera el campeonato de la NFL. Hablamos de Jason Pierre-Paul. Sin él los Giants no llegan a playoffs y por ende no ganan la Super Bowl XLVI. Su sack sobre Romo en el primer cuarto significó un safety y los primeros puntos del encuentro.

A partir de ese momento el quarterback de los Cowboys realizaría una de las mejores actuaciones de su carrera. Completó 21/31 pases para 341 yardas y 4TD-0INT para un rating de 141.3, conduciendo a su equipo a seis anotaciones (cuatro touchdowns y dos field goals) en sus siguientes ocho drives. Las dos posesiones en las que Dallas no anotó fueron cortadas por Pierre-Paul. En una forzó un fumble de Felix Jones y en otra sumó su segundo sack en un importante tercer down.

La mano salvadora de Pierre-Paul.
Pese a los esfuerzos de su joven defensive end los Giants estaban contra las cuerdas tras un touchdown de 50 yardas de Dez Bryant a menos de seis minutos de la conclusión. Los locales ganaban 34-22. En ese momento surgió la figura del menor de los Manning. Con una defensa agotada enfrente, el reloj era casi su único enemigo. Eli dirigió a los suyos a anotar sendos touchdowns en dos posesiones que en total no cubrieron ni cuatro minutos de tiempo real. Casi de la nada Nueva York volvía a estar por delante, 37-34.

Romo y los Cowboys tenían 46 segundos para mandar el partido al menos a la prórroga. Tres pases completados movieron a Dallas de su propia yarda 20 hasta la 29 de los Giants.  El field goal desde ahí era muy factible para Dan Bailey, un novato que ya apuntaba maneras. El rookie convirtió en su primer intento, pero decimos primer porque un tiempo muerto de Tom Coughlin lo invalidó. A la segunda tentativa surgió la mano salvadora de Pierre-Paul para bloquear la patada y preservar el vital triunfo para los suyos.

Un año después de caer de forma dolorosa ante los Eagles por una mala jugada de equipos especiales, el destino le tenía reservada esta grata sorpresa a los Giants. Un par de meses más tarde estarían levantando su segundo Trofeo Lombardi en cuatro años.

Finalistas:

Week 01 - New Orleans Saints vs Green Bay Packers (los dos últimos campeones en un show ofensivo)
Week 03 - New England Patriots vs Buffalo Bills (los Bills remontan un 21-0 ante Tom Brady)
Week 09 - Baltimore Ravens vs Pittsburgh Steelers (Joe Flacco ríe el último y ríe mejor)

jueves, 10 de febrero de 2011

2010 - Semana 15: PHILADELPHIA EAGLES 38 @ NEW YORK GIANTS 31

El increíble retorno de DeSean Jackson es la jugada más recordada de 2010.
En la historia de los enfrentamientos entre Philadelphia Eagles y New York Giants hay dos que están marcados por la misma palabra, "El Milagro". El primero sucedió en 1978 cuando un fumble en un handoff fallido posibilitó a los Eagles llevarse un triunfo imposible del antiguo Giants Stadium. Treinta y dos años después, en el nuevo Meadowlands se produjo el segundo milagro. Los locales ganaban por 31-10 antes de que sus rivales divisionales anotasen cuatro touchdowns en los últimos siete minutos de partido. El último de ellos, un punt retornado para touchdown con el reloj a cero fue la primera jugada de ese corte para ganar un choque en toda la historia de la NFL.

Nuestro encuentro protagonista de la campaña no solo fue un gran partido en sí. Las implicaciones para los playoffs eran máximas pues medio título de la división este de la Conferencia Nacional estaba en juego. Con los dos equipos empatados a idéntico récord (9-4) el compromiso de la semana 15 resultaría básico para conocer quién tendría el camino expedito hacia la post-temporada.

Eli Manning
Los Giants dominaron con claridad durante los primeros 52 minutos. Cuatro pases de touchdown de un brillante Eli Manning, dos de ellos para Mario Manningham (8 recepciones, 113 yardas), junto a la fantástica labor de la defensa que generó tres turnovers y no concedió más que un touchdown en los primeros doce drives de Philadelphia, pusieron el duelo totalmente en franquicia de los neoyorquinos.

Sin embargo, cuando muchos aficionados ya desfilaban de sus asientos a tenor de lo desnivelado del marcador, se produjo la locura. Michael Vick vivió una temporada de redención en 2010 tras su sonada salida de Atlanta con paso incluido por la cárcel debido a su participación en el escándalo de una red de peleas de perros. En apenas doce partidos produjo las mejores estadísticas de su carrera con 21 touchdowns de pase y otros 9 de carrera. Más allá de los números, Vick nunca jugó mejor que en esta temporada y esto se vio reflejado de qué manera en los minutos finales del "Milagro en el Nuevo Meadowlands". Un perfecto pase de Vick a Brent Celek, unido a un claro error de la secundaria de los Giants, se convirtió en un touchdown de 65 yardas.

Con 31-17 Nueva York cometió el primero de dos gravísimos errores en equipos especiales que les costaron el partido. En una situación de clara alerta de "onside kick" obviaron de manera flagrante protegerse de una patada corta. Los Eagles recuperaron el balón con insultante facilidad pese a alinearse con diez hombres en la jugada. Dos minutos después Philadelphia estaba de nuevo en la end zone, gracias en buena medida a un scramble de 35 yardas de Vick que empezaba a romper por medio a la hasta entonces sólida defensa de los Giants.

Nueva York logró dos primeros downs en su siguiente drive pero al final tuvo que devolver la pelota a su oponente con tres minutos por jugar. En dos carreras Vick generaba 33 y 25 yardas para finalizar el choque con 130 yardas en diez intentos. Su tercer pase de touchdown del día, de 13 yardas para Jeremy Maclin, empataba el partido a 1:24 de la conclusión. Increíble.

Michael Vick
En estado de shock, los Giants lanzaron a continuación dos pases incompletos y encajaron un sack en tercer down. Con catorce segundos por jugar todavía estaban obligados a chutar el punt. La consigna para el pateador rookie, Matt Dodge, era clara, mandar el balón fuera de banda. En el otro lado estaba esperando uno de los retornadores más peligrosos de la competición, DeSean Jackson. Por increíble que pareciese, Dodge pegó a la pelota recta y sin mucho ángulo. Jackson no esperaba tal envío y dejó caer en principio el balón. Mientras se hacía con el control del mismo perdió cinco yardas, pero ese espacio extra rompió al equipo de cobertura de los Giants. Su velocidad y un par de grandes bloqueos de sus compañeros produjeron un touchdown de 65 yardas con el reloj a cero que enmudeció todo el estadio. Tom Coughlin lanzaba el game plan por los aires mientras buscaba a su punter rookie para pedirle explicaciones. Dodge nunca volvería a patear en la NFL al finalizar la campaña.

Los Eagles celebraron la victoria como si de una Super Bowl se tratase aunque al final no habría final feliz para ninguno de los dos equipos en la temporada. Ambos caerían en las posteriores semanas a manos de los Green Bay Packers en su camino hacia un inesperado campeonato. Para Vick también sería su momento final de gloria en la NFL pues nunca más volvería a recuperar tal estado de forma. No obstante, el "Milagro en el Nuevo Meadowlands", o simplemente "El Punt", quedará para siempre grabado en la historia de la NFL como uno de sus partidos más inolvidables.


Finalistas:

Week 11 - Indianapolis Colts vs New England Patriots (otro clásico más entre Manning y Brady)
Week 12 - New Orleans Saints vs Dallas Cowboys (espectacular choque de Acción de Gracias)
Week 13 - Pittsburgh Steelers vs Baltimore Ravens (Polamalu le birla el título divisional a los Ravens)

martes, 10 de febrero de 2009

2008 - Semana 16: CAROLINA PANTHERS 28 @ NEW YORK GIANTS 34 OT

Steve Smith lucha por llegar a la end zone.
"Earth, Wind and Fire". "Tierra, Viento y Fuego". Así era conocido el backfield de los New York Giants de la temporada 2008. Estaba compuesto por tres jugadores muy diferentes que se complementaban a la perfección. Brandon Jacobs era "Tierra", una mole de 193 centímetros y 120 kilos capaz de pasar por encima de cualquier defensor. Derrick Ward, "Viento", también era un corredor muy grande, aunque se movía mejor en espacios abiertos y era un buen receptor fuera del backfield. Ahmad Bradshaw, "Fuego", era el más pequeño de los tres, el más explosivo y también se encargaba de los retornos de kickoff. Este trío produjo aquel año 2568 yardas y 19 touchdowns totales.


Nueva York defendía su sorprendente título de 2007 y durante buena parte de la campaña demostró que su victoria ante los imbatidos Patriots no fue fruto de la casualidad o flor de un día. Arrancaron con un balance de 10-1 hasta que saltó el incidente de Plaxico Burress. El receptor se procuró un disparo accidental en su pierna derecha en un club nocturno y acabaría cumpliendo 20 meses de prisión por posesión ilegal de armas y conducta temeraria. Sin su wide receiver primario los Giants perderían dos de tres choques antes de su duelo con Carolina. Los Panthers venían en muy buena racha e igualaban el récord de 11-3 de su rival.

Lo que estaba en juego aquella fría noche en Nueva York era la ventaja de campo para todos los playoffs en la NFC. Casi nada. Y además, bajo las cámaras del Sunday Night Football y los comentarios de Al Michaels y John Madden, éste en su última temporada en activo. Todos los ingredientes se juntaron para hacer de este partido uno para el recuerdo.

Fue un encuentro de "power football". Los dos equipos basaron sus ataques en el juego de carrera. No solo los Giants presumían de un backfield famoso. Carolina contaba con el tándem DeAngelo Williams - Jonathan Stewart, más conocido también como "Double Trouble" ("Doble Problema"). Williams anotó cuatro touchdowns ese día, como parte de los veinte con los que finalizó la temporada. Los locales contestaron a las anotaciones de los Panthers con una buena dosis de Jacobs, que se pegó de lo lindo contra una defensa con una sola idea en la cabeza, frenar la carrera de Nueva York.

Hacia el final del tercer período el trabajo percutor de Jacobs comenzó a dar sus frutos. La defensa de Carolina se empezó a resquebrajar y entonces llegó la hora de Ward. En su día de mayor gloria en la NFL registró 215 yardas en apenas 15 carreras. Sus big-plays permitieron a los Giants anotar field goal y touchdown más conversión de dos para igualar el duelo a 28 a 3:21 del final. Carolina tuvo la oportunidad de ganar en el tiempo regular. Sin embargo, el conservadurismo de su head coach, John Fox, le acabaría costando caro. En 3ª y 6 desde la 33 de su rival optó por una simple carrera interior que no generó  más que una yarda pero que sí consumió el reloj desde 54 segundos hasta 9. El intento de field goal desde 50 yardas de John Kasay fue literalmente atrapado por el fuerte viento reinante y se escapó para gozo de los aficionados presentes en el antiguo Giants Stadium.

Derrick Ward. "Wind".
En una noche ventosa fue apropiado que "Wind", Derrick Ward, se erigiera en el gran protagonista. Su carrera de 51 yardas en el drive decisivo de la prórroga fue seguida por otra de 14 y por otra de 17. No había forma de pararle. Y con el balón en la yarda dos llegó el momento de Jacobs para entrar cual tractor en la end zone para su tercer touchdown del partido. Los Giants jugaron a ganar en lugar de a no perder y la recompensa les llegó a la conclusión.

Jacobs y Ward se convertirían en 2008 en el quinto tándem de runningbacks con 1000+ yardas de carrera en una campaña. Un año después se unirían al club Williams y Stewart. Nadie lo ha vuelto a hacer desde entonces y con el juego actual inclinándose más hacia el pase es posible que transcurra mucho más tiempo para que volvamos a verlo.

La línea de ataque de los Giants dominó a su oponente física y técnicamente aquel día y merece que recalquemos aquí su buen papel durante aquellas temporadas (2007-2010). El grupo compuesto por David Diehl - Rich Seubert - Shaun O´Hara - Chris Snee - Kareem McKenzie se mantuvo casi intacto a lo largo de esos cuatro años y formaron la mejor línea en la NFL en la segunda mitad de la década.

Finalistas:
Week 02 - San Diego Chargers vs Denver Broncos (polémico final para un encuentro de infarto).
Week 02 - Philadelphia Eagles vs Dallas Cowboys (espectacular último Monday Night en el Texas Stadium).
Week 14 - Dallas Cowboys vs Pittsburgh Steelers (el principio del fin para Dallas).