lunes, 16 de julio de 2018

2016 - Partido del año: SEATTLE SEAHAWKS 31 NEW ENGLAND PATRIOTS 24

Esta vez la defensa de Seattle no permitió que Tom Brady desplegara su magia de última hora.
La Super Bowl XLIX entre Seattle Seahawks y New England Patriots resultó ser una de las más emocionantes de la historia. Tom Brady condujo dos drives para touchdown en el cuarto período para recuperar una desventaja de diez puntos. Sin embargo, en los instantes finales sólo podía ser un espectador más en la banda al tiempo que Russell Wilson conducía a los suyos hasta la yarda uno en los últimos segundos. Con el reloj consumiéndose se produjo una de las decisiones más controvertidas en la historia de la liga. Seattle llamaba una jugada de pase en lugar de darle el balón al máximo anotador de touchdowns de la temporada, Marshawn Lynch. Un desconocido por entonces Malcolm Butler interceptaba el lanzamiento de Wilson, asegurando el triunfo para New England y enviando a los Seahawks a una offseason de incesantes cuestiones sobre el desenlace.

El "play-call" continuaba resonando entre la plantilla, el staff técnico y los aficionados de Seattle cuando año y medio después viajaban a Foxboro para volver a medirse a los Patriots. Los dos conjuntos llegaban como claros contendientes en sus conferencias, por lo que no se descartaba una posible revancha en la Super Bowl. El récord de 5-2-1 de los Seahawks sólo marchaba por detrás de Dallas (7-1) en la NFC. New England (7-1) solo había perdido un partido en el que tuvo que jugar con su tercer quarterback. Desde la vuelta de Brady de su suspensión de cuatro encuentros marchaban perfectos en victorias (4-0) como en el ratio TD:INT (12-0). 

Los Patriots disfrutaron de una semana de descanso en la previa al choque al tiempo que Seattle venía de ganar a Buffalo el lunes por la noche en la otra punta del país en un partido en el que su defensa estuvo más de 40 minutos sobre el césped. Pese a esta desventaja física tan grande la "Legion of Boom" dejaría en este Sunday Night Football un último gran recuerdo en su legado.

El encuentro no tuvo casi momento alguno de respiro. Los locales se adelantaron con un gran drive inicial que culminaba LeGarrette Blount con el primero de sus tres touchdowns en la noche. Sin embargo, los Seahawks respondieron logrando la primera intercepción sobre Brady en la temporada y anotando en cuatro de sus cinco posesiones antes del descanso. La última fue especialmente dolorosa para New England, una defensa extrañamente conservadora en ellos fue claramente batida por Wilson, quien puntualizó el drive con un lanzamiento marca de la casa para Doug Baldwin.

Doug Baldwin anota al filo del descanso un espectacular touchdown.
Durante la segunda mitad los cambios de liderato en el marcador se fueron sucediendo sin stop. Los Patriots abrieron con una fantástica posesión de 91 yardas que les puso por delante 21-19. Seattle respondió con el tercer field goal de Steven Hauschka, 22-21 arriba para los visitantes. Sendos field goals a la apertura del cuarto período continuaron el vaivén en el electrónico.

Los Seahawks "rompieron el saque" de su rival cuando un duro placaje de Kam Chancellor sobre Julian Edelman forzaba un fumble que recuperaba Richard Sherman. Ocho jugadas después Wilson encontraba a Baldwin por tercera vez en la end zone. A 4:30 de la conclusión Pete Carroll volvió a tomar una sorprendente decisión. En lugar de chutar el extra point que colocara una ventaja de ocho puntos en favor de su equipo optó por la conversión de dos que obligaría a New England a realizar dos anotaciones en tan corto espacio de tiempo. La estrategia no se convirtió en el terreno de juego, el pase de Wilson fue incompleto y por tanto el trabajo se le facilitó un poco a Brady, que no tendría que preocuparse por la jugada de dos puntos para forzar la prórroga.

Como era de esperar el cuádruple ganador de la Super Bowl agotaría todas sus cartas antes de dar la mano por perdida. Cinco pases, cinco completos (el último una jugada de libro con Rob Gronkowski) y el balón en la yarda dos de su oponente con los segundos del minuto final corriendo inexorablemente. Irónicamente, la situación de la Super Bowl XLIX se repetía pero con los bandos contrarios. Al contrario que Seattle los Patriots sí intentarían entrar en la end zone por tierra. En primera y goal ganaron una yarda. En segunda y goal no avanzaron ni un palmo. En tercera y goal perdían una yarda tras un mal snap. Vuelta a la situación de partida de la serie, cuarta y goal desde la yarda dos. Ahora sí vendría el pase. Brady buscaba a su hombre más seguro, Gronk, en un fade a la esquina de la end zone. Chancellor se pegó al tight end como una lapa y en una gran batalla evitó la recepción. Los árbitros dejaron jugar y el triunfo fue de esta forma para los Seahawks, que en una pequeña dosis aliviaban los malos recuerdos del pasado. Hacía casi nueve años que Brady no completaba un partido en Foxboro sin conectar al menos un pase de touchdown.
Gronk y Chancellor, dos de los jugadores más físicos en sus posiciones, batallan por el balón del partido.
New England no perdería un partido más en la regular season o en los playoffs. Su rival en la Super Bowl no sería Seattle. Los Seahawks sufrieron tres semanas más tarde un mazazo en forma de grave lesión de Earl Thomas que descolocaría seriamente su enorme defensa. Por primera vez en cinco años no terminaría como la número 1 de la NFL en puntos recibidos. La "Legion of Boom" nunca volvería a ser la misma pero en esta noche en Foxboro reivindicó por última vez su lugar en la historia de la liga.

Finalistas:
Week 06 - Atlanta Falcons vs Seattle Seahawks (el blitz de Seattle frena a Matt Ryan).
Week 12 - Kansas City Chiefs vs Denver Broncos (la explosividad de Tyreek Hill salva a los Chiefs).
Week 16 - Baltimore Ravens vs Pittsburgh Steelers (Antonio Brown gana el título divisional en el último segundo).

viernes, 13 de julio de 2018

2015 - Partido del año: NEW ENGLAND PATRIOTS 24 DENVER BRONCOS 30 OT

CJ Anderson corre bajo la nieve hacia el touchdown ganador en el tiempo extra.
Si os parece que los New England Patriots están apareciendo mucho por esta sección vais bien encaminados. Por cuarto año consecutivo son actores principales del mejor partido a nuestro juicio de la temporada regular. Y esperad porque la racha no finalizará aquí. El conjunto de Bill Belichick no había perdido un encuentro en el que se jugara algo desde aquella derrota en Lambeau Field que resumimos aquí anteriormente. El 2015 estaba siendo inmejorable para los de Foxboro, con tres triunfos en invierno camino de la Super Bowl XLIX y un perfecto arranque de regular season en otoño de 10-0. Todo esto pese a la amenaza de suspensión sobre Tom Brady por el asunto del "Deflategate" y una paulatina serie de lesiones que estaba dejando al quarterback sin varios de sus mejores amigos, Dion Lewis, Nate Solder, Julian Edelman y Danny Amendola.

Contar con tantas bajas en el plano ofensivo nunca es bueno, pero si tu rival es la defensa de Denver Broncos de 2015 la receta está abocada al desastre. La unidad, comandada por Wade Phillips desde la banda y por Von Miller sobre el césped, sembró el pánico sobre sus rivales a lo largo de toda la campaña. Tras varios años a la sombra del ataque de Peyton Manning, la defensiva asumió todo el peso de la franquicia para continuar ganando pese al mal estado físico de su quarterback. Manning de hecho estuvo ausente en este choque por una fascitis plantar y fue Brock Osweiler el que dirigió la ofensiva en el que era en aquel momento tan solo su segundo partido como titular en la NFL. El récord de los Broncos de 8-2 se podía considerar casi milagroso, hasta entonces habían cometido más turnovers (19) que touchdowns (18) en ataque.

Con estos dos grandes récords en liza, bajo las cámaras del Sunday Night Football y con la nieve constante cayendo sobre Denver parecía que el éxito estaba asegurado para este partido pese a la falta del eterno duelo Brady vs Manning. Y así fue.

Gronk fue un quebradero de cabeza para Denver.
La noche empezó muy fuerte. En el primer drive de los Patriots Rob Gronkowski recibía un corto pase y lo convertía en un espectacular touchdown humillando a los dos safeties de Denver, Darian Stewart y TJ Ward, que estaban realizando una doble cobertura sobre el tight end. Tras este fuego artificial las defensas tomaron el mando. New England avanzaría un máximo de 38 yardas en uno de sus siguientes ocho drives ante la asfixiante presión de los Broncos. En el otro lado Osweiler tenía muchas dificultades para mover a sus compañeros. Seis de las primeras diez posesiones finalizaron en tres y fuera y otra en intercepción. Al terminar el tercer cuarto el resultado era favorable a los visitantes por un corto 14-7.

La locura se desató a partir de la jugada inicial del último período. Brady aprovechaba un emparejamiento favorable para encontrar a su cuarto runningback, Brandon Bolden, completamente desmarcado para un touchdown de 63 yardas. Cuando los Broncos tuvieron que despejar el balón vía punt tras otro drive de tres jugadas parecía que la imbatibilidad de New England iba a continuar. Sin embargo, en ese momento las lesiones en el cuerpo de receptores golpearían duro a los Patriots. Chris Harper, únicamente en el campo por las ausencias citadas al inicio, no controlaba el balón en el punt y Denver recuperaba posesión en ataque. Cuatro jugadas y 36 yardas después estaban en la end zone para recortar las diferencias de nuevo a una anotación. Al día siguiente Harper era cortado y relegado al practice squad.

Las desgracias no suelen venir solas dice el refrán y esto puede aplicarse perfectamente aquí para los chicos de Belichick. Dos penalizaciones anularon sendas conversiones de tercer down en drives consecutivos. Entre medias los Broncos anotaban un field goal para acercarse algo más, 21-17. Poco después, intentando consumir el reloj para cerrar el partido, Gronkowski era sacado del terreno de juego en el coche médico tras sufrir un duro golpe en la rodilla. Otra arma menos para Brady. Denver lograba recuperar el balón a 2:31 de la conclusión en un intento final por ganar el choque.

En la primera jugada Osweiler conectaba con Demaryius Thomas para una ganancia de 36 yardas. Fue la única conexión entre ambos en toda la noche en trece intentos. A continuación Emmanuel Sanders atrapaba otro largo envío de Osweiler para 39 yardas. El joven quarterback culminaba el fantástico drive con otro gran pase, esta vez para Andre Caldwell, que adelantaba a los locales por primera vez en el partido.

Ante la mejor defensa de la liga, sin casi tiempo en el reloj ni compañeros a los que lanzar Brady fue capaz de conectar tres pases para poner a Stephen Gostkowski en disposición de mandar el choque a la prórroga. El kicker convertía un difícil field goal de 47 yardas bajo la ventisca y la emoción se prolongaba pues al tiempo extra.

Los Patriots abrieron en ataque pero Miller les cerraba las puertas de bruces con un fantástico sack que propiciaba el punt. En su tercera jugada en ofensiva, CJ Anderson recibía el balón en un pitch y superaba a media defensa de New England camino de un espectacular touchdown de 48 yardas que cerraba un duelo memorable. Anderson ganó 107 de sus 153 yardas totales tras el descanso. Osweiler aguantó el embite de medirse a Brady y salía reforzado en sus aspiraciones de mantener el puesto de quarterback titular una vez que Peyton estuviese recuperado.
Osweiler mantendría la titularidad hasta el final de la regular season.
Por fortuna para New England, Gronkoswki sólo se perdería un partido tras lo que parecía una lesión mucho más seria. Los Patriots avanzaron un año más hasta la final de conferencia. Allí les volverían a recibir los Broncos en Mile High. La diferencia es que esta vez sí era Manning el quarterback titular. Dos pases de touchdown suyos en el primer tiempo y el impresionante desempeño una vez más de la defensa de Denver obraron la proeza de batir dos veces en el mismo año al conjunto de Belichick. Los Broncos ganarían la Super Bowl para culminar un año increíble pero sorprendentemente defenderían el campeonato en 2016 sin ninguno de sus dos quarterbacks. Manning optaría por la retirada mientras que Osweiler se marchaba a Houston en agencia libre.

Finalistas:
Week 06 - Carolina Panthers vs Seattle Seahawks (Cam Newton y Carolina se doctoran).
Week 10 - New England Patriots vs New York Giants (el último clásico entre Belichick y Coughlin).
Week 10 - Arizona Cardinals vs Seattle Seahawks (los Cardinals toman el mando de la NFC Oeste).

lunes, 9 de julio de 2018

2014 - Partido del año: NEW ENGLAND PATRIOTS 21 GREEN BAY PACKERS 26

Leyenda saluda a leyenda a la finalización del partido.
Por diferentes motivos solo ha habido hasta ahora un enfrentamiento entre Tom Brady y Aaron Rodgers, dos de los mejores quarterbacks de su generación y de toda la historia de la NFL. Este duelo se produjo en la Semana 13 de la campaña 2014 y resultó a mi juicio el partido más memorable de aquella regular season. Ambos quarterbacks llegaron al encuentro liderando a sus equipos en fantásticas rachas y acumulando registros estratosféricos por el camino. Los Packers habían ganado siete de sus últimos ocho compromisos con Rodgers sumando 25TD por apenas 2INT en ese período. Por su parte, Brady venía de lanzar 22TD por 4INT en lo que habían sido siete victorias consecutivas de New England tras un difícil primer mes de competición en el que incluso se le cuestionó a Bill Belichick la titularidad de su quarterback. Los dos equipos estaban en plena lucha por lograr la codiciada ventaja de campo en sus respectivas conferencias por lo que el partido tenía una importancia capital.

Jordy Nelson y Darrelle Revis protagonizaron un gran duelo.
La noche perteneció a la gran estrella de los Packers que dio un absoluto clinic de fundamentos de su posición ante una de las secundarias más complicadas de la competición que incluía a Darrelle Levis y Devin McCourty entre otros. En el primer cuarto Green Bay anotó en sus tres posesiones rumbo a una ventaja de 13-0. Rodgers conectaba con su homónimo, el tight end Richard Rodgers, en un espléndido lanzamiento de 32 yardas que prácticamente marchó teledirigido a las manos del receptor tras un gran "pump fake" que congeló a la defensa.

Por supuesto Brady no estaba dispuesto a contemplar el recital desde su banda sin hacer nada cuando le tocaba entrar en el campo. Apoyándose en Rob Gronkowski (7 recepciones, 98 yardas) condujo dos drives que acabaron en sendos touchdowns. El segundo fue precedido por una brutal acción de Gronk que pasó literalmente por encima del safety Ha Ha Clinton-Dix.

Con 1:05 por jugar hasta el descanso y el balón en su yarda 19 parecía que el resultado sería de 16-14 Green Bay al intermedio. Pero Rodgers tenía otros planes. Exhibiendo su movilidad conectaba un pase fuera del pocket para James Starks que resultaba en una ganancia de 28 yardas. Tres downs después, Jordy Nelson se zafaba del pegajoso marcaje de Revis y aprovechaba un perfecto pase de su quarterback para completar un espectacular touchdown de 45 yardas que psicológica y deportivamente hacía mucho daño a los Patriots. 23-14 Packers al descanso.

Durante la segunda mitad Rodgers continuó el recital. Sin embargo sus compañeros le jugaron dos malas pasadas que pudieron ser decisivas. Primero el kicker Mason Crosby erraba un sencillo field goal de 40 yardas. Más tarde, Davante Adams dejaba caer al suelo lo que llevaba escrito un pase de touchdown. Green Bay se tenía que conformar con los tres puntos en lugar de siete, lo que dejaba una ventana de esperanza para New England, solo cinco abajo (26-21) a 8:35 de la conclusión.

Gronkowski estuvo a punto de completar una recepción milagrosa.
En 4ª y 3 en su propia yarda 49 Brady conectaba con Julian Edelman para el primer down. Dos
jugadas después Gronkowski movía las cadenas en 3ª y 7. En la yarda 20 ya de los Packers Brady lanzaba un perfecto balón para su tight end que no resultó en touchdown por la providencial intervención de Clinton-Dix, que se tomaba la revancha del aplastamiento sufrido en la primera parte. Las desgracias para New England no acabaron ahí. Un sack en el siguiente down obligaba a Belichick a chutar el field goal. Para rematar la faena Stephen Gostkowski fallaba la patada.

A pesar de todo los Patriots podrían haber tenido una última oportunidad para ganar el partido. Para ello necesitaban detener a Rodgers en un 3ª y 4 a 2:28 del final. La cobertura fue buena pero también la protección al quarterback. Rodgers (24/38, 368yds, 2TD) no se puso nervioso, aguantó en el pocket el tiempo necesario y al final encontró a Randall Cobb para el primer down que sellaba la victoria. Fue un gran triunfo en un encuentro disputado y bien jugado por dos grandes equipos.

Rodgers continuó su temporada de fantasía camino de su segundo MVP. Sin embargo, una inoportuna lesión le lastró en los playoffs y la NFL se quedó sin la posible revancha en la Super Bowl entre New England y Green Bay cuando los Packers desperdiciaron una gran ventaja en los minutos finales del partido por el campeonato de la NFC. Los Patriots no volverían a perder un encuentro en el que se jugaban algo hasta 364 días después, levantando en el proceso su cuarto trofeo Vince Lombardi.

Finalistas:
Week 06 - Carolina Panthers vs Cincinnati Bengals (dramática lucha que termina en empate).
Week 08 - Washington Redskins vs Dallas Cowboys (los Skins dan la sorpresa con su tercer quarterback).
Week 13 - San Diego Chargers vs Baltimore Ravens (el coraje de Philip Rivers salva a San Diego).