lunes, 10 de febrero de 1997

1996 - Semana 10: PHILADELPHIA EAGLES 31 @ DALLAS COWBOYS 21

Herschel Walker
Tras varias semanas tratando de convencer a mi padre para que se abonara a Canal+ finalmente pude acceder a su contenido de NFL a tiempo para la Semana 16 de la regular season de 1995 y los sucesivos playoffs. La espera hasta la campaña de 1996, la primera que podría seguir de forma completa tras mucho tiempo viviendo del minuto semanal que ocasionalmente dedicaban a la NFL en "Transworld Sport" o de los pequeños resúmenes de "Más Deporte", se hizo eterna. Por desgracia, problemas contractuales nos privaron del primer mes de liga y no fue hasta noviembre que se empezaron a ofrecer partidos completos.

Afortunadamente llegamos justo a tiempo para este clásico duelo divisional que se celebró el 3 de noviembre de 1996. Los Cowboys llegaban 5-3 tras un dubitativo arranque de temporada mientras que Philadelphia marchaba 6-2 bajo los mandos de Ty Detmer, una de las sorpresas en la liga aquel año. Ambos sin embargo circulaban por detrás de los inesperados Redskins (7-1), por lo que la victoria cobraba especial relevancia.

El choque comenzó de manera espectacular. Un ex de los Eagles, Herschel Walker, retornaba el kickoff inicial 89 yardas, lo que ponía en bandeja el touchdown para Emmitt Smith. Philadelphia respondía con una anotación de Ricky Watters. El duelo de runningbacks, en una era en la que esta posición era fundamental, fue espectacular. Smith hizo 113 yardas y 2TD en 24 carreras. Watters se fue a las 116 y 1TD en otras 24 carreras.

Ricky Watters
El partido fue un toma y daca constante. Los Eagles parecía que podían poner fin a su racha perdedora en Dallas que databa de 1991. Sin embargo, los Cowboys eran expertos en sacar petróleo de sus acciones y con el reloj a punto de agotarse se plantaron en la yarda uno de Philadelphia. Un touchdown les daba su quinta victoria consecutiva. Cuando todo el mundo esperaba la tercera anotación de la tarde de Smith, Dallas jugó al engaño y buscó el pase. Presionado y casi sin mirar, Troy Aikman lanzaba un balón a las manos del linebacker James Willis quien sabiamente pasaba a un más rápido Troy Vincent que protagonizaba un enorme retorno de 90 yardas para touchdown. El público en el antiguo Texas Stadium se quedó mudo.

Crecí viendo fútbol americano con la convicción de que los Cowboys eran una máquina imbatible, de ahí que este inesperado final me dejara una profunda huella. Aunque en 1996 no pude ver toda la NFL que hubiera querido sin duda me quedo con este duelo en la NFC Este como lo mejor de aquel año.

Finalistas:
Week 07 - San Francisco 49ers vs Green Bay Packers (la gran noche de Don Beebe).
Week 11 - Baltimore Ravens vs Jacksonville Jaguars (la primera de las remontadas de Jacksonville ese año).
Week 13 - San Francisco 49ers vs Washington Redskins (partido súper físico decidido en el tiempo extra).

sábado, 10 de febrero de 1996

1995 - Semana 6: INDIANAPOLIS COLTS 27 MIAMI DOLPHINS 24

"Captain Comeback" Jim Harbaugh.
La temporada de 1995 continuó la tendencia de años anteriores y el juego de pase fue ganándole más y más terreno al de carrera. Doce equipos lanzaron al menos 25 envíos de touchdown, en comparación con seis la campaña anterior. Tan solo tres franquicias realizaron 500+ carreras en la regular season, una reducción de nueve equipos si retrocedemos apenas a la temporada de 1989. Los Pittsburgh Steelers abandonaron su tradicional juego "machacón" para abrir considerablemente su playbook con formaciones de cinco receptores abiertos, entre los que estaba un quarterback novato que de momento era aprovechado en otras situaciones por sus capacidades atléticas, Kordell Stewart. Pittsburgh alcanzó la Super Bowl, donde se midió a uno de los pocos exponentes del juego "clásico", Dallas Cowboys. Los tejanos tuvieron que batir en la Final de Conferencia a unos Green Bay Packers en los que Brett Favre era el absoluto eje de la ofensiva.

Los wide receivers firmaron estadísticas nunca vistas antes. Jerry Rice estableció el récord de la NFL con 1848 yardas en la campaña. Herman Moore se fue hasta las 123 recepciones, otra plusmarca histórica. Nueve jugadores superaron las 100 recepciones y 23 las 1000 yardas, incluidos cuatro hombres con 1600+ yardas. Lo nunca visto.

Marino y Byars celebran el récord.
Una franquicia acostumbrada a basar su ataque en el juego aéreo desde muchos años atrás eran los Miami Dolphins. La presencia de Dan Marino hacía de la franquicia de Florida una amenaza constante por su velocísimo "release", su movilidad dentro del pocket y su conocimiento del juego. Sin embargo los Dolphins no habían traducido las excelencias de su quarterback en títulos por la incapacidad para rodearle de un juego terrestre o una defensa a la altura de las expectativas. Estas deficiencias se vieron claramente a la luz en el partido de la Semana 6 contra Indianapolis Colts.

Miami marchaba con un perfecto récord de 4-0 con victorias sobre dos equipos de playoffs del año anterior, Pittsburgh y New England. Por su parte los Colts caminaban con un balance de 2-2 que no hacía augurar demasiadas esperanzas para la temporada. Los locales eran claros favoritos y por lo que se vio durante la primera mitad parecía que los pronósticos se cumplirían. Un tempranero fumble de Marshall Faulk preparó el camino del touchdown inicial de los Dolphins. Tras un sack de Trace Armstrong en tercer down sobre Jim Harbaugh, que propició una buena posición de campo, llegó el segundo touchdown de Miami en su segundo drive, 14-0 arriba al final del primer cuarto.

Indianapolis estrenó su anotación en el encuentro con un field goal, pero los Dolphins hicieron tres touchdowns en sendas posesiones la siguiente vez que volvieron a tener el balón en ataque. En ese drive, un pase de Marino para Keith Byars le convertía en el quarterback con más lanzamientos completados en la historia de la NFL. El partido se detuvo y por el videomarcador apareció Fran Tarkenton para congratular al nuevo poseedor del récord. Antes del descanso, un field goal de 51 yardas de Pete Stoyanovich era bueno y así Miami se iba a los vestuarios con un contundente 24-3 en su favor.

Lo que sucedería tras el intermedio marcaría el devenir de ambas franquicias para lo que restó de campaña y convirtió a este partido en el más apasionante de la regular season de 1995. Harbaugh (25/33, 319yds, 3TD-0INT) orquestó tres perfectas posesiones en la segunda mitad que finalizaron todas ellas en touchdown. En cada drive al menos un cuarto down debió ser convertido para continuar, comenzando con un 4º y 1 en su propia yarda 24 que materializó Faulk con una carrera. Luego llegaría un 4º y goal en la 3 que Harbaugh hizo bueno conectando en la end zone con Floyd Turner. Poco después, tras un 4º y 6 de nuevo exitoso, llegaba un espectacular touchdown de 47 yardas obra de los mismos protagonistas, Harbaugh y Turner.

Cary Blanchard es un hombre feliz.
Con los Colts en modo remontada Miami fue notando cada vez más la presión. Stoyanovich fallaba inexplicablemente un field goal de 27 yardas. Unos minutos más tarde Don Shula chutaba un punt en 4ª y 4 en la yarda 35 de su oponente. Los Dolphins solo ganaron once yardas de posición de campo con esa conservadora acción y Harbaugh se lo hizo pagar conduciendo otra magistral posesión de 12 jugadas y 76 yardas que finalizó de nuevo en la end zone de su rival. Harbaugh convirtió con sus piernas un 4ª y 2 y luego se combinó con Allen Bailey en un increíble pase-recepción que empató el duelo a 24 a poco más de un minuto de la conclusión.

Miami pudo ganar el encuentro en la última jugada del tiempo regular, pero de nuevo Stoyanovich fallaba, esta vez desde 49 yardas. Indianapolis ganó el sorteo de la prórroga y metódicamente movió el balón desde su yarda 33 hasta la 10 de su oponente. Blanchard, fichado por los Colts durante la semana para suplir al inefectivo Mike Cofer, haría lo que antes no pudo su homónimo en el equipo rival, transformar un field goal de 27 yardas. Con él Indianapolis sumaba una improbable victoria en lo que resultaría ser una improbable temporada.

Los Colts continuarían remontando partidos imposibles camino de la final de la Conferencia Americana. Harbaugh lideró la competición en quarterback rating en su mejor campaña en la NFL y se ganó el apodo de "Capitán Remontada". Al contrario, los Dolphins no pudieron contar con un lesionado Marino en sus dos siguientes compromisos, saldados ambos con derrota, y aunque se metieron en playoffs no lograron sobrevivir a los wild cards en un año del que esperaban mucho más, el último de los 26 de Shula al frente del equipo.

Finalistas:
Week 03 - Dallas Cowboys vs Minnesota Vikings (Emmitt Smith al rescate).
Week 04 - San Francisco 49ers vs Detroit Lions (Detroit rompe la racha de los campeones).
Week 10 - Pittsburgh Steelers vs Chicago Bears (partido de ida y vuelta en Soldier Field).
Week 11 - San Francisco 49ers vs Dallas Cowboys (Jerry Rice en estado puro).
Week 15 - Dallas Cowboys vs Philadelphia Eagles (el 4º y 1 de Barry Switzer).

viernes, 10 de febrero de 1995

1994 - Semana 7: KANSAS CITY CHIEFS 31 DENVER BRONCOS 28

Joe Montana escribió en esta fecha su última página de gloria.
La temporada de 1994 fue la del 75 aniversario de la NFL. Una liga que nació en un concesionario de automóviles allá por 1920, en Canton, Ohio, fruto del acuerdo de unos pocos "locos", había crecido hasta convertirse en la competición más seguida del país. Numerosos homenajes se realizaron a lo largo de la campaña: el logo del 75 cumpleaños adornó los estadios y las camisetas de los jugadores, equipaciones que habían caído en el olvido fueron recuperadas y como conmemoración final un equipo ideal histórico fue anunciado. Cinco jugadores en activo por aquel entonces entraron en sus filas: Jerry Rice, Reggie White, Rod Woodson, Ronnie Lott y nuestro protagonista de hoy, Joe Montana.

Montana era una leyenda viva a sus 38 años de edad. En su segunda campaña en Kansas City él intuía que no seguiría jugando al football en 1995 y que ésta sería su última oportunidad para conquistar un quinto campeonato. Si el quarterback de los Chiefs era un futuro miembro del Salón de la Fama con total seguridad, en el otro lado el líder de los Denver Broncos, John Elway, también iba encaminado en su decimosegunda temporada en la liga a llegar algún día al Olimpo de la NFL. Situado en el horario más importante del momento, el "Monday Night", la expectación era que se viviría un partido de infarto decidido en los segundos finales.

Ninguno de los dos equipos llegó a la cita en su mejor momento. Denver abrió la campaña con cuatro derrotas, alguna de ellas muy rocambolesca, mientras que Kansas City venía de perder sus dos últimos compromisos tras un inicio de 3-0 que había ilusionado enormemente a su afición. Estas dificultades quedaron reflejadas en un primer cuarto sin anotaciones en el que ningún equipo fue capaz de arrancar.

Una intercepción sobre Montana fue la jugada que abrió las hostilidades. A partir de ahí Chiefs y Broncos soltaron las ataduras y fueron intercambiándose touchdowns, pasando por un 7-7, 14-14 y 21-21 con el que entramos en el cuarto período. Casi en cada posesión sendos quarterbacks conducían arriba y abajo a sus compañeros en un duelo que tal se vivía se palpaba que pasaría a la historia.

Un field goal de Kansas City a menos de ocho minutos del final rompió la dinámica de touchdowns y puso toda la presión sobre Elway y los Broncos. El quarterback era todo un especialista en remontadas de cuarto cuarto y tener enfrente a Montana, otro maestro del "clutch time", era un incentivo extra para querer quedar por encima. En un encuentro que tuvo de todo quizás la secuencia más increíble se produjo cuando dos futuros miembros del Salón de la Fama, Shannon Sharpe y Marcus Allen, perdían fumbles en jugadas consecutivas.

John Elway era todo pasión en el terreno de juego.
El intercambio de turnovers le dio una carta extra a Elway que no desaprovecharía. Con campo corto para trabajar llevó a su equipo a las puertas de la línea de anotación. La locura se desataba en el Mile High Stadium cuando encontraba a Cedric Tillman en la parte profunda de la end zone, pero la jugada era anulada por haber pisado fuera del terreno de juego antes de atrapar la pelota. Elway protestó la jugada con vehemencia pero sin fruto alguno, sin embargo pudo soltar toda su ira en el siguiente down cuando entraba en la end zone él mismo en una carrera de cuatro yardas. Los Broncos se pusieron por delante en una jugada en la que solo alinearon diez hombres en el campo. Por fortuna para ellos sí tenían siete en la línea de scrimmage y por eso el touchdown se consideró válido tras otra discusión arbitral.

Por supuesto 1:29 y tres tiempos muertos eran una eternidad con Montana en el otro lado. El quarterback no había ganado en tres tentativas en Mile High. Su entrenador, Marty Schottenheimer, tenía en Denver su particular casa del terror, 0-6 como head coach en temporada regular y 0-1 en playoffs. Pero esta vez contaba con "Joe Cool", el jugador más metódico y frío que había visto la liga en los momentos más calientes. Montana siempre vio el football como una partida de ajedrez, cada movimiento conducía al siguiente hasta llegar al destino final. Ese destino final se encontraba ahora a 75 yardas de distancia.

Joe Cool celebra la victoria.
Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, Montana fue moviendo a los suyos: ocho yardas para Allen, ocho yardas para Derrick Walker, dos y once yardas para Kimble Anders, doce de nuevo para Walker, y entonces la daga, diecinueve yardas hacia la seam para el novato Tracy Greene. 1ª y Goal en la 5, trece segundos para la conclusión y último tiempo muerto utilizado. Montana estaba haciendo historia en la temporada más histórica de la NFL hasta la fecha. Su lanzamiento final no pudo ser más perfecto, colocado en el único punto posible para que su compañero, Willie Davis, pudiera atrapar el balón y con un gran gesto corporal colarse en la end zone de los Broncos. 31-28 para Kansas City. 9 jugadas en 1:21 de posesión, nueve segundos por snap, la gestión del reloj llevada a la más absoluta perfección.

La NFL ya tenía su partido estrella para celebrar el 75 aniversario de la competición. Montana no concluiría su carrera con un quinto anillo, irónicamente el destino hizo que fuese su equipo de toda la vida, San Francisco 49ers, el que alzara el Trofeo Vince Lombardi. Pocas semanas después Montana anunciaría su retirada y de esta forma el testigo en su franquicia y en la liga quedó tomado.

Finalistas:
Week 01 - New England Patriots vs Miami Dolphins (Bledsoe vs Marino)
Week 01 - Los Angeles Raiders vs San Francisco 49ers (Jerry Rice entra en la historia).
Week 02 - San Francisco 49ers vs Kansas City Chiefs (Joe Montana contra sus ex).
Week 13 - Miami Dolphins vs New York Jets (Marino´s Fake Spike).