viernes, 10 de febrero de 1995

1994 - Semana 7: KANSAS CITY CHIEFS 31 DENVER BRONCOS 28

Joe Montana escribió en esta fecha su última página de gloria.
La temporada de 1994 fue la del 75 aniversario de la NFL. Una liga que nació en un concesionario de automóviles allá por 1920, en Canton, Ohio, fruto del acuerdo de unos pocos "locos", había crecido hasta convertirse en la competición más seguida del país. Numerosos homenajes se realizaron a lo largo de la campaña: el logo del 75 cumpleaños adornó los estadios y las camisetas de los jugadores, equipaciones que habían caído en el olvido fueron recuperadas y como conmemoración final un equipo ideal histórico fue anunciado. Cinco jugadores en activo por aquel entonces entraron en sus filas: Jerry Rice, Reggie White, Rod Woodson, Ronnie Lott y nuestro protagonista de hoy, Joe Montana.

Montana era una leyenda viva a sus 38 años de edad. En su segunda campaña en Kansas City él intuía que no seguiría jugando al football en 1995 y que ésta sería su última oportunidad para conquistar un quinto campeonato. Si el quarterback de los Chiefs era un futuro miembro del Salón de la Fama con total seguridad, en el otro lado el líder de los Denver Broncos, John Elway, también iba encaminado en su decimosegunda temporada en la liga a llegar algún día al Olimpo de la NFL. Situado en el horario más importante del momento, el "Monday Night", la expectación era que se viviría un partido de infarto decidido en los segundos finales.

Ninguno de los dos equipos llegó a la cita en su mejor momento. Denver abrió la campaña con cuatro derrotas, alguna de ellas muy rocambolesca, mientras que Kansas City venía de perder sus dos últimos compromisos tras un inicio de 3-0 que había ilusionado enormemente a su afición. Estas dificultades quedaron reflejadas en un primer cuarto sin anotaciones en el que ningún equipo fue capaz de arrancar.

Una intercepción sobre Montana fue la jugada que abrió las hostilidades. A partir de ahí Chiefs y Broncos soltaron las ataduras y fueron intercambiándose touchdowns, pasando por un 7-7, 14-14 y 21-21 con el que entramos en el cuarto período. Casi en cada posesión sendos quarterbacks conducían arriba y abajo a sus compañeros en un duelo que tal se vivía se palpaba que pasaría a la historia.

Un field goal de Kansas City a menos de ocho minutos del final rompió la dinámica de touchdowns y puso toda la presión sobre Elway y los Broncos. El quarterback era todo un especialista en remontadas de cuarto cuarto y tener enfrente a Montana, otro maestro del "clutch time", era un incentivo extra para querer quedar por encima. En un encuentro que tuvo de todo quizás la secuencia más increíble se produjo cuando dos futuros miembros del Salón de la Fama, Shannon Sharpe y Marcus Allen, perdían fumbles en jugadas consecutivas.

John Elway era todo pasión en el terreno de juego.
El intercambio de turnovers le dio una carta extra a Elway que no desaprovecharía. Con campo corto para trabajar llevó a su equipo a las puertas de la línea de anotación. La locura se desataba en el Mile High Stadium cuando encontraba a Cedric Tillman en la parte profunda de la end zone, pero la jugada era anulada por haber pisado fuera del terreno de juego antes de atrapar la pelota. Elway protestó la jugada con vehemencia pero sin fruto alguno, sin embargo pudo soltar toda su ira en el siguiente down cuando entraba en la end zone él mismo en una carrera de cuatro yardas. Los Broncos se pusieron por delante en una jugada en la que solo alinearon diez hombres en el campo. Por fortuna para ellos sí tenían siete en la línea de scrimmage y por eso el touchdown se consideró válido tras otra discusión arbitral.

Por supuesto 1:29 y tres tiempos muertos eran una eternidad con Montana en el otro lado. El quarterback no había ganado en tres tentativas en Mile High. Su entrenador, Marty Schottenheimer, tenía en Denver su particular casa del terror, 0-6 como head coach en temporada regular y 0-1 en playoffs. Pero esta vez contaba con "Joe Cool", el jugador más metódico y frío que había visto la liga en los momentos más calientes. Montana siempre vio el football como una partida de ajedrez, cada movimiento conducía al siguiente hasta llegar al destino final. Ese destino final se encontraba ahora a 75 yardas de distancia.

Joe Cool celebra la victoria.
Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, Montana fue moviendo a los suyos: ocho yardas para Allen, ocho yardas para Derrick Walker, dos y once yardas para Kimble Anders, doce de nuevo para Walker, y entonces la daga, diecinueve yardas hacia la seam para el novato Tracy Greene. 1ª y Goal en la 5, trece segundos para la conclusión y último tiempo muerto utilizado. Montana estaba haciendo historia en la temporada más histórica de la NFL hasta la fecha. Su lanzamiento final no pudo ser más perfecto, colocado en el único punto posible para que su compañero, Willie Davis, pudiera atrapar el balón y con un gran gesto corporal colarse en la end zone de los Broncos. 31-28 para Kansas City. 9 jugadas en 1:21 de posesión, nueve segundos por snap, la gestión del reloj llevada a la más absoluta perfección.

La NFL ya tenía su partido estrella para celebrar el 75 aniversario de la competición. Montana no concluiría su carrera con un quinto anillo, irónicamente el destino hizo que fuese su equipo de toda la vida, San Francisco 49ers, el que alzara el Trofeo Vince Lombardi. Pocas semanas después Montana anunciaría su retirada y de esta forma el testigo en su franquicia y en la liga quedó tomado.

Finalistas:
Week 01 - New England Patriots vs Miami Dolphins (Bledsoe vs Marino)
Week 01 - Los Angeles Raiders vs San Francisco 49ers (Jerry Rice entra en la historia).
Week 02 - San Francisco 49ers vs Kansas City Chiefs (Joe Montana contra sus ex).
Week 13 - Miami Dolphins vs New York Jets (Marino´s Fake Spike).


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