lunes, 23 de noviembre de 2015

2015 Semana 11: L @ SEATTLE SEAHAWKS 13-29


Partido para olvidar el disputado en Seattle, algo a lo que por cierto ya nos hemos acostumbrado puesto que es la quinta visita consecutiva al Century Link Field que se salda con derrota para San Francisco. Una rivalidad feroz durante las campañas de 2011 a 2013 se ha convertido en nada de tiempo en un predecible duelo divisional más.

Otra vez este año una unidad del equipo nos dejó con el culo al aire. En esta ocasión le tocó el turno a la defensa que fue incapaz de realizar un placaje en campo abierto o de superar a su oponente en un 1x1. La línea de ataque de los Seahawks, una de las peores en la NFL, manejó con facilidad a un front 7 que en lugar de jugar con mayor frescura por la semana de descanso, mostró una alarmante falta de preparación. Para colmo, toda vez que los rivales cruzaron la línea de scrimmage y se adentraron en nuestra secundaria, fueron recibidos con los brazos abiertos por nuestros defensive backs. Tan abiertos que los placajes fallados estuvieron a la orden del día. En una garrafal jugada al comienzo del último cuarto, cuatro jugadores fueron incapaces de detener a Doug Baldwin pese a estar además acorralado en la banda (ver imagen inferior). En casi setenta años de historia nunca se le había permitido a un runningback rival alcanzar la barrera de las 200 yardas de carrera, algo que consiguió anoche no Marshawn Lynch, inactivo por lesión, sino su suplente el novato no drafteado Thomas Rawls. Usaremos una palabra bastante habitual en el léxico niner de 2015: vergonzoso.

Lo positivo del choque fue la decente actuación de Blaine Gabbert ante la siempre complicada defensa de Seattle. Cuando fue presionado tuvo la presencia para escapar en scramble hacia el lado derecho (su predilecto) y ganar valiosas yardas. En otras ocasiones aprovechó los huecos en la secundaria de Seahawks (más grandes de lo habitual esta temporada) para conectar con los tight ends en buenas ganancias. Aunque tuvo un par de lanzamientos horribles que debieron ser interceptados, en una actuación tan floja del equipo fue el mejor de San Francisco. Junto a él destacar el pundonor de Anquan Boldin que jugó mermado por una molesta lesión muscular pero que cuando pudo saltar al campo conectó bien con Gabbert.

Pase de -4 yardas, ganancia de 21 yardas. Cortesía de la defensa de San Francisco.

lunes, 9 de noviembre de 2015

2015 Semana 9: W vs ATLANTA FALCONS 17-16


Los 49ers recuperaron sensaciones en una sorprendente victoria sobre los Atlanta Falcons. La titularidad de Blaine Gabbert acaparó todos los titulares y aunque jugó bien, fue la defensa la gran responsable del triunfo. Pese a contar con la baja de tres titulares en la secundaria, Antoine Bethea, Tramaine Brock y Kennett Acker, se limitó al explosivo ataque de Atlanta a un único touchdown y 302 yardas totales, su peor registro del año por 76 yardas.

Eric Mangini recuperó el esquema de blitzes que tan buen resultado dio ante Minnesota en la jornada inaugural y el resultado fue un pass-rush que constantemente puso en complicaciones a Matt Ryan. Si a eso unimos un buen trabajo de los chicos de la línea bloqueando pases, la labor de los reemplazos en la secundaria fue mucho más sencilla. Ahí vimos a un Jimmie Ward que cada semana que pasa se le ve más asentado en esta liga y un Jaquiski Tartt mucho más sólido que en su primera titularidad. Sin embargo, la gran historia de la defensa vino a la hora de detener a Devonta Freeman. El líder de yardas de carrera de toda la NFL se quedó en únicamente 12 yardas en 12 intentos. De este esfuerzo colectivo fue parte hasta el cornerback -repescado por todas las bajas- Marcus Cromartie, excelente en algunas acciones contra la carrera por el exterior, que es donde más le gusta ir a Freeman.

Por supuesto hay que hablar de la ofensiva. Gabbert jugó bien, mostrando "poise" en el pocket y moviéndose bien fuera del mismo. Sus números pudieron ser incluso mejores de no ser por varios "drops" de los receptores, particularmente sangrante uno de Jerome Simpson que se convirtió en una intercepción. Igual de sorprendente que el buen hacer del quarterback fue la efectividad de un backfield liderado por tres hombres que hace diez días no estaban en la plantilla. Entre ellos y un poco de Gabbert se sumaron unas valiosas 133 yardas vía terrestre.

No sólo se produjo el cacareado cambio de Colin Kaepernick. Jordan Devey por fin empieza a desaparecer de la alineación, aunque todavía fue titular. Andrew Tiller registró más snaps e incluso en una serie se formó con Erik Pears de RG y el novato Trent Brown de RT. En defensa, Gerald Hodges empieza a quitarle jugadas a Michael Wilhoite. Unos pocos cambios que sin duda eran necesarios por parte de un staff técnico que hasta ahora ha pecado de inmovilidad.

Con una semana de descanso a continuación esperemos que surjan más mejoras, aunque el primer rival tras el "bye" no es precisamente el que mejor se nos da, Seattle en su propia casa. Prueba de fuego para comprobar si lo de hoy ha sido flor de un día o no.

GAME BALL -> NaVorro Bowman: el capitán llevaba varias semanas sin realizar una de sus habituales grandes jugadas, la lesión parecía que le estaba convirtiendo en un jugador "normal". No sabemos si será por un día, pero hoy sí que tuvo una actuación como las de sus mejores tardes antes de la grave lesión. Su sack sobre Ryan en un perfecto blitz nos levantó de los asientos. Ojalá que continúe.

lunes, 2 de noviembre de 2015

2015 Semana 8: L @ ST. LOUIS RAMS 6-27

Los 49ers sumaron una derrota más en St. Louis ofreciendo de nuevo una imagen indigna del escudo que representan. San Francisco apenas pudo poner en el marcador un par de field goals para evitar lo que podría haber sido perfectamente un "shutout". Con Carlos Hyde y Anquan Boldin en ropa de calle más Reggie Bush y Mike Davis lesionados durante el transcurso del encuentro, el anémico ataque de los niners se quedó sin pegada alguna. Lo único respetable a este lado del balón fue el buen partido de Alex Boone en su duelo con Aaron Donald. Poco más que destacar de un grupo que va a ninguna parte, por no realizar no comete ni turnovers. Es el cuarto partido consecutivo sin incurrir en uno, algo que es una buena noticia por un lado, pero que por otro demuestra que ni siquiera se está intentando arriesgar para sacar algo de debajo de las piedras. Nos conformamos con "no liarla" y lo tenemos tan asumido que nos resignamos a ver jugar a nuestro equipo sin ninguna energía.

En defensa cabe reseñar el esfuerzo de Quinton Dial, probablemente el mejor niner en este triste partido. Su aportación para limitar los daños ante Todd Gurley fue importante y además bloqueó un field goal. La ausencia de Antonie Bethea se notó en los dos largos touchdowns de St. Louis. Su sustituto, el novato Jaquiski Tartt, tomó un mal ángulo en sendas acciones.

Nada más que comentar, un partido triste en lo que está siendo una campaña para olvidar.