martes, 10 de febrero de 2009

2008 - Semana 16: CAROLINA PANTHERS 28 @ NEW YORK GIANTS 34 OT

Steve Smith lucha por llegar a la end zone.
"Earth, Wind and Fire". "Tierra, Viento y Fuego". Así era conocido el backfield de los New York Giants de la temporada 2008. Estaba compuesto por tres jugadores muy diferentes que se complementaban a la perfección. Brandon Jacobs era "Tierra", una mole de 193 centímetros y 120 kilos capaz de pasar por encima de cualquier defensor. Derrick Ward, "Viento", también era un corredor muy grande, aunque se movía mejor en espacios abiertos y era un buen receptor fuera del backfield. Ahmad Bradshaw, "Fuego", era el más pequeño de los tres, el más explosivo y también se encargaba de los retornos de kickoff. Este trío produjo aquel año 2568 yardas y 19 touchdowns totales.


Nueva York defendía su sorprendente título de 2007 y durante buena parte de la campaña demostró que su victoria ante los imbatidos Patriots no fue fruto de la casualidad o flor de un día. Arrancaron con un balance de 10-1 hasta que saltó el incidente de Plaxico Burress. El receptor se procuró un disparo accidental en su pierna derecha en un club nocturno y acabaría cumpliendo 20 meses de prisión por posesión ilegal de armas y conducta temeraria. Sin su wide receiver primario los Giants perderían dos de tres choques antes de su duelo con Carolina. Los Panthers venían en muy buena racha e igualaban el récord de 11-3 de su rival.

Lo que estaba en juego aquella fría noche en Nueva York era la ventaja de campo para todos los playoffs en la NFC. Casi nada. Y además, bajo las cámaras del Sunday Night Football y los comentarios de Al Michaels y John Madden, éste en su última temporada en activo. Todos los ingredientes se juntaron para hacer de este partido uno para el recuerdo.

Fue un encuentro de "power football". Los dos equipos basaron sus ataques en el juego de carrera. No solo los Giants presumían de un backfield famoso. Carolina contaba con el tándem DeAngelo Williams - Jonathan Stewart, más conocido también como "Double Trouble" ("Doble Problema"). Williams anotó cuatro touchdowns ese día, como parte de los veinte con los que finalizó la temporada. Los locales contestaron a las anotaciones de los Panthers con una buena dosis de Jacobs, que se pegó de lo lindo contra una defensa con una sola idea en la cabeza, frenar la carrera de Nueva York.

Hacia el final del tercer período el trabajo percutor de Jacobs comenzó a dar sus frutos. La defensa de Carolina se empezó a resquebrajar y entonces llegó la hora de Ward. En su día de mayor gloria en la NFL registró 215 yardas en apenas 15 carreras. Sus big-plays permitieron a los Giants anotar field goal y touchdown más conversión de dos para igualar el duelo a 28 a 3:21 del final. Carolina tuvo la oportunidad de ganar en el tiempo regular. Sin embargo, el conservadurismo de su head coach, John Fox, le acabaría costando caro. En 3ª y 6 desde la 33 de su rival optó por una simple carrera interior que no generó  más que una yarda pero que sí consumió el reloj desde 54 segundos hasta 9. El intento de field goal desde 50 yardas de John Kasay fue literalmente atrapado por el fuerte viento reinante y se escapó para gozo de los aficionados presentes en el antiguo Giants Stadium.

Derrick Ward. "Wind".
En una noche ventosa fue apropiado que "Wind", Derrick Ward, se erigiera en el gran protagonista. Su carrera de 51 yardas en el drive decisivo de la prórroga fue seguida por otra de 14 y por otra de 17. No había forma de pararle. Y con el balón en la yarda dos llegó el momento de Jacobs para entrar cual tractor en la end zone para su tercer touchdown del partido. Los Giants jugaron a ganar en lugar de a no perder y la recompensa les llegó a la conclusión.

Jacobs y Ward se convertirían en 2008 en el quinto tándem de runningbacks con 1000+ yardas de carrera en una campaña. Un año después se unirían al club Williams y Stewart. Nadie lo ha vuelto a hacer desde entonces y con el juego actual inclinándose más hacia el pase es posible que transcurra mucho más tiempo para que volvamos a verlo.

La línea de ataque de los Giants dominó a su oponente física y técnicamente aquel día y merece que recalquemos aquí su buen papel durante aquellas temporadas (2007-2010). El grupo compuesto por David Diehl - Rich Seubert - Shaun O´Hara - Chris Snee - Kareem McKenzie se mantuvo casi intacto a lo largo de esos cuatro años y formaron la mejor línea en la NFL en la segunda mitad de la década.

Finalistas:
Week 02 - San Diego Chargers vs Denver Broncos (polémico final para un encuentro de infarto).
Week 02 - Philadelphia Eagles vs Dallas Cowboys (espectacular último Monday Night en el Texas Stadium).
Week 14 - Dallas Cowboys vs Pittsburgh Steelers (el principio del fin para Dallas).

jueves, 5 de febrero de 2009

Los 11 de Deion - TEMPORADA 2008


* Aunque durante toda la temporada todo el protagonismo se lo llevaron el MVP Peyton Manning y el jugador ofensivo del año Drew Brees, nosotros nos hemos decantado por Philip Rivers para ser el quarterback de nuestro equipo. El QB de los Chargers lideró la liga en rating y pases de touchdown y mantuvo una mayor regularidad en su juego de principio a fin.

Si en el puesto de quarterback la decisión fue complicada, no hubo dudas en lo que a los runningbacks se refiere. Adrian Peterson y Michael Turner terminaron como nº 1 y 2 en la tabla de máximos corredores de la campaña, llevando a sus respectivos equipos hacia los playoffs. Los nueve fumbles de Peterson no fueron un obstáculo para aparecer por aquí por segunda vez en dos años como profesional.

Siempre hemos dicho que los playoffs cuentan a la hora de confeccionar nuestros conjuntos ideales. Con esa premisa era imposible dejar fuera a Larry Fitzgerald, quien tras una gran campaña regular reescribió el libro de los récords de playoffs. En cuatro partidos sumó 30 recepciones para 546 yardas y 7TD. Para acompañar a Fitzgerald nos hemos decantado por Steve Smith en lugar de Andre Johnson. Era difícil dejar fuera al receptor de los Texans, pero Smith ha sido para nuestro gusto más decisivo.

Tal y como hiciera en 2003, Tony Gonzalez ocupa el puesto de tight end en los 11 de Deion. Por cuarta vez en su carrera ha superado las 1000 yardas de recepción y además ha firmado diez touchdowns para un conjunto que ha naufragado por completo.

La línea ofensiva presenta dos miembros de los Giants, Shaun O´Hara y Chris Snee, que ha sido el equipo nº 1 en yardas de carrera; un rookie, Ryan Clady (Broncos); un indiscutible este año, Michael Roos (Titans); y una sorpresa, Travelle Wharton (Panthers).


* Como no podía ser de otra manera, la defensa de los Steelers es la más representada en nuestro equipo ideal con tres jugadores. James Harrison y Troy Polamalu fueron decisivos en la conquista del sexto anillo por parte de Pittsburgh, pero también fue fundamental la aportación de Aaron Smith. Sus estadísticas no dicen nada (60 placajes y 5.5 sacks) en comparación con las de Harrison (101 placajes, 16.0 sacks) pero verle jugar en 2008 fue igual de impresionante. En conjunto la defensa de los Steelers lideró la NFL con un increíble promedio de 3.9 yardas por jugada permitidas, y fue la principal razón por la que Mike Tomlin y los suyos se acabaron alzando en febrero como campeones.

El principal escollo de Pittsburgh en su camino hacia la Super Bowl vino de Baltimore, y en especial de su defensa. Un año más, Ray Lewis y Ed Reed demostraron sus credenciales para el Hall of Fame, llevando un conjunto con un ataque mediocre casi hasta la gran final. Para Reed es su cuarta aparición en nuestros conjuntos estelares, más que nadie en el plano defensivo.

2008 fue un año prolífico de grandes actuaciones individuales en defensa. Demarcus Ware y Albert Haynesworth firmaron dos campañas espectaculares, y en cualquier otra temporada se habrían llevado el galardón de jugador defensivo que al final recayó en Harrison. Ware se convirtió en únicamente el segundo hombre en esta década capaz de llegar a los 20.0 sacks.

Tras varios años quedándose a las puertas, Nnamdi Asomugha ha encontrado por fin un hueco en los 11 de Deion, pese a que los Raiders han completado otra campaña para el olvido. Junto a él un clásico de esta sección, Asante Samuel, que enlaza ya tres presencias seguidas en nuestro conjunto final.

Completan el equipo Justin Tuck (Giants) y Kevin Williams (Vikings), líderes de las dos mejores líneas de defensa de la NFL.

domingo, 10 de febrero de 2008

2007 - Semana 5: DALLAS COWBOYS 25 @ BUFFALO BILLS 24


La temporada 2007 de la NFL será siempre recordada por el casi impecable año de los New England Patriots, que estuvieron a unas pocas jugadas de completar la primera campaña perfecta de 19-0 en la historia de la liga. Espoleados por el affaire del "Spygate", los hombres de Bill Belichick y Tom Brady disputaron y vencieron algunos de los mejores encuentros de aquella regular season. Son principalmente recordados el agónico triunfo en Baltimore para mantener el invicto y el choque final ante los Giants donde se establecieron cantidad de récords. Los dos partidos reciben mi mención honorífica, pero no alcanzan el estatus de "juego del año".

El encuentro que más me emocionó personalmente de aquella liga llegó mucho antes, concretamente en la semana 5. Hacía trece años que el Monday Night Football no se desplazaba a Buffalo. Los Bills habían anticipado mucho el partido ante el equipo que les derrotara en sus dos últimas presencias en la Super Bowl. Aunque ninguno de aquellos protagonistas seguía en activo, se respiraba un ambiente retro con Jim Kelly animando en la banda y Thurman Thomas recibiendo en el descanso un homenaje por su entrada al Salón de la Fama.

Los Cowboys eran entrenados por Wade Phillips, tristemente todavía a día de hoy el último head coach que ha metido a los Bills en los playoffs. Su arranque de 4-0 con un ataque estelar encabezado por Tony Romo había disparado todas las expectativas de que el "Equipo de América" estaba de vuelta. En el otro lado, Buffalo llegaba con un récord de 1-3, una defensa plagada de lesionados que se situaba en el último lugar de los rankings en ese momento y un quarterback rookie al mando de la ofensiva, Trent Edwards. Era el clásico enfrentamiento de David contra Goliath.

La intensidad del partido fue muy alta desde el kickoff inicial. Contra todo pronóstico, la acorralada defensiva de Bills interceptaba una, dos, tres y hasta cuatro veces a Romo en la primera mitad. Dos de ellas fueron retornadas para touchdown. La primera fue obra de George Wilson, wide receiver reconvertido a free safety en su primera titularidad en la NFL. La segunda la protagonizó el defensive end Chris Kelsay, quien lograba una acción soñada para un defensive end: pase bloqueado, interceptado y retornado para TD. El problema para Buffalo es que pese a los cuatro turnovers del oponente el resultado solo le era favorable 17-10 al descanso.

La tónica de big-plays para los locales se mantuvo a la vuelta de los vestuarios cuando Terrence McGee, un gran retornador que ha caído un poco en el olvido, devolvía un kickoff 103 yardas para touchdown justo después de un field goal de Dallas. Era el quinto retorno de TD de su carrera.

Los últimos diez minutos serían de auténtico infarto. Un fumble de Romo fue seguido por una intercepción de Edwards cuando Buffalo se disponía a ponerle la puntilla a su rival. DeMarcus Ware, excepcional toda la noche aplicando presión al novato, caía en cobertura por una de las pocas veces en todo el partido. Su salto para desviar el balón permitía a Terence Newman interceptar y retornar 70 yardas hasta la 17 de Bills. Sin embargo, la locura se desataba en el Ralph Wilson Stadium apenas dos jugadas después cuando caía la quinta intercepción sobre Romo. Era su sexto turnover en total.

Ocho abajo, 24-16, con menos de cuatro minutos para el final, los Cowboys tendrían su última oportunidad para empatar. Aprovechando la conservadora defensa "prevent" de Buffalo, Romo movió a sus compañeros 80 yardas en 12 jugadas. De los ocho pases conectados el más largo produjo tan solo 12 yardas. No obstante, el lanzamiento más importante, el de la conversión de dos para Terrell Owens en la esquina de la end zone, resultaba incompleto.

¿Game Over? Todavía no. Dallas recuperaba el onside kick con 18 segundos por disputar. Dos pases cortos más, de nuevo ante la pasividad de la defensa rival, colocaban el balón en situación para que el kicker rookie Nick Folk ganara el loco partido con un field goal de 53 yardas. El intento era bueno para jolgorio de la banda tejana, pero un momento, no era válido. Dick Jauron había pedido tiempo muerto décimas antes del snap. Esta práctica fue iniciada aquel año por Mike Shanahan tres semanas antes y no sería abolida por la NFL hasta varias temporadas después. No importó esa noche, Folk convirtió de nuevo y esta vez sí que pudieron celebrar los Cowboys. Nadie más que Jerry Jones en su palco.

En la entrevista postpartido Michele Tafoya cuestionaba a Romo sobre sus cuatro intercepciones en la primera parte. "¿En serio fueron cuatro? Yo hubiera dicho que habían sido siete". Unas declaraciones propicias de alguien cuyo ídolo de juventud fue Brett Favre.


Finalistas:
Week 06 - Minnesota Vikings vs Chicago Bears (el show de Adrian Peterson y Devin Hester).
Week 13 - New England Patriots vs Baltimore Ravens (los Pats mantienen el invicto).
Week 17 - New England Patriots vs New York Giants (noche de récords).